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Como escribir ficción capaz de llevar a Mahoma a la montaña. Los cuentos de hadas construyen catedrales

Este lunes 13 de diciembre del 2021 terminé de ver la película El hombre de la tierra. Que al principio no resulta muy atractiva. No hay balazos, no hay muertos…no hay un coreano guapo… (o por lo menos Ryan Reynolds).
Todo lo que tiene es la premisa incoherente y loca de un hombre de las cavernas sobreviviendo hasta la actualidad….¿Incoherente? Biológicamente no es imposible. Si complicado porque las células suelen tener fecha de caducidad pero… ¿y si no la tuvieran por algún razón? Bien podría vivirse tanto tiempo siempre que no hubiera violencias definitivas (corte de cabeza por ejemplo).
La película trata de convencernos de esta posibilidad del mismo modo en que John intenta convencer a sus colegas profesores de universidad de la realidad de sus palabras….y todo se tuerce maravillosamente casi al final cuando alguien le pregunta <<¿Fuiste algún personaje religioso?>> A lo que me ahorro la respuesta con tal de no arruinarles la fiesta en caso de que quieran verla.
Lo que importa es la frase «Cuentos de hadas capaces de levantar catedrales». De nuevo, la ficción ataca como el súper pegamento capaz de lograr que los extraños cooperen entre sí para realizar algo inconcebible con un solo humano. No digamos dos, que ya es bastante difícil no pelear con la persona de al lado en la mesa del comedor…para que todos se pongan de acuerdo y accedan a cortar piedra, subir piedras, pensar cómo hacer más alto un techo, aceptar que el techo tiene que ser así de alto, que si le ponemos ventanas de colorcito…Mahoma no fue a la montaña.
Se cuenta que Mahoma fue a la montaña y nos gusta la idea. Se cuenta que su madre soñó con un elefante blanco y la idea de destino, una especie de orden en medio del caos de la vida es más bonita que la idea del caos. Se cuenta que hubo resucitados y eso es mejor que morir miserable. ¿Por qué creen que varias compañías piden copywriters con experiencia? Porque contar una historia tiene más poder que 20 trípticos. Y no se trata de grandes historias. Pueden ser las pequeñas. Las de comercial de Maruchan…las de la camionetota en la película de los Aveng…esos.
Hablando de historias…la ficción actual viene envuelta con frases como «Las últimas palabras de Steve Jobs» o «Lo que dijo tal antes de morir»…Todo está relacionado con lo que deseamos. Es mucho más fácil creer ciertas cosas que otras porque es reconfortante. ¿Por qué abandonar una creencia cuando es cómoda, calientita y fácil de digerir? Tal como le dice Mike Ehrmantraut a Jimmy McGill…«Es la naturaleza humana querer estar cerca de casa».
Aquello que nos resulta familiar y nos hace sentir mejor con nosotros mismos tiene más peso para influir en la audiencia que algo desagradable. Una vacante imprevista no triunfo no porque estuviera mal escrita. Es porque nos mete en el agua helada de las subvenciones, las malas relaciones familiares y la indiferencia SIN un final feliz. No tiene un rincón agradable dónde meterse. No hay amistad, familia o crecimiento como sus contrapartes mágicas. Para que la ficción funcione como mito moderno, no solo tiene que explicar cómo nació algo.
Tiene que hacernos sentir mejor con ese pedazo nuestro que no encaja en ninguna parte o se ve vapuleado por la realidad. Crearle un escape a dónde todo va mejorando.
La ficción del momento es «estar en la cima es estar solo». Sé que tener una familia y tener amigos es verdaderamente más satisfactorio que muchas otras cosas. Y también creo que se puede vivir sin tener grandes sueños…solo que esto es en parte ficción. Lo es porque no funciona para todo el mundo. Si funcionara para todos, ¿seguiría Mark Zuckerberg apareciendo en portadas de revistas o dejaría que su invento discriminará por popularidad? ¿Dejaría el hombre de ganar dinero solo para parecerse a ti o a mí y ser feliz en familia y con amigos? Toda ficción requiere de nuestra credulidad. Y para que estemos dispuestos a entregarle nuestra credulidad, es mejor que nos haga creer que nuestra vida es buena.
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Palabras

Con motivo de la mudanza, hoy publico el Palabras no. 67 y último de la serie, con lo que termino este ciclo de poesía. Viene con traducción al inglés.
Finas e invisibles,
Raudas o cautas.
Caen pesadas cuando matan.
O vuelan ligeras cuando son amadas.
Sin existencia posible.
Bellas, monstruosas palabras.
While swift or alert,
thin and transparent.
They’re lead when said in killing intent.
But soar when love is the way.
Non being at all.
Fine, revolting words.
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Lunes de patchwork. Yo no escribo «para mujeres»

Y antes de que saques la espada flamígera y vengadora del feminismo, ¿por qué no analizamos la frase y lo que realmente quiero decir? Al fin esto no es Twitter ni yo soy tan famosa como para que esto pierda su sentido de diálogo.
«Para mujeres» es…bueno, es una frase entre comillas que sirve para que escuches ese tonito despectivo que usan algunos críticos a la hora de referirse a cierto género en particular[1] —para más información, favor de buscar en la r en el apartado literatura o en la f; y a los libros que se escriben en general…o mejor dicho, a cierta idea todavía arraigada entre algunos lectores.
La de que las niñas leen cosas de niñas y los niños leen….pues cosas de niños. Las niñas leen a Hellen Keller, Austen, Brontë…Los niños a Verne, Salgari, London[2]…A eso súmale el hecho de que la mayoría de los libros ensalzados por la Literatura ( y parte de los planes de estudio desde secundaria hasta cursos universitarios) son obra de hombres muy machos y bastante poco imaginativos en cuanto a tener personajes principales femeninos…y que normalmente las mujeres no llegan a las listas del mejor libro.
¿Empiezas a captar a dónde quiero llegar?
Mis padres tienen un montón de defectos….pero uno que no tuvieron nunca fue el de decir «ese no porque no es para niñas». No hubo un solo libro en el librero (dentro de mi alcance por enanura porque si no podía alcanzarlo creo que no me tomaba la molestia de ir por una silla, siempre he sido floja) que yo no pudiera sacar y leer que fuera catalogado como «lectura femenina» o «lectura masculina».
Pude leer lo que se me dio la gana. Así leí a Rosario Castellanos igual que leí a Wilde…Después la biblioteca pública me dejó disfrutar a Virginia Woolf al mismo tiempo que a Tolstoï —que tuve que comprar porque no hubo forma de leer Guerra y Paz en tres días. Estrictamente hablando podrías decir que mi cerebro no tiene nada de «femenino» si tomas en cuenta la proporción de hombres contra mujeres en las bibliotecas (que Corín Tellado se encargó de mantener la proporción en la biblioteca llamada salón de belleza).
Es en todo este lío de lecturas sin distinción por «relevancia literaria» —lo relevante era si me gustaba o no— en la que el sexo es y siempre será secundario al contenido; en dónde puedes encontrar porque no «escribo para mujeres».
Es algo que me gusta de la frase de Antonia Bricco ‘No me considero una mujer directora de orquesta, me considero una directora de orquesta que resulta ser una mujer’. Ser algo —en este caso escritor, que resulta tener la a al final solo porque resulta que soy mujer. Y no al revés. No soy escritora porque sea mujer. Soy escritor porque escribo —razonablemente bien creo. Igual podrían haberme dado por las matemáticas o la química.
No escribo «para mujeres» no porque no respete el romance como un género —con sus propias dificultades técnicas y belleza propia, es lo más genial que puede usar uno para ponerle Valentina a los cacahuates de la narrativa; ni porque me burle de otras mujeres. Es precisamente porque no me considero inferior en nada a ningún colega masculino escritor ahí afuera (tal vez MI escritura tenga uno o dos problemas comparativamente), por lo que no utilizo la frase de forma despectiva.
Por eso es que no escribo «para mujeres». Yo escribo Romance y escribo para quien lea. Si estás leyendo esto y eres mujer…es coincidencia.
Por supuesto que tomo en cuenta el género como un factor de personalidad pero no me parece apropiado mirarlo como algo que divida o límite la capacidad de proceso. En mi opinión este colocarnos de un lado o del otro es lo que crea divisiones innecesarias. Ver si el autor es hombre o mujer para juzgar sus méritos. O escribe bien o no.
Ahora puedes colgarme.
[1] Que en realidad si escribo romance pero termina de leer para que entiendas todo.
[2] A Salgari lo conozco por un cómic de El hijo del sol, a Verne no recuerdo haberlo leído pero si vi el anime de Viaje al mundo en 80 días y a London lo conozco por La llamada de la selva formato Reader’s Digest. De Brontë no he leído nada.
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Azul

Palabras no. 66
Ex-profeso protegido y sin ningún descuido,
(al principio de periodo gubernamental)
colocado sobre el camellón,
como pieza referente de folclor.
Pero sobre todo,
que nadie se entere,
está en peligro de extinción.
Y que nadie lo pruebe,
destilado como licor.
Y ni siquiera lo intente,
pues su crecimiento no es breve.
Y aún así, nadie lo pensó.
Al fin,
que es de colección.
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Cómo escribir ficción con H. La ficción como herramienta histórica en una variante no reconocida como literatura

Escribir como estilo de vida «La ficción es una herramienta»
Nuval Yoah Harari¿Qué hace la ficción en el libro de un historiador?
Explicar cómo la ficción nos lleva a cooperar con otros humanos, ya sea nuestro vecino de al lado o alguien a quien que no conocemos. Y es que hay una variante de la ficción que todos conocemos y que no ocupa una clasificación en el estante bibliotecario de la literatura. Se llama…mejor no les digo cómo se llama. Corren tiempos peligrosos. A decir verdad, siempre son tiempos peligrosos para pensar diferente. No debería sorprenderme de ello.
Mejor me robo el ejemplo que usa Harari[1]. Si a un musulman le preguntan qué piensa sobre el hinduismo, lo más probable es que les diga que es una ficción con sus dioses de múltiples brazos. Y si le preguntas a un católico que piensa sobre el budismo, te dirá que todo es ficticio, un cuento sobre la reencarnación en la que dejar el cuerpo físico detrás y ser convertido en gusano es muy poco probable. Me gustaría saber que dicen de cierto paño pintado…
Harari concilia el asunto diciendo que cualquier cosa que los humanos digan para tratar de entender a dios es una ficción puesto que los humanos no pueden entender a dios…Yo como atea hereje que soy, creo que todo es ficción. Incluso la Historia.
Regresando —deberían prohibirme las vueltas en U del pensamiento; éstas ficciones nos han llevado como especie a construir una civilización. ¿De qué otro modo comprendemos la civilización si no es a través de sus historias sobre la creación? Es el origen de la literatura y parte de los primeros registros escritos. Es sobre estas historias que aceptamos tener al líder tal o al líder cuál…
¿Quién en su sano juicio y sin una historia se iría a la primera guerra mundial? Es sorprendente como, incluso con las fotografías de la Guerra de Secesión americana en 1852, todavía hubo quien ensalzará la guerra como gloria y bautizo de fuego… Con el montón de alemanes, franceses y británicos aceptando matar por matar por el honor del expansionismo.
Es sobre estas historias que aceptamos cargar piedritas —algunas de ellas piedrotas; hasta un lugar donde no hay piedras para edificar maravillas de las que luego decimos son obra de extraterrestres. O de masones que poseen los secretos del universo. Las llaves del cuento diría yo.
Es decir, la ficción es PODEROSA. Y en eso están de acuerdo tanto Harari como McKee. Aunque esté clasificada bajo la R y no precisamente de romance, en las bibliotecas. ¿Y a qué viene a cuento esto de la ficción no reconocida como literatura? En que el escritor, sin saberlo o totalmente consciente de ello, de alguna forma le da sentido a la realidad a través de la ficción que escribe.
¿O por qué es que solo después de escribirse las novelas de Jane Austen las personas empezaron a buscar el amor en sus vidas[2]? Antes de eso te casabas por conveniencia social. Toda la comunidad participaba del evento y era parte de ello lograr que la unión creara un poco de ventaja para todos.
¿Por qué otras razones se le criticaría a JK Rowling no introducir elementos arco-iris en la obra de teatro sobre los hijos de Harry y Draco? Porque para muchos lectores, el crecimiento del joven mago y su salida de la alacena fueron tablas salvavidas en un mundo homofóbico. Ahora las personas buscan que dicha ficción se adecue a lo que vivieron y a sus experiencias personales. Buscan su existencia reconocida en un mundo ficticio como validación.
Este fenómeno teniendo lugar en un mundo que abandona más y más la otra ficción. La ficción es un evento psicológico y social. Es una herramienta que puede ayudar a mantenernos unidos, aliviar el sufrimiento debido a la discriminación. Y del mismo modo puede crear divisiones y herir.
¿Cómo vas a usar la ficción? ¿Dejaras que otros la usen solo porque tú no te metes en esos temas? Aquí todo es posible. Lo más importante es como dice Claudia Rankine: «Si quieres ser Donald Trump, se Donald Trump, pero se consciente de ello».
[1] No he leído el libro, estoy en el proceso de ver este video de aquí, culpable de este rollo de entrada. https://youtube.com/watch?v=9drNVSuyp0w&feature=share
[2] Bueno…Austen con sus libros y la maravillosa suerte de la reina Victoria de Inglaterra encontrando a un maravilloso compañero sexual en su marido…. Sí, en su marido. De ahí que lo victoriano fuera casarse y ser feliz con EL marido…
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Íncipit. ¿Cómo escribir ficción con una buena frase inicial? Cuando la frase inicial pasa corriendo al lado

El consabido comenzar a media res. Saca la sartén y golpea al lector antes de que se dé cuenta que tienes una sartén. Después, cuando se despierte y note el chichón…ya habrá leído media historia al menos. Comenzar a mitad de la acción es como comenzar una comida por el plato fuerte. Lo que sería un poco impensable hablando de banquetes pero así funciona con las historias. Los aperitivos se sirven después, cuando necesitas dar un respiro o un poco de información de fondo.
Aquí la misma persona que a la que leí diciendo que no debemos comenzar con asuntos meteorológicos me dice que sí se puede iniciar una historia con un diálogo…de haberlo sabido Crimson Relish no tendría ese empiezo tan chafa…
Otro de los síes para un buen íncipit es poner cosas concretas. Nombres, lugares, horas. Esta es la regla con la que Camilleri si cumple. La Splendor en Vigata. Una fábrica abandonada. Cumple con un lugar en concreto.
Filosofar es otro de los recursos para escribir un buen comienzo. Sí, como pitufo filósofo deberás tener una idea de la moralidad que contiene tu historia. ¿Por qué esto sí y lo de más allá no o cómo funciona el mundo? Y este sí me lo estoy robando de la lista.es un buen íncipit, es de una mujer y leí el libro.
«Es una verdad universalmente aceptada que un hombre soltero en posesión de una notable fortuna necesita una esposa» (Jane Austen, Orgullo y Prejuicio).
Simple filosofía de como veían la vida y el matrimonio las personas…en el siglo XIX y pasa a desarrollar su propia filosofía, totalmente distinta de la imperante. Es una de esas obras que cambiaron nuestro punto de vista sobre las relaciones amorosas después de todo.
Otra de las reglas de como si escribir buenos principios incluye darle un patada al lector en vez de atizarle con la sartén con la que ya te vio en la mano. Y este lo pongo porque lo leí una vez en un libro de texto y me dieron tantas ganas de leer el libro que no sé porque no lo he leído.
Estás a punto de empezar a leer la nueva novela de Ítalo Calvino, Si una noche de invierno un viajero. Relájate (Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero).
Cómo verás para escribir un buen íncipit hay que usar datos concretos, romper la monotonía de un día cualquiera, despertar sospechas de que existe un misterio (tal vez no un misterio súper misterio pero si algo que despierta la curiosidad) en tu libro, filosofar y/o romper toda convención y empezar con algo inesperado. Los diálogos también cuentan….falta algo.
Lo que falta es decir que muchos escritores no parten de una primera línea súper genial sino que esa primera línea sale cuando ya se escribió el libro y con mucha reflexión.
¿Por qué? Porque son el agujero y al mismo tiempo el conejo que hacen que Alicia vaya al país de las maravillas. Si el conejo no pasa de una forma que nos intrigue ver a dónde va…el lector no va a ir a ninguna parte. Y si falta el agujero, nos falta esa sensación espacial de que se acaba de establecer «el juego de la realidad». O como dice Pratchett, cantar con agujeropor mucho que eso suene a perversión.
¿Alguna vez has escrito un buen íncipit? -
Entre linderos

Palabras no. 65
Las pisadas se han terminado,
el camino se fue desgajando.
El camino se ha despeñado,
agua abajo con la tormenta.
Las piedras puede que no,
pero sí la tierra.
¿Y la olla de dinero?
Por ahí, creo que lo cuentan.
Por aquí pasaba la diligencia,
camino real a Querétaro.
Seguro que a balazos,
perdió una que otra rueda y más de una moneda.
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Íncipit. ¿Cómo escribir ficción con una buena frase inicial? En el principio

Escribir como estilo de vida Había una vez una frase inicial tan buena pero tan buena que ahora se la cataloga en la lista de los mejores 100 íncipit del mundo. ¿Y que es un íncipit?
¡Lo acabo de decir! Es la frase inicial con la que se abre la narrativa de cualquier cuento, novela o cómic o película (aquí digamos que más que frase, la acción inicial)[1]. Y antes de que siga como en el juego del gato con los pies de trapo… no voy a enlistar las cien mejores frases iniciales de todos los tiempos.
¿Por qué no? Pues porque la mejor frase de todas —eso según yo, aparece como en el lugar 70 o por el estilo y las otras no me parecen tan geniales.
«Llámenme Ismael» no conseguiría mi atención si no fuera porque leí Moby Dick llevada por la curiosidad de saber porque tanto lío por una ballena —en una época en que las ballenas eran malvadas…para que al final el lío fuera una obsesiva obsesión de un capitán de barco llamado Ahab…— valga la redundancia de repetir obsesión para decir lo mucho que no me gustó.
¿Y cuál es el mejor íncipit según yo? …Había una vez…es la frase con la que empiezan todos los cuentos de hadas porque es intercambiable. Basta con escucharla para ponernos cómodos y esperar una buena historia. O al menos una que nos distraiga. Me gustaría saber cómo es que no ocupa el lugar no. 1 del ranking. Todas las demás frases aplican solo para sus respectivos cuentos/novelas….
¿Cómo escribir buenos íncipit entonces? En principio, no sé si todo libro necesita un maravilloso íncipit…Porque acabo de leer que una forma de NO empezar bien un relato es la descripción del tiempo atmosférico…
«La luz del sol no penetraba en el patio de La Splendor, la empresa adjudicataria de la limpieza urbana de Vigata.»
He aquí una descripción del tiempo atmosférico (¿o no lo es?). Sí, la regla rota por Andrea Camilleri. Por supuesto…Andrea sigue otra regla con ese comienzo. Y…lo que sigue es NO dar un resumen.
Estamos fritos. Todas las secuelas empiezan con resúmenes. Aunque tal vez las secuelas no cuentan porque ya hubo un primer libro. Así que resúmenes no…
El siguiente gran NO es comenzar con el día a día, cómo se despierta o como durmió o con un sueño…Les digo que Camilleri rompía muchas reglas…pero igual, eran las secuelas, así que podía darse ese minúsculo lujo.
¿Cuáles son las cosas que sí hay que hacer para escribir buenos íncipit? Eso lo dejo para la próxima.
[1] En realidad no estoy segura que también aplique para los cómics o películas pero es un nombre muy bonito, espero que nadie tenga ningún inconveniente…Un Voogle después y ya sé que se usa solo para texto, cualquier texto.
