Mientras mejor hablaba árabe, podía hablar con más personas. Al hablar con más personas, más historias me contaban. Más que una combinación de sílabas y ritmos, un idioma es un conjunto de relatos y estos relatos son Historias.
Un idioma es la comida, las tradiciones y las religiones. El idioma correcto, incluso el acento correcto, equivale a poder y privilegios. Inició amistades de por vida y creó momentos de entendimiento mutuo. Y del mismo modo que aprender cada vez más y más francés me expuso al regazo de la rutilante reputación de una nación chic Europea; aprender árabe le dio matices al estereotipo (en su peor expresión) de la imagen homogénea e incompleta (en el mejor caso) del mundo árabe hablante al que estaba expuesta por los medios de comunicación europeos y americanos.
En una fantasía epica como ninguna otra, dos mujeres chocan en un mundo lleno de rebelión, espionaje y poderío militar en las lejanas fronteras de un imperio desierto en ruinas. Touraine es soldado. Robada de niña y educada para matar y morir por el imperio, su única lealtad es para con sus compañeros conscriptos. Pero ahora, su compañía la ha enviado de vuelta a su tierra natal para detener una rebelión, y los lazos de sangre podrían ser aún más fuertes de lo que ella creía. Luca necesita un renegado. Alguien lo suficientemente desesperado para bailar de puntillas sobre el filo de la bayoneta entre cumplir órdenes y acuchillar por la espalda. Alguien que pueda incitar a los rebeldes hacia la paz, mientras Luca se esfuerza en lo que de verdad importa: sacar a su tío fuera de su trono. A través de asesinatos y masacres, tanto en recamaras como en la guerra, Touraine y Luca negociarán el precio de una nación. Solo que algunas cosas no están a la venta
[Promocional del libro incluído solo para que se den una idea y porque así se publica en el blog de Chuck Wendig]
1. Aprendí un idioma
La idea para The Unbroken salió cuando estaba estudiando francés en la universidad. Específicamente cuando estudiaba literatura francófona africana.
Los autores habían escrito sobre su experiencia con el colonialismo, incluyendo su experiencia de escribir en francés en vez de hacerlo en árabe. Que en ese momento deseaba aprender por razones de carrera y académicas como, obtener un diploma en estudios coloniales franceses.
Pero el árabe es difícil de adquirir por tu cuenta sin nada más que unos cuantos tutoriales de Google para dibujar letras. Unos cuantos años después de mis fallidos intentos de aprender solo, abandonando la idea de obtener un doctorado; me ví en mi último año de una Maestría en Bellas Artes en ficción con unos cuantos créditos extras que quemar y una novela que quería estudiar apropiadamente.
Lo intenté de nuevo. El árabe es un lenguaje hermoso, un idioma de poetas y artistas y de algunas de las canciones más bellas que haya escuchado nunca. Es tanto intuitivo como simple y tan complejo como las matemáticas.
Existen multitud de dialectos y la rotación en mi elección de maestros hicieron posible que tuviera contacto con todos ellos — obteniendo como resultado un acento extraño que se gana un montón de cachondeo cada vez que no hablo en árabe formal.
Aquí entro yo con las chorradas. Un consejo a la vez, lee, piensa, rebate, usa.
A veces en México nos preguntamos si se puede hacer algo contra x. De que es posible, es posible. Lo que si ya es más difícil es lograr ese paso sencillito y carismático de lograr que más de un mexicano se ponga de acuerdo para que protestemos todos juntos de forma pacífica y en serio. Así, sin embrollos de te rompo la mandarina en gajos, mientras los de la retaguardia se ponen a grafitear estatuas, robar tiendas o todos juntitos decidimos no comprar la marca Tal.
¿Por qué si es posible? Porque los coreanos lo hacen. Se unen de tal forma que logran su independencia sin disparos (marcha del primero de marzo o sam-il), tienen las bancas de sus parques sin rayones o tumban un drama por su representación inexacta y tendenciosa de la historia —…no puedo verificar la fuente de dónde proviene parte de esta idea porque mi coreano alcanza para decir hola y adiós que son la misma palabra; pero este canal de TuTele se dedica con mucho éxito a dar noticias de los medios y idols coreanos en español y no creo que tenga tanto éxito nada más por hablar de Corea…bueno, tal vez.
En todo caso, esto son chorradas personales y están sujetas a ser inexactas y/o sufrir cambios de opinión —es sabio cambiar de opinión cuando descubres que la estás regando.
Lo que en parte creo que es posible porque no suelen usar el pronombre «yo» a la hora de hablar de algo sino 우리, «nosotros» «nuestro», lo que los vuelve más sensibles a las necesidades de la comunidad, de todos.
Claro que, en ocasiones se pasan un poco con aquello de llamar al marido «nuestro marido» como si todas las señoras de la cuadra compartieran al mismo tipo pero…mexicanos al grito de guerra ¿qué les parece usar más seguido —que conste que no estoy diciendo que siempre; «nuestro» «nosotros» para referirnos a aquello qué hace falta hacer o aquello que somos en vez de solo pensar en nosotros mismos?
Aprender de los demás no es malinchismo. Es tener opciones. O al menos eso dice Nuval Noah Harari…Pasto kalo (se feliz).
Nope. Si yo tengo problemas sujetando a un lindo borreguito de tamaño borrego (no más pequeño y tal vez si un poquito más grande que un perro San Bernardo…) con la ayuda de mis 154 cm y 56.8 k de peso…un hipogrifo de esos mismos 154 cm a la cruz —suponiendo que la parte de caballo no fuera un pony o un Shire—arrastraría a dos chicos que combinados, no pesaran más de 80 a 90 kilos.
Y esto, aunque indudablemente es un error de la imaginación, comparada contra lo que yo experimenté aquella vez que termine con el trasero en el piso —era eso o que arrastrarán mi dignidad frontal unos cuantos metros o soltarlo y dejar que se comiera lo que no era asunto suyo; es uno de los riesgos que hay que tomar al escribir, diseñar o hacer cualquier cosa.
Al hacer… probablemente nos vamos a equivocar, seguro. Escribir es un hacer en el que uno de los riesgos de tener que usar la imaginación para suplir el conocimiento de primera mano (no se puede uno poner a hacer todo lo que se imagina…) nos pone en riesgo de afirmar que una bala abre una cerradura o un candado cuando en realidad, es más probable que rebote…¿Alguien ha disparado un arma alguna vez contra un candado?
Así que debemos asumir que alguien va a darse cuenta. Especialmente si han leído nuestra historia más de 3 veces. Debemos estar listos para eso. Hay que equivocarse para hacer cosas. Por eso hoy la entrada lleva el hashtag #¡Mete la pata haciendo chorradas!
Tu y yo vamos a resolver este pequeño enigma de tarea que consiste en inventar un background sólido y creíble a un personaje.
Primero, vamos a imaginar una persona cercana a ti…No, no me digas quien y tampoco se lo digas a esa persona. Después, vamos a imaginar que se ha metido en líos con la mafia y debe salir pitando. Nosotros, vamos a ayudarlo a crear su perfil de testigo protegido porque somos del FBI. Tiene que ser creíble o nadie va a encontrar a esa persona con zapatos de cemento a menos que draguen el mar…
¡No! Estas son chorradas mías, creo que ya tienes por ahí una idea de novela o historia corta. Desentiérrala del cajón o ve por ella al jardín si es que ya la habías metido en una caja de madera.
Nombre: (déjalo en blanco si no tienes idea, al fin debería ser algo común y pegajoso como Ajab, Katniss, Bridget…o Caleb.) Shalique Shan’ou [¿Existe ese apellido?]
Edad: al momento de su entrenamiento mágico entre 20 y 25 años. Después 34.
Ocupación: vendedora puerta a puerta de suplementos mágicos.
Familia: padre, madre, hermano, una hermanita muerta, Reinhardt como su más que colega menos que novio, algo así como mascota.
Rasgos de personalidad: [esta es la pregunta que menos entiendo….] No soporta ver qué molesten a alguien que no puede o no sabe defenderse, ama comer pero no se atiborra y naturalmente que tiene el velo que le regaló su mamá escondido en un cajón pues no acepta la idea de usar velo.
¿De dónde es? Shalique nació y vivió en Lebarten [ciudad inventada en un mundo inventado] hasta los 8 años cuando un bombardeo destruyó su hogar, mató a su hermana de dos años y los convirtió en refugiados. Ella y su familia vivieron en un campo durante cuatro años (su hermano Aziz adquirió su fobia a las cucarachas ahí). Escaparon cuando su padre consiguió un empleo ilegal en un pesquero que rescataba droga en aguas internacionales.
Educación: preparatoria, las brujas estudian la universidad en un centro comunitario junto con su servicio social.
Descripción física: es delgada y alta, la nariz un poco curvada. El cabello negro a punto de ser lacio pero que no se decide nunca y entonces hay que trenzarlo para evitar que se esponje a la menor provocación. Sus manos son fuertes, le gusta llevar las uñas recortadas. Al principio de la historia lleva el cabello muy corto pero se arrepiente de haberlo cortado.
Mayor motivación: encontrar al coleccionista de libros como prueba contra la familia Chanterelle.
Mayor miedo: perder de vista lo que representa la justicia y su efecto en otras personas a través de la venganza.
Cosas que le gustan: los calcetines en orden, el pollo, los ratoncitos de campo, un abrigo de lana color turquesa, leer horóscopos, los libros de Stephen King.
Cosas que le desagradan: las séries policiacas como CSI o Wallander, el olor a aceite viejo, la sardina de lata, la popo de perro en las banquetas y los abusones.
¿Dónde vive? En un momento de la historia vive en el Centro Comunitario de Servicio Social para la Comunidad Magica de la Ciudad mientras que en otro, acampa con Reinhardt cuando no está de viaje de negocios. Solía vivir con sus padres.
¿Que tipo de música escucha? Reggaeton en español, pop en árabe y k-pop.
¿Que le gusta de si misma? Sus ojos grandes y oscuros de pestañas largas y su sentido de la justicia.
¿Cuál es su recuerdo favorito de la infancia? El día que conoció a Ravina y a Ziggy.
¿Cuál es el evento más traumático de su vida? Hablar con su propio «cadáver».
¿Cuál es su posesión más preciada? Ella misma. ¿Qué tipo de transporte usa? El metro y el tren.
¿Cuál es su comida favorita? Los pimientos con carne.
¿Qué es lo más atractivo de su carácter? Le gustan las cosas claras y sin dar rodeos. Por eso la fastidia un tanto que Ravina sea tan sutil y llorona en ocasiones.
¿Cómo suena su voz? Un agradable tono bajo y femenino.
¿Cómo la describirían en cinco palabras las personas que la conocen? Decidida, amigable, necia, justa y mala cocinera.
Sabor favorito de helado: café
Pizza: definitivamente sin piña
Bueno, hasta aquí he intentado llevar a cabo el ejercicio propuesto por Sarah Domet (90 days to your novel) para la creación de personajes. Por supuesto, cada quién puede inventarse a su personaje siguiendo sus propias preguntas según le plazca.
¿La tierra es plana? No, pero los que lo dicen pueden resultar muy convincentes.
¿Las vacunas contra x, introducen un chip que viaja por tu torrente sanguíneo y se aloja en tu cerebro? No, porque esto es aún ciencia ficción pero para las personas que creen que las imágenes de la luna fueron filmadas en estudio y los Minions interrumpieron la escena, es difícil entender porque no sucede así.
Manipularnos (inclúyome) ya es bastante sencillo sin ningún chip. Basta con decirnos que algo es alarmante y que es terrible y ahí vamos y compartimos. No nos paramos a pensar lo más importante:
¿Quién lo dice? Alguna vez conocí a alguien que decía que tooooodas las noticias eran inventadas porque trabajo un tiempo en medios. Y digamos que una parte de ellas sí que lo son. Pero no se puede inventario todo. La realidad es todavía más extraña que la ficción y en ocasiones la ficción la rastrea hasta el punto en el que alguien amenaza con demandar porque se ve reflejado…sin que en ningún momento el escritor la haya hecho de detective husmeador tras los pasos de esta persona. Por esto es importante quién lo dice. Porque la segunda pregunta es:
¿Para qué o por qué lo dice? ¿Se beneficia inmediatamente está persona de que nosotros vayamos corriendo con el chisme o nos beneficiamos nosotros al saberlo? Y esto es importante. Ofelia Pastrana[1] habla de ello en este vídeo sobre el miedo a la tecnología. Ojo, se vale tenerle miedo a la tecnología…o concretamente a la personas que trabajan con ella. Lo que no se vale es tenerle un miedo desinformado. Tal vez nuestro miedo aumente al aprender cosas…pero también nos ayude a manejarlo mejor.
La solución a muchos problemas está en aprender y conocer, no en temer simplemente. ¿Lo que está diciendo está persona me beneficia a mí porque es conocimiento o le beneficia a esa persona porque no estoy aprendiendo nada y solo estoy respondiendo de forma automática? Hoy día, no es inteligencia emocional lo único que nos hace falta.
[1] Yo comparto cuando creo que la información es buena y sirve para aprender. También los bordados bonitos y los chistes.
» No, las palabras no significan nada, los lugares y las horas no significan nada, no tienen ningún poder a menos que el mago conozca las palabras. No que las sepa de memoria, sino que las conozca, que las haya vivido. De modo que un hechizo birrioso, medio olvidado, farfullado a trompicones, hasta un hechizo así puede obrar su efecto si el que lo dice siente el significado en su corazón; mientras que con todo el cotorreo perfecto de Ruino, aprendido en un libro, no se va a ninguna parte.»
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Doneval. Graham Dunstan Martin 1988. Espasa-Calpe
Escribir tal vez no tenga nada que ver con la brujería, la hechicería o la magia. Al menos no con hacer este tipo de magia en donde no existe ninguna fuerza magnética, eléctrica, cinética o cualesquier otra medible por la ciencia que mueve o transforma objetos y personas a voluntad —al realizar en si el acto de escribir que es distinto de escribir sobre la magia.
Lo que sí hace, es llevarnos de nuevo por el laberinto de significados que nuestra mente ha enterrado tras el uso de las palabras. Estás palabras que arrojamos como meros vehículos de información a los que apenas préstamos atención durante una conversación. Porque, en realidad, el lenguaje no nació para comunicar otra información que la negativa —no hay autobuses, no hay vacunas, no esto[1]; y que como toda respuesta evolutiva es malísima para otras funciones tales como informar emociones, información espacial (intenta describir la ruta más simple atravesando la ciudad sin un mapa) y dolor. Añadiéndole que los antropólogos establecen el origen del habla como la interacción social a nivel piojito mental.
¡No! ¿Cómo puede ser eso? Adopta una postura simiesca (pretendiendo ser algún eslabón perdido), la que tú quieras, e intenta comunicarte sin hablar. Solo con gritos y gemidos. Hay una serie muy limitada de cosas que puedes comunicar. Cosas como peligro, busco una pareja, encontré comida y tal vez, duele. Intenta ser parte del clan. Te encontrarás con que socializar tiene mucho que ver con acicalarse unos a otros.
Entonces llévalo al extremo con más de 30 individuos a los que visitar y dedicarles una media hora promedio, rebuscando bichitos por entre su piel. ¡Son 15 horas al día! Y eso si le dedicas solo media hora. ¿Cuándo duermes, cuándo buscas comida?
Al parecer, algún antepasado humano lo resolvió inventando los «¡Hola! ¿Cómo estás?» —¿De qué otra forma me explicas que en realidad no esperamos respuesta a esta pregunta del vecino o de ninguna otra persona, en general?; como una forma de acicalamiento rápido y sencillo. Lo de usar el habla —y su versión adaptada, la escritura; para intercambiar información es solo un subproducto que demuestra su éxito al ser adaptable (mientras que los filósofos se empeñaban en hacer del habla algo maravilloso destinado a comunicarnos…).
¡Eso es un $#@@7o! A lo mejor, recuerda que este blog habla de chorradas. Por lo mientras, mira este video. ¿Sigues creyendo que el habla se inventó para transmitir información viendo lo complicada que puede resultar una lengua desde una perspectiva ajena? Mira este otro. ¿Entiendes ahora porque escribir es cultivar el uso de la palabra sin usarla directamente? Escribir ficción tiene que ver con recordar que es fría y refrescante. Con sentir en la mano las patitas minúsculas de ese acorazado de puntitos negros que trepaba por un tallo de flores cuál gotas de sangre. Con usar ese tipo de magia en que hay que vivir las palabras.
No por nada McKee (El guión. Story) dice que el lenguaje es solo una herramienta para contar historias. Se pueden contar historias muy cortas con solo una imagen…
Gracias por leer la chorrada de hoy. Lo genial de este blog no soy yo solita. Es esta comunidad donde nos hacemos piojito mental con chorradas.
[1] Adaptación imaginativa de In a web of deceit, 2a Conferencia Reith de 1996 , dada por Jean Atchinson
—Pero—dijo Evan—, si el lenguaje de la magia[1] hay que vivirlo y sentirlo, ¿por qué no se usa nuestra propia lengua? ¿No es eso lo que vivimos y sentimos más de cerca?
—Sí, desde cierto punto de vista—dijo Favila, entrando en la conversación—. Pero no desde otro. Dime, Evan, ¿tú al hablar normalmente vas pensando en lo que significan las palabras?
—Claro
—¡Que va! —dijo Favila riendo—. Cuando vas al mercado de Villatrampa y pides una libra de mantequilla, ¿al pedirla, sientes en la mano el peso de la libra? Cuando dices “mantequilla”, ¿sientes la dorada mantequilla sobre la lengua?
—Hombre, no—dijo Evan—. Sí, tendrás razón. ¿Pero quieres decir con eso que una lengua distinta puede ser mejor?
—¡Sí, para que sientas el sabor de la mantequilla!
—¿Y eso por qué?
—Pues precisamente porque no es la lengua acostumbrada. Todos los sabores y colores, todos los aromas y texturas del mundo los llevamos aprisionados en el fondo del alma, tapados por el lenguaje. Verás, es que el lenguaje es como el dinero. Es un montón de moneditas que se pueden cambiar y permutar sin pensar. […] Es un mero indicador, no es una cosa de verdad.
—¿Pero por qué es mejor una lengua desconocida?
—Como te digo, precisamente porque es desconocida. Porque obliga a la mente a salir de sus hábitos….
Doneval. Capítulo 19 pg. 246-247. Graham Dunstan Martín, Espasa-Calpe 1988.
[1]En la próxima entrada te diré porque he puesto esto aquí. Por lo mientras, piénsala.