El líder lee por nosotros

Para muchos, los aparatos electrónicos son lo opuesto a los libros y […] A estas personas les asusta que «la muerte del libro» […] esté pavimentando el camino hacia una distopía sin libros donde las masas analfabetas dependerán de sus líderes para que lean por ellos (lo que, por cierto, se parece bastante a cómo han sido siempre las cosas).
Contra la lectura. Mikita Brottman. Blackie books. [The Solitary Vice (Counterpoint, 2008)].
Porque los líderes deciden que va en el libro de lectura. Cosas bonitas sobre la sandía y el sapito glo glo o doncellas guerreras. Que hay un domo de cemento cubriendo una isla del Pacífico de la que gotean cosas radioactivas al mar en una especie de Chernóbil americano…. ¿Por qué van a pensar los niños en eso?
La lectura es un asunto que, como todas las cosas serias, es una navaja multidimensional. Uno nunca sabe dónde está el filo y dónde hace falta.
Por un lado, pueden permitirte un solo libro sin ningún aparato electrónico. O dejarte elegir entre ver la televisión y no leer nada. Y si ese único libro es un libro religioso o Mein Kampf; las consecuencias pueden ser bastante fanáticas. Contra alguien que tenga acceso a una variedad de canales.
Sin olvidarnos de todos los libros de espionaje donde los estadienses1 y sus aliados los israelíes2, salvan al mundo de todo lo demás en una especie de propaganda encubierta.
¿Estás escribiendo sobre una distopía sin libros? ¿Qué tal una dónde los libros sean propaganda encubierta? Pasto kalo.
- Sigo sin dar con un nombre para los ciudadanos de cierto país que no sea llamarlos como los residentes de todo un continente. En ocasiones, inventar cosas no es tan sencillo. Sobre todo cuando el cuento está tan arraigado. ↩︎
- Y que conste que no tengo nada contra los estadienses o israelíes en general. Ni siquiera contra los turcos o coreanos… Espero que ninguno de los seres que he conocido tenga algo contra los mexicanos solo porque yo no les caí bien. No soy el mejor ejemplo de mexicanidad. ↩︎


