
In her shrine,
The front paws in pray.
I don't know to what.
A dream, a stay.
Doubt scintillates,
What's next brings a demise.
The many legs left behind,
To be reborn a kite.

In her shrine,
The front paws in pray.
I don't know to what.
A dream, a stay.
Doubt scintillates,
What's next brings a demise.
The many legs left behind,
To be reborn a kite.

Shh.
Silence.
Somethings don’t require explaining.
The sea wave’s crest foaming into splashing white.
The green velvety foliage of light under the trees’ spotted shadow.
The tender germ,
All about to explode,
Life swollen into dunk root.
The bristle legs pushing,
Squirming and wiggling,
Blue sparkling jewel underground.
The wooly clouds prancing a lace of green mucous under rain.
Not everything is to be explained.
Shh
Silence.
All what one posses is alive.
Let it be still and time or space you won’t share.


Parpadeo.
Color.
Nada.
Polvo de hadas.
Pequeños huevos,
Al envés de la hoja.
Comienza de nuevo,
Sobre la pasión.
Devuelta al cielo.

Plaf plaf.
Sobre la hoja de hierba desliza.
Dobla y rebota.

Mañana gris.
Aleteo.
El tiempo se escurre en un gorgoteo.

Cadena.
Punto alto
Cadena.
Y las repeticiones no las explico,
No es un libro de patrones.
Hexágono, seis puntales.
Sakura.
Más cadenas.
Flores.

Un cielo con dos estrellas que parpadean.Un cometa rosa que cruza el abismo sin destino.
Espirales de galaxias nacen al pasar la carda y sus uñas traidoras evitan que toque el centro de la vía láctea.

Centellean de arcoiris.
Con un reflejo de árbol,
Otro de granada.
Y si no de espacio con chispas de estrellas.
Ojos de carbunclo.
No pesan apenas nada.
Ni siquiera inclinan la balanza,
De tanto que apenas susurran un beso por encima de la rama.
Te las encuentras en el jardín.
En la fuente jugando al baño.
Haciendo gorgoritos o pegando nidos con telarañas.
Duran menos que el vozarron de una tormenta y son más bellos aún que las piedras.

Piedrita taimada,
Me recuerda a pisadas;
Ese malestar insoportablemente ligero.
El que se olvida a trechos.
El que se anuncia pequeño.
Un pie medio en el aire,
Medio enterrándose el bichejo.
Estás allí y de nuevo las galaxias espiral,
giran como deben estar.
La piedrita torva,
Atrás muy atrás.
Ah pero algún día,
No estarás.
Y el malestar pequeño.
Inmenso.

Maulla.
Con cierta regularidad a las tres de la tarde (hora inventada) para recordarme que la comida es importante… La suya.
Y el mundo ya no soy solo yo.
Me tira la zarpa.
Con guante de seda rayada para decirme que el amor incluye que amase la almohada.
Además de las babas.
Ronronea.
De una forma extraña.
Ahogándome en una masa de amor…
El pelo de gato es irrespirable.
Se droga.
Como loca sobre la «yerbita».
Al rato regresa,
De nuevo en el piso,
Se revuelca y juega.