Categoría: Cómo escribir ficción

  • Resolución de escritor p1

    Escribir como estilo de vida

    Chuck Wendig en su blog “Terrible minds” el 30 de diciembre del año pasado escribió:

    Cada año hago una resolución de escritor. Algo que es más para mí que para ti, quizás también para ti, si es que aplica. Las resoluciones son engañosas por supuesto: no quiero hacer de ellas una necesidad, y ciertamente hay algo arbitrario en escoger una fecha del calendario para ponerse en plan OK ES MOMENTO DE MEJORAR. Pero, al mismo tiempo, si vas a escoger mejorar y cambiar tienes que decidir hacerlo y si no ahora.. ¿cuándo? Así que ahora está bien también y con los engranes del reloj girando; dándole vuelta al año, se siente como un momento de circunstancia  y consecuencia de hacer algo, cualquier cosa para sopesar el cambio deseado.
    Así que, hahaha, pensé: ¿Qué resolución escribí el año pasado? ¿Cuál pensé que era el camino hacia adelante en 2020, este odioso año de diarreico caos? ¿QUÉ TAN INOCENTE ERA YO ENTONCES? Así que lo revisé y, uhh, el año pasado 2020 escribí una resolución que dice lo siguiente:
    «¿Conoces el proceso en el que te preguntas qué harías si sólo tuvieras seis meses de vida? ¿Aprender a saltar de edificios (base jumping)? ¿Pelear con un oso? ¿Coger con un robot? No lo sé. Está la parte autoral de esto que es, ¿qué libro escribiría? ¿Qué libro escribiría si no supiera que alguien iba a leerlo, incluso sin saber si podría terminarlo incluso antes de que El Final me alcanzará, incluso sin importar en lo absoluto? ¿Qué libro de culo raro, particular como el infierno —pequeño o grande, vive en las profundidades de mi corazón y emergería ululando su canción de cabra loca al susurro de una sentencia de muerte potencial? ¿Qué curiosa creatura narrativa reptaría fuera y sisearía, excitado?:


    —Me toca a mí, ¡mono empuja plumas!

    Y bueno, te estás muriendo.
    Aquí está: tú diagnóstico terminal.
    Vas a morir. El mundo entero, también. Va a morir»

    Así que, de forma extraña estaba dándole al clavo y al mismo tiempo no.
    En el clavo porque, hey, este año ha sido un buen recordatorio de que, TODOS VAMOS A MORIR.
    Sin pegarle porque, con ese tipo de cuchillo a la espalda, es muy difícil ser creativo. Mi punto intentaba ser genérico, por supuesto, y un sentido realista de nuestra mortalidad nos recuerda de modo útil que no tenemos una panoplia de días en los que llegar a nuestras metas y, que si queremos ser escritores, tenemos que escribir en algún momento. E incluso para mayor certeza de esa publicación, es útil darse cuenta que en este limitado espacio de tiempo que se nos asigna, bien podrías usarlo en escribir el tipo de cosas que deseas escribir. No lo que creas que alguien más necesita o desea. No en el universo de alguien más si es posible pero tú historia, por tí, para tí, poseída por tí, tuya, tuya, tuya. No por el solipsismo narcisista sino para ATRAPAR A LA CARPA CREATIVA y dejar atrás un trabajo que salga de tu corazón y tu cabeza.
    El problema es que, una pandemia real es una amenaza de buena fe existencial, no la teórica bajo la que vivimos constantemente (que ducha de agua fría para el pepino ¿verdad?) Fue eso, más Trump y el caos electoral y más caos alrededor en general. Todo eso se suma y hace difícil escribir. Al menos para mí— otros pueden haber ido en la dirección contraria, desapareciendo en sus historias como un escape. Pero para mí, fue una sensación de derribo, arrastrado por el viento, incluso me sentí un poco roto a causa de ello.
    De este modo mi resolución, y quizás para ti, es mirar este año para sanar y crecer —resurgir y regresar. No un regreso estilo estallido de FÉNIX dónde pasamos de PILA DE CENIZAS A ÁGUILA INCANDESCENTE FURIOSA, algo más modesto, lento y más deliberado.
    Para disentir por un momento, hay dos nociones opuestas en el consejo genérico sobre escribir —la primera sobre ESCRIBIR TODOS LOS DÍAS, la segunda VE A TU PROPIO RITMO Y PRACTICA EL PERDÓN. Ambos pueden ser ciertos y ambos pueden ser falsos. Una adherencia rigurosa a uno de ellos es donde encuentras los problemas. Estoy acá vez más consciente de que, he hablado de esto antes, como los escritores codifican nuestros consejos de escritura para otros, pero pronto volvemos nuestro propio proceso un mito[1]. Cómo si aceptáramos el hecho de que esté es nuestro proceso, es como escribimos y más tarde, se vuelve como debemos escribir. Me he creado un folklore sobre cómo escribí libros y fue cierto, incluso, para algunos de ellos: escribir 2000 palabras todos los días, con el trasero en la silla, con un marco (outline), un libro detrás del otro y así. No era un error. Tampoco era cierto. Era sólo algo que hice para un bonche de libros, bastante muy al principio de mi carrera, funcionó cuando funcionó y falló cuando falló. Porque, por supuesto, cada libro es su propio monstruo y cada monstruo necesita su propio encuentro: un monstruo quiere niños de aldea para comer y cabañas que aplastar. Otro monstruo desea un oído que atravesar y un cerebro dónde empezar una camada. Don bestias distintas. Y eso está bien.

    Pero intentar un único enfoque para cada monstruo es arduo —no puedes alimentarlos a todos con los niños de aldea que has recolectado pues habrá uno que sea alérgico y requiera niños criados en una granja orgánica. Wanderers me recordó que cada libro quiere lo que cada libro desea, necesita lo que necesita y somos un escritor distinto cada vez que empezamos un libro y un escritor diferente cada vez que lo terminamos. Cómo el coronavirus, mutamos con cada anfitrión.

    Para remover al monstruo de la metáfora—algunas veces necesitas bajar el ritmo, llevarla leve, re evaluar.

    Similarmente puedes ir demasiado lejos en tu proceso de perdón a tí mismo, dándote demasiado espacio para respirar, que terminas respirando nada más en vez de escribiendo. Estamos constantemente en esta batalla entre hacernos responsables y permitirnos a nosotros mismos un día libre. Una guerra entre la razón  y la excusa, entre el trabajo y la paz, entre correr y descansar, entre rebotar o recuperarte. Y sólo puedes llegar ahí, creo, conociéndote a ti mismo, y sólo te conoces de verdad como escritor escribiendo. Escribiendo un montón, cuando puedas y viendo que pasa cuando hacemos las cosas de diferente forma. Podemos des-mitificar nuestro proceso personal con solo joder con él.

    Le damos vuelta a la fórmula.  Hacemos malabares hacia la izquierda cuando siempre hemos saltado a la derecha.


    [1] Me hizo recordar a Patricia Highsmith que dice que en algunos relatos le importa más la trama que los personajes mientras que para otros relatos, le importan más los personajes. Dándose cuenta que el proceso de escribir no es igual para todos los eventos narrativos de nuestra vida. Si llamamos evento narrativo al hecho de poner el cutis en el asiento y escribir una historia.

  • ¿Por qué TODOS escribimos historias?

    Escribir como estilo de vida

    Hay por ahí unos animalitos homínidos muy simpáticos. Les gusta pensar que son especiales y que en cualquier momento saldrán volando de su realidad con un par de alitas angelicales…(adaptación libre de lo que dijo el doctor neurólogo Vylanur Ramachandran en alguna de las cinco conferencias Reith del 2003).


    Todos ellos escriben historias. Sólo que…no se dan cuenta.
    Las comienzan por la mañana frente al espejo, convenciéndose a sí mismos que HOY es el GRAN día. Hoy van a hacer algo extraordinario. Genial, inverosímil. Fuera de serie. Chingón.
    Rara vez sucede lo extraordinario pero mientras tanto; hemos mirado al pasado, hemos tomado unos cuantos recuerdos y los hemos amasado todos juntos (sin distinguir del todo duración, sensatez o cronología pues nuestra mente no funciona así) para explicarnos por qué estamos parados dónde lo estamos. Hice esto y estuve aquí. No hice esto y no fui allí. Esos recuerdos nos dan un sentido de confirmación del origen.

    Lo siguiente es elaborar una serie de planes para el día. Hablar con el jefe por el aumento o decirle a Rossy que tiene los labios más besables que un pez globo (con la consiguiente cachetada porque Rossy no sabe que adoramos los peces globo). Mientras la vida real nos hace la zancadilla o nos avienta colina abajo.


    Nos contamos la historia de nuestras vidas tomando café o té o sopeando el pan en la leche. Usamos cada recuerdo significativo para darle sentido al origen de nuestra existencia. Dónde y cuando nacimos. ¿Quién nos engendró? ¿Cómo empezó mi historia?


    Me llamo Merriam y nací en 198~ así que como millennial me he adaptado a pasar del televisor de bulbo a blanco y negro a un celular plano…y a escribir en las notas del teléfono…
    Hoy voy a escribir la friolera de 1…no sé cuántas páginas de novela….(esto es una dramatización pues aunque si nací en los 80s jamás se me había pasado por la cabeza que me etiquetaran así hasta hace unos meses cuando descubrí que demonios era eso de los millenials…osea tú sabes compráte una caja y te guardas en ella…)


    Imaginamos el futuro para saber que deseamos y como llegar a él. Nuestra historia particular es una constante renovación de todos esos momentos minúsculos de recuerdos acumulados para armar algo que tenga sentido. Mucho más raro aún que los planes se desarrollen tal como los concebimos, es darse cuenta que hemos desperdiciado tiempo o esfuerzo. Como dice Yuval Noah Harari, tendemos a decir que «no fue en vano». Nos gusta integrar los recuerdos en una pelota de playa con la que se pueda jugar, no una llena de agujeros que nos llene de angustia porque los agujeros no tienen sentido.


    Así sucede que la mejor secuela de todas las historias en nuestra colección, no es Rocky X, sino la que hacemos por las mañanas en el desayuno el día de reyes cuasi partiéndote un diente con el muñequito de porcelana de la rosca de la Comer de Coyoacán. Tal vez el fin de año; después de que Rossy nos diera pasaporte o con algún conocido sufriendo de coronavirus. ¿Alguna vez le has pedido a alguien que te contara la historia de su vida, que te dijera que era aburrida o inútil? No lo harán, a menos que sufran de depresión.


    Y la verdad es que suelen ser buenas historias porque las han contado una y otra vez. Aquellos que la han contado una o dos veces… terminan con una historia aburrida en vez de con un platillo de lomo de cerdo en salsa de tamarindo…Claro que pasar al extremo opuesto con demasiadas reposiciones de la misma película y estaremos comiendo ensalada de atún con verduras por vigésima cuarta vez.


    Todos escribimos historias. ¿La diferencia? Darse cuenta.

  • Usa la rabia

    ¿Tu marido no solo le mira las piernas a la vecina sino que además se mide la cintura con ellas? ¿El @£_#23&*** peeb compañero de la oficina te dejó trabajando solo? ¿El archivo se perdió? ¿Tu esposa se las arregló para sacarte de quicio y que la mandaras a volar?¿El £@»*&€|π¶ coronavirus ya te hizo quedarte en casa más de un año?

    ¡ESCRIBE! —ya saben, intercambien con el verbo apropiado según su profesión…al fin  escribir es como diseñar o componer o bordar o ingenieriar (que no existe en español). Las emociones crudas son el mejor material posible. ¿Qué sientes? ¿Un dolor de tripa como si quisieras ir al baño? ¿Se te aprietan las mandíbulas? ¿Sueltas palabrotas a siniestra y diestra? ¿Te dan ganas de partirle su mandarinita en gajos al origen de todo?  Cuenta lo que te pasa en tu cuaderno, como si fuera un diario. O en las notas de tu nuevo Galaxy, RedmiA4 o Huawei (si es que no están prohibidos en tu país…lalalala). Ah…pero…


    Guarda lo que escribiste. No se te ocurra contarlo y usarlo tal cual. Las demandas son el nuevo deporte del siglo XXI. Puedes usarla casi como está con personajes distintos, locaciones en el mar, la montaña o el hospital. Cambia un poco las circunstancias. Usa el famoso: ninguno de los hechos tiene relación con personas o situaciones reales, todo es producto de mi imaginación… cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

  • Razón no. 22 de 77 por las cuáles tú libro no vende: ¡no me diste suficientes muestras de escritura! Parte 2

    Escribir como estilo de vida

    ¿QUÉ PUEDES HACER AL RESPECTO?

    1. Escribe lo suficiente para cumplir con lo requerido. Si sabes que un mínimo de ejemplos se requiere para que un editor considere seriamente tu libro entonces…apechuga y escribe. No pierdas el tiempo tratando de demostrarme que  tu área se merece la excepción o que me haga de la vista gorda porque está demasiado ocupado para cumplirlos. Nadie dijo que sería fácil ser publicado. De hecho, a veces, lo hacemos un poco más difícil para desyerbar los corazones a medias y a los débiles. Pero tú no tienes que entrar en esas categorías y ¿no dijiste que querías convertirte en escritor? He aquí los requerimientos típicos:
      1. Para un libro de ficción…TODO el libro. ¿Lo leerá completo el editor? Quizá, tal vez no. Eso es irrelevante. Lo que es relevante es que rara vezse considera una novela de un autor novato cuando no ha escrito el libro completo.
      2. Para algo de no ficción: es un poco más sencillo. Tendrás que escribir:
        1. Una tabla de contenidos
        2. Una introducción a tú libro
        3. Un capítulo de ejemplo (usualmente el primero pero no importa cuál elijas)
    2. Volverte lo suficientemente famoso como para que tu hablidad escritora no importe. Una forma de evitar escribir es ser famoso. A las editoriales les gustan las celebridades, tanto que las celebridades con frecuencia no escriben sus propias historias de vida. Así que, sí quieres ser un “escritor” en vez de hacer el trabajo del escritor, pon tu carrera en pausa. Persigue la vida de una celebridad a cambio —vuélvete estrella de rock o anfitrión de shows de la tele[1] o actor de cine o lo que sea. Sé que suena cínico, tal vez lo sea…un poquito…Pero siempre te prometí contarte la verdad en este libro y sé que este camino hacía la autoría funciona. Así que si celebridad está dentro del alcance de tu ambición, ve y persíguela. Una vez que entres en la consciencia nacional[2], tendrás elecciones a la carta de oportunidades para publicar y tal vez no tengas que escribir una sola palabra.
    3. Haz el trabajo que se necesita para tener éxito y (¡que sorpresa!) probablemente lo tengas.

    [1] Hoy día supongo que eso ya no cuenta y lo que debes hacer es tener tu programa en Netflix…Amazon o ser un youtuber con cierta influencia.

    [2] Supongo que vale para cada una de las consciencias nacionales de los países de América.

  • Razón no. 22 de 77 por las cuáles tú libro no vende: ¡no me diste suficientes muestras de escritura! Parte 1

    Escribir como estilo de vida

    Traducción no oficial y con algo de paráfrasis del libro “77 reasons why your book was rejected” o “77 razones por las que tu libro fue rechazado” de Mike Nappa por mí. Tal vez, un poco de locura extra añadida.

    Cuando estoy promocionando tú libro frente a un consejo directivo, sólo tengo tres balas en mi arma: 1) tu plataforma de marketing, 2) tu historial o potencial de ventas y 3) la fuerza de tu escritura.

    Sí eres un autor nuevo…pues los dos primeros serán tus debilidades mortales. Así que se necesita acumular en el número tres para compensar por las otras dos. Ahí es donde tus muestras de escritura salen a relucir (yo quería poner pop up como si fueran anuncios de internet pero no quedó). En la reunión, tengo que resaltar lo artístico de tu prosa. Quipá lea pasajes poderosos y selecciones al azar de muchas páginas para tener mi argumento. Este autor es GENIAL de principio a fin.  ¿A quién le importa si o tiene un show de tele? Su escritura y tu reacción a ella en este momento, es prueba suficiente de que la gente comprará este libro. Ah…¿pero qué pasa si sólo me envías un esbozo? ¿O un resumen con una muestra de introducción? ¿Y si envías las primeras 10, 000 palabras de tú novela pero no tienes nada más para demostrar que puedes, de facto, aventarte las 100, 000 palabras[1]?

    Quizá pienses que estás ahorrando tiempo al hacerte la vida más fácil a la vista de las poco realistas expectativas de una casa editorial. Lo que estás haciendo es auto-sabotearte en la presentación en la junta de ventas. Ahora, sólo para que quede claro, estos ejemplos deben ser proporcionados en la etapa de propuesta, no en la de solicitud. Si una casa editorial, o tú agente solicita UNA página, no envíes la propuesta completa con los ejemplos adicionales de escritura hasta que te las pidan. Pero, cuando te las pidan; envía más de esa deliciosa prosa para ganarme a los directivos del encuentro. No me dejes en calzoncillos. Déjame preguntarte algo: si estuvieras jugando beisbol y supieras que tenías que golpear la pelota sin bate ¿saldrías al montículo? Por supuesto que no[2]. Así es como me haces sentir cuando me mandas la idea principal sin suficientes ejemplos para demostrar sin lugar a dudas de tus habilidades superiores como autor. Y luego te quejas cuando rechazo tu libro —incluso cuando nos has saboteado al entregar una propuesta incompleta. Lo sé, lleva tiempo —un montón de tiempo— escribir ejemplos para un libro. Y ya que requiero que los escribas sobre la base de la especulación (sin garantías de pago o contrato) puedes perder tiempo y dinero al escribir extensos ejemplos.

    Pero…Debes recordar que yo no hice las reglas y, a hasta que no tengas éxito suficiente, no podrás romperlas, sólo hay una forma de evitar un rechazo por esta razón. Tienes que darme suficientes ejemplos estelares para que ambos logremos lo que deseamos: la aprobación de un contrato para tú libro.


    [1] No, no puedo. Puedo contarte cosas interesantes en media página….pero jamás en esa friolera de palabras.

    [2] Considerando el material de la pelota…tiene razón.

  • Sangre terciopelo

    red bloodcells on white surface
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    Gota a gota,

    En seda y niebla

    De la carne putrefacta,

    nace la belleza intacta.

    Cae una. Cae otra. Y otra más. Plop, plop, plop. Rojas y espesas, densas y dulces. La tina de plástico de color ladrillo con caracteres en relieve de algún lugar en Asia que al principio no podía leer, se llena poco a poco. No puede ser de cerdo o vaca o perro. Debe ser humana.

    La temperatura y la humedad a punto. Un sauna humano, un paraíso vegetal. Está seguro de ello pues ha ajustado la temperatura y añadido agua en los depósitos para el sistema de goteo y aspersión.

    —No, no. Gracias pero debe ser corteza. Corteza o no servirá, la perlita con turba no funciona. Musgo de Spaegnum….Sí, si. En efectivo como siempre. Gracias y hasta el jueves.

    Suspiro. Pronto tendrá que salir de nuevo. Afortunadamente las hay por doquier. Bobas e irreflexivas. Enamoradas de esas voces profundas y labios de niña…smoky eyes. Ja, piel de porcelana de persona en cuarentena. Sin embargo, gracias a ellas puede proveer a su nena. Su nena hermosa de suaves labios rojos que ha se ha ganado su nombre. Rojo terciopelo.

    Un poco de texto. Enormes ojos bellísimos, escribe mientras piensa que la chica tiene ojos de pescado. Un cuerpo abrazable le escribe a otra, mientras suspira porque esta vez tendrá que dejarla ir a pesar de su insistencia para encontrarse y su bolsillo amplio, generoso. Demasiada grasa en sus venas, casi seguro. Nada saludable como dieta para ese ser tan bello que habita su invernadero. No. Si no puede ser bella, al menos que sea saludable.

    Se levanta del escritorio. Estira las piernas. Ha tenido que aprender a usar ese alfabeto sacado de Dios sabe dónde[1]. Con esas consonantes malvadas que a veces suenan t y otras se leen de corrido. ¡Los malditos sustantivos para contar objetos largos y objetos planos! Ha falseado la voz con ayuda de un programa. Robado fotos en Instagram e investigado hasta el índice de polvo amarillo. Las muñecas huesudas le nadan como pececitos en una pecera grande, en las mangas de la sudadera roja. No más textos por hoy. Se dirige al refrigerador. Leche y batidos de proteínas. Tal vez algo de jamón y pollo para microondas pero ninguna verdura. Hay ramen en la esquina izquierda del segundo entrepaño de la cocina. Con frecuencia publica que lo come.

    Guantes de jardinería, mangas largas. Trabaja con paciencia llenando un tiesto. Recuerda la primera vez que la vio, en el baño como un fantasma blanco. Un recordatorio de que las cosas no iban bien con S…ella. De pronto se escaqueaba para irse al cine con las amigas y regresaba con las pupilas dilatadas y el cuello que se le hinchaba con suspiros de felicidad.

    —¿Dónde están las llaves del auto?

    —Dónde las dejaste, cómo si yo supiera….

    Discusiones pequeñas e hirientes como navajas de rasurar. Además de eso, la recuerda con su amante…en realidad sólo recuerda sus gemidos junto con el golpeteo de la cama en la pared. Tan furioso estaba. Después de eso, la cama…hubo que deshacerse de ella. Era un amasijo sanguinolento de tela y sangre y tejido cerebral esponjoso. Quiso tirar la orquídea. En vez de eso, le sacó la carne a ella como hacen los carniceros con los cerdos. Se cortó cinco veces en el mismo dedo pero lo consiguió. Troceó la carne y la metió en la mezcladora de alimentos. Obtuvo una especie de puré. Sacó la orquídea de su maceta de cerámica pintada con relleno de corteza de árbol y sumergió sus raíces blancas en la mezcla. Y la planta creció, cambió de color. A él también lo troceó pero lo puso a compostar para el césped. Afortunadamente los vecinos, que ya se habían quejado antes del olor de la composta, se habían ido de vacaciones. Lo primero que hizo cuando llegaron fue saludar a la señora Ilse y regalarle una bolsita de composta para sus rosas.

    La señora Ilse lo aceptó a regañadientes, hasta que las rosas dieron tantas flores que prácticamente se caían con el peso de las flores. Quiso saber el secreto de su composta e insistió tanto que él la reveló a medias: huesos y sangre. ¡La señora puso una cara! Como sí se hubiera encontrado a la muerte de frente. Carlos explicó que se podía conseguir sangre en el rastro municipal, sólo había que estar atento y apuntarse en una lista. Los huesos podían ser de pollo o los que quedaran del cocido. Lo único que debía hacerse era reducirlos a polvo secándolos primero por largo tiempo y después pasándolos por el molino. Ella lo miró con desconfianza e incluso preguntó por Se…ella.

    Carlos confesó que había hecho su maleta y se había ido con otro; con sonrisa huidiza y los ojos brillantes de la vergüenza; la voz quebrada y las manos nerviosas. El cabello rubio pajizo sin vida cayéndole en la nuca. La señora Ilse no pudo evitar mirarlo con lástima. Si la mujer se había ido era porque esta sabandijita incolora no podía darle nada. En fin. Le agradeció la explicación y procuró llevarle comida cada fin de semana. El pobre hombre era un armazón de alambre recubierto de látex.

    Poco después, Carlos le llevaba un retoño de una orquídea con pétalos rojos, la plantita se habían adaptado con placer a su nueva dieta. Encantada de poseer algo tan singular y que pudiera presumir, la señora Ilse llamó a su amiga Vale, la “cotorrita”. La señora Valentina vino y envidió las tazas de porcelana blanca, las nuevas cortinas hechas a mano, el chal nuevo y…las flores rojas sobre la mesa de centro mientras rechazaba el postre. Codiciosa, preguntó por el vendedor.

    La señora Ilse, que compadecía al “al pobre muchacho”, le explicó que se trataba de su vecino, un hombre joven sin grandes aspiraciones…Enseguida, es decir al día siguiente y sin que su amiga lo supiera, Valentina llamaba a la puerta de al lado.

    Un año después, Carlos ya sabía lo suficiente sobre estafar chicas y mujeres solas. De Valentina no quedó ni un pedacito cuando lo amenazó por no compartir las ganancias.


    [1] Recuerda que esto es una dramatización, la frustración del personaje si bien creada por mí a partir de mis propias experiencias con los kanas japoneses y el hangul, es puramente suya, así como su opinión.

  • Raíces

    green leafed orchid plant on pot
    Photo by Tom Swinnen on Pexels.com

    Abierta, coronando la oscuridad, pulsa una rosa roja. Cada pétalo resuma la luz suficiente para iluminarse sólo a sí mismo en un instante corto de vida. No durará mucho antes de caer en medio de un rumor de voces excitadas que provienen de la oscuridad alrededor; apenas roza la tierra y se aplasta contra ella, una gota espesa de un líquido vibrante que hierve antes de enfriarse en nieve.

    El espacio techado, bajo un cielo triste. Es un invernadero anexo a la tienda; flores y otras plantas se exhiben en a temperatura ambiente sobre estantes metálicos rodeados de otros muchos más estantes donde descansan utensilios de jardín.

    Un hombre joven, el cuerpo por poco nadando dentro de un suéter de cuello tortuga negro; sale por la puerta automática. Abono, guantes blancos, un par de botas de huleen su carrito. Además del jardín parece que el sistema de drenaje necesita arreglo. Lleva la lista en la mano, tubos de pvc de 3 y un cuarto «, Codos y tuberías de cobre le son sugeridos por el experto de área (plomería) con mono naranja. Incluso le sugiere pagar una tarifa adicional por la instalación completa. Un poco caro, vale la pena él no sabe nada de tubos ni de plomería. Además el experto parece una persona my bella a juzgar por la sonrisa embarazada que él se permite a si mismo.

    El polvo arrastra el viento por el único jardín verde entre terrenos de pastizal seco. Se posa sobre la camioneta blanca con logo naranja y su ocupante. Ella baja del transporte, metódicamente, abre la cajuela, descarga un ligero carrito transportador que puede hacer las veces de diablito. Acomoda los tubos, el autógeno y la herramienta que no puede portar en el cinturón de carnaza sobre la cadera breve e insinuada.

    Camina con un balanceo flexible y rígido dentro de la mezclilla azul — para clientes especiales  servicios especiales—  piensa en una sonrisa-parpadeo-instante

    La casa victoriana, encalada en blanco tiene un timbre floral en la cerca de la entrada.

    And their bombs and their guns.

    In your head, in your head, they are dying…

    In your head, in your head,

    Zombie, zombie, zombie,

    Hey, hey, hey. What’s in your head,

    In your head,

    Zombie, zombie, zombie?

    Hey, hey, hey, hey, oh, oh, oh,

    Oh, oh, oh, oh, hey, oh, ya, ya-a…

    Los ojos abiertos y las pupilas enormes apuntan hacia la tina metálica que recoge su alma. Ni sus ojos, que están muertos, ni aún los nuestros podrían verlo. Nos bastan las gotas, las gotas que suenan como un grifo descompuesto, cayendo, cayendo. Toooda la noche; para entender que es lo que resbala por la herida, la barbilla, el rostro. Las manos atadas a la espalda y el peso del cuerpo sostenido por una argolla (una argolla que es parte de los restos de una cabrea) de los tobillos, con los pies destrozados.

    Poco a poco las gotas se detienen, se secan sobre los glóbulos ya oxidados en la carne aún tierna. Más tarde la sangre y la carne darán energía a otro tipo de belleza. Una rendija de luz se cuela, se abre unos milimetros la puerta y vemos en un rincón 5 bultos cilíndricos. No se alcanza a distinguir del todo su forma pero podemos sentir el amor con el que han sido colocados.

    Hey, hey, hey, hey, oh, dou, dou, dou, dou, dou…

    Another mother’s breakin’,

    Heart is taking over.

    When the vi’lence causes silence,

    We must be mistaken.

    It’s the same old theme since nineteen-sixteen.

    In your head, in your head they’re still fighting,

    za zi da di da da pin

    za zi da di da da pin

    With their tanks and their bombs,

    And their bombs and their guns.

    In your head, in your head, they are dying…

    za zi da di da da pin

    La mano de dedos largos se desliza al i-pod en la bolsa trasera y detiene la canción. Los vaqueros azul desteñido con las rodillas oscuras, manchas de tierra e hierba, cruzan un vestíbulo de muebles decrépitos, empero, relucientes como mota de polvo inexistente.

    El piso de loseta clara y el tapete que reza Welcome Home en azul sobre negro, encima de una mancha reluciente, no hay color sólo un brillo extraño de la loseta. Él sale al sol de mediodía, atraviesa el trozo pavimentado de adoquín entre la casa y la cerca exterior en 7 zancadas precisas.

    Los jeans se convierten en un rostro de nariz recta, mediterranea, cabello negro rizado peinado hacia atrás con cierto exceso de gel y ojos de túnel. Oscuros, enigmáticos y con un destello de luz vital al fondo que se traga el aliento.  (para efectos prácticos imaginen que la cámara de video sube gradualmente en un paneo corporal por favor)

    —-Hola, lista para el trabajo rudo—-estrellas que brillan entre tulipanes, esa sonrisa exclusiva, invitadora, mágica

    —Paze….por fabor , desea usted baso de agua???1—la expresión compuesta, inamovible, milenaria. Se adelanta a la puerta de la casa para abrirla galante, mientras ella franquea la cerca/abanico de pestañas negras que se abate en un relámpago de ojos verdes

    —-¡Claro!, gracias

    Ella es maravillosa, como el trofeo coloreado de un cactus antes de la aurora. pero primero tendrá que engatusarla para que regrese de nuevo.

    Los dedos blancos destacan contra el plástico rojo y el hielo; una mano toma los dedos y la muñeca para colocarlos junto con el resto del brazo diseccionado en una tabla de picar. La mano trabaja con su gemela para cortar longitudinalmente desde la muñeca hasta el codo y retirar el hueso. Junto a otra partes que no merecen el esfuerzo, las manos cortadas de los brazos irán a parar al molino. La carne suculenta será picada y refrigerada para prepararla cuando sea necesario. Con todo, debe estar listo, 4 o 5 cadáveres serán suficientes.

    Ella, con el cabello negro recogido en una coleta, se limpia las manos y sonríe complacida antes de tomar el vaso con agua que le ofrecen.

    —Por sus orquídeas–Él sonríe mientras hunde la nariz en su vaso…inspiración!

    –¿Guztharía…uzted venir a….la… la inaugurazión? ..podríaz abrir ehh la shave—Tono ligero de duda inocente de una persona que conoce sus cartas.

    —Podríamos inaugurarla hoy…—–mohín—-tengo que seguir trabajando—-tono de culpa/reproche—-….mañana?

    Gesto negativo, él rodea la bañera blanca (en el baño del 2° piso) con los ojos fijos en la loseta, hasta llegar a donde ella se ha sentado en el borde, acaricia el borde  de la bañera como si no pudiera verla y después toma su cara. acerca la suya y le susurra al oído

    —-debo preparar ehh…la tierra: retirar el pasto y dejar zecar. My babies are…las orquídeas vienen del dezierto y zon más difícilez que cualquiera otra…..

    Él, lentes de sol y manga larga más el añadido algo exótico de un gorrito pescador, limpia de pasto una zona del jardín a donde ha sido conectada la bañera con tubería; preparar la mezcla es un engorro si además hay que cargarla en baldes. Recuerda la primera vez que las vio, blancas como hechizos bajo la luz de la luna, en el rincón del jardín favorito de su esposa. También recuerda a su esposa con su amante….en realidad sólo los gemidos.——Hyaaaa——él tira del pasto con energía renovada y rabia…aún así en el medio de su frenesí sonríe….—–From her flesh I found beauy……

    Remueve unos 20 centímetros de tierra en un área de aproximadamente 5 por 5 metros….el sol es como una deuda enorme sobre un cuenta habiente sin trabajo pero el sigue, paciente, hasta terminar la tarea. Rellena con tierra arenosa…éste es uno de los pocos momentos en que podamos ver brillar sus ojos en una especie de contención exaltada que algunos llamaría pasión y otros…locura.

    —-Siempre tiene orquídeas como la odio–pensamientos poco amables proceden de una nariz «cotorrito» empolvada (un poco ganchuda pero graciosa y pequeña)2 —ohh…gracias!—–tono de almibarado en la voz al tiempo que las manos que le corresponden a esta nariz toman una taza de té de porcelana blanca y se lo lleva a los labios.  La mesa redonda cubierta con 2 esterillas de bambú blanco más el servicio o juego de té en una bandeja y un jarrón transparente con orquídeas blancas de un pétalo rojo3; la separan de otra nariz. Una nariz bronceada y pecosa, recta de punta hacia abajo, llena de determinación. Propietaria de labios rectos y delgados pintados con un gloss de glitter.

    —No puedo creer que vengan de tu invernadero!?

    —No son del jardín– sonrisa misteriosa

    –Oh, puedo preguntar de dónde?

    —Son incultivables. Sólo una persona las vende….—–en realidad las palabras a continuación pueden no ser la mismas que pensara la nariz «cotorrito», aunque si el sentimiento con el que uno suele pensar este tipo de cosas..perra infeliz…. La taza pasa a descansar sobre su correspondiente platito y la mano que lo ha dejado toma un tentempié «saludable», una fresa de la fuente.

    —-podrás presentarnos quizás…me complacería apoyar su arte…

    —–jijijiji—-la mano de la «otra» nariz cubre la boca

    —-No lo conozco…..lo sé porque Ingrid las consigue en Internet, él las vende con su propio catálogo en línea. Posteado en un blog….algo así…pobrecitas no van a durar más de una semana…—–la mano las acaricia, son 5 orquídeas cuyas raíces blancas no han sido cortadas para que puedan descansar en el gel especial para plantas y, es cierto, parecen decaídas……algo les falta

    —Son tan blancas que les dicen «fantasmas»

    Un estremecimiento recorre a la nariz «cotorrito»—Tonterías—es lo que piensa su mente racional para alejar sus temores, no por eso se abstiene del comentario sarcástico

    —-Y podrían alimentarse de sangre…

    Ella viste de negro, cruza el puente peatonal de color naranja en la oscuridad y se detiene en el arcén. Él ha dicho que vendrá a recogerla. Son las 2 de la mañana, al parecer el mejor momento del día para las orquídeas. —Se siente uno estúpida celosa de unas pinches plantas— dice bajito sin darse cuenta, da saltitos para amortiguar un poco el frío, el nerviosismo y los calambres en los pies. —-Sólo porque la fórmula sea secreta no tiene que ponerse tan misterioso—–mira la carretera esperanzada. Ya ha tenido que salir a hurtadillas de casa y caminar uno o dos kilómetros para no dejar sospechas.

    Una camioneta «hongo» 4 se aproxima de un modo curioso. Como un anciano distinguido con bastón, muy seguro pero muy lento. Se aproxima hasta donde está ella y se detiene. Él asoma un poco la nariz por la ventana y la mira al tiempo que abre la puerta del copiloto. –ahh– el corazón se detiene un segundo, el sonido es éxtasis y alivio a la vez. Se introduce en el vehículo y sus deseos son satisfechos.  Una mano sobre su cuello y unos labios sobre los suyos……él no piensa en nada que no sean sus hermosos «bebes», todo lo demás es un acto necesario para alimentarlas y mantenerlas con vida. Se relame los labios y recuerda el pequeño cuerpo sobre el asiento de atrás.

    Contenta, se deja conducir de la mano hasta el segundo piso, al baño con una regadera llena hasta los topes de una sustancia sospechosamente maloliente y roja…su instinto respinga; sin embargo, no tendrá tiempo de procesar la información…..

    —-Tranquila, sólo es una mezcla de abono con jitomate, es excelente para ellas—-sonrisa dulce y protectora mientras le rodea la cintura y la conduce aun más cerca de la bañera, besando su cuello y susurrando

    —–Ven, puedes abrir la llave—de nuevo la voz es inocente, herida, cargada de intencionalidad. Ella asiente mientras avanzan y se inclina sobre la llave del agua en el costado de la bañera que mira hacia la pared. Ambos manipulan el flujo del tiempo desde este instante, la llave dentada y circular que deja fluir el brebaje con una facilidad asombrosa para algo tan denso.

    las flores abajo están hambrientas, no obtienen comida del sol. Son unas parásitas, sin duda muy bellas parásitas. Bajo la tierra sus raíces blancas se mueven hacia el alimento que se filtra poco a poco a la tierra. Son ambiciosas y están hambrientas, Pulsan a cada trago de la mezcla como venas y arterias de un corazón famélico que llenara su vacío.

    —oh!—es hora de matar al personaje cuando los lectores esperan y saben que morirá…? Probablemente…ella lo mira y sonríe….

                time to rip her

    ——     if I let her she’ll be back

                now, now now…

    Un cúmulo de pensamientos se arremolina en su cerebro. No es que no deseé matarla, lo desea intensamente, pero la carne disponible y de esta calidad no abunda. Sería una lástima no guardar algo fresquito para después…las más bellas siempre dan mejores flores…..

    Un hombre alto y delgado pero bastante atractivo aguarda fuera del cine. Ella, 14 años y un cuerpo cuyos instintos y apariencia la llevan a olvidarse de su cerebro (no porque no lo use sin o porque no calcula los riesgos de las consecuencias), se anima con un amor propio exacerbado….

    —Hola, tienes fuego?

    Él sostiene su propio cigarrillo como respuesta. Ambos se acercan y ella aspira para que el aire caliente se cuele por el extremo y encienda el tabaco.

    —-Oh, esperas a alguien?—-la mano aleja el mechón rebelde alaciado literalmente con la plancha hasta transformarlo en una cortina uniforme, los ojos miran directamente a los ojos…

    —-My girlfriend…pero creo que plantar, ella plantar me…—-suspiro/sonrisa resignada/hombros ligeramente encogidos, el revoloteo de la mariposa feliz de la victoria revoletea en el cerebro de ella mientras piensa en los puntos que ganas cuando te ligas a un extranjero…

    —Mándala a volar, ven conmigo—-lo toma del brazo entre juego y orden, entre seducción y reticencia

    —–Me amar este país—-el ladea la cabeza y sonríe. Realmente ama este país, puedes joderle literalmente la vida a alguien, pero si eres listo y no dejas muchas huellas no tienes que preocuparte del coroner (forense) y los detectives; mejor aún si aparentas ser un fracasado nadie tiene objeciones de como vives tu vida.

    Ella duerme en el asiento del copiloto. El viaje ha sido largo pero la promesa de experiencias nuevas nunca ha detenido mucho a personas como ella, además el preámbulo fue suficiente para aventarse. Él abre su puerta y sale del vehículo. La toma entre sus brazos…—–ya casi—susurra cuando ella abre los ojos y lo mira complacida…..la princesa y el príncipe (no se rían, el autor de esto no tiene la culpa de que las princesas de pronto hayan invadido el espacio comercial conocido como mentalidad femenina de 0 a 12 años).

    La conduce hasta la bañera del segundo piso. La introduce en ella y la desviste poco a poco, no tiene sentido ensuciar ropa que después tendrás que remover para usar la carne. —frío—ella está despierta pero se dejará hacer, no tiene miedo y las manos son hábiles sobre su cuerpo. Él se detiene y la abraza, es un abrazo que la contiene toda y la envuelve como una boa antes de dar el apretón final, su boca sobre la suya y la barbilla de él sobre su hombro. No tendrá tiempo, ni aire para gritar. El cuchillo siempre ha estado ahí, bajo la bañera y el corte es tan preciso y calculado que la sangre no llega a salir a borbotones. La asfixia del beso y la pérdida de sangre es como una droga, sólo que es una droga de un solo uso. Más tarde la belleza será consumida por sí misma, en un ciclo cuyo punto más tortuoso es la cocina.

    A la caída de la noche brillan con luz fantasmal mientras las mece el viento y la luna se alza como hermana inculta según avanzan las sombras. Son pequeños espectros olvidados entre el género verde. Prácticamente son rizomas de un verde lechoso desolado y una flor en lo alto un poco más blanca; a excepción por el labelo, de un rojo brillante muy espeso.

    1(no esta mal escrito es la pronunciación)

    2(para efectos prácticos con la imaginación del lector, imaginar que lo que ve es una grabación y la grabación la realizó alguien a la altura de las narices y hacia abajo)

    3(las orquídeas tienen 3 sépalos y 3 pétalos, uno de los cuales es diferente y se llama labelo)

    4(sorry la autora de esta cosa distingue un Vocho de un Sentra de milagro..)

  • Storytelling, el arte de contar historias y enamorar las mentes, los amorosos p2

    1. Empieza un viaje: la exploración de las posibilidades a partir de que se encendió el foquito.

    El como el producto o servicio o empresa nos sacará de las necesidades habituales. Link comienza un viaje que inicia en el mismo bosque Kokiri, lo lleva al palacio dónde Zelda le enseña una canción y viajará al futuro. El día excepcional nos lleva a empezar la búsqueda. A leer libros y ver webinars y aprender código o estudiar tooooda la noche para poder pasar ese examen sacado del infierno y no reprobar materiales aplicados o…lo que hayas dispuesto como pared para tu personaje. Y esto vale para cada uno de nosotros en nuestro pequeño mundo particular donde el producto en venta es lo que hacemos. No sólo pongas los proyectos que has realizado. Pon las dificultades que tuviste y cómo las resolviste.

    • Las pruebas: el webinarista reduce las pruebas y los dos encuentros a…encontrarse a dos personas que gracias al producto/servicio/empresa han solucionado sus graves problemas y esto constituye una “prueba” en el sentido de “testificar o atestiguar”. Sin embargo, las pruebas no se limitan a esto.

    Las pruebas son dos problemas bien grandes, que se suman a la larga cadena de problemas anteriores que son resueltas con éxito. En el caso de Link no puedo limitarlas a dos puesto que se trata de un videojuego de rol y todo el show se refiere precisamente a pasar una serie de pruebas de diversos tamaños. Sin embargo, hay dos en particular que resultan muy importantes: el encuentro con el link oscuro (todos nos encontramos con nuestro yo oscuro en frente del espejo o en frente de situaciones límite) y la doma de Epona porque Epona, nos llevará a un sinfín de lugares a donde no podríamos ir de otro modo. Y esto no es sólo una prueba utilitaria. Es la prueba necesaria para que el héroe llegue a su destino. El héroe está domando el tiempo. De esta manera, nos encontramos con el número mágico que constantemente se repite: las dos pruebas menores, la prueba grande. En el caso de estudiar para el examen puede ser que el personaje es expulsado de la biblioteca por comer y por lo tanto pierde su acceso a los libros necesarios y/o el chico más guapo de la escuela está en el mismo barco y su camiseta pegada hace que se nos vayan los ojos del libro…

    Recuerda, los problemas tienen que escalar en fuerza y magnitud. Después del H1N1 tiene que llegar Sars-19 (y disculpa por usar al dichoso virus que nos ha puesto las cosas negras pero de otro modo es difícil dimensionar las cosas). Si el problema es el mismo y la solución es la misma, no nos emocionamos. Ya no queremos más. Ahí se perdió la novela en el metro o en el autobús. O el dorama se fue al cara…al carnaval de basura.

    • Los dos encuentros: Dos personajes de trascendencia fundamental en el viaje de exploración. El héroe se encuentra con otro héroe que lo guiará en su búsqueda, un antecesesor que le mostrará cómo usar el producto/servicio/empresa.

    Link…Link[1] recibe un hada: Navi. Una suerte de GPS volador que nos indicará dónde buscar. El segundo encuentro es con la princesa Zelda, quién no sólo nos mostrará como abrir las puertas del tiempo sino…es el valor de la búsqueda. El último rescate. Así es como nuestro héroe a punto de pifar el examen, se encuentra con el alumno de un curso más aventajado que le explicará los misterios del algebra y el estudiante no tan majo pero más listo y con gafas que le enseñara a estudiar. Y acuérdense que este blog es de chorradas así que cualquier cosa que diga proviene de mi imaginación.

    • Elementos mágicos: la bola de nieve que hace que todo vaya mágicamente de menos a más. Todos los acontecimientos que producen el GRAN cambio. La nota que mejora en la tarea, que el estudiante menos majo de gafas nos sonríe y el héroe se siente más animado por eso que por los jeans a medio trasero del otro personaje guapo…el escudo, la espada maestra, la ocarina…la luz del sol que salió después de la tormenta. Que el blog casi desaparece pero no…el mundo no está lleno de magia. Pero nos gusta pintarlo con magia porque de otro modo, sería gris e imposible. Lo más difícil de esta vida es reconocer cuando hemos desperdiciado el tiempo como dice Yuval Noah Harari. Para eso existe esta trama. Para que creamos que “no fue en vano”. Siempre es por ese algo mejor que ya viene y que seguramente el universo hará posible.
    • La prueba final: the big boss! La tercera de las pruebas. Para el webinarista la vida cambió, tralaralara. Conozco el producto/servicio/empresa y se ha resuelto mi existencia (que rima tan chafa…es mía no culpen al webinarista). Zas, el webinarista dice que no tienes que inventar un cuento de hadas. Que lo hagas lo más aterrizado posible. ¿Qué pasó en tu vida que se transformó?

    …es y no es. Tú sabes que uno de los requisitos para una buena historia es…contar verdades a medias. Lauren Ho nos ha advertido de nunca usar nombres reales, ni descripciones reales so pena de terminar con un abogado encima y una demanda. Sí vas a contar tú historia, altérala. Cambia los nombres para proteger a los inocentes, tú el primero. Altérala para proteger a los no inocentes…de ganar dinero a tus expensas.

    Y no es que este sea un requisito indispensable pues para aquello de lo que habla el webinarista (vender el producto/servicio/empresa), esta historia es como un testimonio que utiliza esta estructura para enfatizar lo maravilloso del producto.

     Lo que no está notando el webinarista, es algo que menciona Ophelia Pastrana en el vídeo de los influencers virtuales y que es bien simpático y bien cierto. No nos gusta lo verdadero. Nos sacan una foto y nunca salimos con cara de grrr chin..a tu abuela. En automático sacamos toda la mazorca (la sonrisa) y sacamos pecho (para que se vea que tenemos). No contentos con ello, todos sabemos que existe el yo público y el yo falso. Nunca hacemos publicaciones en FB con la última pelea familiar. Nunca les confesamos a nuestros amigos que probablemente (o realmente) padecemos glaucoma….diabetes, arteriosclerosis, dislípidemia*. Lo que sea.

    Mentimos en automático. Algunos sonreímos con la esperanza de que…algún día la sonrisa se vuelva tan auténtica que realmente estemos contentos más del 50% del día. Así que  el teatrito de decir las cosas “aterrizadas” es, pintarlas terrenales pero con media verdad. Si no lo tenemos claro, no podemos escribir historias.   

    Se vale poner las mieles en esta última prueba de que la vida cambió. Ahora trabajas en casa (…esto valía para antes del Covid, ahora yo creo que vale más el que sales de casa para trabajar), ganas dinero haciendo lo que te gusta…aquí ya no hay horas de sueño perdidas, horas de preparación previa para diez segundos de animación o cuatro páginas de blog…

    Siguiendo este consejo creo que la próxima entrada te dejare un cuento mío de hace unos siete años. Me dejas tooodos los comentarios negativos que quieras. Me gustaría divertirme leyendo como me iba hace siete años, comparado con lo que hago ahora. Big Choma se va a acordar. Era un cuento donde las cosas sucedían…así nada más. No había conflicto de ninguna especie. ¿Qué puedes mostrarme tú de tus fracasos para generar tu propia historia siguiendo los pasos descritos aquí?


    [1] En caso de que te preguntes como es que me conozco esta historia si no puedo jugar videojuegos porque me mareo…es porque: a)tengo un hermano que sí juega y b)yo era fan de Link, así que me pegaba para ver las secuencias de película de este videojuego en particular o le leía la guía a mí hermano. Incluso llegué a pegarme para algunas secuelas de Final Fantasy….no sé cuál pero había un Tidus.

  • Storytelling, el arte de contar historias y enamorar las mentes, los amorosos p1

    Este es el título de un webinar sobre posicionar un producto y crear marca. ¿Y qué tiene eso que ver con la sagrada Literatura con L? Pues…que otras personas que no son escritores también están aprendiendo a contar historias para poder posicionar una marca y están ofreciendo recursos sobre como contar historias. Y vale la pena saberlo porque podemos comparar sus técnicas con lo que he escrito. Una de las ideas base de este blog, es que no todo el mundo funciona de la misma manera y hay que buscar más de una técnica hasta dar con la propia, la que nos funciona. Este blog es un poco como un recetario científico-alquímico en donde vamos a ver si la luna tiene que ser llena o nueva o gibosa menguante para echar ideas en el caldero y que nuestra poción de palabras/imágenes sea lo bastante buena para que alguien se la quiera beber. Y va a ser en dos partes para mantenerla corta.

    Antes de pasar al storytelling y las técnicas mencionadas en el vídeo para crear historias déjame preguntarte algo ¿te gustaría chutarte el webinar completo antes de que lo compare? Dale clic aquí. Recuerda que aquí, hay libertad de hacer lo que tú necesitas.

    Comenzando por el principio. El webinarista menciona la historia de la Biblia como una de las historias más fuertes. No sé si refiere a la historia de cómo se escribió o se refiere al grupo de historias que la componen que constituyen una serie de cuentos re-escritos basándose en los cuentos sumerio babilónicos para acomodarse a un grupo de personas  que no se sentían identificadas con sus vecinos (unos comían cerdo, otros adoraban al gato y ponían cabecitas de animales en sus dioses)…y que no son la primera historia del mundo aceptada como tal. La epopeya de Gilgamesh es el primer relato aceptado como una historia con todas sus partecitas dentro de la clasificación de arquitrama: presentación, desarrollo y desenlace. Claro que eso es harina de otro costal y el webinarista es un experto de venta online (de lo que yo no tengo ni idea y tampoco soy ninguna experta en esto de contar historias, yo sólo leo y les voy contando lo que se me va pegando).

    Después de explicar cómo y por qué conviene saber contar historias como estrategia de venta a mediano y largo plazo como una forma de generación de contenido que atraiga visitantes y, por consiguiente, contactos; pasa a delimitar el storytelling como “El viaje del héroe” o lo que nosotros conocemos como la trama de búsqueda. Lo valioso aquí es que lo está estructurando de la misma forma que Joseph Campbell lo hace en El héroe de los mil rostros sin toda la panoplia psicológica del rito social y con bullets. Y entiendan bien, no estoy diciendo que el libro sea miércoles de ceniza por el rollo psicológico. Lo que estoy diciendo es que a mí, a veces me pasa que sin un preámbulo a la lectura de algún libro más complicado, no consigo entender del todo, de qué me están hablando.

    Es un poco similar a lo que me pasaba con un curso de coreano de la universidad Yonseo (de 6 semanas). Se suponía que tenía que ver el vídeo primero y después leer el documento de la clase y contestar un workbook de cinco preguntas. Todo planeado para hacerse en media hora a lo mucho. Pues resulta que si no pasaba el documento al cuaderno (sí, a manita y tardándome entre una hora y hora y media) y contestaba el workbook primero, no entendía ni maíz (madr..) del vídeo. No entendía ni de qué se trataba la clase. Igual te pasa lo mismo con Campbell y necesitas algo un poco más digerible. Esto es más digerible. El webinarista lo condensa en:

    1. Una persona corriente: la carta de la identificación que se juega en la trama de amor. Personaje avatar que puedes ser tú, yo, cualquiera. Una historia “creíble”.

    Esto difiere puede diferir un tanto entre historias pues por lo común, la historia de búsqueda con un héroe introduce a un “elegido”. Es algo así como cuando Link de The ocarine of time, que es un niño normal abandonado entre los kokiris, los niños del bosque, descubre que él no es como los demás (osea no es un kokiri y sí el “héroe del tiempo”). En cambio, en Merriam y el blog mágico; pues la heroína es una cuatro ojos típicamente atípica sin ninguna cualidad especial más que la de sentarse a poner “horas nalga” como dice nuestro patrocinador.

    Podemos hacer uso de ambas vertientes. Claro que sí desde el principio, usamos al “elegido” no podemos decirlo. Tenemos que volverlo implícito en todas las acciones que obligan a nuestro héroe a ser el héroe. El dedo apuntador que dice: tú eres el elegido está prohibido, a riesgo de convertir nuestra historia en…huevos pasados por agua.

    Por otro lado, nuestro héroe común y corriente tendrá que afrontar una multitud de situaciones similares a los problemas de todos los días que vivimos todos. Afrontar las mismas dificultades. Un servidor que desaparece de la noche a la mañana y/o una tarjeta de vídeo que se funde de pronto con todo el trabajo de render, una novela completa desaparecida en las fauces del emporio de los concursos…un baño de agua por parte del vecino con su nuevo auto, un cálculo de resistencia de materiales que sale mal por un dato mal transcrito en la hoja del reporte. Pongámosle paredes que brincar a nuestra personita común y corriente. Este es el factor de identificación que el webinarista maneja como “creíble” y que tú y yo conocemos como “la trama” pues la trama es; ponerle obstáculos al protagonista. Tanto sí se enamora como sí no.

    • Un día excepcional: en el vídeo se trata del descubrimiento del producto/servicio/empresa. En la lógica de la trama de búsqueda usual, se trata del día que nuestro héroe recibe un objeto. Un objeto mágico. Como verás, ambas cosas no son muy distintas la una de la otra. Link recibe una ocarina, la ocarina del tiempo que le permite abrir las puertas del templo del tiempo y viajar al futuro.

    Merriam descubre que le encanta escribir y se encuentra con WordPress y la epifanía se da como un acto sobrenatural…la verdad es que fueron meses de ahorrar dinero y dos meses de pensar y re-pensar en qué demonios era yo experta. Y lo único que se me ocurrió es que me encanta leer y acumular historias. Pero, esto no se lo cuentas al público (ooops…ya te lo conté). Tiene que parecer que ese día se le prendió el foquito, se hizo la lechuga o que algo extraordinario sucedió. La magia comienza aquí.

    La magia se gasta….hay que reponerla a la hora del almuerzo o durmiendo. Me voy al refri inexistente a ver que me puedo zampar.

  • La trama y el desenlace. Nunca sin obstáculos. Km final

    Hora de examinar con lupa tres historias de amor. La primera, una de las obras maestras del teatro y con una trama de amor tan remetida y escondida que nadie la ve o le hace caso realmente. Todo el mundo mira al cuerdo comportarse como loco.

    Un manga smut (adulto para mujeres) con esta especie de receta que repiten las comedias románticas y, sin embargo, deben actualizar para mantenerse vigentes.

    La última, una forma de contar las cosas que le dio la vuelta completamente al negocio de los films de trama romántica y que Robert McKee menciona en El guión. Story y que, por suerte, es una de mis películas favoritas.

    De acuerdo, procedo a chorrar (decir chorradas). Saca la lupa. Coloca el libro sobre la mesa de disección. Enfermera…bisturí…succión…aquí hay un charco de tinta. Hamlet. ¿Qué no era este un blog serio? Lo es (a veces). Suspiro. Hamlet es la gran obra acerca de la venganza y la tentación. ¿Ser o  no ser el idiota que deja pasar la oportunidad[1]? ¿Ser o no ser el ejecutor de la venganza? ¿Estar loco o no estarlo? Y esto es lo que vemos habitualmente de este drama.

    Nunca se nos ocurre pensar lo que sufre Hamlet al dejar ir a Ofelia. Porque Hamlet ama a Ofelia con todo lo que le es posible. Sabe que en su locura fingida hará daño. Y su sentido retorcido de la percepción del mundo no desea desvirtuar a una Ofelia sin tacha. No desea verla convertida en una meretriz como la reina, su madre. No desea dañarla con la locura que debe fingir y sin embargo no le queda otro camino que hacerlo, no se vuelve loco. Se convierte en un monstruo. Se ha despedido de ella desde el principio. Es un amor que es cortado de raíz a favor de la venganza. ¿No es ésta una mini-historia de amor donde los impedimentos son tan serios como para volver loca a una chica? Un final terrible. Hora de la muerte: Acto III, Escena XXVII.

    Acto V, Escena I: Yo he querido a Ofelia y cuatro mil hermanos juntos no podrán con su amor exceder al mío. ¿Qué quieres hacer por ella? Dí…

    Dejamos que la morgue se encargue de este cadáver. Delicioso pero a fin de cuentas, un amor muerto. Ponemos en el microscopio algo diferente. A lo mejor no tan magnífico pero vivito y coleando. “A delicious relationship” o おいしい関係 1 [Oishii Kankei de Satoru Makimura.

    Con esta ten la seguridad que no habrá muertos. Empezamos la historia con chica pierde a su padre y de la noche a la mañana su estatus de hija de un apoderado CEO se viene abajo. La madre regresa a su hogar paterno y ella deberá trabajar. ¿En dónde? En Le petit lapin, restaurante francés, no muy reconocido pero con un chef capaz de preparar sublimes delicias (y si alguno de ustedes es capaz de diferenciar la canela del curry con sólo su nariz, ya se dio cuenta quién es el futuro elegido; claro…Oda-san). Pues, Momoe Fujiwara, a fuerza de porfiar y porfiar…¡se convierte en su segundo ayudante de cocina! Pero comienza este nuevo trabajo en una obvia posición de desventaja. En una posición que nos hace husmear desde lejos que esta historia no es una historia de amor pura. Porque Momoe no sabe ni pelar papas (obsesión un tanto extraña en Corea y Japón; esto de demostrar que uno sabe pelar papas, manzanas o peras con un cuchillo cuando existen estas cositas llamadas pela-papas). Así que nuestro chef, que ha logrado deshacerse del 99% de sus ayudantes al lanzarles una gota de aceite hirviendo a la cara, intenta deshacerse de ella. Momoe lo acepta y consigue, a lo largo de los volúmenes, ser introducida con la maestra culinaria de todos los buenos chefs japoneses —de este relato—. Quien lanza este desafío: “Si tú logras aprender a cocinar, yo aprenderé a pararme de manos”. Nuestra cenicienta culinaria, ha conocido al hada madrina. Un tanto arrugada y de mal genio (hada madrina al fin y al cabo).

    Pero eso no es todo: mientras tanto nuestro príncipe deja Le petit lapin y se lanza a su propio restaurante, regenteado por su nuevo amor….¿hay otra tipa de por medio? Sí. La cenicienta, ahora capaz de elaborar platillos sencillos, llega al restaurante francés rival, donde consuela de modo adulto a su mejor amigo frente a la adversidad de perder a su amante. No podrían los protagonistas estar más lejos uno del otro…hasta que la novia del príncipe se da cuenta que la relación no funciona…porque siempre que nuestro príncipe está en aprietos; sonríe nada más de pensar en la cenicienta.

    No tengo que contarles el final. Es una trama de caballo negro mezclada con historia de amor tipo sentimentalismo. Y sin embargo, no rebosa sentimentalismo como muchos otros manga. Es capaz de llevarte por ambas cosas; ascensión de la cenicienta ayudante de pela papas y para nada prospecto amoroso a compañera y cocinera por derecho propio. Es como el título lo dice: delicious.

    Después de éste manga, sacamos las palomitas y el helado. ¡Hora de ver cine francés y viajar al país del pasado! Krzysztof Kieślowski. Rojo. Para Robert Mckee, la revolución del género. Para mí, la fascinación absoluta. Un chico despechado por su novia, que lo engaña con otro. Una chica cuyo amante no le dedica ni el más mísero segundo a pesar de ser el rostro de moda. ¡Y todo el tiempo visitando a este hombre mayor que emula en todo al muchacho como si fuera su yo miserable del futuro, sin encontrarse ni una sola vez! Hasta que el ferry donde ambos viajan, se hunde…y se termina la película con una toma de acercamiento de ambos rostros con frío y mojados a uno de alejamiento en el noticiero. Es una historia de antes de la historia. Aquí como dice McKee, los obstáculos estuvieron en cruzarse el uno con el otro.

    Poesía de paisaje nevado y una mancha roja, una camelia florecida cuyos pétalos se diluyen con el blanco. Será restrictiva pero también es capaz de sorprender. De evolucionar.

    ¿Qué historia de amor te gusta para acurrucarte en el sofá y ponerte a soñar mientras tu media naranja se pelea con el remoto de la televisión?     


    [1] Cuando Claudio reza y está justamente a tiro para ser asesinado a su vez.