
¿De dónde salen las historias? ¿Cómo funcionan? ¿Qué nos dicen sobre nosotros mismos? ¿Qué significado tienen? ¿Por qué nos resultan importantes? ¿Cómo se pueden usar para mejorar el mundo?
THE WRITER’S JOURNEY ~ THIRD EDITION. Christopher Vogler. Published by Michael Wiese Productions
Y, por encima de todo, ¿cómo se las arreglan los cuenta cuentos para hacer que una historia tenga sentido? Las buenas historias te hacen sentir haber pasado por una experiencia completa y satisfactoria. Has llorado o reído o las dos. Terminas la historia sintiéndote más sabio acerca de la vida o sobre ti mismo. Tal vez, seas consciente de algo nuevo, un carácter distinto o una nueva actitud bajo la cual modelar tu vida. ¿Cómo se las arregla un narrador para lograr tal cosa? ¿Cuáles son los secretos de este viejo oficio? ¿Cuáles son sus reglas y sus principios de diseño?
Lo sé. No a todos los escritores les preocupa. Quizá a los narratólogos. Y no todas las buenas historias te hacen reír o llorar. No lloré ni reí con Macbeth o con Hamlet. Estaba encantada con el montón de cuerpos en el escenario. ¿Soy rara? Sí. Lo sé. Un poquito.
También recuerdo libros que siguen esta idea del viaje del héroe que me aburrieron ya a la segunda o tercera secuela. La misma estructura una y otra vez[1]. Al tercer libro podía decir que un personaje femenino llegaría con un problema, que el galante sujeto tendría que ir a resolver. [Casi] perdería una pierna o un brazo o el hígado y entonces, encontraría fuerza de flaqueza y derrotaría al ser maligno. Del mismo modo algunos webtoons de peleas pero, incluso así, en esos hay un algo que me intriga: ¿por qué el protagonista tiene dos cuerpos?
Dramas que intentan demostrar un principio moral pero me dejan tan molesta como para preguntarme si el escritor subestima a la audiencia o si la audiencia es realmente tan estúpida. Por lo regular, concluyo que el autor subestima a su audiencia o el gobierno le censura los temas para que no resulten moralmente grises. Nacho[2] nos libre de que a alguien se le antoje robar un banco. A aquéllos a los que se les ocurre hay que negarles la reencarnación.
No obstante, las grandes historias comparten algo. Nunca lo mismo. Las buenas historias son como la física cuántica. Si crees que entiendes la física cuántica es que no entiendes ni un convento[3].
Pásala bien ponderándolo. Pasto kalo.
[1] Soy demasiado sofisticada para las historias de franquicia pero demasiado vulgar para las cosas que pretenden revolucionar el ramo.
[2] …Un gato negro que decidió vivir de gato compartido en la casa. Hace turnos de día o de noche. Es negro y abrazable.
[3] ¿De qué están llenos los conventos? De monjas y … superioras.
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