Categoría: Cómo escribir ficción

  • Cómo escribir ficción con intencionalidad

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    La relación más importante entre los actores de la fábula con su objetivo respectivo, es el de la intencionalidad.  Ya que la intencionalidad es el principio de la fábula.

    Y, como de costumbre, empiezo con un concepto un tanto… ¿difícil de comprender?  Comenzando por los actores.

    ¿Qué es un actor?

    Claro, un actor no es otra cosa más que el ya conocido personaje. El sujeto sobre el cuál recae la función de sufrir y causar los acontecimientos… Ergo, un individuo que existe dentro de un mundo imaginario pero que es tan real como tú o como yo dentro de ese universo.

    Vaya, vaya, no es que me estés diciendo nada nuevo… Casi puedo ver la nubecilla de pensamiento arriba de tu cabeza. Y es que no es que sea un pensamiento terriblemente original, los personajes se ven motivados por un deseo. En eso se parecen a los seres humanos de carne y hueso.

    Lo cierto es que, comparativamente hablando, no necesitamos estas herramientas metodológicas para identificar al sujeto y el objeto de su deseo puesto que incluso una larva humana puede ha… ¿Es verdad que puede hacerlo o le enseñamos cómo? Porque las historias para niños son mucho más sencillas y están escritas en un blanco y negro moral que constantemente requiere nuestra intervención para recalcar que “esto es una historia”. ¿En qué momento nos damos cuenta de la diferencia entre historia y realidad con nuestro propio raciocinio?

    Para el análisis literario científico (que conste que no hablo de arte); esto es mucho más complicado. Y requiere del microscopio llamado análisis gramatical. El cuento o historia deben ser colocados en un portaobjetos llamado oración o enunciado. Una vez formulada como único enunciado, el actor pasa a ser el sujeto de la oración y su deseo, el objeto directo. Por lo que la oración debe estar formulada con un verbo transitivo o no habrá objeto directo (y esta última oración soy yo presumiendo a pesar de lo mucho que detesto la gramática y que no necesito presumir nada, querer es un verbo transitivo).

    ¿Tanto rollo para encontrar la intencionalidad del actor? Sí. Porque he aquí que buscamos separar los textos narrativos de los no narrativos. Y absolutamente nunca ningún tirano déspota o soberano ha deseado nunca nada. Tampoco nos encontramos con los deseos colectivos de una unión obrera. O nos encontramos cartas de individuos reales donde se formulan deseos reales.

    En fin que si fuéramos a analizar algunas novelas, estaríamos resumiéndolas con oraciones por el estilo:

    Hércules Poirot quiere saber la identidad del asesino.

    D’Arcy quiere casarse con Patrick.

    Gretchen quiere que mamá y papá arreglen sus diferencias.

    Michael quiere salvar el Vaticano.

    Viéndolo así, TODAS las novelas son muy similares. O tienen esquemas muy similares (POV de la narratología). ¡Por supuesto que estas relaciones entre el sujeto/actor y el objeto de su deseo provocan la existencia de esquemas similares!

    Todas las tramas con sus diversos requerimientos pueden simplificarse hasta llegar a este tipo de enunciados.

    No es que la intencionalidad sea algo nuevo. Es sólo el nombre asignado desde otro ángulo al deseo del personaje condicionado por los requerimientos de la trama. La trama policiaca buscando al perpetrador, La romántica deseando casarse o enamorarse o… tal vez coger un resfriado. 

    Además, la intención del sujeto/actor no basta por sí misma para alcanzar el deseo del actor (objeto). Hay siempre poderes que le permiten o imposibilitan lograrlo… Sí, aquí es donde entramos los escritores.

    La intencionalidad será algo que trabajemos para encontrar todos sus puntos débiles, poner nuestros alambres explosivos y planear de antemano cómo sorteará el personaje todas nuestras trampas hasta llegar a un resultado satisfactorio. Tanto para uno mismo como para el lector.

    ¿Cuál es tú intención con respecto a esta entrada? ¿Darle like? ¿Morir de risa? ¿Suscribirte? Cualquiera que sea tu deseo, no me lo cuentes. Puede suceder que ponga obstáculos en tu camino.

  • Cómo escribir ficción con intencionalidad

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    La relación más importante entre los actores de la fábula con su objetivo respectivo, es el de la intencionalidad.  Ya que la intencionalidad es el principio de la fábula.

    Y, como de costumbre, empiezo con un concepto un tanto… ¿difícil de comprender?  Comenzando por los actores.

    ¿Qué es un actor?

    Claro, un actor no es otra cosa más que el ya conocido personaje. El sujeto sobre el cuál recae la función de sufrir y causar los acontecimientos… Ergo, un individuo que existe dentro de un mundo imaginario, pero que es tan real como tú o como yo dentro de ese universo.

    Vaya, vaya, no es que me estés diciendo nada nuevo… Casi puedo ver la nubecilla de pensamiento arriba de tu cabeza. Y es que no es que sea un pensamiento terriblemente original, los personajes se ven motivados por un deseo. En eso se parecen a los seres humanos de carne y hueso.

    Lo cierto es que, comparativamente hablando, no necesitamos estas herramientas metodológicas para identificar al sujeto y el objeto de su deseo. Puesto que incluso una larva humana puede ha… ¿Es verdad que puede hacerlo o le enseñamos cómo? Porque las historias para niños son mucho más sencillas y están escritas en un blanco y negro moral que constantemente requiere nuestra intervención para recalcar que “esto es una historia”. ¿En qué momento nos damos cuenta de la diferencia entre historia y realidad con nuestro propio raciocinio?

    Para el análisis literario científico (que conste que no hablo de arte); esto es mucho más complicado. Y requiere del microscopio llamado análisis gramatical. El cuento o historia deben ser colocados en un portaobjetos llamado oración o enunciado. Una vez formulada como único enunciado, el actor pasa a ser el sujeto de la oración y su deseo, el objeto directo. Por lo que la oración debe estar formulada con un verbo transitivo o no habrá objeto directo (y esta última oración soy yo presumiendo a pesar de lo mucho que detesto la gramática y que no necesito presumir nada, querer es un verbo transitivo).

    ¿Tanto rollo para encontrar la intencionalidad del actor? Sí. Porque he aquí que buscamos separar los textos narrativos de los no narrativos. Y absolutamente nunca ningún tirano déspota o soberano ha deseado nunca nada. Tampoco nos encontramos con los deseos colectivos de una unión obrera. O nos encontramos cartas de individuos reales donde se formulan deseos reales.

    En fin que si fuéramos a analizar algunas novelas, estaríamos resumiéndolas con oraciones por el estilo:

    Hércules Poirot quiere saber la identidad del asesino.

    D’Arcy quiere casarse con Patrick.

    Gretchen quiere que mamá y papá arreglen sus diferencias.

    Michael quiere salvar el Vaticano.

    Viéndolo así, TODAS las novelas son muy similares. O tienen esquemas muy similares (POV de la narratología). ¡Por supuesto que estas relaciones entre el sujeto/actor y el objeto de su deseo provocan la existencia de esquemas similares!

    Todas las tramas con sus diversos requerimientos pueden simplificarse hasta llegar a este tipo de enunciados.

    No es que la intencionalidad sea algo nuevo. Es sólo el nombre asignado desde otro ángulo al deseo del personaje condicionado por los requerimientos de la trama. La trama policiaca buscando al perpetrador, La romántica deseando casarse o enamorarse o… tal vez coger un resfriado.  

    Además, la intención del sujeto/actor no basta por sí misma para alcanzar el deseo del actor (objeto). Hay siempre poderes que le permiten o imposibilitan lograrlo… Sí, aquí es donde entramos los escritores.

    La intencionalidad será algo que trabajemos para encontrar todos sus puntos débiles, poner nuestros alambres explosivos y planear de antemano cómo sorteará el personaje todas nuestras trampas hasta llegar a un resultado satisfactorio. Tanto para uno mismo como para el lector.

    ¿Cuál es tú intención con respecto a esta entrada? ¿Darle like? ¿Morir de risa? ¿Suscribirte? Cualquiera que sea tu deseo, no me lo cuentes. Puede suceder que ponga obstáculos en tu camino.

  • Cómo escribir ficción con actores funcionales

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    Photo by Miguel Á. Padriñán on Pexels.com

    ¿Funcional en qué sentido?

    Y de nuevo me veo en una especie de callejón sin salida en dónde la elección de procesos te encierra en un circuito infinito dónde es imposible saber qué demonios es importante porque en el método que menciona Mieke hay dos categorías: la de actores funcionales y la de actores no funcionales… Que claro tienen que ver con el acontecimiento funcional. Y el acontecimiento funcional es elegido… de modo intuitivo. O a través de consenso con resúmenes hechos por personas distintas y revisando qué eventos se han mencionado de modo unánime.  Bajo ciertos parámetros.

    Acontecimiento funcional

    El acontecimiento funcional no es cualquier cosa sino que de acuerdo con Barthes (otro nombre que menciono sin saber si llegaré a leerlo) es: el cambio en la relación entre un grupo de actores; una elección entre dos posibilidades; una confrontación entre actores.

    En sí, los eventos causales que le dan forma al “arco narrativo”/“el viaje del héroe” o todas las pequeñas dificultades que han ido escalándose con la finalidad de forzar a un personaje a elegir entre lo peor y lo menos peor. Todo lo que nos lleve a modificar la conducta del personaje o justifique saltar de acá para allá persiguiendo al McGuffin.

    De esta forma es que en narratología, se puede descartar a ciertos actores (personajes) como no funcionales… Porque no causan ni sufren de los acontecimientos funcionales o no desean ni son deseados.

    No obstante, estos personajes no funcionales, pueden servir para abrir puertas o limpiar la chimenea. Convirtiéndose en “expresiones de la realidad circundante”.

    Traducción al español, estos personajes nos MUESTRAN la realidad y estrato social de las personas alrededor… fungiendo como elementos demostrativos que nos ayudan a cumplir con la máxima “contar, no mostrar”. Lo que, en mi no experta opinión (que bien que soy el Jake Sully de la narratología) me dice que estos personajes también son funcionales. Esto, sumado al hecho de que, poco a poco este tipo de personaje se ha ido transformando debido a que la narrativa se ha vuelto más y más refinada; nos deja más y más con casi ningún personaje que no desee nada o no “aspire a un objeto” (limitándose en narratología a lograr algo agradable, lograr algo desagradable, huir de algo desagradable o desfavorable).

    Lo que me recuerda a Sarah Domet. Creo que ella explica que la interacción de los personajes principales con otros menos importantes nos da una visión del mundo interior del personaje y puede dar lugar a momentos divertidos que fungen como ventanas al interior de la “psique” del personaje principal.

    Ni siquiera aquí se puede hablar de una diferencia real entre la Historia y la historia. Porque cada vez más los personajes “superfluos” desean cosas y se comportan como el personaje principal durante sus 5 a 10 párrafos de existencia; del mismo modo en que nosotros nos comportamos como la “estrella de nuestra propia película”.

    Pese a que nadie se molestó en recopilar los nombres y hazañas de todos los participantes de la guerra de las rosas pero sí la de los aspirantes a la corona.

    Y ya que el principio de la fábula reside en el aspecto de la intención, parece que todo lo que hay que hacer para descubrir un texto narrativo es descubrir: ¿qué desea el personaje?

     Gracias por leer chorradas. Dale like, suscríbete, comenta, difunde. Sé feliz como una lombriz.

  • Como escribir ficción agrupando procesos narrativos siguiendo otros procesos de estructura

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    Photo by Brayden Law on Pexels.com

    Tipeo “estructura narrativa” con los pulgares y le doy a la lupa. El resultado rápido en las preguntas que muestra ese navegador con la G, inmediatamente me lleva a: “estructura lineal”.  El primer resultado me explica las diferentes estructuras posibles de una historia de acuerdo al orden cronológico en que se presentan los acontecimientos.

    Para Mieke no existe LA estructura sino las estructuras según podamos agrupar diversos elementos de la fábula. Puesto que podemos agrupar los acontecimientos de muchas formas distintas según los gustos personales y haciendo combinaciones.

    Comenzando por… los actores.

    Siguiendo la aparición de este o aquél actor en el acontecimiento 1, acontecimiento 2, 3… etc.; el orden en el que aparecen y cuando dejan de aparecer. Lo que me parece un tanto extraño. ¿Alguna vez has olvidado quién es el personaje principal de una historia? ¿Quién es un personaje secundario? No, no creo. Y es que, en principio, resulta un tanto descabellado querer clasificar a tal punto los elementos del texto para identificarlo como narrativo; dado lo mucho que identificar o extraer acontecimientos importantes parece una habilidad humana innata.

    Mieke continua usando la palabra “intuitivo” para hacer elección de acontecimientos e interés de tal suerte que parece imposible establecer de forma mecánica, repetible y factible la identificación de los elementos necesarios para que un texto sea narrativo. Una habilidad para nada científica en el uso que yo le daría a la palabra. De hecho, no parece haber ese elemento que tan significativo resulta en la ciencia: ¿dónde está lo falseable?

    Y sin embargo, resulta necesario establecer “lo narrativo”.

    ¿Por qué?

    Porque hay historias tan viejas y tan fragmentadas (las famosas tablillas de barro que se rompen sólo de respirar en ellas), escritas en un sistema lingüístico tan complejo que resultaría fácil pasarlas por alto sin este GPS integrado nuestro que puede perder la brújula pero nunca; dejar de identificar una historia. Incluso con las mejoras a las traducciones y el diccionario más nuevo ¿dónde y cuándo nace la narrativa?

    Supongo que esta es una razón lo suficientemente interesante como para iniciar un pequeño descarrilamiento estilo Merriam… ¿Nace la consciencia con la narrativa? ¿Es la narrativa el punto de partida de la consciencia? Sin respuesta.

    Dejo de chorrar. La siguiente estructura se relaciona con la confrontación y la naturaleza de la confrontación.

    Para descubrir la naturaleza de la confrontación se recurre a descubrir el tema… Vaya, Mieke con esto llega a una aproximación de dos ideas que conoces: el tipo de trama o la idea controladora. Lo que nos lleva a agrupar o por género o por similitud con otras historias.

    La tercer estructura que podemos formar es la del lapso temporal. ¿Se trata de sucesos simultáneos?  ¿Sucesivos? La visión particular del cuenta cuentos de qué contar primero y adónde llegar. Algo en lo que todo autor aspira a introducir ideas revolucionarias.

    La última estructura tiene que ver con los lugares o sitios donde sucede la trama. ¿Se referirá Mieke a una suerte de plausibilidad del espacio tiempo?

    Y con esto, definir la fábula se vuelve más y más complicado puesto que debe existir algo mucho más elemental para identificarla en un chasquido de dedos. No obstante,   ¿qué hace de una historia algo ficticio y no del todo rastreable? ¿Realmente es tan diferente la Historia de la historia por la existencia de un registro escrito?

    ¿Te gusta? Dale like. ¿No te gusta? Ve con tus amigos y habla mal de mí. Alguno vendrá y leerá sólo para decirme que esto, son chorradas.  

  • Cómo escribir ficción con procesos de mejoría y deterioro o de cómo Bremond definió las convenciones de género

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    Photo by cottonbro on Pexels.com

    Cómo escribir ficción con procesos de mejoría y deterioro o de cómo Bremond descubrió que existen las convenciones de género

    Puaj… Llevo tres días escribiendo esta entrada y si no es que no me sale, es que me quedo dormida. ¿Es el tema? ¿Soy yo? ¿Será la luna llena?

    Bueno… pues Bremond llama proceso de deterioro y proceso de mejoría a los acontecimientos según el rumbo que toman con respecto de los deseos del actor y el estado general en que éste se encuentre.  Las cosas mejoran o las cosas empeoran. ¿En serio no podían encontrarle un mejor nombre?

    Tampoco es que Robert Mckee les haya puesto uno más bonito.  Algo con un nombre como valores narrativos suena sospechosamente a moraleja. Hasta que comprendes como funciona alternar resultados positivos y resultados negativos en la serie de acontecimientos que forman el proceso narrativo. Sin embargo, ambos parecen llegar a la misma conclusión en lo que respecta a dos medios diferentes. Bremond con respecto al texto narrativo (¿qué demonios es un texto narrativo?) y McKee con respecto al guión cinematográfico.

    “Los diversos procesos de mejoría o deterioro agrupados en ciertas combinaciones constituyen un ciclo narrativo”

    O visto de otro modo, los acontecimientos agrupados de tal forma que generen cambios forman un arco narrativo.

    Y mientras que McKee insiste en que se deben alternar los valores narrativos de positivo a negativo y viceversa (negativo a positivo); Bremond y Mieke hablan de dicho ciclo narrativo como resultante de combinar agrupaciones de procesos de deterioro o mejoría de acuerdo con etiquetas semánticas que los identifican como procesos de mejoría o de deterioro.  

    Las etiquetas semánticas

    Para el análisis formal de un texto literario y que corresponda a unidades más sencillas de analizar (hasta para los analistas de un texto narrativo, analizar de modo lingüístico línea por línea un texto para averiguar si es o no narrativo es muy cansado), es común resumir partes del texto original siguiendo un modelo de etiquetas semánticas.

    Estas etiquetas semánticas vistas por encima son sospechosamente similares a los requerimientos de género.

    ¿De qué otro modo podrían funcionar etiquetas tales como: eliminación del oponente, castigo, sacrificio o creación de un deber, venganza?

    Así, Bremond estaría más cerca de definir los textos narrativos con respecto de los requerimientos de género; en un intento por “congelar” lo que los autores se esfuerzan por reinventar a cada obra que escriben.

    Ya sé que fue una chorrada mayúscula. Aún así, dale like, suscríbete, comenta…. Lo usual, haz lo que quieras. Incluso destrozar esta entrada. Total, son chorradas.  

  • Fábula. ¿Es el interés humano una diferencia teórica o decisiva en la narrativa?

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    Photo by Olha Ruskykh on Pexels.com

    Otra vez y de nuevo con las chorradas. Ninguna en forma porque de académica no tengo nada excepto el hecho que algunas teorías me brincan como las pulgas que me pasó el gatito negro que se sentó en mi cuaderno (invasión pulgosa del tipo coyote vino a robarse algo… es en serio[1]). Y bueno aquí va.

    Mieke hace notar que su definición de fábula comparada con la de Bremond difiere en una sola cosita menor sin importancia: el interés humano. Para ella el interés humano es una realidad teórica sin conclusiones distintivas en el análisis del texto narrativo…

    ¿Cómo que sin conclusiones distintivas?

    El interés humano a lo largo de los siglos cambia.

    Lo que provoca que los diferentes tipos de tramas evolucionen. Si Romeo y Julieta resultaba creíble y posible es porque las familias podían oponerse. Hoy día si no fuera por las demandas, los que podrían oponerse a un enlace y posterior reproducción serían los genetistas[2].  ¿Una trama dónde se elogie a la guerra como acto de honor y valentía contemporánea? Tal vez rusa. O con origen en el Hezbolá. 

    Como dice Marina Nill, es el conflicto del huevo y la gallina.

    ¿Cambia la sociedad influida por la narrativa o la narrativa se adapta al cambio social?

    Tan es así que creo, estamos a punto de leer y ver las últimas tramas basadas en conflictos (internos, externos, sociales, etc).

    ¿Una trama sin conflicto? Sí, y para eso tengo lo único a lo que Webtoon sí deja sacarle foto de pantalla. Unos bonitos y lindos comentarios. Los de un lado pertenecen a una serie y los del otro a otra. No digo nombres porque lo interesante aquí no es si son buenas o malas historias o si podrían mejorar con esto o lo otro.

    Por un lado tenemos un conflicto cliché. La chica guapa que no desea dejar al protagonista masculino en otras manos que las suyas a través de triquiñuelas. Digamos que en este caso, el cliché es sólo el pretexto para lograr que veamos un proceso de aprendizaje extraterrestre. .. Y sin embargo, los comentarios son bastante claros sobre como resulta aburrido este recurso y sobre como hacen falta interacciones positivas. Lo único que hace falta decir en ellos es decir la palabra “sororidad”.

    En comparación, la otra historia tiene 6 capítulos finales(spin offs) de nada. ¿Nada? Sí, en tres de ellos el conflicto es tan nimio que parece embarrada de jamón en torta escolar — en México[3] en la sección de salchichonería suelen rebanar el jamón tan delgado que las rebanadas son casi transparentes por lo que al armar emparedados de jamón con el pan llamado “telera”, el pan lleva una “embarrada” de jamón. En las escuelas oficiales o “de gobierno” las tortas que se venden a la hora del recreo o break son más bien por el estilo.

    En los otros tres capítulos vemos un flashback de como el protagonista masculino alejaba a su esposa porque no se consideraba lo suficientemente bueno. Más dos capítulos completitos sobre como la pareja protagonista lleva una vida perfecta amándose y cuidando a su hija y llevándose bien con el resto de la familia… Nadie se grita, nadie se ofende por nada… Sé que mi imagen de familia es bastante malo pero también sé que los humanos tendemos a no ser… tan agradables y bonitos. En fin que como epílogo de un capítulo, pasa. ¡Dos y casi medio! Y los lectores están felices… Algo raro pasa ahí. Muy raro.

    Por mientras, digamos que Bremond no añade si este interés humano modifica la elegibilidad del texto como narrativo.  

    Próximo sábado, Bremond y Mieke están a punto de descubrir el ¡secreto de la trama! Dale like, suscríbete, comenta las chorradas que se te ocurran, sé feliz. Gracias por leer estas 770 y tantas palabras de pura chorrada.


    [1] Hontoni honto… vino el coyote y le pasó sus pulgas a las perritas y luego las malditas se pasaron a todos los demás habitantes peludos de la casa y son… ¡resistentes al Bayticol! Eso o los perros ovejeros circundantes nos llenaron de pulgas el pasto o son súper pulgas de vaca. Siendo más probable lo del coyote. O zorra… no lo vi bien al animalito. Un destello de cuatro patas entre naranja y café.

    [2] Algunas enfermedades genéticas degenerativas sí que podrían eliminarse teniendo en cuenta que los genes tienen switches de encendido y apagado en una especie de memoria genética conocida como fenotipo.

    [3] Sospecho que este fenómeno no es conocido en Europa o los US….

  • Cómo escribir ficción con series elementales y series complejas

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    Primero. Esto es un ensayo de chorrada. Ni siquiera es una chorrada en forma. Segundo…no hay segundo más que la repetición de una cita:

    “Una narración consiste en un acto del lenguaje por el que una sucesión de acontecimientos con interés humano se integra en la unidad de este mismo acto.” (BREMOND, 1977: 186)

    Mieke dice que Bremond dice y esto ya se volvió un juego de teléfono descompuesto porque no creo llegar a Bremond… Si sobrevivo a Mieke. Para Bremond una sucesión de acontecimientos es un proceso. Este proceso tiene tres elementos. Supongo que esto de aquí sale de Platón o Aristóteles o alguno de esos porque es sospechosamente similar a los tres actos del teatro. Nótese que de teatro no sé casi nada. Y en este momento estoy dudando de saber algo.

    Estos tres elementos son: un gato, un cuaderno y el trasero del gato sobre mi cuaderno… (Hay un gato negro sobre el cuaderno donde lo apunté). Volvamos a empezar.

    Los elementos de un proceso o sucesión de acontecimientos son: la posibilidad, la realización y el resultado.

     Por posibilidad entendemos el deseo del protagonista de hacer o no hacer algo. Como pasar un examen. La realización sería la acción que se deriva de dicho deseo y las circunstancias, no estudiar porque el gato se comió la página con las fórmulas. El resultado… Pues sí, lo que sale de hacer o no hacer debido a las circunstancias. De nuevo, sospechosamente igualito a poner en escena un deseo, obstruirlo y si se obtiene o no ese deseo. ¿Por qué algunas personas se complican la vida? A estas alturas el texto narrativo comienza a convertirse en “The Matrix”…

    A este proceso, Bremond lo llama “serie elemental”. Otros menos ambiciosos lo llaman “escena”. Cuando una serie de procesos (serie elemental) se encadena uno tras otro, eso es una serie compleja.

    Y aquí está lo interesante. Cuando el resultado del proceso 1 se convierte en la posibilidad del proceso 2… tenemos una serie intercalada. ¡La manga! Lo que tenemos es una narración. Para que la narración ocurra tiene que haber una serie de procesos que tengan conexión unos con otros. LA FAMOSA CAUSALIDAD. Este evento provoca el de más allá.

    Otro acontecimiento interesante es que un encabezamiento (la posibilidad o deseo del protagonista) puede ocultar a plena vista un eslabón o relación entre procesos. Que el gato se coma la página ocasiona que ella repruebe el curso y entonces conozca a Sabrina. Y Sabrina está bien comible. Voilá, tenemos no sólo CAUSALIDAD sino también CASUALIDAD.

    Por supuesto que para que haya casualidad, no puede haber una relación directa y visible entre ambos procesos. Hay que ocultar la procedencia de aquello que causa la serie de procesos. Ah, ya no sé ni de que hablo.

    Ve por un café, dale like, suscríbete y elige la pastilla azul.  Se féliz.

  • Cómo escribir ficción: la fábula única

    Una narración consiste en un acto del lenguaje por el que una sucesión de acontecimientos con interés humano se integra en la unidad de este mismo acto. (BREMOND, 1977: 186)

    O eso dice Bremond. Y vaya que las paredes de la lingüística se imponen de nuevo en mi búsqueda. Es como si alguien se hubiera puesto a inventar palabras solo para obscurecer el conocimiento. Y bueno. Supongamos que no es un acto del lenguaje…

    Ya al proponer este enunciado, me doy cuenta de que es imposible… Al menos desde el punto de vista humano. La narrativa existe porque hemos notado o queremos notar que el lenguaje le da forma a nuestros pensamientos. A pesar de no haber sido inventado con esos fines.

    Tanto les da forma que los seres humanos podemos cambiar nuestra vida cambiando la zona de declaraciones de nuestra existencia. En vez de usar “perdedor” nos cambiamos a “individuo en progreso” y mágicamente nuestra vida toma un tinte menos merecedor de un nudo en una soga.

    Es decir, la narrativa no es un invento de la mercadotecnia. Es un acto de amor propio/odio hacia uno mismo. Ambos son posibles.

    Por supuesto que esta idea no demuestra en lo absoluto que no exista la posibilidad de que otras criaturas empleen su propio sistema narrativo. ¿Quién puede demostrar que Matilde la oveja no comunica una historia brincando como una cabra loca frente a Mina, la otra oveja? Ó ¿que los pájaros son capaces de hacer alarde de tener enfrente al enemigo, hacer un escándalo y lograr que todos se pongan en guardia contando una historia? Debiste verme conversar con ese pájaro. Parecía que ambos sabíamos que decía el otro.

    Una narración igual sucede sin lenguaje escrito… No. Lo que sucede es que el lenguaje cambia. El lenguaje se convierte en uno donde las palabras ya no son los ingredientes principales sino El punto y la línea[1] más otras cuantas cosas más.  Uno donde la narración depende de otros elementos… Sin dejar de ser narración sólo porque no hablemos de signos lingüísticos propiamente dichos.

    Lo que me lleva a esta idea encantadora pero un tanto en desuso de las supercuerdas. Tanto Barthes como Bremond buscan la “UNICIDAD” de la ´fabula de la misma forma que los físicos han estado buscando la partícula INDIVISIBLE o aquello que funciones en todas las situaciones. Para ellos (Barthes y Bremond) no existe más que una ÚNICA FÁBULA. Todas las demás son repeticiones con alteraciones o detalles distintivos.

    Lo más probable es que no exista este comportamiento de supercuerda que explique TODAS Y CADA UNA de las diferentes tramas (o fábulas). En primer lugar porque los físicos de partículas siguen encontrando partículas cada vez más pequeñas y porque a pesar de lo que diga la imagen, hay tramas en las que todo es lo que parece y aún así seguimos leyendo o viendo la película[2].

    Y así es como entendemos lo que Bremond intenta decirnos. La narración parte del lenguaje. Parte de la experiencia humana de tener que organizar nuestros pensamientos y deseos. Y parte del hecho en que esta experiencia humana cuenta con una idea que rige la unidad entre lo que pensamos, deseamos y vivimos realmente. Dando lugar a la idea de proceso.

    Es con esta unidad mínima de información narrativa que se puede crear una cadena de procesos a los que conocemos como narrativa. Dale like, lo odio, lee, cita, sé feliz.


    [1] Kandinsky. Como verás, los lingüistas no son los únicos que escriben libros sobre elementos comunicadores.

    [2] Une triomphe. Francia 2021.  ¿Se fugan los presos poniendo “Esperando a Godot” en escena? Todo aquí es lo que parece (y al mismo tiempo no).

  • Cómo escribir ficción: los acontecimientos en narrativa 

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    Ñam ñam—

    En narratología, los acontecimientos se buscan en el texto. Por lo tanto se buscan en los verbos…

    El análisis lingüístico de algo que puede suceder sin tener texto de por medio me resulta bastante extraño.

    Cómo graduada de diseño de la comunicación GRÁFICA, las clases se concentraban en comunicar a través de elementos visuales (y eso incluía los elementos lingüísticos como elementos visuales más que como texto). Era un hecho para mí que los mejores diseñadores eran los que podían contar mejores historias en un cartel. Una sola imagen que comenzaba y se quedaba en la escena a media res de una historia. Digamos, los ositos de Coca sola. No necesitamos en lo absoluto ver el movimiento para saber que van a tomar a continuación, ¿o sí?

    Ahora, leyendo medios en dónde el texto es tan solo el comienzo; me parece que los acontecimientos no se encuentran en los verbos ni en sus relaciones transitivas o intransitivas.

    ¿Tal vez en la intencionalidad o elección?

    Supongamos que sí. Mieke dice que Barthes y Hendricks logran un análisis similar del texto narrativo basados en un proceso que incluye la intuición… En un texto narrativo policiaco, la intuición no es otra cosa más que una corazonada y no demuestra ni un cotonete hasta que no hay pruebas. 

    Seguimos buscando la elección en los deseos de los actores plasmados en los elementos verbales.

     Que si bien nos llevan a través de la trama, por sí mismas no provocan el cambio. La elección e intencionalidad está fuera. En el autor —que para Mieke añade ya demasiadas variables. El personaje o actor actuará de acuerdo con sus deseos y sin embargo, no son sus deseos los que provocan el abismo entre sus acciones y lo que sucede puesto que el autor está ahí para que todo se ponga peor a través de cosas que muchas veces no tienen relación gramatical entre sí. Los llamados «revólveres en el escenario». Adicionalmente, hay que tomar en cuenta lo que dice otra lingüista: Jean Atchison.

    El lenguaje humano no se inventó con la particular intención de comunicar ideas.

    Si tomamos esto como base, nos damos cuenta que el lenguaje escrito no puede conservar ni toda la intencionalidad, ni la claridad pretendida para estudiarlo de tal forma que nos diga si algo resulta una narración o no.

    ¿Es una descripción, un paisaje? Ahora que el análisis de fulanito (Hendricks) y el de zutanito (Barthes) terminan con algo llamado «confrontación».

    Bien, para que suceda un acontecimiento necesitamos una confrontación entre individuos que nos lleve a una transformación.

    Si llevo esto al terreno de juego de Robert McKee, vemos que los abismos entre la intencionalidad y lo conseguido se consiguen a través de dichas confrontaciones poniendo a dos personajes a dialogar entre sí con puntos de vista completamente erróneos. Así que es posible que esto último tenga sentido. Solo que los actores no explican del todo lo que sucede en escena. Es la confrontación entre el personaje y sus deseos versus los obstáculos a su alrededor lo que genera finalmente una narración.

    Y esto es posible de seguir sin signos lingüísticos puesto que la mayor experiencia humana es la frustración de desear algo y ver cómo no sucede solo por desearlo. ¿Tú entiendes algo? Yo tampoco. Da like, comparte. Una jarra de agua a tu salud por leer estás chorradas.