
—Y… ¿qué hacía ella?
—Escribía y escribía.
Y todo ocurría. Detrás del espejo al que asomaba.
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—Y… ¿qué hacía ella?
—Escribía y escribía.
Y todo ocurría. Detrás del espejo al que asomaba.

Stamp
Squared and bright,
A tiny detail.
Cute in a corner.
Something to seek for,
Next time I delight in your words.
Sello
Cuadrado brillante,
Pequeño detalle.
Esperado deleite,
de tus palabras el sol.

Sangre. Sangre en sus manos y en la tela del vestido. El dios del sol baja en un carruaje pintado de oro, los caballos de cartón con las crines de fuego. Y los tres muchachos con músculos abultados que sujetan la cuerda, sudan de lo lindo bajando el armatoste ese. El público mudo, con los ojos enormes ve a Medea subir al carruaje y gritar:
—¡Oh niños, cómo habéis perecido por la locura de vuestro padre! Pero no los destruyó mi mano derecha. No, sino tú ultraje y tú reciente boda[1].
Medea, el carro…Los chicos con la cuerda resoplan un poco. Medea está algo… rellenita. Necesita una buena voz para llegar a todos los rincones del escenario. Los bíceps a punto de reventar por el esfuerzo y a uno se le resbala la gota de sudor por encima del labio….
Deus ex machina. El dios que baja de la máquina. En tiempos griegos; al principio, los relatos eran sobre los dioses… hasta que a alguien se le ocurrió que a los dioses se les podía antojar tener sexo con un humano del mismo modo que a algunos humanos se les ocurre… hacer lo mismo con un pato (No, esto no es un blog de psicología; no discutiré este tema más allá de decir que a veces, pasa). Y los humanos se quedaron ahí por un tiempo, como macetas decorando los apetitos sexuales de las divinidades.
Después, a alguien se le ocurrió contar lo que les pasaba a los seres humanos. Los más importantes claro. Reyes, héroes y guerreros… las chicas bellas. Sin embargo; los dioses seguían siendo el origen de los problemas y soluciones. Un autor no podía simplemente… borrarlos de un plumazo de su ficción. Puesto que no eran ficción… o no del todo. Algunos tenían templos de mármol en colinas que habían necesitado más de tres muchachos con músculos abultados para subir tanta piedra.
De estos autores se dice que Eurípides popularizó el recurso de los dioses que bajan de la máquina. No tengo idea cómo era la máquina pero me la imagino como algo más bien simple, como la cuerda con la que baja Groo vestido de rosa y con peluca rubia para solucionar un problema más bien..peliagudo. Y es que Eurípides metía a sus personajes en problemas que no parecían tener solución (dicen los que lo han leído[2]) y entonces tenía que resolver el conflicto con un poco de agente externo a la trama. Para esto sí resultaban útiles los dioses. Por supuesto que los deus ex machina modernos ya no son dioses sino autos saliendo de la nada y estrellándose contra el villano… cataclismos. Casualidades del orden realmente casual.
Lo que es un TERRIBLE ERROR. De acuerdo, el lector no tiene ni idea que lo que se disfruta del relato, historia, narrativa, ficción (cómo se que se llame); son todos los problemas enormes en los que metemos al personaje y sigue pidiendo a gritos cosas felices. Y aún así, si el personaje es “rescatado” por así decirlo, por algo que no sea su propio ingenio y acciones… los lectores van a sentirse “ESTAFADOS”. Ya a nadie lo convence la princesa esperando el beso de amor, tirada ahí en su caja de cristal a que llegue un príncipe que aparece de la nada. Un personaje de último minuto.
¿Por qué? Porque el personaje (en algún momento) somos nosotros. Y deseamos resolver ese problema. Queremos CREER que tenemos el ingenio y la fuerza suficiente para darle la vuelta a la tortilla. Deseamos tener el poder que no tenemos en la vida real… este poder que con frecuencia se va en “reconocer las cosas que no podemos cambiar” si queremos seguir más o menos cuerdos. ¿Quién de nosotros no se ha encontrado pensando que está a punto de enfrentar a una multitud de enemigos para romperles su mandarinita en gajos? La ficción existe como terapia desde tiempos inmemoriales.
¿Alguna vez te has visto en problemas tales con tus personajes que deseaste una polea con la cuál bajar un dios de la nada para resolverlo?
[1] Medea. Eurípides. No la he leído, otra cosa que añadir a la lista interminable de cosas por leer. Cortesía de la Wikipedia.
[2] Ser ignorante es un problema pero es un problema que nos lleva a saber lo que nos convertirá en sabios. Ajá….

—¡Buenas tardes!
—¡Buenas tardes!
—Señora, hoy Ippei tuvo una incidencia, se cayó en el patio y se raspó la rodilla.
—Ah, pero no lo empujó nadie ni se peleó, no es problema.
—No, se cayó cuando corría. Y en la tardecita, cuando dijo que tenía hambre, sacamos su tupper con pera y sus compañeros lo vieron y quisieron. Ellos le dieron galletas a cambio de la pera. Al terminar Ippei dijo que los iba a acusar con su mamá de comerse su pera.
Ippei se ríe. Es una risa de travesura. Toma la mano de la abuela, que lo recoge en el jardín de niños porque mamá trabaja. Se despiden de la maestra y la abuela lo suelta un rato, necesita las dos manos para revisar la mochila: la chamarra de deportes, el agua, la lonchera y la tarea.
¿Hay que comprar algo de la papelería? No, pero sí hay mucha tarea.
Vuelve a tomar de la mano a Ippei y caminan hacia la avenida. Al darle vuelta a la esquina la abuela le pregunta al nieto:
—¿Te dieron galletas?
—No.

Characters…those little details. Ah, no, not details. Characters are the core of any story. What we can tell as minor details are all their tiny tics or ideas that have us go from the type to the individual. Let’s see how I tried and how you can go adding things you’re interested in, your friends, the things that matter to IG and that can be used to build up characters. So to say, let’s watch Seker the abstemious vampire who drinks tea with biscuits, being born.
Seker would have a Lambourghini (his circumstances in the story wouldn’t allow him to possess nothing as a fact)… Unfortunately, I’m zero car oriented thus to name a brand was (at the moment) quite eloquent. The idea comes from the fact that Sue Grafton describes a lot Kinsey Millhone’s car. It ain’t bullshit the idea is Instagramable since there are a lot of people who like cars and car’s photos are very attractive.
Seker is quite proper and specially clean. He might have a special cabinet filled with micro fiber cloths in black, special waxes and detergents; intended for specific cases. Plus, he would vacuum the car every day and take it to the garage every six months.
In Crimson Relish, the vampires can’t touch plants or flowers with their bare hands. Seker might sent someone to buy them or he’d buy them in wax. Preferably, someone else from Arisa. He always has a black suit with black shirt and matching black tie and black shoes. This is another IG characteristic for people don’t use to take selfies of themselves in the cemetery but a particular pic in zoom with an stone angel behind…
As a vampire, Seker has marvelous reflexes….except that his own mental state has him to fall or get hurt under pressure since he feels like a klutz. In case of forgetting this, it would be impossible. Given the case of stepping on a banana peel and falling –like in cartoons or old movies; his face would remain fixed whilst his inner self would have red ears. This is another IGable thing. Imagine your character on the floor! What about Tik Tok?
Arisa. No one else. Seker didn’t arrive to this world as an introvert. It’s the shame and embarrassment of being a “monster” what stops him to become friends with others. And yes, vampires will never get sick unless they don’t eat well. Seker, at avoiding feeding blood, is usually dizzy and his immune system might get in shock by ingesting blood by accident.
He doesn’t need to. His hair will always be the same shape and length.
Black. Armani or Boss. Medium size. The same way Arisa would buy a three cotton package or micro fiber together with a sports’ bra
In lieu of my great inability to cook decently, I’d like all my characters cook well. Seker could…if he had to. Unlike Arisa and Nineveh, whom can just sit in front of the food. More IG. Photos of what we all do. What did I eat today?
Classic. Handel or Strauss plus a flash light of Stripped by Depeche Mode.
Seker is so good at nullifying musicality, he is so proper and stiff that fun is out from his ammo.
I have recently met a girl whom creates playlists for her characters. Big-Choma puts together a list with the songs he listens to among the year… Music is something almost vital to our lives and can also be published in the Stories of IG. Seker would have Bach and Mozart in his playlist, besides Nick Cavendish.
Nothing more sexy than peeking in someone else’s bookshelves. And book pics are popular. ¿Which are the favourite books of the character? Seker is fan of Paradise Lost by Milton.
Truly beautiful and slightly toxic foxgloves? Adelfa? Tomatoes and roses. More to sell in IG, potos of the garden. Seker loves sunflowers.
Nothing more tell-tale tan an i-phone…Overpriced and snob or super chic. Seker owns a Galaxy. He doesn’t trust anything that doesn’t have anything in common to other brands.
As you can see, the details which make a character to be an individual; can be so different that you might find Macma biscuits side by side with the corner stand tacos plus Trueno undies. Criticise, share, have a nice time, subscribe, comment. Etc. I don’t think that my secret ambition for you to use this nonsensical questions would become true, unless you help a little.
*[1] Another Sue Grafton’s characteristic. I think most of them come from her books.

👆Esos son los virus de COVID haciendo fiesta en mi puerquecillo…. después de la 2a dosis de vacuna el lunes pasado. Cómo efecto secundario, se la pasaron un poco borrachos la noche del lunes y la mañana del martes. Afortunadamente, el martes por la tarde ya había salido la escoba.

A new friend, yay.
A new way to think how to erase myself from sight.
Tough that other time I sent back unopened that envelope.
Am I trash?
No way to take this or that.
Let’s bask in the sun.
Warm words for friends and like.
No time for those who are not.
A poor investment of energy,
Your choice, my privilege.

Sí, adivinaste. Me quedé sin tema para hoy. Y ya que este blog trata de escribir ficción, supongo que hay que escribir ficción de vez en cuando….
Miró hacia atrás. Hacia el mar de papeles, las torres de Jenga en equilibrio de puntal de libros y los post it sobre post it con recordatorios de la semana ¿pasada? Este el cuarto donde había aprendido a pensar. El cuarto donde podía leer de revés. Dónde tenía su rueda de ejercicio y dónde los otros Hámsters enviaban sus mensajes en códigos que parecían sacados de una Enigma.
¿Para qué diablos quería un cuarto nuevo? Este cuarto y el otro, el de los techos altos, eran más que suficientes. Incluso tenía ¿uno?…sin terminar. Aquel que lo dejaba encerrado entre signos sobre la hierba y el cielo más azul. Pero no…¡quería más!
Revisó el equipo de inmersión. Cada vez que añadía un cuarto y quería entrar en él, tenía que usar el equipo. De otro modo se veía expulsado en cuanto ponía las patas dentro. Las ventosas de succión de las patas traseras estaban torcidas. Metió la pata delantera para ajustar la parte que pisaba mal del lado externo. Se ajusto las anteojeras. Si veía cualquier cosa en otros signos, se vería expulsado del cuarto.
Había que ser cuidadoso. C’est ça. Je suis sur la place. C’est une fleur bleu et une grosse abeille plus une grande balleine sur la mère… Je peut un mot de… quoi? pour le ciel… Blanche il est..
Un ruido del exterior. Apenas nada, un susurro nebuloso.
—Jenny…muosha exhi shar.
Sintió el chupón de la distracción en su espalda, que terminó por extraerlo del cuarto. Parpadeo desorientado, haciendo que el rostro del cuerpo que habitaba, buscará el origen de la distracción. Era el Hámster progenitor que quería algo…
Intentó escuchar pero no terminaba de ubicarse en el cuarto habitual…los signos le resultaban extraños. La inmersión había sido más exitosa de lo que suponía.
—¿Qué?
—Tú nunca sabes que quiero. Quítate…
Se quedó mirando al Hámster progenitor, de quién nunca entendía del todo sus mensajes. Definitivamente, la realidad no era un buen lugar al que regresar.