Autor: Merriam A. Grain

  • Como escribir ficción plagiando….estructuras

    Parecen pero no son

    ¡Que qué! ¿Plagiar? ¿No me digas que ya autorizaron por fin las drogas en México? ¿Te pasaste de margaritas y te pusiste como una cuba? ¡O es que no sabes que el plagio es una actividad criminal?

    Antes de continuar…hablemos de originalidad. En donde la originalidad total, es decir, partir absolutamente de la nada, es virtualmente imposible.  ¿Por qué? Pues porque alguien inventó a Utnapishtim, Adán, Eva y Balam-Quitzé antes que tú o yo. Es decir, el concepto de ser humano como ser (el mito de la humanidad) existe ya desde hace mucho, mucho tiempo y no es que vayamos a re-inventarlo todo, absolutamente todo. ¿O sí? Incluso pensando que los personajes bíblicos realmente existieron así tal cual, ¿cómo saber que Adán no se llamaba Esteban y le cambiaron el nombre solo para que se llamara literalmente “primer hombre” solo porque los que tomaban dictado no quisieron ponerle como dictaba el dios? Es una cantidad de supuestos bastante grande.

    ¿Y eso que tiene que ver con la originalidad? Pues que todas las historias, incluso las que tienen animalitos parlantes como protagonistas, tienen que ver con conceptos humanos. Por eso es harto difícil ser original. Las ideas de amor, venganza, rivalidad, transformación y crecimiento son ideas humanas. En todas las historias de ficción sucede lo que nos sucede a los seres humanos: muerte repentina de los padres[1], muerte del ser amado, embarazo deseado con complicaciones[2], embarazo no deseado sin ellas pero que lo trastoca todo[3], adulterio por razones justificables, adulterio porque sí, celos, asesinato con escopeta, traición política, competencia del capitalismo feroz…

    ¿Todavía crees que nadie absolutamente nadie le copia las ideas a los demás? O al menos en parte…

    “If a writer has to rob his mother, he will not hesitate; the <<Ode to a Grecian Urn>> is worth any number of old ladies.

    —William Faulkner

    Si un escritor tiene que robarle a su madre, no dudará en ello; la <<Oda a una urna Griega>>, vale lo que un bonche de viejitas”

     “Adam was the only man who, when he said a good thing, knew that nobody had said it before him[4].

    —Mark Twain

    Adán fue el único hombre que sabía que cuando decía algo bueno, nadie lo había dicho antes que él”

    “Immature artists imitate. Mature artists steal.

    —Lionel Trilling

    Los artistas inmaduros imitan. Los artistas maduros, roban.”

    “The immature poet steals; the mature poet plagiarizes.

    —T.S. Eliot

    El poeta inmaduro roba, el poeta maduro plagia[5].”

    Todos nosotros, aquéllos que escribimos –diseñamos, enseñamos o ingenieriamos[6];  tenemos un pensador favorito, un ingeniero favorito, un diseñador favorito o…un condominio de autores a los que nos gustaría copiar de (culpable soy). Entre los de mi condominio, figura un sujeto que escribió ciencia ficción acerca de robots y…sus “Memorias”[7].  

    En ellas, Isaac Asimov menciona cómo empezó a escribir copiando LA ESTRUCTURA de las historias de sus autores favoritos puesto que, en su opinión, todos queremos ser como los mejores. Digo, la mayoría de los autores vivos de los que he leído siquiera la entrevista en español, mencionan a un tal señor que vivía en La Mancha como su máximo ideal[8].

    A partir de allí es de donde parte el plagio. El plagio que menciona T.S. Elliot no es el plagio vulgar y falto de ideas del copy-paste o el robo a plena luz del día en despoblado de ideas. Es el estudio y la imitación del héroe literario que escribió la maldita cosa que nos inspiró a escribir hasta que entendemos cómo construir algo propio.  O del rival acérrimo al que nos gustaría derribar. ¿Qué hay con Balenciaga comprando Chanels para destriparlos y mejorar su propia técnica de patronaje? Este es el plagio del que hablo en el título de la entrada.

    ¿Quién te inspiró a escribir? ¿Haz probado a repetir lo que hizo en su trabajo para aprender a escribir? ¿Son sus recursos literarios tan viejos que resultan obsoletos o hay algo por allí que sigue siendo tan fresco como el rocío? Aquél que no haya tomado ningún elemento de ninguna parte para su propia obra…que tire la primera obra de ficción total y absolutamente original.

    Y que conste que estoy en contra del otro plagio. Ese que se roba las historias de los demás.


    [1] Fetiche bastión de cierta casa de animación…

    [2] Magnolias de acero, película americana del 1989 que no he visto.

    [3] Jenny-Juno, película surcoreana del 2005 harto similar a Juno, película americana del 2007.

    [4] Aunque tal vez no tan seguro de que no lo hubiera dicho ya su mujer…y viceversa.

    [5] 20 Master plots. Ronald B. Tobìas.

    [6] Palabra que estoy adaptando del inglés engineering sólo porque “inventar” puede llevarnos a ideas un poco menos relacionadas con hacer ingeniería que a las de hacer política.

    [7] Dos veces.

    [8] No me incluyan. Por supuesto yo no estoy en la lista de grandes autores en español, tal vez por eso de que no me gustó y no terminé de leerlo.

  • Cómo escribir ficción sin quedarte ciego…o al menos intentarlo con 7 consejos básicos

    Escribir como estilo de vida

    Si ya leíste Cómo escribir ficción con un estilo de vida apropiado. Una sola cosa por la que escribir es una tortura, ya debes haberte planteado la idea de que desde ahora eres un escritor y tienes un estilo de vida que incluye: pantallas, papeles en blanco, libros de investigación —algunos con tipografías sans serif y encima light o condensada y en color gris[1]; mirar fijamente al vacío hasta que se te ocurre algo.

    Incluso si sólo diseñas o dibujas o escribes para ti mismo durante una fracción de tiempo muy pequeña y el resto trabajas en una oficina, creo que tu vista está en peligro.Hace algún tiempo que las PC’s[2] y las laptops le han dejado paso a las tablets o incluso el Smartphone, con lo que el tamaño de la tipografía disminuye o sencillamente la página no está diseñada para ser amigable con el móvil; lo que en vez de ponernos en peligro por los dichosos reflejos para los que uno se compraba unas gafas especiales o un filtro[3] nos pone en peligro por el tiempo en que estamos pegados al teléfono (yo no lo suelto…).

    Afortunadamente hay unas cuantas cosas que pueden ayudarnos a aliviar las molestias:

    1. Comprar gotas para los ojos: los ojos secos dan comezón y te llevan a frotarte los ojos con unas manos que estuvieron en la superficie de un celular…que atrapa más bacterias que la tapa del baño.  Mejor te pones las gotas y mantienes tus lindos ojitos bien lubricados.  Y si utilizas lentes de contacto —como xo[4], debido a que los telescopios me pesan demasiado para traerlos todo el santo día; es buena idea consultarlo con el oftalmólogo. No vaya a ser que las comerciales no te sirvan debido a los lentes.
    2. Haz gimnasia ocular: sí, eso existe. Ya sea desde tomar el lápiz o la pluma con la que estás trabajando y mirarla fijo mientras la acercas y la alejas de tu cara para cambiar el punto focal de tu vista o decides levantarte un ratito e ir a mirar a ver qué está haciendo el vecino[5]…Este no. Eso no. Mirar…el horizonte. TuTele no lo tiene todo pero hay vídeos que pueden ayudar a hacer ejercicios oculares por lo menos tres veces a la semana.  Un ejercicio mencionado en “Aprende mejor con gimnasia cerebral” de Luz María Ibarra consiste en hacer zig-zags con las pupilas unas cuatro veces. Este vídeo es para reducir las arrugas pero igual el propósito es ejercitar los músculos oculares…no sé. Podrías intentarlo.
    3. Si no has dormido nada (que ya sé que no deberías hacerlo ni yo tampoco pero igual…lo hacemos de vez en cuando), las bolsitas de té de manzanilla. O de cualquier sabor sobre los párpados. Pueden ser tibias o frías. Si no te gusta la idea del té, las rodajas de pepino pueden darle un aire de spa a tu rutina.
    4. Arregla la altura de la pantalla y de la silla. Si la pantalla está más arriba o más debajo de tu vista…vas a vivir con dolor de escapula y va a tronarte el cuello cada vez que te muevas. Y si encima te quedan los pies colgando de las sillas unos centímetros  — mis orgullosos centímetros no lo son tanto cuando hablamos de estándares de diseño industrial; se te duermen los pies. Afortunadamente para eso existen o los cojines, las sillas giratorias con rueditas o los diccionarios gordos. Por lo menos así tendrás que levantarte de vez en cuando de la silla para consultarlo.
    5. Ajusta el tamaño de la página en el editor de texto. Forzarte a ver lo que realmente no ves, aumenta la graduación que ya usas o te causará una vista cansada. Si escribes de modo análogo, ajusta el tamaño de tu caligrafía. Para estudiar coreano he tenido que escribir con letras enormes pues de otro modo confundo de qué lado está el “palito” de la vocal y ya de por sí por alguna razón desconocida, ¡los muy “adorables” hacen el tamaño de la tipografía lo más pequeño posible!…아이고!
    6. Deja de mirar la pantalla! Mira a otro lado de vez en cuando.  Como…en este momento.
    7. Ante cualquier problema…corre a una revisión con el oftalmólogo. El glaucoma y la degeneración macular son irreversibles pero se pueden controlar un poco…aunque son muy costosos. Las infecciones o las retinopatías por diabetes deben estar bajo observación periódica para minimizar los daños y/o controlarlos. Además, cualquier problema como la visión doble es un síntoma de algo mucho más grave que no va a desaparecer solo. Ir al oftalmólogo descartará el astigmatismo o vista cansada antes de ir con el médico general.

    Recuerda que si eres miope magno (más de 6 dioptrías) puedes sufrir: desgarros de retina, catarata, glaucoma y/o degeneración a partir de los 35 (dependiendo de las dioptrías que tengas); por lo que es mejor que vayas de vez en cuando al oftalmólogo. La sustitución de cristalino por un IOL (IntraOcular Lense) para reducir tu miopía no es conveniente antes de los 50 pues si tienes suerte y tus ojos admiten un lente multifocal, sufrirás de vista cansada por el uso disminuido de los músculos de los ojos antes de que te des cuenta.

    Tu cuerpo, querido colega escritor/diseñador/ingeniero es la única herramienta que no puedes reemplazar…todavía y si ya lo es, no puedes pagarlo. Cuida tus ojos.


    [1] Para matar al diseñador.

    [2] ¿Alguien ahí afuera leyendo esto sabe lo que es una PC?

    [3] Hoy día te venden un filtro anti reflejos azules…al rato va a ser un filtro anti teléfono.

    [4] No es error de dedo.

    [5] Mis vecinos más cercanos son las lagartijas, los pájaros que viven en los condominios El Encino y El Ciprés y…las mariposas espejitos que ya decidieron desovar en la pasiflora.  

  • Como escribir ficción plagiando…¿la trama o el personaje?

    La trama y el personaje son interdependientes…como los árboles de la foto

    Y sigo sin leer completo un solo libro sobre el arte de escribir. He leído aquí y allá, esta o la otra entrada de blog…experimentado al personaje que, de pronto, deja caer como bomba atómica su existencia menuda desbaratando los planes que tenía uno para la trama…Así que sí, sí he experimentado este fenómeno para el que hacía algunos años podría haber dicho algo como: “bah…¿que no es el escritor el que decide todo?” e incluso, he tenido que esperar pues el personaje principal no decidía aún qué camino tomar…recientemente quería que traicionara a su mejor amigo (aunque no me gustaba nada la idea) pero tuve que esperar a que el personaje lo meditara y decidiera que en el fondo, no valía la pena.

    Y es que los hay que abogan por definir y trabajar hasta el cansancio al personaje y los hay que abogan por delinear o delimitar el camino amarillo que seguirá la historia. Sé de obras de ficción acerca de cómo escribir novelas en ¡90 días! Chuck Wendig define al personaje como el opio que causará una fármaco-dependencia con la que seremos incapaces de despegarnos de las páginas y deberemos instalar un fumadero en el cuarto de baño o la sala. Junto con otras drogas bebibles (café, té o chocolate…su cultura no admite el panecito extra) para no ahogarnos mientras tanto.

    De los cuales hay un sujeto al que tengo el gusto o disgusto de conocer gracias a Big-Choma. Un tal Robert McKee, famoso él[1]Pues bien, en “El guión. Story” (diez ediciones en español); el hombre hace algo terriblemente sensato: habla de la interdependencia entre una cosa y la otra.

    Una trama puede ser inmejorable…hasta que los personajes resultan improbables y…lo contrario. Los personajes pueden ser genialmente absorbentes…hasta que la situación en la que los hemos pintado no cuaja con ellos…a menos que lo que estemos haciendo sea comedia. Sin embargo, incluso en la comedia los personajes deben encontrarse en un medio ambiente donde no resultan peces fuera del agua. Dudo que alguien pague por ver a un pez boqueando en medio del desierto.

    Mi problema con él fue que resolvía el asunto diciendo que hay que saberse al dedillo las especificaciones o ingredientes de al menos veinte géneros (nombre hollywodesco para el tipo de trama-estructura-receta de cocina) con la finalidad de entender los requisitos o convenciones del platillo para poder empezar a servir gelatinas calientes como Ferran Adriá…

    ¿Y cuál es el problema con eso? Pues que los géneros tienden a tener hijos entre ellos y a volverse más y más y más diversos. Generando un titi(puchal) de información que es casi imposible leer en una sola vida. Si tan solo de western podría quemarme las pestañas durante años antes de tocar el teclado y escribir nada. Uno podría creer que todo lo que se necesita saber del western es que tiene dos tipos rivales, caballos y pistolas pero no…

    Lo que no resulta pues…hay que escribir y en esta época todos queremos historias como los coreanos piden la comida rápida. PEOR AÚN…al joven[2] llamado escritura se le ocurrió flirtear conmigo porque sabía que me encantaba leer o ver cuanta cosa me pongan enfrente por lo que solo comento que se necesita tener tiempo (un montón) para DOMINAR, así con mayúsculas, los requerimientos de un género.

    ¿Entonces? Ah, es que el tipo de la entrada anterior, el del libro de donde me robé las citas sobre el plagio[3]…, resume todas las tramas posibles en dos: forza y forda. Que en realidad, son las únicas que existen porque todo lo demás son como ponerle caramelo de chocolate o de color rosa a la dona. Además, este sistema es un poco más intuitivo y no necesitas encontrar el dichoso botoncito de encendido, “ingeniosamente” escondido en alguna parte.

    Sí…tal vez al principio copies todo integralmente y tu primer trabajo se parezca tanto a tu novela/cómic/guión favorito que resulte…no digerible por ningún tracto digestivo que no sea el de una cabra. Pero… en este negocio sólo hay dos opciones. O aprendes a fuerza de hacerlo o lo dejas. También es probable que al principio hagas lo que hace Ryutarou Mine en “Nodame, cantábile” (vol. 1, cap. 3),una belleza de manga…que es hacerse la paja en público con la música. De tal forma que el único que la disfruta es él solito.

    ¿Y tú? ¿Quieres hacerte la paja en público o tener sexo (por así decirlo)? Comienza por entender que es un forda y que es un forza.


    [1] Hasta sale en una película con Nicolas Cage llamada Adaptation en la que hace de él mismo dando conferencias sobre cómo escribir guiones  y que…sinceramente a mí no me gustó nada pero son libres de ir y chismear a gusto. Tal vez les guste.

    [2] Para algunos es una chica, un sátiro, un alien…la primera vez que yo deliré con su forma visible tenía cara de actor coreano…

    [3]20 master plots” Ronald B. Tobias

  • Escribir como estilo de vida

    Escribir como estilo de vida no incluye rascarse la barriguita

    Así que vas a hacerlo. Estás listo. Y no sabes por dónde empezar o tal vez ya tienes un manuscrito o un boceto (hablando de cómics) y no se te ha ocurrido que escribir es un estilo de vida.

    ¿Eh? Diría un escritor cuyo blog se llama Terrible Minds porque a él, escribir no le parece un estilo de vida[1]….¿Qué es un estilo de vida?

    Según el diccionario Oxford y traducido vagamente según yo, un estilo de vida es la forma o la manera en la que uno vive y/o todas las actividades de una persona o un grupo de personas.

    Los ejemplos lingüísticos que nos da (un poco alterados y traducidos) son:

    No tiene un estilo de vida muy saludable.

    Necesita un montón de dinero para mantener ese estilo de vida.

    Un estilo de vida alternativo.

    Y no es que los escritores sean exactamente igualitos unos a otros como si los acabaran de sacar de la fábrica. Para nada. Este o aquel bebe alcohol como si fuera agua, come chocolate, escucha música mientras escribe, no escucha música, se atormenta, hace bolitas de papel…etc. Todos tenemos una cosa en común. Tú y yo. Diseñador, ingeniero, maestro o escritor.

    Dentro de nuestra existencia, ponemos nuestro no tan bello/ a veces magnífico trasero en una silla y nos pasamos unas cuantas horas ahí…y lo hacemos día tras día, tras día. Forma parte de nuestro coco wash. ¿Qué pasaría si en este momento te ordeno —y tú obediente me haces caso; que te quedes sentado, sin mover ningún músculo que no sean tus manos y ojos? No puedes mover absolutamente nada, ni dejar de trabajar en lo que sea que estás trabajando. Sólo intenta permanecer quieto y enfocado…diez minutos.

    Es imposible. En el momento en que se nos ordena estar inmovilizados nos damos cuenta que incluso al trabajar, realizamos muchos más movimientos de los que creemos. Incluso siendo personas no atléticas y sedentarias.  ¿Es una tortura escribir entonces?

    A veces. En especial si no le pones atención al hecho de que no es la máquina enfrente tuyo la herramienta más cara que tienes. Y no lo digo porque un cerebro humano sea más valioso que un chip de teléfono o una computadora. Poco a poco los chips de teléfono hacen más que un cerebro humano. Lo digo porque tu cuerpo no es (o eso espero, si es que nadie me ha puesto sobre la pista del conejo blanco) un cerebro flotando en la Matrix. Somos un cuerpo. Y definitivamente es mucho más caro descuidarlo que ser amables con nosotros mismos. Tanto así que Cathy Birch comienza su libro “The Creative Writer’s Workbook” hablando sobre la importancia de tener un estilo de vida que te ayude a escribir.

    Personalmente coincido con ella, AÚN no se ha inventado reemplazo para este recipiente de carne en el que vivimos. Escribir es un asunto físico. Y ya sea que tengas algún…inconveniente como usar lentes de botella —los míos sirven para mirar al futuro, caminar con ruedas, no moverte en lo absoluto; no tenemos porque convertirnos en mártires..¿o sí?.  Estos son los consejos que da ella en el libro…resumidos y generalizados.

    1. Mantente alerta. Cambia de actividad de cuando en cuando y haz cosas que desafíen a tu cerebro. Y DUERME por el amor a tu mente.
    2. Come bien y tan regularmente como sea posible. Sé que escribir te enajena de la realidad del espacio tiempo pero…¡escucha como gruñe tu estomago!
    3. Cuida tus ojos lo más que puedas, incluso si no ves, los ojos pueden volverse partes donde la infección encuentra la entrada al cuerpo. Cuídalos, hazte revisiones, ponte las gotas, descánsalos.
    4. Haz ejercicio, está comprobado que hacer ejercicio mejora la concentración y la productividad. ¡Levántate de esa silla de vez en cuando! Haz tu calentamiento pree escritura,  haz ejercicios de silla, párate y pasea un poco.
    5. Encuentra el tiempo. Usa los descansos para el baño si tienes que, pero encuentra el tiempo para escribir. Empieza. Solo escribe. Hazte un horario y aférrate a él como si te estuvieras ahogando. Nada hiere más tu escritura que dejar de escribir.

    Sin importar lo que sea que decidas hacer o no hacer de esta mini lista, se amable contigo mismo. A partir de este momento tienes un estilo de vida como escritor porque vas a escribir.


    [1] A lo que digamos que no está del todo equivocado y sería genial si lo analizas conmigo antes de decantarte por una o la otra o ninguna.