Hoy es para celebrar que A 100 women de la BBC se propuso crear una página de Wikipedia para mujeres sobresalientes y contemporáneas, las cien que le dan nombre al programa (al menos en un principio) La idea surge de que más del 70% de los colaboradores o editores de páginas en esta enciclopedia, pertenece al género masculino y, por lo tanto, del mismo modo que los historiadores; tiende a obviar la existencia de mujeres de méritos distintos a su belleza o preponderancia como miembros del show business o de la realeza. La mayoría de las páginas más editadas y completas son de hombres. ¿Hay alguna mujer cerca de ti que se merezca su propia página de Wikipedia por su lucha social o sus logros científicos? Si, da flojeritis aguditis hacerlo ¿verdad?
¿Buscas ser sólo de los quejosos cómo yo? Al menos piensa en alguien que no tenga su Wiki y se lo merezca o pregunta. Con pensártelo ya es un cambio.
1. Revisa, revisa, revisa: El sitio dice que revisar significa literalmente volver a ver algo…es más que volverlo a ver. Es el paso más difícil de todos. Puedes descubrir que has escrito una porquería. Y la pregunta es: ¿para quién es esto? ¿Única y exclusivamente para ti o quieres que otros lo lean? Si es para ti, puede quedarse como está. Si es para que otros lo lean…deberá ser claro y deberá ser algo por lo que pagarías por leer. Hazle justicia y asesínalo sí es menester.
¿Saben? A veces al coser una prenda, las cosas no quedan bien y hay que descoser. Y descoser es tedioso, al menos al principio. Después de hacerlo más de veinte veces…simplemente te enfrentas a ello y descoses automáticamente cuando sabes que no está como debe estar. También reconoces el momento en que, de tanto descoser has picado la tela y ya no te sirven las piezas. ¡Hora de cambiar de proyecto o terminarlo tal cual!
2. Experimenta con diferentes técnicas: lo que dice el sitio es similar a descoser…cambiar primera persona por tercera persona, agregar personajes, y esto es algo que me está pasando al momento de escribir esta entrada….es una tortura pero a veces vale la pena: ver películas o leer libros que no terminan de cuajar. Analizar dónde está el error, lo que prácticamente es imposible pero nos ayudará a mirar hacia atrás a nuestras propias porquerías y contrastarlas. ¿Voy demasiado rápido? ¿Es demasiado fácil la resolución? ¿Debería mirarlo desde otro ángulo? ¿Es creíble?[1]
3. Elimina las menudencias: ¿por qué?…si las menudencias de pollo[2] son sabrosas …¡Ah! Los adjetivos y los adverbios…los lentamente, urgentemente…¿es que no ven que estoy esperando ansiosamente que me digan de modo razonablemente amable dónde se pueden usar estas cosas?
La cosa no es no usarlos sino no abusar de ellos y usarlos de modo adecuado. Vean el sitio, trae una respuesta gráfica (no sabía que los escritores fueran diseñadores de la comunicación gráfica) y en serio que es gráfica y no estructural ni textual, a un pequeño problema para mostrar la acción de interrumpir un diálogo.
4. Corta los clichés: Mostrar no contar[3]….aunque en este caso se refiere a usar frases hechas como: “con la paciencia de la araña” “trepar por la escalera de la vida”
Para ilustrarlo el sitio nos pone el siguiente consejo de Antón Chejov:
«No me digas que la luna brilla; muéstrame el brillo de la luz sobre cristales rotos»
Mmm aquí si meto mi cucharota…en su segundo ¿intento? ¿versión? de sus “Memorias”, Isaac Asimov recuerda un consejo que le da un editor; di las cosas tal cual como lo haría Hemingway, sin adornos…di: el sol salió a la mañana siguiente[4].
Para mí un cliché…puede que me equivoque de medio a medio; más que esto, — porque creo que depende de cómo haces tú las cosas si la luna brilla o; es una viuda coqueta escondida tras un velo de nubes —es resolver un problema de la misma forma que otro autor ya lo resolvió. Ejemplo:
“Hana Yori Dango”[5]…en algún momento de la trama, para complicarla, el personaje masculino principal pierde la memoria por un accidente automovilístico y hay un ligero malentendido que un personaje extra trata de aprovechar para su conveniencia [sin que eso rompa con la fe que tiene Tsukushi en Tsubasa].
Esto, lo he visto más de una vez en otros manga (que no recuerdo en este momento). Uno de los dos personajes protagónicos (masculino o femenino, por lo regular, el masculino) pierde la memoria por x, y o z; provocándose un malentendido entre la parejita con la intención de crear otro conflicto más…o el mentado accidente provoca que uno de los dos admita sus sentimientos pues es imposible negarlos una vez que el objeto de afecto es probable que muera…de tal modo que ya casi parece un requisito del género.
5. Revisa en busca de errores de continuidad: coincido, aunque no son tan graves cuando se trata de errores entre libro y libro de la saga, se necesita tener una memoria espantosamente genial para acordarse.
Por otro lado, si hay que estar bien hacha con esto porque después de un rato te das cuenta que ya se te olvidó de repente que el personaje tenía ojos azules y no verdes en el primer capítulo y ya vas por el séptimo y se los estás pintando verdes. Otra razón para hacer bien pero hasta la exageración nuestro estudio de personajes. Para no olvidarse que demonios está haciendo uno.
[1] A punto de flaquear, de caer en polvo con los dientes rotos. No sé si continuar. El camino viste desolación y ya no veo marcha atrás. Sin nubes, me ahogo de resequedad. Sin señales para aguantar otro kilómetro más. Merriam.
[2] Higadito de pollo…yummy..lástima que ya no los venden tan fácilmente en estos lares.
[3] ¿Dónde diablos empieza entonces lo de contar la historia? ¿En el grano en el cu..tis de la luna?
[4] Sin citar porque me llevaría un ratote buscar la cosa tal cual en el libro y me da flojera porque lo esencial…allí está…creo.
[5] Manga de tinte romántico adolescente que resulta iconica, hay incluso varias adaptaciones a live action japonesas y coreanas. Me la presentó Di An y es entretenida sin pretensiones, en caso de necesitar algo ligero y que los haga sonreír o desesperarse con un par disparejo. Es el típico manga que perdura.
Seguimos con el psicoanálisis psicótico de Wik… Si yo también ya me harté un tanto de este asunto aunque ya que anuncie que lo publicaría, pues no puedo retractarme tan fácilmente.
1. Determina el escenario y la trama básica: planificación, planificación. Además del modelo de Sarah Domet (90 days to your novel) podemos usar el del sitio que, consiste en hacer muchas preguntas acerca de la cosa (novela-cuento-ente-etc) en sí.
2. Decide cuál punto de vista quieres que use tu historia: no sé porque pero me parece que están confundiendo el punto de vista con el narrador porque mencionan la primera persona, la tercera persona limitada, tercera persona objetiva y tercera persona omnisciente…que claro como sucede con un cambio de gobierno, el escritorio cambia de lugar o las instituciones de nombre. Según el “académico estudioso experto” en el trono de la élite, los nombres de las cosas cambian…los if clauses pasan a ser conditionals del cero al 4 o se actualizan como present conditional y así. Aunque sean lo mismo.
Lo menciono porque Robert McKee en “El guión. Story”, propone que a cada acción que llevarán a cabo los personajes; debemos cambiar de punto de vista porque es; en este cambio de punto de vista donde se abren los abismos necesarios para complicarle la vida a nuestro personaje principal. Me explico: si el personaje del detective esperaba que le abrieran la puerta, lo mandan al carajo porque el personaje al que fue a interrogar es un viejito cascarrabias al que le caen gordos los policías y entonces…pues no le abre, la investigación se retrasa porque no puede hablar con el único testigo y no puede irrumpir porque ya lo acusaron de violencia innecesaria…consigue hablar con el cascarrabias engañándolo pero resulta que la pista es muy vaga porque el buen señor usa gafas de fondo de botella o tiene glaucoma…ustedes inventen.
Realmente, el consejo se decanta por elegir un tipo de narrador y ser consistente a todo lo largo de la cosa que estamos creando….
Lo que suena lógico y coherente en una novela o cuento (especialmente en un cuento donde no tienes tiempo de hacer variaciones) pero en un guión o un cómic…hay que tomar en cuenta que un cómic al tener imagen es mucho más flexible —si hablamos de una historia larga, una tira cómica pues no te da esa libertad por el espacio. Puedes tener voces en off de un narrador externo omnisciente que nunca metía su cuchara hasta ese incidente desgarrador, un narrador en primera persona que te dice “Me llamo Peter Parker” o una especie de voz en off omnisciente. Casi nunca un narrador limitado como un amigo o un espectador de los hechos pues cuenta con la ventaja que menciona Hilary Mantel sobre el cine en sus conferencias; el reflector que dice: aquí está tu héroe.
Por eso es que la palabra escrita tiene tantas limitaciones y, al mismo tiempo, tantas libertades que estos dos medios no tienen.
En una película es aburrida la voz en off porque esperamos acción. Que se muevan y hagan cosas [un cómic tiene esa facultad de poder darnos espacio del mismo modo que un libro] Por eso McKee dice que un libro aburrido cuenta con mucha explicación (debe estar hablando de guiones). Dudo que McKee haya leído “Doña Flor y sus dos maridos[1]” de un autor brasileño llamado Jorge Amado y que me parece que le gusta la película. En el libro, sobran las explicaciones, abundan en forma de las recetas que la protagonista domina —hablando de recetas…la cocina de Meg tiene un montón de recetas que se ven ricas [2]. O, que están escritas de tal forma que parecen chismes de un tarde de domingo con los cuates….
Una película cuenta con la música para ambientar. Cuenta con un ritmo visual. Una novela se hace a golpes de bonches de palabras. Esta en particular, se parece un poco a “The witches of Eastwick” de John Updike en el sentido de que todo lo que parecería paja con un escritor que no ha practicado lo suficiente, le da un ritmo: 1, 2, 3 vuelta, 4, 5 paso por delante, zapatea, haz un pase con la mano derecha, otra vuelta y el paso doble terminó.
Es la herramienta de un escritor para crear tensión, indicar aburrimiento o como en el caso de Doña Flor, cocerte lentamente en tus jugos sin poder mojarte el rabo. Y depende de cómo escribe cada quién.
3. Haz un boceto de tu historia: ¿apenas? Para Sarah Domet ya hicimos todo el trabajo preliminar, para Libby Hawker (“Take off your pants!”) ya establecimos las motivaciones, las debilidades, las fortalezas y todo ese chorro de información estilo empresarial. Más bien es el siguiente punto lo que sigue.
4. Empieza a escribir: en un vídeo de consejos sobre cómo escribir con Cesar Mallorquín como youtuber (no he tenido el placer de leer al hombre pero ningún consejo es inútil), él recomienda tener un cesto de basura a la mano. Lo menciono porque el sitio famoso te recomienda que escribas con lápiz y papel en vez de usar la tecnología. ¿Por qué demonios? Pues porque te será más difícil mirar la pantalla en blanco y continuar escribiendo si te atoras; a diferencia de la hoja en blanco, donde simplemente ignoras que ya te atoraste y te pasas de largo escribiendo otra cosa. En pocas palabras, es más fácil hacer bolita lo que no te guste —garabatos incluidos, y tirarlo al cesto que darle delete. Por alguna razón escribir en la compu te hace pensar que ya está listo y en el otro formato, al menos haces el ejercicio de tratar de encestar el arrugado papelito.
Aquí creo que lo que debería ir es: ESCRIBE, ESCRIBE, ESCRIBE Y TERMINA LO QUE EMPEZASTE. Bueno o malo, tendrá que sufrir del proceso llamado edición (que consiste en borrar mucho de lo que ya escribiste o cambiar de punto de vista). Si como yo, te cuesta trabajo terminar cosas…a mí me ayudó muchísimo empezar un curso de confección de prendas los sábados…¿eh y eso que tiene que ver con escribir? Nada…sólo que el hecho de tardarme casi dos meses peleando con la máquina de coser me hizo darme cuenta que…si trabajas constantemente y con un horario definido, aunque te den ganas de claudicar, ¡terminas con un pijama de niño listo para usar! Me explico: puedes terminar un proyecto.
5. Aborda tu escritura en trozos: el sitio es sabio. Es cierto, no podemos lanzarnos a ser “el mayor escritor de todos los tiempos” o “escribir la gran novela” porque terminaremos fracasando invariablemente. Así que tendremos que comenzar como los autores anónimos. A VER REPITAN CONMIGO: “Hola me llamo Fulano y soy autor” Una página a la vez, ¿vale?
6. Lee el diálogo en voz alta: tentadoramente decía uno de los autores (sorry…no recuerdo el nombre y me encantaría decir quién, así que si lo saben por favor ¡ayuda!) que aparece como invitado al blog de Chuck Wendig Terrible Minds; que no dejes el texto que deja el gato con el trasero por más genial que suene porque existen los audio libros…Otro medio-formato en el que desplegar nuestro talento. El sitio no lo menciona para nada; es más, comienza hablando de cómo el diálogo real usa muletillas y silencios pero es que, es cansado leer en voz alta algo muy largo que no fluye. Y es difícil cambiar las inflexiones de voz y encima, lograr que los diálogos con tartamudeo o pausas entrecortadas salgan bien[3]. Piensen en sus gargantas si llegan a ser exitosos y les toca hacer audio libros, emisiones radiales o podcasts[4]
Entre otras cosas, te previene de caer en la tentación de usar lenguaje demasiado elegante porque se bloqueará tu conexión con el lector. Según la gran yo [sonido de pedorreta], si es un solo personaje y esa es su personalidad, no habrá más remedio. Digo, si el noble príncipe encantado (educado en Oxford) me sale con un <<¿Qué pedo?>>…la novela va a volar por los aires.
Y como punto final te pide que no seas demasiado obvio y digas cosas como: “No soy feliz con este matrimonio” para mostrar un diálogo desigual, disparejo y totalmente inconexo que dará prueba fehaciente de la disfuncionalidad del matrimonio en cuestión. Asimov, lo hubiera resuelto más o menos así: Eran felices. Ella le decía cosas y él no se molestaba en escucharla.
La originalidad del escritor ataca de nuevo…sólo recuerda: sé amable. La información no se debería repetir a cada rato a menos que lo que estés escribiendo, sea un contrato legal. Ahí sí que deben de quedar todos los puntitos sobre las íes.
7. Mantén la acción verosímil: ñaca ñaca….¿recuerdan nuestro issue con lo que es real y no lo es? Pues bien, aquí Wik…se empieza a decantar por hacer que las cosas resulten creíbles dentro del universo planteado por la novela…Personajes consistentes, bien trabajados, leyes de la física y química en su lugar…esas cosas. O leyes de la magia.
8. Tómate un descanso: Coincido.Un cerebro cansado hace lo que los borrachos: escupe incoherencias. Vayan al cine, denle un beso al amor de su vida, apapachen al gato, saquen a pasear al perro…duerman. PROHIBIDO PENSAR TODO EL TIEMPO EN LA DICHOSA HISTORIA.
9. Relee tu obra: Coincidimos. Revisar y editar es algo que se tiene que hacer. Tendrás que borrar cosas, cambiar otras, escribir más de una vez. Eres como un contador que debe entregar cuentas impecables. Tus números tienen que coincidir o serás sujeto de una audiencia terrible donde te digan: “esto está tres rayitas debajo de la chin…”
10. Comprende que los primeros borradores nuca son perfectos: ¿a estas alturas me lo dicen? Asimov detestaba escribir ficción porque se tardaba seis meses en un libro, lo que no le pasaba con la no ficción. ¿Por qué? Pues porque a pesar de ser capaz de crear cuentos en un solo día y de un tirón, las novelas necesitan irse desenrollando y van cambiando según los personajes se van moviendo. ¡Ánimo!
CONTINUARÁ…
[1] Leyendo a cachitos por el momento. Es una cosa muy curiosa y llena de comida brasileña. La película la pueden encontrar en YouTele, la tienen como material para un curso de cine.
[2]Gracias por leer esta chorrada de blog. Me gustaría saber cocinar e inventar recetas.
[3] Eso lo sé porque tengo un canal de YouTele donde estoy subiendo “Mi familia y otros animales” de propia voz [aclaro que a la fecha no me han publicado ni cuentos, ni libros ni audio libros]. Parece sencillo pero no lo es; es difícil permanecer seria en las partes graciosas y después del comercialote…volvamos al análisis.
[4] AnaskasFisher debe saber más que yo pues he visto que tiene podcasts en Ivoox. Gracias por suscribirte a esta página de chorradas, si no he mencionado nada de tu blog es porque no sé mucho sobre tarot… Solía echar las cartas en plan diversión con unas conocidas del cole pero siempre era manual en mano y nunca en plan serio sino sólo por hacer algo.
Había olvidado incluir un link en la entrada «Prepararte para escribir ficción» en la imagen de Big Choma. Arreglado está el olvido pero por si no quieren ir a perderse en la página les dejo el link aquí.
En vista de que Lavender, que según yo programe para el lunes de patchwork ya se vio publicado (lo que quiere decir que probablemente me haya dado el Alzheimer selectivo); les pongo un cuento (no tan buenol que he subido a Wattpad y formaba parte de una colección que reuní para otro concurso que no gané (al publicarlo en Wattpad no podía ser incluidol. La colección se llama «Besos de rana, arañas bajo la cama» y el cuento es:
Horripilante
La oscuridad es total pero, algo, algo perturba el ambiente. Las dos niñas despiertan y bajan de la cama, sigilosas. Miran por la ventila junto a la cama ó por la ventana, apoyadas en la máquina de coser.
Míriam nota que el calor de los dos cuerpecitos ya no está. Despierta. Las llama en susurros. Y regresa, horrorizada, bajo las cobijas.
Es, es ese olor. Vino el zorrillo y dejó su tarjeta rasca-huele. Las dos gatitas regresan a dormir cuando se va.
Aviso importante: interrumpimos la programación para romper con la monotonía. Esto de revisar lo que dice Wik…ya se volvió un poco aburrido. Por eso les traigo el mejor consejo de Keima kun para capturar a la heroína (y que suele ser el patrón más usado de la historia en una romcom).
Para los que no conocen a Keima kun les diré que tiene 17 años y es un impenitente gamer de simuladores de citas. El muchacho aparece en The world only God knows (originalmente una novela ligera de Maipú Aizawa y adaptada a manga por Tamiki Wakaki en el 2014), una historia donde las heroínas son capturadas, un demonio femenino inútil proveniente del Nuevo Infierno se emociona con los rojos y flamantes carros de bombero y una chica «real» nunca se comporta como lo espera nuestro héroe. A mi modo de ver las cosas, es útil para escribir una escena o un cuento de amor…siempre con la posibilidad de equivocarme.
Espero que le sea útil a Suenminoe, una chica sin miedo a la crítica. Para la próxima entrada, seguiré con los temas del sitio en revisión. Bye.
Continuamos con el análisis, el sitio continúa tumbado en el diván y yo amablemente le sugiero con un hilo de voz: ¿tiene relación con su madre? El sitio abre con sorpresa sus ojillos…él no tiene una sola progenitora o progenitor, muchas personas lo editan todos los días.
3. Haz una lluvia de ideas usando la técnica del cubo: Oh mein Gott! Esta técnica se ve interesante. ¿La tomaré prestada del sitio? No, mejor visiten el sitio, hay que reconocerles el crédito. A grandes rasgos, exige examinar un evento a incluir en la historia desde seis puntos de vista distintos: descripción del evento (¿qué?), comparación (no es como o es como), asociación (¿gasto?¿vestidos formales?), analiza los elementos, aplica (¿cómo o para qué se usa? y evalúa. Algo así como la investigación a fondo sobre un detalle en particular para darle credibilidad al asunto.
4. Haz una lluvia de ideas usando un mapa mental: de regreso a la escuela. Varía con la personalidad del escritor pues pueden ser mapas mentales/ outlaying de escenas. Que tanto se aventura uno a hacer las cosas sin planear o que tanto decides planear hasta el último detalle. O si necesitas tintas de colores o coser mientras vas planeando el título…aquí es dónde cada quien decide qué le funciona. El sitio recomienda buscar formas distintas de relacionar los elementos…Robert McKee (sí, el de “El guión. Story”) los desanimaría a hacerlo hasta que no dominen la típica configuración intro-desarrollo-clímax. Patricia Highsmith admitiría que no a todo el mundo le funciona lo mismo.
5. Haz una lluvia de ideas para tu tema preguntando ¿qué pasaría sí?: este consejo francamente es superado por una especie de máxima de Ronald B. Tobías. En “20 master plots”: las mejores historias son aquéllas donde tienes un buen punto de vista contra un buen punto de vista. Y voy a usar su ejemplo porque es genial (sin cita porque es más difícil que parafrasear): toma a una chica religiosa que cree en la divinidad de la vida —si al estilo Pro…da[1]— y confróntala con una violación (sí así de feo) que termina en embarazo. Por un lado…no puede admitir que el aborto sea algo bueno…por el otro no puede soportar saber que lleva un feto de alguien que desprecia…Ambos puntos de vista están presentes y son igual de válidos —si no eres honesto esto se vuelve propaganda. Ejemplos: Kramer vs Kramer —a McKee le encanta esta película (por una vez secundo la mociòn) y Ana Karenina[2].
6. Haz una lluvia de ideas para tu tema por medio de investigación: más bien ¿no sería la investigación algo posterior a elegir un tema? La investigación se toma muuuucho tiempo y es mejor dedicárselo cuando ya sabes de qué quieres escribir. Por supuesto que cada quien escoge. Al fin y al cabo…
7. Usa otras fuentes de inspiración para tu historia: el sitio aconseja desde crear bandas sonoras para tu historia (yo no sé tocar ni el triangulito, canto horrible y a duras penas consigo llevar el paso con una salsa) hasta leer historias del mismo género para tener idea de cómo progresa una historia como la que quieres escribir. Sarah Domet en “90 days to your book” dice que NO mires televisión porque te vas a distraer (añádanle internet dijo la pulga que escribe este blog). Por otro…los japoneses inventaron los doujinshis…ok okey sólo por sí en su vida han visto uno…son historias dónde el lector decide que no le gusta el final o quiere que sus personajes favoritos hagan pareja. Por sus calzones y sin ninguna lógica. Alguna vez se vio uno con una historia apócrifa de “Harry Potter” que circuló por ahí, en la que el mismísimo Draco Malfoy terminaba enamorado de Ginny Wealey …sí, ese era el detalle que traicionaba al autor.
8. Alimenta tus ideas: “Un buen escritor también es un buen lector y un buen observador”[3] ¿Se acuerdan de su libreta de ahorros? La de trabajo donde apuntar cosa que sucede, cosa que piensan, cosa que pasó la hormiga y se mojó las enaguas. Ah pues eso. Además de hacer cosas como saber de ópera, aprender historia, leer libros de divulgación, leer el periódico, etc. Yo no invento sólo observo.
Próxima entrada: Escribir tu obra de ficción.
[1] Una institución en México en contra del aborto…en México es súper controversial porque no se ha resuelto de forma terminante por nuestro sistema político (se resuelve como un asunto judicial) a diferencia de Europa que lo ha resuelto a través de sus élites políticas.
[2] Mi ejemplar de segunda mano de Porrúa, se mereció una ligera restauración de portada en caligrafía, encuadernación casera rústica y estuche con tapas duras forradas en loneta.