Economía ficticia

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El cantar de los Nibelungos. CANTO VIII De cómo Sigfrido se dirigió en busca de los Nibelungos. Edit Olimpo.
Ya se ha oído hablar de las riquezas de Sigfrido: el tesoro y el reino de los Nibelungos estaba a su disposición; distribuyó aquel tesoro abundantemente entre los guerreros —y sin embargo no disminuía, cualquiera que fuera la cantidad tomada.
De entre todas las cosas, siempre me asombra de los cuentos que en ellos exista tanto oro; que no entiendo como no pierde su valor al pasar de un metal no tan fácil de encontrar, a un metal tan abundante (pero solo en las manos de X) que debería dejar de ser valioso al instante.


