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Lunes de patchwork: SNS y escribir

Un minuto

Hoy quiero proponerles un minuto. No de silencio. El silencio no le hace justicia a nadie.

Un minuto de ritmo guapachoso, de cumbia, de risa…metalero si quieren. De abrazos. En memoria de todos los que nos dejaron el año pasado y hasta este año nuevo (año nuevo lunar). Sea por cuestiones que hemos olvidado con el Covid —cáncer, corazón, accidente automovilístico,  vejez, encuentros cercanos del tipo choque policial; o por Covid y sus secuelas.

¡Un brindis —con jugo de zanahoria, cerveza, champagne o lo que les guste— por todos ellos! Por hacer que ahora el huequito que nos dejaron, sea nuestro deber llenarlo con recuerdos en un acto milagroso en el que ellos reviven por un instante en nuestras sinapsis. Estos minutos tendrían que ser aleatorios y acompañados.

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Palabras Sunday word hunter: poetry and nonsense

Dogma

Palabras no. 23

Dogmas, dogmas de fe.

Para confesarte lo que yo no sé.

Para atragantarme en la verdad,

como la miras tú.

Para perderme fuera,

en un espacio que se queda sin materia.

Con el nombre borrado,

¿qué sabes tú de mi que se pueda olvidar tan a propósito?

Tan a propósito que se me antoje cierto,

tan cierto que mi apremio sea ocultarlo.

El presente como un tiempo inacabado.

Epopeya de tinieblas,

que me habla sin reconocerse.

De ti y nuestras memorias relegadas.

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Cómo escribir ficción

¿Por qué empezar con el final? [escribiendo ficción]

Isaac Asimov y Robert Mckee están de acuerdo en un proceso: escribir hacia atrás

¿Eh?

Para Asimov, resultaba mucho más lógico comenzar escribiendo el final. Del mismo modo en que, para McKee, la solución a la crisis del personaje debe ser resuelta ANTES que escribir el resto de la historia. Para que sea comprensible, saber cuál es la respuesta a la crisis.

Está técnica es bastante buena para el novato como yo que no tiene ni idea de cómo lograr avanzar en la historia (exceso de ideas generadoras pero ni pista de como continuarlas).

¿Por qué?  Hilary Mantel explica que escribir con la certeza absoluta de lo que va a pasar después, que es una de las características de la novela histórica —tener certeza de que tal o cuál batalla sucedió o de la boda esta o aquella por los documentos o las consecuencias históricas (considerando que no se hayan quemado los archivos) —eleva el nivel de juego. Necesitas imaginar y recrear el único escenario donde tal resultado es posible.

Otros caminos —a pesar de que las posibilidades son infinitas ya que nunca se puede conocer la realidad tal y como es ni lo que piensan realmente las personas vivas con que ni mucho menos las muertas; se cierran en automático. Y por supuesto que eso no lo vuelve de ninguna manera un único camino linear y encima recto. Para nada, simplemente reduce el número de puertas posibles y a uno le corresponde encontrar la combinación correcta. Que es lo razón por la cual escribir es un proceso casi imposible de describir. Puesto que tienes que hallar tú solito, sin computadora (que ya lo hacen y mejor que uno), las combinaciones del evento n multiplicado por el número de escenas. 

A esto se añade que resulta más sencillo eliminar todo aquello que resulta paja…que últimamente parece ser lo que piden los editores, al menos en inglés, con tal de sostener 70, 000—100,000 palabras…que no dudo que algunos autores pueden y deben escribirlas pero tampoco resulta un requisito indispensable para una buena historia; pues es menos complicado saber si son importantes o no para llegar a la resolución del conflicto y que tan largas deberán ser para añadir tensión.

Visto en retrospectiva, saber a dónde tienes que llegar, te ayuda a elegir las piedras que levantarás en el camino para que tú personaje deba decidir aventurarse por el bosque o lanzarse desde un risco en vez de transitar el camino plano y libre de obstáculos. Puedes rebobinar la cinta y analizar dónde pierdes la lógica de las decisiones. Y si tus personajes son como los míos, tendrás que meterlos a un cuarto de interrogatorio para ir localizando sus mentiras una a una puesto que ya conoces el resultado.

 Que cuando uno dice chorradas, puede opinar cualquier cosa.

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Cómo escribir ficción

Una tarea especial desde el libro 90 days to your novel de Sarah Domet [semi–traducción con ingrediente secreto Knorr Suiza]

En este ejercicio, haz una lluvia de ideas de tantas memorias tempranas[1] como puedas, escribiéndolas con tanto detalle como sea posible, dedicándoles por lo menos un párrafo a cada uno. Para este ejercicio, no te preocupes de escribirlo en escena o  editarte mientras lo escribes. El objetivo es seguir escribiendo tanto como sea posible dentro de un mínimo de dos horas [que según ella te estás dando]. Si es la primera vez que has escrito en un rato, no te sientas obligado a escribir algo perfecto [inclusive si ya escribes profesionalmente, ¿cuál es el punto de angustiarse buscando la perfección? —falta que lo reescribas y el trabajo del editor]

Solo déjate llevar con libertad mientras piensas en cada recuerdo. Te proveo de algunas pistas para que empieces, aunque no deberías sentirte limitado a éstas categorías.

PERSONAS: [el hueso del caldo y la sal[2]] tu maestro favorito o el peor, el cartero, tu primera niñera [mexicanos al grito de «abuela»], tus vecinos, tu primer crush, tu mejor amigo de la infancia, alguien que te metió o te metía en problemas, alguien a quien admirabas a la distancia, alguien que tú pensarás que era atractiva o atractivo, tus abuelos o un pariente lejano, la persona más triste que hayas visto, alguien que conocieras de vista pero con quién nunca hablaste.

LUGARES: [aquí dejo de traducir literalmente y le añado un poco de chile de árbol]; empieza por la casa (hasta el baño sirve… especialmente si el grifo gotea o alguna puerta hace ewwwk), el trabajo, la parada de autobús, la estación del metro, la casa de tu amig@, el consultorio del dentista o la fonda de la esquina. Los salones de clase. Debajo de las sábanas…La puerta de hierro dónde te rehúsas a mirar hacia adentro en la noche —por miedo a ver un rostro encajado entre los barrotes.

OBJETOS: [agrego chile de árbol, no sé si es cultural o que, pero de niño uno no recuerda el abrigo favorito o ¿si?…dejen su comentario]; que llevas en la bolsa del pantalón, tu cartera, tu bolso de mano, tu teléfono (¿podremos hacer un texto publicitario?), tu mejor olla de cocina, el destornillador que jamás usas pero está ahí por si las moscas, tu tazo favorito o tu taza si no conoces los tazos.

EXPERIENCIAS: [este ya es mi ingrediente secreto no tan secreto, caldo de pollo de hule coreano —pueden sacarle la bolsita al ramyon y usar los fideos como sopa normal, que no menciona Sarah Domet como experiencia pero algunas las mete en el rubro de cosas]; primer beso —mito entre los mitos, tu primer sartén quemado, tu primer dedo machucado con el martillo, primera mascota, el apagón de la última semana, la vez que te cayó encima un chaparrón (y no hablo del vecino)…

En sí, el ejercicio tiene que ver con los pequeños detalles que hacen real una narración y que te llevan a imaginar que estás allí aunque sólo deben estar presentes como detalles, pues una narración completa de un día normal es algo que nadie busca en una historia.

Yo recuerdo en particular un detalle minúsculo de uno de los libros de Kurt Wallander (Henning Mankell), no recuerdo exactamente cuál; pero en esa escena estaban haciendo una redada y Wallander extiende un mspa sobre su auto. El viento es tan fuerte que se levantaban las esqui nas de papel del mapa y tuvieron que usar (creo) los vasos desechables para que el mapa no saliera volando. Y con este detalle, ya imaginamos el viento y el papel…el sol tibio en la cara y…son detalles que hacen real nuestro pequeño mundo imaginado. Así que escriban la chorrada que se les ocurra y sean felices resolviendo los problemas que les guste resolver.


[1] No puedo recordar muchas cosas de mi pasado sin ver las fotos, es como si sufriera de amnesia selectiva y de hecho es más sencillo empezar con lo que tienes a la mano

[2] A mi me falla la sal al cocinar…por lo regular me hace falta ponerle más 

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Lunes de patchwork: SNS y escribir

¿Es falso?!! ¿Elvis no está muerto?! ¿WhatsApp será una app de pago?!!

Las fake news abundan. Los terraplanistas abundan. Los testigos del ovni de la biblia de las abducciones sagradas abundan….¿Ya no sabes a quién creerle? Pues Ophelia Pastrana tiene un videito muy útil.

Es lo suficientemente útil como para mandárselo a los amigos que, de repente, les dé por mandarte esas cadenitas de reenviarlo a diez usuarios de x, y i z para mantener su privacidad segura —cuando se añade algo después de la y, se vuelve a usar «y» pero se siente raro cuando debe tener el sonido de la «I». Para enseñarles cómo diferenciar de trancazo las fake news de la reales…bueno…

Todos sabemos que los medios inflan o hasta inventan cosas con tal de tener público (viven del tráfico visual y los anuncios). Este blog se trata de inventar cosas. Pero al menos, las noticias «reales» salieron de alguna parte que se puede comprobar o desmentir (en teoría) y las fake news son peores que los chismes porque ni siquiera sabes si fue Lupita la del 404 la que lo empezó. Al menos se sentirán mejor armados contra ellas. Menos solos en medio de una avalancha de información. También pueden optar por no ver noticias…

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Palabras Sunday word hunter: poetry and nonsense

Fuga de conciencia

Palabras no. 22. Cabe señalar que es algo que escribí cuando era muy joven y creía muchas cosas en las que ya no creo. Espero que sea lo suficientemente bueno.

Confesor que escuchas y no eres el mejor amigo.

Me deleito en mirarte y cuando salgo a buscarte,

eres esquivo.

Furtivo.

Un audaz fugitivo.

Te amo…y eres el ángel caído.

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Cómo escribir ficción

Embotellado

La siguiente imagen la publicó Sophialovesummer en Hello Talk. Reí y me encantó la delicada relación que sugiere en una trama o estructura narrativa entre lo que desea un personaje y aquello que obtiene.

A veces, un personaje puede conseguir realizar su deseo. Toma todos los pasos que en su mente lo llevan a obtener su sueño cuando en realidad, la trama se tuerce y el resultado no podría ser más lejano de lo que se desea. Distinto.

Deseamos un momento dulce que dure para siempre. Lo embotellamos. No puede evitarse que se llene de moho al no ser consumido. Del mismo modo que cualquier personaje será consumido bajo una avalancha de situaciones si no llega a enfrentar sus problemas. Dormamu se encargará de que se repita una y otra y otra vez, la situación desagradable hasta que sea una camisa de fuerza lo que necesite nuestro personaje o decida mover su trasero (en los casos del personaje recalcitrante).

Acorrala a tu primer beso y todo lo que obtendrás será un lindo cadáver. Esta progresión de la trama es la deliciosa ironía de un personaje cuyo deseo se ha cumplido al pie de la letra. No por nada se nos advierte “ten mucho cuidado con lo que deseas”.

Usa la lógica de modo riguroso en estos casos para obtener aquello que resultaría realmente de cumplirle su deseo al personaje principal tal cual y obtendrás una ascensión irónica de cómo funciona la vida.

Una vez más, chorradas desde el profundo pozo de los abismos de los deseos.

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Cómo escribir ficción

Crisis, crisis…crisis totaaaal

Hace tiempo que vengo diciendo frente al espejo (me llamo Gina) que deseo esto o el otro. Tal vez un hombre de pelo en pecho para limpiar el baño, hacer de comer y cargar lo del súper. La cámara hace un desvanecimiento a negro o fade out y la escena cambia. Es un joven con barba de tres pelitos y músculos subdesarrollados con deseos de una barba y aventuras románticas (se llama Ji Won). Usa gafas del grueso del cristal de una bola para adivinar y una sudadera negra.

A este efecto se le conoce como transición y es una técnica cinematográfica para unir dos unidades de narración ó, dos escenas distintas. Se puede utilizar también para escribir novelas o cuentos. Cómics.

Tal vez no hablen de ella en otros libros más que en los manuales para escribir guiones.

Las transiciones van a unidas a las crisis que experimentan los personajes y que representan cada pequeña decisión a la que los enfrentamos y que nos llevan a la consecuencia; con lo que se va armando la secuencia de la bola de nieve de la estructura narrativa. Pueden ser acciones, temáticas (una idea), de objetivo o de ritmo.

Además de la chorrada estilo Mi, Jane busca Tarzán y encuentra Nerd…tomemos mi favorita —sólo lo es porque puedo recordarla con independencia del filme, creo que las transiciones de las buenas historias no se recuerdan: dos personas firman un divorcio. Hay un corte y entonces dos personas firman una hipoteca. Para mí, esto explica muy bien como unir escenas en apariencia desconectadas y lograr que tengan sentido dentro de la trama sin que se vuelvan un mero transbordo “La raza” línea amarilla a línea verde (que es el transbordo más largo y pesado y a veces, totalmente inútil del metro del exDF).

Robert McKee menciona lo importante que es estudiar transiciones ya que este pasar de una escena a otra es una más de las esquinas oscuras donde se esconden los monstruosos clichés, atentos a devorar nuestra historia para irla a tirar en el wáter con el desprecio del lector. De tal forma que la transición está íntimamente en contacto con la CRISIS GORDA, LA DEL CLIMAX. La crisis que resuelve el DESEO del personaje principal. Esta crisis DEBE:

1. Siempre mostrar a cuadro la decisión con respecto a la crisis. La decisión es un motor de enganche emocional y el engarce entre lo que se decide y lo que sucede.

2. Debe ser explícita o fácil de comprender. Nada de soluciones complicadas. Todo simple. Algo así como que ambos personajes del espejo deciden inscribirse en Tinder. El mismo día. Con el mismo nombre de usuario.

3. A partir de la decisión debemos llevar la escena hacía la consecuencia inmediata para acelerar el ritmo y crear un enganche emocional.

Según yo, puede suceder que se interrumpa este paso hacia la consecuencia inmediata; creando un vacío conocido como cliffhanger y que motive al lector a seguir leyendo pasando la historia secundaria. Siempre que la historia secundaria nos lleve a la consecuencia de la decisión. Algo así como:

Ella se encuentra con una chica en el bar…¿qué no era un muchacho bien parecido en la foto? Él se ve acosado por un galán que no le hace asco a nada con aspecto humano y que desea llevarlo al baño del bar (y disfrutar de una velada íntima) pero esto le resulta demasiado conflictivo a tres pelitos de barba pues detesta las cucarachas y a los hombres mejor dotados por la naturaleza…
Así que escapa  en cuanto ve la cucarachita que disfruta de un charquito de cerveza en el tanque de un excusado justo antes de que lo besen.

Sin embargo, se tropieza con una muy molesta Gina y cae encima de la otra chica. Ésta lo golpea pensando que es “otro más de esos inmundos pervertidos” Al perseguirlo fuera del baño, “músculos” se encuentra con su “ex”, ambos comienzan a gritarse el uno al otro y los comensales (ya excitados por la chica golpeando al muchacho en el suelo) deciden invitarse a la fiesta.

 Se arma una trifulca, llega la policía. La música es como en todos los bares (ensordecedora).  El policía a cargo está perdiendo el oído desde el verano pasado por una infección respiratoria así que, no se entera bien quién hizo que y se lleva a Ji Won junto con Gina. Ambos terminan durmiendo en celdas contiguas. Regresamos a la mañana del lunes cuando el policía en pijama que apenas despierta no escucha lo que su esposa le dice sobre comprar un sofá nuevo y tirar el viejo….

De tal suerte que la crisis gorda nos provoca asombro al lanzar por la ventana lo que creemos saber y revelar la vida tal como es (Incluso si no tenemos la más remota idea de cómo es realmente).

En fin que, para una crisis gorda de verdad, debemos llevar las cosas hacia la solución/consecuencia utilizando un potente avión match 3 con combustible de escenas cortas o nos veremos en el peligro terrible de ser comidos por un ritmo poco apropiado para nuestro clímax.

¿Puedes añadirle un final a la chorrada de mini-cuento? Déjalo en los comentarios y recuerda, estás leyendo chorradas. El día de mañana tal vez piense que no funciona así y reescriba la historia.

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Lunes de patchwork: SNS y escribir

Memoria histórica

¿Alguna vez se te ocurrió que la pandemia duraría tanto tiempo?

¡Claro que no! Ha pasado un siglo desde la última pandemia y ya hay muy pocos que nos la puedan contar. La pandemia más grande y mortífera de todas las conocidas hasta ahora, hace mucho más tiempo que asoló ciudades de toda Europa y Asia.

Lo gracioso del asunto es que por ejemplo, esa misma pandemia de peste bubónica dejó secuelas tan profundas que aún las vemos en el habla occidental en el acto de decir salud cuando las personas estornudan. Es una memoria tan terrible que perduró como un acto inconsciente y que debió afectar a más de una generación y pasar más de una vez.

La influenza española tenía como particularidad, ver morir personas prácticamente frente a tus ojos sin poder hacer nada…¡Sin cubrebocas! ¡Sin vacunas! ¡Sin cuarentena! Y mi siguiente enunciado (después de la explicación) es terrible porque sonará a qué hay quién merece morir y quién no. La realidad es que lo merezcamos o no, somos mortales y eso no aplica a la hora de imaginar porque parece haber durado mucho menos que la pandemia de coronavirus. Que probablemente duró, al menos en apariencia, mucho menos porque todas las personas cuyo sistema inmunológico no era apto para lidiar con sus efectos fallecieron;  al no haber ninguna clase de confinamiento o control sanitario, lo que dejó vivas a las que lo vencieron o a las que nunca se infectaron. Incluso viviendo bajo el mismo techo y no del virus que pescaron en el súper.

Así que, visto en retrospectiva y con esos parámetros (tal vez hay otros que no se me están ocurriendo o no tengo ni idea de cómo imaginarlos) el hecho de que todavía pulula el virus por los rincones no es tan extraordinario. Lo que si resulta más o menos extraordinario es la queja constante de aquellos en casa. ¡Las personas del Medievo que se aislaron en granjas para evitar contagiarse ni siquiera tenían internet! Newton no googleo las tres leyes de la termodinámica. ¿Debo entretener la idea que se distrajeron haciendo niños? Hasta el atleta más entusiasta debe descansar haciendo otras cosas.

¿Tenemos que ser todavía más pacientes? #Quierosalirahorayquestoseacabeya.

La vacuna está ahí pero no será mañana cuando todos estén vacunados. Ni en un mes. Tal vez seis si no hay retrasos de entregas, problemas con el crédito, personas que se niegan a recibirla…campañas electorales, más muertos…no sé.

Además de todo, hay que considerar las agendas políticas. Las que en teoría, iban a seguir un plan de vacunación nacional y ahora ya cada estado comprará sus vacunas y hará lo que le dé las cosquillas en los…bueno, los estados de cuenta de deuda.

La verdad a mí también me urge ya tener que dejar de tomarme la temperatura en todas partes (cuando es imposible usar una temperatura alta como síntoma para todos los casos). Tener que recordar el barbijo segundos antes de salir (salgo una vez a la semana, máximo tres) y sentirme incómoda cada que paso por el banco. Es temporada de predial y pago de agua anual y todos quieren pagar con descuento (el burro hablando de orejas). Ya me tocó formarme porque se cayó el sistema de la red tributaria y tuve que hacer una reclamación del dinero que se tragó la máquina o cajero inteligente….Es decir, los problemas para que siga con nosotros el virus unos cuantos meses más, ahí están. Y sólo podemos seguir usando nuestro cubrebocas y saliendo lo menos posible. Si se pueden vacunar, vacúnense por favor. Total, si trae microchip, ¿no usamos todos un microchip powered by Android?

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A un dios sediento

No. 21 de la serie Palabras

Libre de culpas,

has escogido salvar la verdad.

Derribado la primera piedra,

el pecado original.

El de las vidas truncadas,

para una cruel efigie masculina,

sedienta de sangre sacrificial.

Pura vanidad que presume de divina,

con la prepotencia de la fuerza.

Nada que ver con la eternidad.