Categoría: Cómo escribir ficción

  • La trama y el desenlace. Nunca sin obstáculos. Km 2

    Hemos probado que el amor es verdadero…

    Tobías introduce un número de historias que no he leído como: Orfeo y Eurídice, La reina Africana y Adam Bede para decirnos:

    «It seems the higher up you go in the hierarchy of literature, the more unhappy love
    stories get.»
    ”Parece qué mientras más sube uno en la jerarquía literaria, las historias de amor se vuelven aún más infelices»

    Basta mencionar a Shakespeare para entender el cuadro, todos esos muertos en el escenario…

    Aparece la química o la alquimia diría Big Choma. Ese no sé qué, que no sé cuándo, que se llama personaje. La trama de amor tiene su ancla bajo el mar de la credibilidad del personaje y su encanto. Lo que no quiere decir que no acepte el otro extremo pues la trama de amor es restrictiva a más, es la que más vende después de todo.

    Tobias dice que es similar a, yo digo que,  ES un cuento de hadas. Tenemos personas comunes con nombres genéricos en un escenario genérico: Mary, Fátima, Dick o Malik en el trabajo, la escuela, la iglesia…el club de cómics, en la calle buscando un taxi. Ningún lugar donde no hayamos estado al menos una vez en la vida. Jamás en el gran acelerador de partículas ni teniendo un padre senador, una madre con su propia empresa de moda y un hermano genio que trabaja para la NASA.

    Mientras más especializado sea, menos deseamos saber de ella. ¿Por qué creen que una novela donde la protagonista fuera una doctora prodigio de 21 años o menos, que se encontrara a un millonario con trastornos psicológicos (separado de sus otros hermanos millonarios y con sus propias empresas), sería abandonada a la segunda página? Ni soy un prodigio ni abundan los millonarios; el resultado: no hay identificación de ningún tipo.

    Para que la haya, se necesitan situaciones y personajes avatar, que lo único que requieren es nuestra foto encima…. así es como se vuelven best-sellers. Me resulta mucho más fácil ponerme en los zapatos de una japonesa lidiando con el machismo típico de oficina que en los zapatos de la jovencísima y genial doctora.

    La literatura (la de los altos círculos y mentes privilegiadas….donde la novela negra no se merece un Nobel) es la del amor negado, recapturado o perdido en la que el plan es muy simple….¡Mis narices! Contarla no lo es en lo absoluto. Necesita dos personajes absurdamente únicos y además capaces de hacernos sentir que son patéticos, ya sea para dolernos con ellos o reírnos de ellos. Por lo mismo, tendrán un público más selecto (que equivale a más reducido).

    Las novelas genéricas de romance y las exploraciones profundas acerca del amor son tan diferentes como pedir un héroe fresco de la batalla o un café en el sillón servido con una sonrisa.
    ¿Cuál es la favorita? De usual, el héroe fresco de la batalla que se lleva a la dama…o al dragón. La vida es ya bastante decepcionante para negarnos un final feliz a nosotros mismos de tarde en tarde. Y ¡basta con la autocompasión! Tenemos que entrar al ruedo a separar los toros de los toros de cartón.

    El sentimentalismo estilo 드라마 vs el sentimiento

    ¿Alguna vez has leído un shoujo, visto un drama coreano o…te has perdido en las intrincadas relaciones confusas de una telenovela mexicana?
    ¿No? Bueno. Tenemos está recreación vaga de los sentimientos que apela a la experiencia universal.

    • La amaba como aman los adolescentes….lo que suele recordarnos (a los mayores de 20) que alguna vez fuimos tontos e inexpertos y…que creíamos de modo categórico en ciertas cosas. A los menores de 20 les hace sentir que deben buscar ese amor…
    • Eran enemigos mortales: y ahí vamos cuesta arriba a la biblioteca mental a buscar a un sujeto o sujeta que fuera nuestro rival de amor, de calificaciones, de cuadra….etc.
    • Con la belleza de las madres: recordamos el comercial de la semana pasada donde la madre arropa tiernamente a su pequeño después de untarle Vick Vap…eso.
    • Estando en un instante crucial: nos recuerda el día anterior a la entrevista, el día que se nos terminó la lana y no pudimos pagar la renta…

    El sentimentalismo es una especie de horóscopo amoroso. Todo lo que digas tiene que hablar exactamente de la persona que lo está leyendo. ¿Cómo? No es usando frases hechas como las que odia Montalbano, pero si imágenes tan vagas que se le pueden ajustar a cualquiera que decida que le van. ¿Quién no ha leído un horóscopo y creído que le iba al dedillo? Al menos hasta que la curiosidad te hacía leer el horóscopo que no era tuyo y descubrías que ¡también te quedaba al dedillo!

    ¿Puedes decirme a qué signo pertenece esto?

    Si no tiene confianza en sí mismo no se arriesgue, la decisión tomada hoy puede ser definitiva. Recuerde que el camino y su transcurrir son tan importantes como llegar a destino. El Universo le regala el Presente con la intención de que disfrute de él y de ser su realizador, con su poder de determinación transfórmese el artista de su destino a través de las Leyes Fundamentales del Universo…¿A poco no nos queda a cualquiera?

    Se miraron a los ojos y se encendió el amor….no tenemos que ir más allá para imaginarlo. Alguna vez nos hemos visto en unos ojos que nos reflejan. Alguna vez hemos sentido cosquillas o mariposas o…la falta absoluta de este mecanismo cerebral que se llama juicio (no bromeo, realmente esta parte de nosotros que hace juicios deja de funcionar lo que dura el enamoramiento…por eso se dan las parejas más extrañas posibles).

    A diferencia de la poesía, la bastarda poesía de enaguas blancas y/o piernas largas con ojos en forma de almendra….la que escoge símiles de un modo absurdo y preciso como un bisturí. El sentimiento encerrado en una bolsa de seda que debe ser desenrollada con agua hirviendo o no nos dará nada. La sirena muerta a los pies del pescador que despidió a su alma convirtiéndose en espuma y él en flores blancas. Sin epitafios ni nombres. Un crimen para la conformidad.

    Esto es el sentimiento. Y no me malinterpreten. Una no vale más que la otra. Son simplemente distintas como dice Tobías y conviene diferenciarlas. No podemos escribir Literatura de altos vuelos si confundimos el sentimentalismo con el sentimiento. Tampoco podemos escribir buenas comedias románticas si no manejamos el sentimentalismo.

    El sentimiento es pesado y se hunde miserablemente en una obra destinada a entretener y hacernos sentir mejor con nosotros mismos (cosa nada sencilla y sí muy necesaria). El sentimentalismo no nos dará una obra que perdure. Aquí es donde entra en juego la elección personal. ¿Qué quieres escribir? La respuesta te llevará a aquello que necesitas aprender.

    Una de ellas requiere que logres que el lector haga el trabajo por ti (sentimentalismo), cosa que requiere no menos talento que trabajar por el lector y conducirlo por la senda de la emoción desnuda y particular (sentimiento).

    Yo por lo pronto, puedo declararme fan de los duramas coreanos, las tramas suelen ser un tostón (al menos los que yo he visto últimamente, en vez de quejarse recomiéndenme uno bueno) pero tengo que disfrazar mi gusto por estos dulces empalagosos con el pretexto de aprender otro idioma…me voy a ver un poco del capítulo en turno mientras digieres esto o me mandas directamente al cuerno.

  • La trama y el desenlace. Nunca sin obstáculos. Km1



    Es el nombre de una canción de Robert Drexler y resume a la perfección lo que debería ser la trama de amor. ¿Por qué?

    Pues porque él da la mejor síntesis posible a esta trama: la trama es más importante que el desenlace.

    Pero…¿Qué historia de amor prefieres? ¿La trágica…o la de final feliz? En realidad, ambas son buenas aunque…sean totalmente predecibles. En una se muere uno de los protagonistas o los dos[1] o no terminan juntos. En la otra nuestro protagonista A conoce a B y la historia termina cuando son felices juntos. Sabemos cómo termina desde la página uno.

    Y no pongo chico conoce chica/chica conoce chico porque….hoy día, la inclusión o mejor dicho, la honestidad (ya existían, simplemente nos hemos limitado a no hacernos tarugos); nos lleva a cosas como chica conoce chica y chico conoce chico o chica conoce…hombre-lobo, demonio, vampiro, hada… etcétera[2]. A lo que me refiero es a qué, desde el principio de esta trama —en mi opinión la segunda más popular y en opinión de Ronald B. Tobias en “20 Master plots” la 14va del ranking— observamos este reflector que se posa sobre nuestros protagonistas y nos dice: he aquí a los amantes y su destino.

    De ahí, todo se desarrolla como la seda….o mejor dicho; se desarrolla como una liga estirada que representa la cercanía física y emocional de nuestros tortolitos/nuestras tortolitas; que se estira hasta el punto que tememos nos rebote en la cara, para dar paso al desenlace. Cuando finalmente se rompe con la tragedia ó, termina acercando aún más a la posible pareja.

    Se trata de poner obstáculos en el camino, como en toda buena trama. Por eso es que yo digo que ocupa el segundo lugar pues, la hayamos con frecuencia escondidita entre la trama principal. Spidy-Mary Jane, Mario-Peach, Naruto-Sakura-Hinata-Sasuke, Catherine Wells-búlgaro que no es búlgaro, Arwen-Aragorn, Fávila-Evan, Howl_Sophie, eh…rellenen la línea ______________ con su pareja favorita de cualquier historia que no sea expresamente una historia de amor o un romcom.

    Es una trama que hará las veces de soporte con rueditas cuando tú trama principal no romántica no camine del todo (o la causa pasional del asesinato) y es…bueno, la más difícil de todas. ¿¡Por qué?! ¡Es mi favorita y quiero escribir novelas románticas! —me parece que te escucho decir.

    Bueno…es algo así como este blog compitiendo por tú atención contra…..no sé…¿500 o más blogs qué hablan de lo mismo; escribir ficción[3]? Es casi imposible hacer de una historia de amor algo absolutamente único y espléndido (noten el casi). Son 5000 años de historias de este género. Hay que leer no un titi….sino 5 titipuchales (o montones) de historias.

    De hecho, hay un documental muy, pero muy bien hecho de la BBC sobre la historia del romance en Inglaterra que pueden usar como referencia inicial (creo que lo pueden encontrar en el servicio este que insiste en poner cada vez más comerciales para animarnos a pasarnos al servicio de paga y que conservó su logo, a diferencia de otros servicios de Google).

    De acuerdo, el cómo es más importante que el desenlace…¿y ahora qué? Pues la cosa está ruda, antes podíamos tomar prestado un tabú social como impedimento para el amor y crear una historia de amor prohibido —jugosito y chorreante de drama y dije drama; no otras sustancias—…cualquier tabú como: el color de piel, el mismo sexo, rango —la princesa con el criado… —, adulterio o incesto —de todos el único que más o menos conservamos todavía. Sin embargo, estos ya no son impedimentos…la mayoría de las personas no los reconoce ya como tales. Que Romeo es afroamericano y Julieta caucásica….ya no es el drama de 1960 a 1980, en el que era ilegal un matrimonio de este tipo en América. A menos que pase una de dos: o son neonazis o los tabúes se han transformado en algo similar…¿Un muggle con un sangre pura? ¡Guácala! Razón por la cual Malfoy no podría enamorarse jamás de Ginny Weasley y no estoy siendo irónica. Es una de las directrices de Harry Potter.

    ¡Demonios! Sí. Demonios. Porque esa es la respuesta. Crear frustración. Malentendidos, desencuentros, rupturas. ¡Dejen que vuelen las chispas verdes de los celos! Una vez más el número mágico sale a colación en la receta. Tres veces ha de ser probado el amor o no será verdadero. Nos gusta creer que lo es.

    Hasta aquí la carretera. Supongo que es momento de pararse un ratito a descansar, comer el almuerzo  e ir al baño. Hasta la próxima con más chorradas.


    [1] Romeo y Julieta, Ghost, Ana Karenina

    [2] En el webtoon de Shard que ya había mencionado por ahí, la bruja protagonista se enamora de un demonio cambia género, es decir, que es hombre un ratito y al siguiente mujer y pues cuando se revuelvan entre las sábanas existe el beneficio de tener ambas cosas…

    [3] Probable exageración mía… más que probable. No me he puesto a contarlos pero justo después de ver los números de la competencia me entró la terrible duda de si este blog sobreviviría….De la forma más optimista e imposible pensé que sí, por la veintiúnica razón de que yo no estudie literatura y por lo tanto….tengo que hacer otro tipo de circo….

  • In a yellow submarine

    El título de esta entrada no tiene sentido, como casi nada en este blog, así que debería aclarar de que va todo esto con un escenario. En realidad…van a ser dos. Y me esforzaré en no usar el ejemplo de Robert McKee que es genial pero demasiadas menciones y alguien se va a enterar que no tengo permiso de la editorial o va pedir pago de derechos. Lo que no está prohibido es parafrasear. Creo. Además tanto les hablo a medias del libro que seguramente ya se hartaron y lo compraron (el mío fue un regalo)

    Escenario no. 1: una pareja de amigos (imagínense a cada amigo del género que prefieran ustedes); camina por la calle de noche. La mayoría de las farolas no funciona. Comienza a llover. De pronto una de las farolas de enciende como un reflector sobre la pareja y comienza a nevar. Ojos azules toma de la mano a ojos verdes y lo/la sostiene por la cintura. Ojos verdes acaricia el rostro de ojos azules mientras la/lo mira con ojos soñadores. Ojos azules confiesa que se ha enamorado profundamente.

    ¿Estás de guasa? ¡Esto es un tostón! Una pila de miércoles por la tarde. Esperrenme tantito. Veamos el escenario 1 bis.

    Escenario no. 1 bis. Dos amigos, ojos azules y ojos marrones. En un salón de clase al fondo. El maestro con sus canas peinadas hacia atrás que combinan con el traje y la corbata explica el proceso de transculturación de la arquitectura de la conquista española mediante retablos y dorados tallados por manos indígenas.

    Ambos amigos no se miran. Ojos azules abre el cuaderno por la última página y se acerca a ojos marrones que hace garabatos sobre una servilleta del almuerzo.
    Ojos azules le pica el hombro con el lápiz. Ojos marrones no le hace caso. Ojos azules mete el cuaderno sobre la servilleta y…dibuja una tabla de 9 casillas con 4 rayas. Ojos marrones le lanza un relámpago de mirada pero dibuja una cruz sobre una casilla de la esquina. Juegan a gato más de una vez, sin que el maestro se dé cuenta, miope. Se retan mutuamente hasta que ojos azules gana cuatro de seis. Ojos azules levanta los ojos del papel. Ojos marrones también. Se sonríen y ojos azules se sonroja.

    Un poco mejor….¿Y qué diablos tiene de importante la tensión del coqueteo entre dos personas que han pasado de ser amigas a ser…no sé, interés romántico? Pues que hablamos de texto y subtexto (así llama a este recurso Robert McKee)

    Y es cuando tienes una situación cargada de contenido emocional por debajo de la superficie y que vas a contar a través de su desarrollo, no a través de explicar directamente lo que sucede tienes un subtexto. En el primer caso, escenario 1, la escena es totalmente ridícula porque no tiene ningún subtexto. ¿Fácil de entender? No con mi ejemplo…necesitamos algo más fácil de trabajar…Pongamos una mujer embarazada en una sala de parto.

    En el caso no. 1, el marido está de viaje de negocios pero en cuanto sale de su junta con los de la otra compañía y le dan el recado se deshace en lágrimas y se apresura a llamar a su esposa.
    En el caso no. 2, el marido está listo para entrar en la sala de parto pero se sale para contestar una llamada…La pregunta del juego de la oca es: ¿Quién si ama a su esposa?

    ¿Aquél que no está pero se derrite de la emoción o el que si está pero la deja ahí tirada por una llamada telefónica?

    Esto es el subtexto. Una situación que nos dice más que una explicación. Parece trivial pero realmente hace la diferencia entre el tostón y la escena 1 bis. Que, por lo menos, parece más interesante, aunque no sea una obra maestra (al fin y al cabo soy una persona común y corriente).

    Puff, cualquier cosa me dejan un mensaje, he sudado la gota gorda y eso me dice que sólo entendí a medias….Pero si con ello les he ayudado un chirris me la he currao…debería volver y atacar este tema a mayor detalle en otra ocasión.

  • ¿Hay que enseñarle al lector a leer?



    ¿Alguna vez te has quejado que nadie entiende lo que escribes? Todos lo hacemos. Todos lo necesitamos. Quejarse no es malo. Es una forma de sacar lo que sea que nos molesta. También de transformarlo y volverlo combustible para nuestra obra. O la forma más simple del ser humano de adquirir importancia.

    ¿Qué haces frente a un empleado de la compañía telefónica cuando las cosas no van como deberían? Te quejas. Sin más resultado que incomodar a la chica porque seguro que sabes que no tiene ningún poder para cambiar nada, ella sólo trabaja allí. Y todo lo que deseas es que alguien te escuche pero después de eso tenemos que decidir qué hacer.

    Pues más o menos funciona igual esto de escribir. Una vez que nos hemos quejado, podemos pasar a la acción; enseñarle al lector a leer. Y esta es una lección que podemos aprender de un videojuego (aquél que desprecie algo por tener una estética de videojuego es porque no tiene ni idea que algo tan simple en apariencia lleva tiempo y paciencia y mucho pero mucho diseño y por eso los prefieren a los libros). Este de aquí.

    También podemos aprender de Terry Prattchet y su peculiar forma de cambiar de escena. Es un autor que te va contando algo y….¡pam! De repente, ya no estás en esa escena. Estás al otro lado del mundo disco (trama secundaria) aprendiendo los secretos de la muerte antropomórfica. Hay lectores que se quejan de ello, algunos de nosotros aprendimos rápidamente a identificar el cambio de escena porque empezamos no con el primer o segundo libros sino con el cuarto o quinto o alguno de los de en medio. En dónde Prattchet introduce rápidamente la correlación entre la escena que acabamos de dejar y la nueva. Es decir, dónde nos enseña a leerlo porque debió darse cuenta que su estilo era un tanto confuso.
    Las explicaciones deben o tienen que estar allí, de modo que te muestren como; sin hacerte sentir idiota. A nadie le gusta sentirse idiota. ¿O a ti si? No creo.
    Así se siente el lector cuando no sabe que está pasando. Mi chorrante consejo del día es: usa la tecla delete y vuelve a contarlo como si se lo estuvieras contando a tu amigo/amiga/novio/peor es nada para que lo entienda. Sobre la marcha podrás ir añadiendo detalles a tu manera.  Es una carretera de dos vías. Tú tienes que enseñarle al lector a leer pero también tú tienes que aprender a enseñarle o aprender a ser claro.


    ¿Tienes alguna queja? Probablemente sí. Déjalas en los comentarios.

  • El caballo negro…longshot

    brown and white stallions running in a field
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    ¿Te gusta el cuento de la Cenicienta? ¿Rocky? ¿Angel Densetsu? ¿Spiderman[1]?¿Babe, el puerquito valiente? ¿A flew over the cuckoo’s nest/Atrapado sin salida?

    ¿Qué demonios tiene en común la Cenicienta con Rocky[2]?  La Cenicienta no se lía a los puñetazos con sus hermanastras…¿Nueva versión live action de Disney[3]?

    Antes de seguir chorrando (nuevo verbo que significa decir chorradas), vos tenés que saber está cosita….sencillita y carismática. La versión de la Cenicienta de la que hablo es la versión pre-Disney. La que tiene dos hermanastras hermosas en vez de tres feas y un árbol de avellanas en vez de hada madrina. Es decir la versión Hermanos Grimm y Perrault. Que es a su vez…un remake de un cuento chino —¿alguien por ahí ha leído el original que me lo pase en anglishki o españolinski?)— ¿Es que acaso no hay nada original? No, hay formas originales de contar algo pero ideas originales…son como los unicornios. Aclarado el detalle, podemos analizar a placer.

    Para empezar, el protagonista sufre un revés que lo deja a merced de los elementos de la vida, en desventaja total contra el mundo. La Cenicienta ha quedado a merced de su madrastra. Seiichirou Kitano  acaba de pasar a la escuela preparatoria y nadie sabe que su aspecto de drogadicto vicioso pálido y de ojos de pupilas contraídas no corresponde con su interior amable y sosegado así que todos lo confunden con el nuevo yankee[4]. Peter acaba de perder al tío Ben mientras que Babe ha sido separado de su madre y…le espera convertirse en jamón. Randle McMurphy ha perdido su «cordura» a cambio de un veredicto que le permita vivir tranquilamente en un manicomio lo que falta de su sentencia pues no desea seguir trabajando en la granja prisión.

    En conjunto, la trama habla de…pelear (de forma simbólica o real) contra el sistema: «El pequeño contra el grande, el débil contra el poderoso, el ‘estúpido’ contra el ‘listo” [Ronald B. Tobias. 20 Master plots] La creatividad del individuo contra la colectividad económica…el individuo contra un sistema que lo ve sólo como un derivado alimenticio o nuestras ideas preconcebidas acerca de la apariencia.

    Una vez pasado el primer acto introductorio, dónde nos han dado un atisbo de su vida antes y la razón del revés, recibe o descubre un don que lo ayudará en su cruzada. Una rama de avellano, la responsabilidad de un gran poder, una mamá perro ovejera, un indio tamaño king size…un rival mayor (senpai) cobarde que termina siendo su «subordinado».

    La pelea es una pelea que deseamos que sea ganada: la belleza interna contra la externa, el derrotado contra el campeón invicto, el bien —no siempre lo suficientemente fuerte pero si armado con una ironía aplastante en el caso de Spidey— contra el mal, el cerdito lindo contra su utilidad ancestral comestible…,el individuo contra lo inhumano…el bien mal entendido contra la aceptación del individuo por sí mismo (aunque Seiichiro Kitano no se lo propone de manera consciente el autor lo enfrenta a varias situaciones en las que deberá defenderse pasivamente)

    El protagonista SOMOS nosotros, peleando contra un sistema bajo el cual somos anónimos, sin rostro y sin ninguna ventaja…¿O nunca se han sentido así? Por eso es una trama que, a pesar de no ser tan común como la de aventuras o la venganza, es una trama que nos habla de forma directa en algún momento de nuestra vida. ¿Acaso «We’re the champions» de Queen no te hace sentir nada? ¿No te emocionas con la banda sonora de Rocky?

    Pero para ponernos sin dudarlo ni tantito, de parte del protagonista, éste tiene que ser un poquito…. más tontito o estar en circunstancias incluso peores que las nuestras. Es decir, está en franca desventaja. En Slumdog millionaire, el protagonista comienza la historia literalmente embarrado en miércoles de ceniza. Sin mejora posible.

    Una vez el o la protagonista ha recibido el medio a través del cual podrán darle un revés a su situación, se dedicarán activamente a ello. Y, de forma tradicional serán tres ocasiones en las que deberá demostrar su valía. Como en la Cenicienta que hay dos bailes y una prueba de zapato con sus tres mini escenarios —la hermana que se corta los dedos, la que se corta los talones y la venganza final con las dos hermanas y la madrastra con los ojos arrancados por pájaros.

    En Angel Densetsu empero, al ser un manga de formato shounen (para chicos jóvenes) lo que sucede es que el autor sólo añade enemigos y amigos hasta que la trama ya no da para más chistes. Del mismo modo que Spiderman añade enemigos y situaciones hasta que requiere un universo paralelo o colaboraciones.

    Babe se prueba a sí mismo en la competencia nacional de perros ovejeros después de haber fallado una primera vez y pasar el susto de verse casi en la olla. McMurphy pierde contra la enfermera Ratched pero su amigo se ve liberado a través del enorme agujero de la pared. Y que, sin embargo, se trata de un final abierto donde el «jefe» Bromden puede decidir tanto salir como no hacerlo y quedarse en el manicomio que es la vida de todos los días.

    El final es a todas luces obvio. Queremos que gane el protagonista. Ergo debe ganar y si la satisfacción de verlo ganar se ausenta del final nos sentimos estafados.

    Lo que no quiere decir que la historia tenga que ser un tostón en el que la protagonista se enfrenta a godzilla desde una silla de ruedas. No digo que no sea posible (las personas en sillas de ruedas suelen ser más capaces que yo) sino que el escenario debe resultar creíble y/o acordé a las posibilidades del planteamiento.

    ¿Detestas este tipo de historias o tienes una por ahí guardada en el closet para cuando se te cae el mundo encima y necesitas reanimación cardiopulmonar de autoestima?




    [1] Spiderman no es una trama pura, combina elementos de la trama de caballo negro con elementos de la trama de acción y…de superhéroes por supuesto

    [2] De Rocky no hago más que mencionarlo porque conozco la historia en general y aquello que la convierte en una trama de caballo negro. Sigo sin verla. Me pregunto si algún día de estos se me hará buena

    [3] Abigail Disney tendría muchas cosas que decir en cuanto a la brecha laboral (money) entre sus directivos y trabajadores y que constituye la razón principal para que no sea fan. Al grado de consumir sus productos sólo si las camisetas están de descuento (suelen ser de algodón de devis) y no traen a MM o MM.  En cuanto a live action movies…Les recomiendo la versión china de Mulan. Forma parte de ese cine de acción chino bien contado a pesar del final realista, extremadamente realista y no apto para románticos.

    [4] Para los que no han leído manga, un yankee es el delincuente escolar japonés que pelea por la supremacía de la misma forma en que los jogs y high school queens gringos pelean por la popularidad. La misma competencia del más fuerte con armas distintas. Todos lo hemos visto en la preparatoria o en la secundaria.

  • ¿No hay concursos ergo no estás escribiendo?


    Escribir como estilo de vida


    Uno de las motivaciones más usuales para el escritor novato (incluyome[1])  suelen ser los concursos. Y estamos esperando a encontrarlos (ya sea porque no sabemos qué existe tal o cuál certamen o porque procrastinamos hasta que sale la convocatoria del que ya sabemos que existe) para participar. Con resultados como:

    • Se nos pasa la fecha, ya sea porque no producimos lo exigido (a mí me suelen faltar palabras por cientos o miles), o acabamos de verlo (las páginas dedicadas a publicar o hacer conocer las convocatorias no tienen campanitas para notificar) o se nos pasa la fecha razonable para mandarlo por correo. Muchos concursos literarios en México exigen un manuscrito impreso, la residencia del autor en el país y tienen su sede en la CdMx o en algún otro estado.
    • Dejamos cosas olvidadas o sin terminar porque ya se nos pasó el concurso a la mitad del trabajo creativo y ahí están…como bits basura.
    • Dejamos de hacerle caso a las cosas que nos hemos planteado hacer o estábamos haciendo sin el látigo de la fecha límite de concurso que nos acicatee.
    • Dejamos a nuestros queridos lectores de blog (aunque sean cinco) a la sopa instantánea de productos hechos para no dejar de alimentarlos pero sin el sabor hogareño de siempre (me salió a comercial de la Tía Rosa).

    ¿Y qué he aprendido de estas situaciones?

    • Que debo más que enfocarme en el concurso que sea, en lo que ya tengo planteado. Al corretear detrás de los concursos, dejo mi che novela ahí sin terminar. Viene el concurso y no hay novela….
    • Que tooodo el año hay concursos. Si se suscriben en facebook al grupo de Convocatorias Literarias (SuenMinoe es hora de salir al mundo y no me digas que no, eres muy valiente al mostrarle a otros lo que haces) van a ver qué concursos…sobran.
    • Que hay que verificar la honestidad de los que lanzan concursos. Apeiron ediciones y Rodrigo Porrúa están en mi lista negra pues lanzan convocatorias y luego resulta que ganaste….el derecho a pagar tantos miles de pesos para auto-editarte; encima con letra chiquita. Y eso lo sé porque muy emocionada he estado a punto de mandar algo cuando, por suerte, me ha dado por averiguar qué onda con estos monitos y otras personas han publicado cómo funcionan los concursos de estas editoriales. Si conoces una, no dudes en comentarlo para que podamos evitarlas como al Covid (orange is the new black).
    • Que está bien participar de vez en cuando para seguir produciendo/escribiendo. De otro modo nos quedamos con el mismo cuento de siempre y no escribimos más cosas y no aprendemos.
    • Que si ya decidiste entrar a un concurso hay dos variantes: abandonarlo a la mitad para participar en otro pues tienes el material para ese otro y no es malo bajarse del tren cuando ya viste la oportunidad…o puedes usar hasta el último segundo para entrar en el primero. A veces, incluso, ¡amplían la fecha de participación! Simplemente, como dice el personaje de Stallone en la película Falco…»ganes o pierdas si haces lo mejor que puedas, estarás satisfecho» No te volverás escritor reconocido pero no tendrás el remordimiento de no haberlo hecho.

    [1] Sé que está mal escrito

  • Lauren Ho. El último Tang de pie, aprendizaje #2

    Escribir como estilo de vida

    Editar es una responsabilidad compartida y las fechas límites son reales y te morderán el trasero

    [Aclaro que ella usa haunt pero en español el hecho de ser perseguido así solito no tiene mayor urgencia…creo]

    Escucha: tu hijo precioso no es perfecto. Y nunca lo será. La perfección, como el politico que cumpla todas sus promesas de campaña, no existe. Lo que es más importante es Respetar la Fecha Límite, en vez de pulir lo que ya vendiste, mientras más rápido te lo metas en la cabeza, mejor; mejor te desempeñaras a satisfacción de tu editorial y más probablemente obtengas un nuevo contrato con ellos. Como perfeccionista, está fue una dura lección que aprender y estoy intentando ahorrarte a ti y a tu editor un bonche de e-mails pasivo-agresivos dónde negocias para obtener un poco más de tiempo y tú editor te tira de a loco antes de darles una patada.
    En cierto punto, simplemente debes aceptarlo y dejar que tú editor se encargue. Y no, en este momento ya no puedes editar tu libro. Tú y el manuscrito han forjado lazos irrompibles.
    Ya no puedes mirar el bosque por estar mirando el árbol. Entrégale el libro a tú editor. Necesitas dejarle el asunto a los profesionales para el siguiente paso. Confía en mí. Un ejemplo: el manuscrito que me consiguió a mí agente, la novela de la que gente muy importante de la que no has oído hablar pero que De las Altas Esferas llaman revolucionaria, lo más gracioso que he leído desde el capitulo de la reproducción en mi libro de texto de biología de la preparatoria/la última estafa Coronavirus que debería hacerse película con Michelle Yeoh y Awkwafina y y al menos un actor de reparto simbólico, estadísticamente, no es la misma que se publica, ni de lejos.
    La última es como, la quinta o séptima iteración, no lo sé. Caí dentro de un par de hoyos de conejo. Al fin de mi largo sufrimiento, mi super generoso editor me dijo que tenía que dejar de retocarlo, p.e. revisar puntos en la trama; y entregarlo ya. Ahora o ya vería. Y eso, amigos, es cuando tienes que soltar las riendas. O sus abogados vendrán tras de ti #claúsulasdelcontrato. E incluso entonces habrá errores, se vez en cuando. Que nunca te encuentres con ellos «bufar de vampiro». Y otra razón más específica para hacerle caso a tú editor, ellos saben cómo evitar a los abogados. Mientras pasa por la primera ronda de ediciones, tu editor puede decirte que, jeje, algunas partes de tu manuscrito necesitan ser editadas para evitar que sean una fuente potencial de problemas. Por ejemplo, el restaurante donde tus personajes se intoxican con la comida, almejas en mal estado, no debería ser un lugar real con el mismo nombre y domicilio que el ficticio. También puede que quieras evitar una situación en la que tu colega del trabajo lamebotas, traicionera y roba-novios; de alguna forma comparte descripción física en general y nombre con tu ex-colega de carne y hueso y te pidan que seas un poco más creativa a la hora del embellecimiento y te asegures que cada personaje es realmente una invención ciento por ciento similar a alguien por casualidad, especialmente ninguna persona viva.
    Mi punto es: tu editor (casi) siempre tiene la razón. Hazle caso.

  • Lauren Ho. El último Tang de pie, que aprendí #1

    Escribir como estilo de vida

    Como ya recordarán (y si no, ahí va el intro), Chuck Wendig invita a otros autores en su blog Terrible Minds, a compartir su experiencia con cinco cosas que hayan aprendido sobre escribir y de vez en cuando, este blog se queda sin material (ya sea por pereza o cualquier situación conocida como concurso a la vuelta de la esquina aunque luego resulte que no participe…). Así que; si hubo algún autor que me llamara la atención (probablemente sólo por su nombre o el título de su libro), podrán leer la traducción aquí. Hoy, Lauren Ho con El último Tang de pie en una cosa aprendida por entrada[1]. Cuando escribes no sólo tienes que avanzar a tu ritmo sino también reflexionar e incorporar cada consejo que lees y es más difícil si te llenas de ellos. No se puede simplemente leer un montón y tratar de incorporarlos todos, eso por lo regular termina en fracaso.

    Lauren Ho: Five Things I Learned Writing Last Tang Standing by terribleminds

    (Este es el texto comercial del libro y lo pongo por sí a alguien le interesa el libro, con el título original)

    LAST TANG STANDING es una epistolar cómica de voz propia que explora el amor, la amistad y la familia a través de los ojos de una solterona China-Malasia de 33 años, Andrea Tang, determinada a escalar dentro de una prestigiosa firma de abogados y sin embargo aparentar tener novio con el matrimonio como objetivo para tener feliz a su tradicional familia. Especialmente a su madre, que seguramente vivirá una vida muy larga y orientada a los niños adultos.

    1. Es muy difícil ponerle título al libro y tú instinto a pesar de la cantidad de alcohol que hayas consumido a lo largo de tu vida adulta, y nunca te ha fallado; por lo regular estará espantosa, espantosamente equivocado. Lo que sugiere que puedes sufrir de una infestación de gusanos[2] de los que deshacerse inmediatamente con una pastilla desparasitante o sufrir las consecuencias (advertencia: consulte a su médico antes de seguir el consejo de un autor).

    Oh, y un título no es final hasta que tu editorial (la que publica) decida que lo es. Todo está hecho. Con los puntos sobre las íes, todo tachado [supongo que en una lista de tareas]. Dejas salir un aullido de satisfacción, satisfecho con la eficiencia y brutalidad con la que has destripado tu último aquelarre de trolls en Twitter, esperando que sus familias los deshereden por haber cruzado espadas contigo. Te volteas hacia tu manuscrito, aún jadeante, tu mirada ahora suave, apreciativa, diferente de la que sueles usar con tu familia en LVR (la vida real). Abres tu libro con un click y te deleitas en su gloria textual. Aquí estás con tu preciosidad, orgulloso porque has empleado x cantidad de tiempo en él, constantemente obsesionándote con cada palabra y detalle hasta el punto en que podrías haber estado haciendo el amor mientras planeabas una escena en la que alguien muere, y ahora viene el momento de nombrar a la cosa berreante que acabas de expulsar por tu canal mental [referencia al canal de parto]. ¿Cómo vas a ponerle? Ya tienes un nombre pero a tú editorial no le satisface y ahora, estás de regreso en la mesa de dibujo. ¿Mi consejo? Mantente lejos de que sea demasiado grande, demasiado aburrido, demasiado específico, demasiado vago, demasiado personal, demasiado esotérico y estarás bien. Pan comido. Y definitivamente no infrinjas ninguna propiedad intelectual o te adentres en territorio difamatorio. Después de todo, esos abogados avariciosos saldrán reptando de las paredes [ella usa woodwork  pero…no queda] para hacer de tu vida un infierno si los dejas (lo digo como representante legal que soy, no todos podemos ser perfectos). De cualquier modo, así es como el libro se desarrollo desde «My Mother is Watching Me Date: A True Story» (Mi madre observa salir en citas: una historia verdadera) a un más digerible y —bono— legalmente sin problemas: El último Tang de pie.


    [1] Al hablar de instinto ella lo llama «gut instinct» o instinto tripudo que no se usa en español y por lo tanto lo de desparasitarse no tiene mucho sentido.


    [2] Que más que obedecer a la flojera obedece al principio «una página a la vez» que debería aplicar para «un consejo a la vez».

  • Mumra el inmortal: ¿adaptarse o no al hablante?

    Escribir como estilo de vida

    Disculpen la horrografía, no busqué la forma correcta de escribirlo. En caso de haberlo escrito mal, coméntenlo y se corrige en fa (casi todos los días meto la pata)


    Si el nombre les suena de algo es porque conocen la caricatura a la cual pertenece este personaje y les fastidiará esto pero…si no la conocen, pues no es justo que no haga una explicación cortita. Uno no puede asumir que TODOS conocen las mismas cosas. Hay personas cuyo alcance de conocimientos es mayor y eso no quiere decir que lo saben todo. Con esas…
    Mumra era el antagonista de la serie de caricaturas Thundercats; dónde unos gatos humanoides llegaban al planeta Tierra después de un cataclismo en su planeta natal; y su existencia se veía amenazada constantemente por éste villano. Como adivinaran por el nombre, Mumra era una momia que por algunos arreglos mágicos podía levantarse y ponerse en plan anti–gato.
    ¿Y qué pinta Mumra en este blog acerca de cómo escribir ficción?
    Pues…hace unos día, contestando unas preguntas de un juego de preguntas (a veces me hacen sudar…por eso me gusta y media docena de preguntas no hacen mal) me tope con esto….

    ¿Qué piensas tú? ¿Que la RAE comete un crimen al permitirlo o que es más sabio adaptarse?
    Es posible que esté diciendo bobadas pero…creo que la lengua le pertenece a los que la hablan, no a los diccionarios. De ahí que esto pertenezca al reino de la escritura de ficción. Porque es parte de nuestras herramientas y todos sabemos lo que la realidad es a la escritura de ficción. El juego que jugamos a que es real y como componente de esa realidad; el idioma es un detalle importante lo quiera uno o no.

    Y, sí bien los diccionarios nos ayudan a mantener aquello que escribimos lo más comprensible posible, no es del todo factible sustraernos a los cambios naturales de la lengua. La lengua evoluciona o…se convierte en Mumra, el inmortal.

    Un poco como lo que le sucede a la regla del doble negativo en inglés que no proviene del idioma mismo o de los angloparlantes nativos sino, del latín que no utiliza dobles negativos cuando la mayoría de los idiomas (francés, italiano, español…menos el coreano) admiten que uno diga:
    “No, no quiero nada…”

    Es decir, una regla arbitraria adaptada de una lengua muerta que se ha quedado estacionada en el tiempo, atrapada en el ideal lingüístico (de todos modos me encanta el inglés, aunque ya empecé a escribirlo con doble negativa como protesta). Del mismo modo, la gramática nunca debería ser una forma de momificación en vida del idioma. Querer ceñirlo tan estrechamente a sus reglas, es tan monstruoso como la momificación de Imhotep en la película La momia. La gramática está ahí como guía y como toda guía, es susceptible de ser asaltada desde dentro.
    Esa es la chorrada de hoy.

  • Unas cuantas razones para NO escribir una novela

    Escribir como estilo de vida

    Hoy, les traje otra imagen del manga God only, knows de Tamiki Wakaki. Tiene que ver con el blog porque:

    1. Los escritores necesitamos plantearnos fechas límites, lo que sucede en la escena no es un invento.  En caso de ser publicado y una casa editorial decida que quiere otro libro tuyo…tendrás fechas límite y es mejor irse acostumbrando….(¿verdad Merriam tres días detrás de agenda para un cuento de 3000 palabras para ya para un concurso?)
    2. Es un planteamiento interesante para una situación romántica en una historia…transformar algo típico de un ambiente de trabajo en un conflicto donde el personaje femenino desea un encuentro menos presionado por la actitud rigurosa de una relación vertical del editor a una situación romántica…¿lo logra? No sé. No quiero echarles a perder el manga con spoilers chafas.

    Por el momento, podríamos decir que estas dos razones son suficientes y son más educativas en la página que dibujó el mangaka. Recuerden, esto es un manga nativo así que se lee de derecha a izquierda.