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Cómo escribir ficción

Prepararte para escribir ficción p2

Continuamos con el análisis, el sitio continúa tumbado en el diván y yo amablemente le sugiero con un hilo de voz: ¿tiene relación con su madre? El sitio abre con sorpresa sus ojillos…él no tiene una sola progenitora o progenitor, muchas personas lo editan todos los días.

3. Haz una lluvia de ideas usando la técnica del cubo: Oh mein Gott! Esta técnica se ve interesante. ¿La tomaré prestada del sitio? No, mejor visiten el sitio, hay que reconocerles el crédito. A grandes rasgos, exige examinar un evento  a incluir en la historia desde seis puntos de vista distintos: descripción del evento (¿qué?), comparación (no es como o es como), asociación (¿gasto?¿vestidos formales?), analiza los elementos, aplica (¿cómo o para qué se usa? y evalúa. Algo así como la investigación a fondo sobre un detalle en particular para darle credibilidad al asunto.

4. Haz una lluvia de ideas usando un mapa mental: de regreso a la escuela. Varía con la personalidad del escritor pues pueden ser mapas mentales/ outlaying de escenas. Que tanto se aventura uno a hacer las cosas sin planear o que tanto decides planear hasta el último detalle. O si necesitas tintas de colores o coser mientras vas planeando el título…aquí es dónde cada quien decide qué le funciona.  El sitio recomienda buscar formas distintas de relacionar los elementos…Robert McKee (sí, el de “El guión. Story”) los desanimaría a hacerlo hasta que no dominen la típica configuración intro-desarrollo-clímax. Patricia Highsmith admitiría que no a todo el mundo le funciona lo mismo.

5.  Haz una lluvia de ideas para tu tema preguntando ¿qué pasaría sí?: este consejo francamente es superado por una especie de máxima de Ronald B. Tobías. En “20 master plots”: las mejores historias son aquéllas donde tienes un buen punto de vista contra un buen punto de vista. Y voy a usar su ejemplo porque es genial (sin cita porque es más difícil que parafrasear): toma a una chica religiosa que cree en la divinidad de la vida —si al estilo Pro…da[1]— y confróntala con una violación (sí así de feo) que termina en embarazo. Por un lado…no puede admitir que el aborto sea algo bueno…por el otro no puede soportar saber que lleva un feto de alguien que desprecia…Ambos puntos de vista están presentes y son igual de válidos —si no eres honesto esto se vuelve propaganda. Ejemplos: Kramer vs Kramer —a McKee le encanta esta película (por una vez secundo la mociòn) y Ana Karenina[2].

6. Haz una lluvia de ideas para tu tema por medio de investigación: más bien ¿no sería la investigación algo posterior a elegir un tema? La investigación se toma muuuucho tiempo y es mejor dedicárselo cuando ya sabes de qué quieres escribir. Por supuesto que cada quien escoge. Al fin y al cabo…

7. Usa otras fuentes de inspiración para tu historia: el sitio aconseja desde crear bandas sonoras para tu historia (yo no sé tocar ni el triangulito, canto horrible y a duras penas consigo llevar el paso con una salsa) hasta leer historias del mismo género para tener idea de cómo progresa una historia como la que quieres escribir. Sarah Domet en “90 days to your book” dice que NO mires televisión porque te vas a distraer (añádanle internet dijo la pulga que escribe este blog). Por otro…los japoneses inventaron los doujinshis…ok okey sólo por sí en su vida han visto uno…son historias dónde el lector decide que no le gusta el final o quiere que sus personajes favoritos hagan pareja. Por sus calzones y sin ninguna lógica. Alguna vez se vio uno con una historia apócrifa de “Harry Potter” que circuló por ahí,  en la que el mismísimo Draco Malfoy terminaba enamorado de Ginny Wealey …sí, ese era el detalle que traicionaba al autor.

8. Alimenta tus ideas: “Un buen escritor también es un buen lector y un buen observador”[3] ¿Se acuerdan de su libreta de ahorros? La de trabajo donde apuntar cosa que sucede, cosa que piensan, cosa que pasó la hormiga y se mojó las enaguas. Ah pues eso. Además de hacer cosas como saber de ópera, aprender historia, leer libros de divulgación, leer el periódico, etc. Yo no invento sólo observo.

Próxima entrada: Escribir tu obra de ficción.


[1] Una institución en México en contra del aborto…en México es súper controversial porque no se ha resuelto de forma terminante por nuestro sistema político (se resuelve como un asunto judicial) a diferencia de Europa que lo ha resuelto a través de sus élites políticas.

[2] Mi ejemplar de segunda mano de Porrúa, se mereció una ligera restauración de portada en caligrafía, encuadernación casera rústica y estuche con tapas duras forradas en loneta.

[3] Tomado del sitio

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Cómo escribir ficción

Prepararte para escribir ficción

1. Decide en qué formato quieres escribir ficción: el sitio de cómo hacer cosas, dice que dependerá de la historia que quieras contar…un árbol genealógico de generaciones de personajes o un recuento de la psiquis de un solo personaje….

Es cierto que la psiquis de un solo personaje no alcanza para una novela pero esto no es lo único que determina el formato hoy día. Mucho menos si incluimos a los dibujantes de cómic o la adaptación. Puede resultar que el formato se vea determinado por el abandono de ciertas tecnologías a favor de otras. El webtoon por ejemplo, está reemplazando al cómic gringo de 25 páginas y su publicación no depende de obtener la autorización de un editor sino de la aprobación del público. A mayor número de «mecenas» mayor exposición.

De igual manera, la auto-publicación en Amazon u otros sitios nos lleva a la eliminación del editor como intermediario. Claro que entonces nos hace asumir el coste de la publicidad de nuestros bolsillos.

Además de estos medios existe Twitter, ya ha habido novelas publicadas a golpes de 140 palabras por vez; así que ¿por qué no? O en FB, o en Line o…dónde sea.

Y estos factores no son lo único a considerar. Los escritores novatos solemos comenzar con cosas cortas y pequeñas. Lo que no quiere decir que la idea rectora de algo tan pequeño como un cuento; no pueda convertirse en una obra de 150 o más páginas en manos de un autor con más experiencia. Ya ven Fénix brillante. Lo que empezó como un cuento, terminó siendo una novela espectacular. La decisión del formato no recae únicamente en lo que deseas escribir, es una serie de elementos que se encadenan.  Escribe.

2. Obtén una idea de algún tipo: esta frase pondría a Sarah Domet de cabeza. ¿Cómo obtener una idea de cualquier parte cuando debería uno usar la tercera o cuarta ideas perfectamente reflexionadas?

No es que sea malo el consejo. Es que la frase suena a que debemos corromper al genio de las ideas dándole una buena mordida[1]  para que nos regale una…Añade una serie de consejos con los cuáles añadir ideas a la caja vacía de nuestra mente que, realidad, pertenecen al ámbito de los ejercicios creativos o no creativos que proponen diversos autores para comenzar a escribir. Los mencionaré y comentaré al respecto. No que ustedes no los conozcan, Condepasaporte ya nos sugirió algunos.

  • Empieza con lo que sepas: el sitio desaconseja escribir sobre temas de los que no se sabe nada: mitología nórdica, romance histórico ambientado, etc. Este es uno de los ejercicios de Sarah Domet al principio de los noventa días y consiste en escribir todo lo que sepamos sobre el vecino, nuestra primer pareja, el primer beso, lo que sea que nos resulte conocido y esté acumulado en nuestra cajita de caudales cerebral. Patricia Highsmith, escritora de suspense, nos aconseja tener un cuaderno para estos casos; donde escribiremos o dibujaremos toda emoción o suceso de nuestra vida para tener presente la emoción tal como la vivimos y después usarla. Algo así como invertir en bonos del tesoro y después sacar los intereses. La siguiente imagen es un ejemplo muuuy bueno de lo que se puede hacer con las experiencias propias y como manipularlas. Es de Big Choma y trata de cuando, bueno, con sólo verlo entendemos.  
  • Haz listas de cosas aleatorias: es como el ejercicio de jugar scrabble o este ejercicio. Y algo muy interesante lo pueden ver en el vídeo de Lanzarotearteurbano. Yo no sabía que los raperos[2] podían usar algo así como un programa que va soltando palabras inconexas y ellos ¡tienen que hacer la rima y conectarla con la siguiente palabra! Bueno, al menos eso entendí viendo un trozo de vídeo.  El caso es que como ejercicio, está muy bueno para escribir/dibujar/rapear.
  • Crea algunos personajes: Los mismo que la tabla 10×10 o Mi propia guía. Se trata de darle tantos detalles como sea posible a un personaje. Algunos autores trabajan algo así como el “desdoblamiento” personal. Utilizan ciertas facetas de sí mismos y las combinan con otras cosas para que el personaje sea distinto pero al mismo tiempo, alguien conocido. Es como si se psicoanalizaran ellos solitos —me da la impresión, no crean que tengo ningún título en psicología. Por ejemplo (ya lo dije en la traducción sobre el arte y la guerra) cuando Frodo le dice a Sam que algunas personas deben sacrificar algo de sí mismos para que los demás puedan seguir siendo felices parece como si Tolkien tomará prestada la voz de Frodo para decirse: “no fue en vano”.
  • Trata de crear un mapa: ya saben cómo los de la Tierra Media, creo que también Úrsula K. Leguin los usa en Cuentos de tierra-mar. Eso o renombra la ciudad donde vives con otro nombre y dale características de la ciudad donde vives como Santa Bárbara o Vigata. A mí esto me resulta más fácil que describir con detalles un lugar real desde que tengo problemas de percepción espacial —la mejor forma para mí de conocer un sitio es perdiéndome. Al fin y al cabo…todo México está lleno de calles Revolución, Guerrero, Ferrocarriles Nacionales, CFE,  Escuadrón 201, Juárez, Felipe Ángeles, Reforma, Hidalgo, Madero o Colosio.
  • Empieza un diario: dicen que las personas de éxito tienen diarios. Los escritores tienen cuadernos de trabajo donde apuntar ideas, describir emociones, etc. No tiene que ser con palabras (así que no protestes Big Choma). Pueden ser simplemente bocetos de lo que vieron o sintieron frente a un hecho cotidiano. Ya saben, es cómo tener una libreta de ahorros que usarán después.
  • Ten un blog: esta es una recomendación de escritores.org y sirve… para aprender a poner las ideas en claro. Y no necesariamente tiene que tener escritura, puede ser con imágenes o vídeos.
  • Escribe cartas: ¿en la época de Twitter, FB y Line? Pues sí, no es igual comunicarse con una carta (aunque llegue en formato digital) que con una de estas chunches. Porque casi nadie se toma el trabajo de decir nada sobre lo que escribes. Se limitan a darle like…no es igual a qué alguien te diga: “no le entiendo a tu letra” “a mí también me gustan las papas fritas” “¿no tienes fotos de los animalitos?”Igual las cartas no tienen que ser con texto, las pueden hacer con imagen o video y mandárselas a alguien aprovechando estas plataformas.

CONTINUARÁ…


[1] No creo que no lo sepan pues mi país es famoso por su corrupción…, pero nunca se sabe; es una linda cantidad de aliciente de curso legal impresa en papel de seguridad con diversos grabados de héroes y personajes ilustres para enmarcar su equivalente imaginario de poder adquisitivo. Y tampoco es que esté limitado a dónde radico, es casi-casi universal; sólo en la Antártida debe ser difícil de practicar.

[2] Digo el rap, el regaetton y la banda molan pero no me obliguen a escucharlas. No me gusta el rap. Es una de esas cosas que como el reggaetón y la banda; por aquí hay la costumbre de pasar en auto hechos la mocha (como bólidos) y con el estéreo a todo volumen y más que oír nada sientes las vibraciones en la ventana. Me encantaría torturar a estos tipos amarrándolos a una silla y obligándolos a escuchar los dos metros de altura de música que se compuso Mozart a todo volumen…Ese no era el punto. Ver a este hombre echándole ganas es ¡wow!  A veces se le van una o dos palabras pero ahí sigue y eso es para respetarse. Señor Lanzarote, me quito el sombrero porque rapear no es fácil y usted se pone a practicar que me avergüenza no hacer lo mismo.

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Comprender algunos errores básicos de la ficción

Seguimos con esta revisión de sitio web donde todavía no nos dicen cómo escribir ficción y ya nos están dando la lata con los errores básicos. Yo no creo (que no excluye la posibilidad que existan) que haya errores básicos; no puede haber errores básicos allí donde hay tantas formas de expresarse. Lo que creo es que hay, para empezar: inexperiencia, pereza, procrastinación, falta de práctica y falta de amor al trabajo. Uno puede ser incapaz de escribir ficción o de ser un super maestro del diseño, genial ingeniero; pero nunca por falta de talento sino por falta de insistencia.

En fin, que le vamos a hacer. Estamos revisando ese sitio; y el primer reto del juego de la oca es:

1. No empieces demasiado lento: dice que la ficción depende del conflicto y que los novatos todavía no saben establecer un ritmo adecuado para hacer crecer la tensión por lo que deberían empezar “ya”.

El sitio menciona lo que dijo el famoso  Kurt Vonnegut pero como yo no lo conozco[1], favor de referirse a la página de Wi…ya saben para desaparecer la ambigüedad. ¿Recuerdan a Mike Nappa? El de las “77 reasons why your book was rejected” Bueno, él dice que un buen libro inicia con una sola buena frase inicial. Chuck Wendig dice que deberíamos empezar desde la primera página…coincide con Mike Nappa, empezar desde el primer párrafo.

Wodehouse en A damsel in distress[2] comenta que el lector moderno no tiene tiempo para que el autor elucubre acerca de esto o lo de más allá y es preciso empezar tan pronto como sea posible. Y esto es una especie de comienzo de los que NO recomiendan pues, no hemos aprendido nada del protagonista o mucho menos, del conflicto. Más, no obstante, sí que lo es. Nos hace preguntarnos ¿de qué diablos viene la cosa? Nos hace anticipar. Esto es el filón, la veta o la pepita de oro. Crear anticipación nos lleva a querer ir a mojarnos al río y cribar lodo.   

Por supuesto, un buen comienzo ocurre con la práctica y la investigación.  Así que déjense llevar y escriban. Pero cuando les den una crítica, escúchenla. Vuelvan a leer y cambien.

2. Establece pronto lo que está en juego: en otras palabras establece el conflicto tan pronto como sea posible. Una vez más, como si no hubiéramos comprendido el punto no. 1, hay que machacarlo con un zumbido de maracas.

Habla otra vez de un consejo de Mr. Kurt Vonnegut y cómo todos los personajes desean algo y (esto es nuevo) como tienen miedo de no obtenerlo. Hasta ahora ni Robert Mckee ni Sarah Domet ni Wendig ni Ronald. B. Tobías han dicho nada del miedo del personaje a no conseguir su objetivo. Como recordarán, ellos hablan del conflicto como lo que desea el personaje y TODA la serie de cosas que hacemos para evitar que llegue ahí. Los abismos entre lo que desea y las reacciones del mundo exterior…y a esto a es a lo que llaman conflicto.

El conocido sitio menciona que es mejor dejar el juego del fin del mundo y su salvación en manos de elfos y hobbits…lo que se me hace raro pues James Bond, Kim Possible, Ethan Hunt, los Vengadores y Bruce Willis lo hacen o solían hacerlo a cada rato. Se olvida de mencionar lo que dice Mckee acerca de los lugares comunes y/o requisitos de género. Si no se cumple con estas expectativas, el público quedará insatisfecho.

Me gusta más la definición sin miedo, la mayoría de los protagonistas ni siquiera se paran a pensar en lo que desean realmente. Estos protagonistas son, por mucho, los que se llevan las palmas. Claro, suelo equivocarme.

                3. Evita el diálogo lleno de exposición: el diálogo tiene que ser natural: Mmmmm en la vida real—esto lo encontramos en el sitio más adelante, mucho más adelante—usamos, este… frasecitas pero…no, …digo. Es decir el diálogo no es fluido. A veces nos interrumpen o interrumpimos (a veces por grosería, otras porque la emoción nos gana). No todo el mundo espera su turno —especialmente en una discusión. Por principio el diálogo en un libro no es natural. Si lo fuera, nos aburriríamos. Tiene que fluir como el agua de un río.

                Empezando por ahí, lo poco natural del diálogo nos da otra característica. Las personas sí solemos repetir lo que ya dijimos. Le cuentas a B lo que piensas del presidente en turno y se lo repites a C que no te había escuchado debido a que no estaba presente y lo vuelves a repetir con B y D en una salida a tomar café. Y seguro a B ya se le olvidó lo que habías dicho.

                Nuestros lectores no saben lo que quieren —casi todos ignoran que nos leen (see a mí sobre todo) debido al conflicto y piden cosas irrazonables como que les den un recuento de la dulce vida de hogar que tiene la heroína una vez casada y el desarrollo de cada uno de sus tres bellísimos hijos (ni la más entusiasta amante de las “cosas bonitas” leería esto porque es aburrido, no tiene conflicto); pero no son tontos.

En un libro, resulta repetitivo. Puedes hacer que A se lo cuente a B y luego a C pero ya no a D porque entonces ya lo oíste dos veces y…si alguien leyó Tres es el número mágico,  entenderá que pasa ahí. Los buenos escritores obvian este proceso aún sí es necesario explicarle al lector que D o incluso C necesita oírlo también; basta con un simple “y les contó lo que había pasado la víspera, el año anterior o lo de la boda o…    rellene aquí con un resumen alusivo   ”____________________________________»

Otro caso es cuando explicas en forma de ambientación y luego lo repites como diálogo. Este proceso fuerza la paciencia del lector. Mina su deseo de seguir leyendo. Recuerda: ama a tu lector como te amas tú. ¿Te gusta que te atosiguen con detalles innecesarios o te repitan la misma información más de dos veces?

                El diálogo sirve para agilizar la información o crear una atmósfera convincente no para contar toda la novela de un tirón. Concuerdo con el sitio.

                4. No seas demasiado predecible: oh amado cliché. No creo que sea necesario profundizar aquí. Este es un caso de pereza. ¿Si no has leído, cómo vas a saber lo que ya se uso ahí afuera y qué no repetir? ¿Si no lees el género que quieres escribir, cómo demonios pretendes saber cuáles son los requisitos del género? HAY QUE APRENDER TODO LO POSIBLE Y PUNTO.  Recuerda, debe haber un abismo entre lo que espera el personaje, lo que esperamos nosotros como lectores y lo que sucede o en el cómo sucede si lo anterior no es posible por requisitos de género. Ejemplo:

                Lancelot es un caballero de la mesita para café. Hace días que ha notado algo extraño en la web, a cada rato le saltan pop ups cuando abre las páginas porno de siempre. Pero lo raro no es que no funcione la aplicación contra estos malditos anuncios. Lo raro es que los anuncios dicen: “El mundo se va a acabar en 7 días, ayúdanos a salvarlo encontrando a la princesa Celeste”

                Pues bien, sé que lo que acabo de inventar es una chorrada. Lo es. Ahora bien, si mi género es el de acción combinado con comedia; Lancelot VA a encontrar a la princesa y VA a SALVAR al mundo.  Es un requerimiento. El asunto es ¿cómo demonios?

                5. Muestra, no cuentes: conceal don’t feel, well… now they know, let it go…¿Mostrar o no? ¿Ahorrarle el trabajo al lector o no?  Como esto no es una novela, lo repetiré…depende de lo que quieras hacer y de dónde están tus talentos.

Vamos a revisar este ejemplo del wiki:

                [«—Vamos —dijo Julia impacientemente». Esto le cuenta al lector que Julia está impaciente, pero no lo muestra. Ahora considera esta oración: «—¡Vamos! —gritó Julia, golpeteando su pie contra el suelo». Los lectores de todas formas comprenderán que Julia se siente impaciente, pero no has intentado contárselo; se lo has mostrado.]

                En diseño diríamos que el primer diálogo es una especie de “el todo por la parte” que no es otra cosa que mostrar toda la imagen sin hacer acercamientos; pues necesitas una comprensión rápida de lo que está sucediendo. Tu mensaje requiere que no te detengas en minucias.

                El segundo diálogo correspondería a “la parte por el todo”, cuando realizas un zoom a un objeto y representas el objeto con sólo un trozo de imagen; sacrificando su visualización al completo. Esto se hace cuando quieres que por Gestalt, el público complete por sí mismo el mensaje y se usa cuando se requiere de sutileza no de agilidad. Y parece ser el favorito de muchos escritores de manuales para escribir que o se quejan del uso de los adverbios (lentamente, evidentemente) o te quieren meter esta regla a golpes de repetición. Menos de Robert Mckee, probablemente porque el habla de escribir guiones y los guiones no se pueden permitir esto; necesitan agilidad. Igual los guiones de teatro o para cómic. Sólo los escritores tenemos que perfeccionar la metáfora para lograr esto.

                Por otro lado, ¿saben? Chuck Wendig dice en “250 things you should know about writing” que el diálogo es más entretenido cuando el personaje hace algo al mismo tiempo. Y así como lo pone el sitio que estamos revisando,  podemos usarlo como pretexto para que nuestro personaje haga algo además de hablar. Así que si, el consejo es útil.

                6. No creas que cualquier regla es fija: seis reglas después, resulta que podemos romper las reglas….sin embargo vale la pena citar lo que dice el sitio:

                “parte de la escritura es descubrir tu propia voz y forma de escribir y esto significa que debes sentirte libre de experimentar. Solo ten en mente que no todos los experimentos funcionan, así que no te sientas culpable si intentas algo nuevo y no produce lo que querías”

                Bonita forma de decirnos que puede que la reguemos.

CONTINUARÁ…


[1] No conozco absolutamente a ningún autor personalmente (exceptuando Cropollo que está en las mismas que yo y ninguno de nosotros ha publicado nada). Me refiero a que no he leído nada acerca de su existencia o leído algún fragmento de libro suyo porque de todos los libros que he mencionado sobre cómo escribir no he leído ninguno completito. Sorry. Los voy leyendo conforma avanzo con mi moronga de vampiro y este rincón.

[2] Que estaba confundiendo espantosamente con Something Fresh. Ah sería tan bueno traducirlos, aunque dudo que tengan el mismo chiste en español.

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Cómo escribir ficción

¿Cómo escribir ficción? (advertencia: no contiene imágenes)

Bienvenidos a un análisis cínico, pseudo-intelectual y …ya se me acabaron los adjetivos. En fin, bienvenidos a esta entrada donde haré trizas…no la verdad es que no —algunos de los consejos son buenos; un conocido y popular sitio sobre cómo hacer las cosas. Y sin imágenes —eso si no contamos la imagen de las florecitas que quieren decir entrada comparativa…y a un estreno que Big Choma[1] me acaba de prestar para ilustrar uno de los puntos.

El famoso sitio comienza por definir las historias de ficción como historias no verdaderas con elementos  de verdad en ellas. O como una historia a partir de la imaginación del autor que puede contener referencia a personajes o eventos reales.

Supongo que, antes de refutar o confirmar nada, se hace imperativo que saque al Larousse de su escondite —no solía tenerlo en la mesa de dibujo/trabajo/escritorio pero ahora ya no pienso devolverlo al librero.

Ficción. f. Creación de la imaginación: tu relato es una ficción. || Simulación.

Imaginación. s. m. Del verbo imaginar.

Imaginar. v. t. Representar idealmente una cosa, crearla con la mente. || Crear, inventar: imaginar un sistema de propulsión. || Pensar, suponer: imaginar lo que uno habrá dicho. || ~V. pr. Figurarse: se imaginó que era un sabio.

Así que tenemos dos cosas distintas; que en realidad no son tan distintas como diría Hilary Mantel, escritora de novela histórica. Al fin y al cabo, la historia la escriben los historiadores. Que son seres con gustos e intereses propios. Capaces de omitir a la mitad de la población del registro de hechos comprobables sólo porque no hace otra cosa que…tener hijos[2]. Parece mentira, pero a lo largo de 5,000 o más años de historia humana (escrita) las mujeres no hemos hecho otra cosa que ser bonitas o dar a luz a reyes o casarnos con ellos o seducirlos. Lo que es totalmente ficticio. Pero también…es Historia.

Pero no nos distraigamos. Tenemos la Historia, así con mayúscula, que se ocupa de las cosas “reales” y las historias, que se ocupan de las cosas imaginarias o inventadas. ¿Cierto?

Isaac Asimov decía que lo que hace valiosa una historia de ciencia ficción no es el que invente o pronostique una tecnología dada —de hecho casi nunca comprenden del todo como podría funcionar esta nueva tecnología puesto que no la están inventando sino imaginándola. Lo que resulta valioso de esta “predicción” es que imagina las consecuencias que tendrá dicha tecnología en el futuro.

Y hacía referencia a una historia donde se inventaba un medio de transporte sin caballos que provocaba atascos en las calles de las ciudades, porque las calles no se habían trazado tomando en cuenta el uso de estos vehículos. Así como tampoco se había tomado en cuenta en dónde dejarlos cuando no se usaran, ni el número tan elevado que existiría de estos armatostes.

Sí, así es, hablamos del automóvil. Y el valor de la historia reside en su capacidad de predecir sus consecuencias sociales. Es decir, de suponer que los automóviles generaran atascos y que no habrá estacionamientos suficientes para abastecer la demanda de espacio para aparcar.

Con este pequeño ejemplo, yo podría aventurar que la ficción es una historia real —dentro de ciertos límites (en concreto la imaginación)—  a partir de una simulación mental de patrones , personas, hechos o deseos.

¿Real? Si. Si una historia no puede concebirse como real dentro de la simulación, fracasa totalmente como historia. Incluso una historia con un escenario real, personajes históricos, personajes basados en una noticia o una novela histórica seria; sólo existe dentro del esquema de la suposición o simulación. Nadie puede afirmar 100% que pasaba por la cabeza de Enrique VIII cuando decidió convertirse al protestantismo —¿quería nada más divorciarse de la esposa fea y vieja? [3]. Ni siquiera mirando los documentos o leyendo su diario (si es que tenía uno, no lo sé). Ni siquiera un video es 100% infalible porque no lo muestra todo y existe una discrepancia de mili-segundos entre lo que sucede y lo que graba. Entre uno y el otro ángulo de la cámara. Es decir, que no podemos afirmar del todo que se trata de la “realidad”.

Por otra parte, ¿cuántas veces no hemos rechazado una historia porque no nos convence como “creíble”? Es decir, que no puede funcionar como algo real dentro de su simulación.

Una historia es un juego. Un juego donde se le cree al escritor. Cuando niños, jugábamos. Y nos creíamos que la montañita de piedras era un castillo y el perro al lado nuestro el lobo que quería devorarnos. Como adultos nos prestamos a este juego de leer/ver y pensar que lo que dice el autor es real (dentro de la simulación). Cuando el autor no es capaz de hacernos creer que lo que dice es real, la historia que nos cuenta deja de interesarnos porque resulta falsa. ¿No lee uno El club Dumás creyéndose que de verdad existe el diablo? Sueltas el libro y vuelves a ser tan ateo como siempre…bueno, uno que es ateo.

Las próximas entradas las dedicaré a analizar la información del sitio del modo en que este la distribuye; qué es como sigue a continuación:

Parte 1. Comprender algunos errores básicos de la ficción.

Parte 2. Prepararte para escribir ficción.

Parte 3. Escribir tu obra de ficción.

Parte 4. Revisar tu obra de ficción

Parte 5. Enviar tu obra de ficción: que no voy a analizar por obvias razones…

Por hoy, esto de hablar de la historia y la realidad me han dejado hecha polvo. Mi hámster protesta porque últimamente está haciendo horas extra. ¿Quieren aprender más sobre cómo escribir? Comenten, sus comentarios son un diálogo entre nosotros que nos permiten  establecer prioridades y realidades. O, simplemente, echarnos porras.

CONTINUARÁ…


[1] Big Choma es por lo regular Cropo pero ante su deseo de ser nombrado y mencionado por su seudónimo, hay que hacer el cambio. Además, me encanta decir que ¡somos amigos!

[2]La idea no es mía, la escuché en el Podcast sobre 100 women. Women History Hour sobre como el escaso o inexistente número de historiadoras ha creado esta falta de datos que reflejan una visión histórica tendenciosa del mundo. Lo único que hago es usarla para demostrar que dividir lo real de lo imaginario es un poco «complicado» y no se puede  hacer diciéndonos que es algo «obvio». La realidad es una de esas cosas que se pueden discutir hasta el cansancio…eso creo.

[3] ¿Enserio? Los hombres así suelen tener amantes, ¿para qué el divorcio? Es decir, la única forma de saberlo habría sido enviandolo al psiquiatra…

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Cómo escribir ficción

Cómo escribir ficción en diez pasos: proceso comparativo con un sitio muy popular en dos tomas

TOMA 2

  1. ¡Sé creativo! La imaginación no tiene límites. No dejes que otros se roben tus ideas: Sarah Domet en “90 days to your novel” dice que nunca escribamos la primera idea que tengamos.  Enfatiza la importancia de hacer una lluvia de ideas y tomar la cuarta o la quinta…lo que es muy similar a lo que decían los maestros de la “Casa Abierta al Viento”[1]: “nunca se queden con la primera idea”. Pero…¿qué sucede si la primera idea es esa que se te ocurrió mientras leías otro libro, hacías jardinería o escuchabas una canción? La idea que conecta el punto A con el punto Y, que no parecen tener relación entre sí. Al parecer, las ideas más creativas no son las que llegan cuando te pones a empollarlas sino cuando no estás pensando de modo recurrente en LA IDEA.  Ejemplo: a ver si saben de dónde proviene esto: “Aquél a quien no nombramos”[2].
  2. Obtén una idea. Simple, puede llegarte en un sueño o incluso con un evento cotidiano que has notado: De nuevo Sarah Domet. Ella dice que necesitamos revisar una idea pues las hay que a primera vista parecen geniales pero, desafortunadamente no te dan para un libro. Y, en cierto modo es así. Una novela requiere de un conflicto lo suficientemente grande como para explorarlo. Un cuento puede limitarse a una narración descriptiva de un acontecimiento o, en ocasiones y si es para niños, no necesitar de un conflicto. Robert McKee en “El guión. Story”,te dirá que para un guión, hace falta una idea controladora. Ronald B. Tobías de “20 master plots” te dirá que es necesaria la estructura. La realidad es que una idea sola no será suficiente
  3. Escribe tu idea. No importa que tan estúpida suene: Cathy Birch en “The creative writer’s workbook” te dirá que tengas un cuaderno de trabajo donde apuntes todas tus ideas y relaciones posibles con esa idea. Además de escribir tu idea, tendrás que hacer descripciones o tablas para definir tus personajes. Algunos autores dibujan mapas para orientarse dentro de su mundo. Otros, hacen un verdadero mapeo estructural por escena. Así que escribir la idea no será la única cosa que tendrás que hacer antes de empezar. Y a pesar de todo esto; es cierto. Escribe tu idea sin importar que tan estúpida suene. Todos los libros son chorradas después de todo.
  4. Trabaja con los detalles y la historia principal: continuación del número 3.  Un escritor tiene un cuaderno de trabajo donde apunta toooodas las pequeñeces, hace garabatos, establece conexiones entre la idea primaria y las que van saliendo. Apunta lo que debe investigar y/o su lista de prioridades. El sitio al que estoy emulando en esta entrada dice que hagas preguntas. Sí, hazlas. El mismo tipo de preguntas que te harías tú al leer una historia y todavía el doble. Tú debes saber cosas que tus lectores no. El número del zapato de la heroína o su color favorito; aunque nunca jamás lo menciones en la historia.
  5. No le copies a otros autores. Sé tú mismo: en este blog…hemos visto como copiar a otros autores no es necesariamente malo, siempre y cuando lo que copies no sea su forma de expresión ni sus ideas con copy-paste. La forma en que un autor determinado utiliza la estructura para llevarte a donde quiere es algo que muy probablemente, tendrás que copiar al principio pues tu manera única e irrepetible de escribir todavía no existe (sí es que eres nuevo en esto). Eres un bebé que ni siquiera sabe como ordenar sus ideas. Así que deja a un lado tu arrogancia y copia un poco…estructuras, estructuras nada más. Por el contrario, si eres un escritor que ya cuenta con una voz propia, copiar a otros, ya no te sirve. Lo que te sirve es analizar como lo hacen y ver sí puedes añadirle algo nuevo.  Mi cerebro me dice que si estás aquí es porque sabes que necesitas ser tú mismo pero no sabes cómo, embrollas las cosas o te ríes como loco leyendo lo que se me ocurre. Puede ser que te identifiques.  O también porque los lunes de patchwork alivian la regularidad de todos los días. O…¿qué carámbanos sé yo de tus gustos? A menos que opines…
  6. Decide si lo que quieres es una historia corta o una novela. ¿Cuántas páginas?: Si bien es cierto que existe un estándar allí afuera, también lo es que no siempre se mide en páginas. De acuerdo con el concurso o la editorial, deberás escribir un número de páginas determinado o un determinado número de palabras promedio. Y eso, al principio, no es tan importante. Concéntrate en escribir una buena historia. Porque para llenar 80 páginas de cuentos se necesita más de una historia. Y para una novela, cada escena es como una mini-historia. Así que ¿por qué estresarte poniéndote un límite de páginas?  Y recuerda, el mejor amigo de un escritor se llama delete, de un dibujante supr y de un diseñador 3D o ingeniero no sé qué será pero seguro que también tienen que borrar cosas innecesarias.
  7. Escribe un borrador: a excepción de Isaac Asimov, que prácticamente escribía historias de un tirón y sin necesidad de edición…todos los demás escribimos lo mejor que podemos y luego…lo mandamos a la basura y reescribimos.  Haz lo que puedas hacer. Ya irás puliendo esto de la longitud.
  8. Checa la ortografía. Si no sabes cómo escribir una palabra búscala en el diccionario o pregunta: este es un tema controversial. Xavier Velasco, escritor mexicano, dice que la mala ortografía es como tener pellejitos de frijol en los dientes porque no puedes tomar en serio a nadie con pellejitos de frijol en los incisivos[3]…pero luego vas al museo y escuchas a un probable crítico literario hablar con fruición de quién sabe qué mujer argentina que escribió un libro usando la b en vez de la v; encantado como si acabara de encontrar petróleo en su jardín.  Lo que sí es cierto es que puedes, al menos, prender la opción de corrección ortográfica del procesador de texto…porque la ortografía es secundaria a que tan bien eres capaz de organizar tus ideas. ¡Oh! Un escritor necesita aprender y coleccionar palabras rimbombantes para apabullar a sus lectores…olvida eso. Aprendemos palabras para saber cuándo y dónde usarlas. Una palabra bien empleada dice más que cinco mal encadenadas. Así que, por amor a la página…investiga, aprende, busca.
  9. Léelo de nuevo y pídele ayuda a tu familia o un amigo: pero nunca lo hagas más de una vez con la misma persona; después de un tiempo pensarán que eres una lata…no, por algo son tus amigos o familia. Pero es mejor intentarlo cuando ya lo leíste cinco veces.
  10. Vuelve a escribirla con las correcciones: si. Definitivamente, vuelve a escribirlo.

Consejo: este blog trata de responder a la pregunta ¿cómo escribir ficción? paso a paso, sin mucho orden lógico pero si con reflexión y algo de cinismo…y leyendo libros sobre cómo escribir libros y otros libros que no tienen nada que ver o escuchando podcasts de la BBC. Lo que no quiere decir que contenga la verdad y nada más que la verdad. Hilary Mantel diría que la realidad se distorsiona en el instante mismo en el que ya sucedió pues pasará por un filtro: la cámara, el tiempo, tu cerebro y muchas otras cosas. VE Y LEE OTROS BLOGS TAMBIÉN. Sí están buenos, regresas y nos dices.


[1] Debido a que fue construida posteriormente al movimiento estudiantil de 1968 y para evitar que se formaran otras agrupaciones de estudiantes que pudieran cuestionar las decisiones políticas del país; el lugar donde estudié la universidad tiene esta maravillosa frase como burla afectiva para describir la situación geográfica de sus edificios y, la consiguiente predisposición de éstos a dejar pasar corrientes de aire frío. Especialmente por las mañanas. La frase es una adaptación libre del lema “Incalli Ixcahuicopa” o “Casa Abierta al Tiempo” que, en caso de no reconocer, pueden buscar en su motor de búsqueda favorito en caso de que les gane la curiosidad. Claro que desde entonces, ha pasado un tiempo y es posible que la situación arquitectónica ya no sea la misma. Cuando yo terminé la escuela, ya habían acontecido varias reformas y remodelaciones.

[2] No, no es Ha…es de La Comunidad del anillo y El retorno del rey. Ambos hermanos, Boromir y Faramir lo dicen al referirse a Saurón.

[3] No cito porque me estoy tratando de acordar de memoria lo que dijo y a veces, mi memoria falla miserablemente.

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Cómo escribir ficción en diez pasos: proceso comparativo con un sitio muy popular en dos tomas

TOMA 1

Consejos del reconocido sitioSegún Merriam
 1¡Sé creativo! La imaginación no tiene límites. No dejes que otros se roben tus ideasNingún manual para escribir ficción es absoluto, tú estableces tus propias prioridades y proceso de aprendizaje
 2Obtén una idea. Simple, puede llegarte en un sueño o incluso con un evento cotidiano que has notadoSiempre, siempre, siempre; ten a la mano dónde escribir y apunta cuando tengas una idea. No importa sí es análogo o digital.
 3Escribe tu idea. No importa que tan estúpida suenePlagia…estructuras, estructuras nada más.
 4Trabaja con los detalles y la historia principal. Crea personajes únicosDesde ahora no existe la lectura recreativa, deberás analizar TODO lo que leas, veas o juegues. ¿Qué funciona? ¿Qué no funciona?
 5No le copies a otros autores. Sé tú mismoAprende a mentir y exagerar, no en la vida real pero sí en papel o en la pantalla. Este blog no fomenta el crimen…excepto el de escribir. Sí eso es un crimen.
 6Decide si lo que quieres es una historia corta o una novela. ¿Cuántas páginas?Sé tú mismo.
 7Escribe un borradorDale detalles a tus personajes y hazlos tan llenos de faltas como llenos de virtudes puedas
 8Checa la ortografía. Si no sabes cómo escribir una palabra búscala en el diccionario o preguntaEscribe TODOS los días pero toma las cosas con calma si tu trabajo o la vida real se interponen.
 9Léelo de nuevo y pídele ayuda a tu familia o un amigoAprende a tirar a la basura. Por mucho que te guste una escena, si no tiene sentido…ELIMINALA
10 Vuelve a escribirla con las correccionesDiviértete.  Aún sí el proceso te hace repelar, querer lavar la ropa o limpiar la arena del gato; si no te diviertes escribiendo, nadie querrá leerte. Este punto y el no. 1 son intercambiables en su posición.
El sitio se llama Wik…w

Esto es una comparación. Ahora viene el por qué los consejos del sitio popular sí te sirven, después de todo pero eso será…en el próximo capítulo

CONTINUARÁ

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De la exactitud en la descripción del personaje

Hay descripciones más profusas que otras. Y de esto creo que los dibujantes de cómic se van a reír de mí; ellos no sufren por tener que describir al personaje, sólo dibujan. Los de guión van a desesperarse pues este es un tema delicado; ellos no escogen a los actores/actrices —aunque si describen en términos generales como se ve el personaje y puede que sufran con la tentación de describir casi al detalle algo que debería ser bastante conciso.

A lo que te truje Chencha pues.

Una pincelada escueta en un libro, otra en uno nuevo y Montalbano tiene todo su cabello, es delgado y usa bigote. ¿De qué color son sus ojos? ¿El cabello? ¿Es alto? Todo eso queda a la imaginación privada de cada lector. Si es que resistió la tentación de ver la serie de televisión, porque entonces lo que imaginábamos fue destruido y cedió paso a la imagen en la pantalla. Mi Catarella era todo menos gordo. Es de esta forma que un escritor puede ser vago y sin embargo, despertar la imaginación.

En contraste, los vampiros de J. Ward son altísimos, tan rellenos de músculos como un luchador, poseen una ira salvaje contra sus enemigos pero son toda ternura con sus «hembras» o «machos»[1] —J.  Ward es una escritora incluyente así es que hay por lo menos vampiros hetero y gay. Llevan el cabello largo, en fabulosas ondas rubias, multicolores o lo cortan como soldados. Amén de poseer  ojos de colores fantásticos desde el blanco y el azul Bahamas hasta dos coloraciones distintas al mismo tiempo. Con todos estos detalles, casi podríamos ir a obtener un retrato hablado.

A primera vista, parece que la abundancia descriptiva reside en el sexo del escritor.
Hasta que nos topamos con Annette Levi Willard. O, John Updike. Pues Updike es capaz de describir en términos químicos los colores otoñales de las hojas y crea personajes con peso, manías físicas, manos o pies tan definidos que casi podríamos tocarlos. Sin ser tan gráfico como Ward.

Mientras que Levi Willard en Mi Jane busca Tarzán[2] nos conduce con la misma gracia pero sin tantos detalles visuales. Pinceladitas por aquí y por allá como: la francesa de bonitos senos. ¿Alguna otra cosa?  No, excepto que esta francesa es terriblemente miope y eso sólo me dice que debe tener ojitos un poco saltones[3].

¿Es entonces la nacionalidad?

No. O tal vez sí. Hemingway no describía con esta exuberancia de detalles anatómicos en sus cuentos. Sin embargo si forzando mi memoria a recordar El viejo y el mar, creo recordar que del viejo si hace una descripción más que gráfica y sobre todo anímica.[4] Maria Luisa Alcott, Jean Webster…pero ellas aún con los detalles, nos dan descripciones que no servirían para un retrato hablado contundente.

Parecería que describir con tanto detalle es un producto post-cine de color con influencia directa en  la literatura juvenil como Vampire Diaries[5]. Mario Puzo describe a más de un personaje secundario como si se tratará del principal en una especie de ambientación que te lleva al mundo del crimen por características exteriores.

Entonces, ¿describir o no describirlo todo? ¿Qué es más importante, la exactitud de la imagen o la imaginación?

Supongo que la cosa es un poco similar al dilema de Hamlet. Si asesino al traidor en el momento de la oración, irá al cielo y entonces su crimen quedaría impune. Así que debo esperar el momento propicio.

Es decir, no describas cuando la acción o la imaginación cuenten más que los detalles porque arruinarías la fiesta. Y esto no es una regla, sólo una idea. ¿Ustedes describen con exactitud de fotografía o son parcos? ¿Qué piensan?


[1] A mí no me miren. La autora misma lo encasilla así como resultado de «la biología» que se inventó para estas novelas. Y como es literatura erótica femenina, no es como para ponerse exigente.

[2] Me encanta este libro porque es una historia de amor con una mujer que abandonó el feminismo pero no su valor de ser.

[3] Parece que las personas con miopía muy aguda no sólo corremos el riesgo de sufrir un desgarre de córnea al practicar el bungee sino que, por características morfológicas de la miopía también tenemos ojos saltones (puffy eyes); aunque eso no quiere decir que seamos parientes de los Simpson. 

[4] Hace ya un rato que lo leí y Hemingway no ocupa una posición destacada en mi mini-biblioteca. Lo siento por ser hereje….

[5] Esto de los Vampire Diaries me recuerda mi entrada NO TE LO CREO. Porque en los quince minutos que llegué a ver de la serie —pecado capital, me gustan los vampiros (soy fan de Underworld) — todos en el salón de la protagonista están tan guapos —maestros incluidos— que debieron hacer una criba extraordinaria para reunir a tantos chicos que no requirieran pantalones talla extra ni chicas que no ganarían un concurso de belleza escolar como mínimo. ¿A dónde se fue el talento? Ah. Ser bello es un talento porque requiere la disciplina de cerrar la boca frente a una barra de chocolate y ejercitarse 10 horas al día. No es broma. Yo no tengo ese talento. Me zamparía la barra de chocolate y máximo hago diez minutos de ejercicio al día que es mejor que nada (lo que hacía antes).

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El atractivo fatal de la guerra p3

Finalmente, por supuesto lo que las Artes hacen —y hay muchas otras cosas que hacen y que todos ustedes serán capaces de pensar por sí mismos—es que ayuda o ayuda al menos a mostrar el duelo y la pérdida. Y de nuevo, quiero darles un ejemplo; a pesar de que por supuesto hay cientos, y ese es el de Kathe Kollwitz, la gran pintora y escultora alemana y activista de la izquierda, una activista social. Ella y su esposo vivían en una zona pobre de Berlín dónde él llevaba una clínica para la gente que vivía allí. Tenían un hijo de 18 años. Se ofreció voluntario en Agosto de 1914 para pelear en las fuerzas alemanas y ella no intentó detenerlo, algo que más tarde, se reprocharía a sí misma por el resto de su vida. Se fue el 12 de Octubre de 1914 y murió diez días más tarde. Ella y su esposo jamás dejaron de hacer duelo. Su dormitorio fue dejado tal cual. Cada año cuando era su cumpleaños o hubiera sido su cumpleaños, encendían velas para celebrar su cumpleaños y cada año añadían una vela más para mostrar la edad que hubiera tenido si no lo hubieran matado a los 18. Como ella dijo de su hijo llamado Peter, ella dijo: “Peter era una semilla para ser plantada que no debería haber sido enterrada” Intentó hacer un memorial, experimentó con varias cosas para el cementerio donde su hijo fue enterrado en Bélgica, y lo que finalmente creó —y aún pueden verlo allí— son dos figuras. Ella pensaba tener al chico muerto pero después sintió que era simplemente imposible. El había desaparecido en un vacío. Y como resultado hay una madre doliente con la cabeza inclinada y abrazándose a sí misma y un padre de pie que mira a lo lejos, también doliente. Ambos están allí y están solos, cada uno en su propio dolor.

            Así que las Artes han jugado y son muy importantes y pasan a través de la guerra de una forma muy importante. Y por supuesto nos ayudan a conmemorar la guerra como este museo lo demuestra tan bien. Nos ayudan a darle forma a nuestra memoria de la guerra, nos ayudan a darle forma a cómo recordamos la guerra. Y frecuentemente, hay una tensión en esto porque habrá una versión oficial de lo que las personas piensan que debería ser recordado. Los gobiernos frecuentemente desean enviar un mensaje cuando juzgan y conmemoran la guerra y algunas veces, patrocinan un punto de vista determinado. Siempre hay discusiones por supuesto, sobre como deberíamos conmemorar la guerra, ha habido discusiones desde el 2014 sobre cómo debería conmemorarse la Primera Guerra Mundial. En Bretaña por ejemplo, ¿debería verse como algo que fue necesario y justo o debería mirarse como un completo y derrochador desastre? El gobierno de ese momento sintió que la primera versión era más correcta y que había allí algo importante y creo argumentos públicos interesantes.

Frecuentemente, cuando los gobernante juzgan y dirigen la conmemoración, descubren que las personas empiezan a involucrarse y comienzan, con frecuencia, a suplantarlos y entonces tienes siempre esta tensión entre lo que las personas desearían recordar, lo que todos nosotros desearíamos recordar y probablemente tengamos varias cosas que queramos recordar; y lo que los gobiernos desearían que recordáramos. Déjenme darles un solo ejemplo desde la Gran Guerra, de la Primera Guerra Mundial. En Whitehall hay un cenotafio. Cada año en Noviembre 11, colocan coronas[1]. Un cenotafio es una tumba vacía. Es un memorial para aquéllos muertos cuyos restos están en otra parte, y por supuesto; en la Primera Guerra Mundial fue imposible recobrar muchos de los restos de quiénes murieron puesto que fueron, literalmente, volados en pedazos.

Inicialmente diseñado por Sir Edwin Lutyens en madera y yeso como estructura temporal para el desfile de la victoria, en julio de 1919, pero de alguna forma el público se lo apropió. El desfile sucedió y la gente siguió llegando. Cientos de miles de personas llegaron de todo el Reino Unido a visitarlo. Dejaron flores y coronas. Por supuesto, para muchas personas era la única esperanza que tenían de conectarse de alguna manera con la persona que amaban y que se había desvanecido en el pantano del Frente Occidental y entonces el gobierno decidió que debería haber de hecho una estructura permanente en piedra.

En Noviembre de 1920, un cenotafio permanente fue revelado. Ese día, el cuerpo de un soldado desconocido fue traído desde el Frente Occidental, a través de las calles a la Abadía de Westminster, y se suponía que debía ser puesto en una tumba allí (donde de hecho está al día de hoy) pero; de nuevo las autoridades tuvieron que cambiar sus planes, tuvieron que permitir la participación pública. La tumba se dejó abierta por dos semanas y el ataúd estuvo allí. Un millón, veinticinco mil personas (one and a quarter million) hicieron fila frente a éste —muchos de ellos sollozando, otros llorando. Era una acto de duelo colectivo que el gobierno, creo, estuvo forzado a conceder.

Y he visto lo mismo recientemente. Sí van al Monumento a los veteranos de Vietnam en Washington, esa maravilla que verán que la gente va y pone su propia ofrenda —a veces un osito de peluche; algunas veces una botella de cerveza que era a lo mejor, la cerveza favorita de un soldado—y creo que es una cosa muy buena que tenemos esta combinación de conmemoración oficial y no oficial.

En toda Bretaña y Francia y mucho del mundo occidental, después de la Primera Guerra Mundial, la gente construyó monumentos en sus aldeas y pueblos, Eventualmente algo así como 60,000 de ellos en la GB…Gran Bretaña y Francia nada más. El obelisco era popular porque era fácil de hacer y barato, pero la gente también levantó edificios útiles, levantaron clínicas, bibliotecas, jardines, fuentes. En la aldea de mi abuela en Gales del Norte hay algo llamado el Monumento-salón Criccieth donde fui una campanilla azul regordeta y algo resentida, en un desfile de la victoria en 1946.

Así que, parte de lo que hacemos con la conmemoración y con las Artes en esa famosa frase “olvidemos”. Estamos pensando en recordar lo que la guerra significa, estamos intentando preservar alguna recolección de ella para las generaciones futuras. Tal vez hay una esperanza interna que ellas no sufrirán lo que esas generaciones precedentes sufrieron. Y así, preservamos los campos de batalla, tenemos tumbas de guerra —las imperiales y las de la Commonwealth[2]. Soldados de todo el Imperio Británico fueron enterrados allí donde cayeron, alrededor del mundo y creo, de forma muy marcada que no hubo distinciones de rango en esas tumbas en esos cementerios.

Y también, en el desenlace de la Primera Guerra Mundial, fundamos museos de guerra, y esto fue algo bastante nuevo pero creo que fue un intento de lidiar con una guerra que fue más grande de lo que nadie hubiera podido imaginar. El Museo Imperial de Guerra en Bretaña fue fundado en 1917. Australia fundó el suyo también en 1917. El canadiense fue fundado en la Segunda Guerra Mundial.  Los museos —y no necesito decírselo a las personas que trabajan aquí— esto puede ser un poco engañoso porque esperamos que sean a la vez monumentos y lugares de educación —en Australia lidiaron con el asunto haciendo simplemente del Monumento un Museo. Simplemente combinaron los dos. También deberemos creo, recordar —y parte de esto viene del desacuerdo  sobre lo que debería haber en los museos y sobre sí son monumentos o lugares de educación y cómo van estas dos cosas de la mano —deberíamos recordar qué el cómo recordamos la guerra cambia. Tendemos ahora a tener un punto de vista particular de la Primera Guerra Mundial ampliamente como una guerra fútil, un desperdicio, una guerra horripilante. Cuando pensamos en la Primera Guerra Mundial pensamos en barro, pensamos en trincheras, en enormes pérdidas de vidas sin una razón aparente.  Deberíamos recordar que no es como la gente, incluyendo a los veteranos, la consideraron en ese entonces. Los cenotafios y muchos otros monumentos de guerra tienen inscripciones para “nuestros gloriosos muertos[3]

Cuando se descubrió el monumento a los muertos de Beaumont-Hamel en Terranova  —este fue el ataque en el que Terranova perdió tantos hombres—el gobierno le preguntó al general que había estado al mando, el General Haig, que descubriera el monumento y, cuando el General murió en 1928, un gran número de veteranos se presentó a hacer duelo por él.

Fue sólo más tarde cuando algunas de las novelas anti-guerra y de la poesía anti-guerra empezó a salir que empezamos a pensar de forma diferente al respecto, y entonces siempre debemos recordar que cómo recordamos el pasado cambia con el tiempo y frecuentemente, refleja nuestras preocupaciones. Para Canadá, el Monumento de Vimy ha cambiado su significado. Fue erigido donde Canadá tuvo una victoria y dónde los canadienses pelearon por primera vez como una unidad, y cuando fue abierto en 1936; la gente habló de tierra embrujada, de tierra santificada, santificada por los sacrificios de quiénes habían muerto. Creo que ahora, cuando vamos a Vimy, lo vemos más como un monumento al duelo por los muertos de esas guerras y la futilidad de esa Guerra. Es difícil saber porque recordamos como lo hacemos. Yo pensaría si me hubieran preguntado en los 70’s que estábamos empezando a olvidar la Primera Guerra Mundial. En Australia, muy pocas personas asistieron al Servicio de Madrugada en el monumento memorial de Canberra, en el aniversario de Gallipoli[4]. En Bretaña, en los 80´s, hubo menciones a eliminar el Día del Recuerdo en las iglesias y concluir con las ceremonias del 11 de Noviembre, y aún así de alguna forma hemos revivido el interés en la Primera Guerra Mundial y ahora se ha convertido en algo que, sin duda en algunos países pero no todos, celebramos.

Lo que encuentro maravilloso de la forma en que hemos conmemorado la Primera Guerra Mundial es que parte de ello ha sido transnacional, y así hay un museo en Francia, cerca de Verdun, una de las grandes batallas francesas que trata de mostrar la Batalla del Somme desde el punto de vista alemán, francés e inglés y pienso que eso es realmente muy importante.

Así que los dejaré con una pregunta: ¿qué tanto tiempo seguiremos o qué tanto tiempo deberíamos seguir recordando y qué tanto cambiarán nuestros recuerdos de nuevo? Y ¿deberíamos seguir pensando en la guerra en sí misma? ¿Debemos seguir tentando los misterios de la guerra —su horror y su belleza, su vileza y su nobleza, su chabacanería y su exaltación, su devastación y si desperdicio y su estímulo al cambio? ¿Por cuánto tiempo debemos continuar juzgando e intentando comprender la Guerra? Creo que debemos hacerlo. Creo que debemos hacerlo porque en su comprensión algo acerca de ser humano —nuestra habilidad para organizarnos a nosotros mismos, nuestras emociones y nuestras ideas y nuestra capacidad para la crueldad así como para el bien. Peleamos porque tenemos necesidades, porque deseamos proteger lo que consideramos querido o porque podemos imaginar haciendo mundos diferentes. Peleamos porque podemos. Pero esa larga asociación de la guerra con la sociedad podría estar llegando a su fin —o quizás debería—no porque por desgracia hayamos cambiado, sino porque la tecnología lo ha hecho. Con nuevas y más espantosas armas, la importancia creciente de la inteligencia artificial, las máquinas de matar automatizadas y la guerra cibernética, nos enfrentamos al fin de la humanidad en sí.

Espero que estas conferencias hayan ayudado a entender lo que la guerra significaba en el pasado. Nos tocará a nosotros considerar lo que significará en el futuro. Gracias.

            APLAUSO DE LA AUDIENCIA.

Anita Anand: Otra charla estimulante y provocadora del pensamiento. Podemos tomar preguntas ahora de los espectadores. Tenemos nuestra primera pregunta desde allí.

Richard Balfour: Richard Balfour. Soy abogado en Toronto. ¿Podemos divorciar nuestra forma de ver incluso de los más maravillosos trabajos de arte de guerra desde el punto de vista que expresan? Por poner un ejemplo: ¿Y si la Guernica hubiera plasmado un bombardeo republicano o el Réquiem de Guerra hubiera hecho duelo por la derrota nazi? Y si no podemos ¿derrota la guerra al arte?

Anita Anand: Esa es una buena pregunta

Margaret McMillan: Sí es una magnífica pregunta y tengo que pensarlo por un momento. ¿Puede el gran arte salir de cosas que desaprobamos? Sí creo que sí. Quiero decir que si piensan en las estatuas triunfales que los romanos hicieron de sus guerras que, con gran frecuencia, mostraban una gran crueldad pero aún así lo que producían era de gran belleza; y una de las últimas cosas que Richard Strauss escribió, Los Metamorfoseados, que creo que podría escucharse como una pieza extraordinaria de música. Quiero decir, los musicólogos han argumentado que también critica a los nazis pero no es claro que lo haga. Y sí, pienso que si hubiera un bombardeo republicano y un artista Español del lado de Franco y hubiera hecho una pintura como la Guernica, creo que probablemente lo miraríamos como gran arte.

Y esto podrá ser idealista pero  —quizás el gran arte trasciende de las circunstancias particulares y puede mostrarnos el sufrimiento universal humano[5]. Tendré que seguir pensando en ello.

Anita Anand: Es una pregunta muy interesante porque ¿no es el objeto sino el tiempo lo que te permite pensar que es un gran objeto de arte? Por ejemplo, en América estamos viendo un debate actual muy reñido sobre las estatuas confederadas y el arte confederado, que para algunas personas es arte y para otras una horrible realidad del sufrimiento que no tiene mucho tiempo para ciertas personas. ¿Es esa la diferencia entre digamos Strauss y lo que pasó allí, la distancia de la experiencia?

Margaret MacMillan: Ha habido muchos debates entre sí deberíamos derribar o dejar, y he llegado a pensar que tiene que ser una decisión caso por caso. Y las estatuas que fueron puestas en el sur de América, los soldados confederados, un montón de éstas fueron puestas recientemente. Fueron puestas durante los 50’s cuando el Movimiento por los Derechos Civiles empezaba y fueron puestas deliberadamente para decirle a  los negros Americanos, los Africanos Americanos viviendo en el sur, nosotros ganamos y ustedes perdieron y ceo que esa estatuas deberían ser derribadas sin importar su belleza.

Pero es cierto que la distancia crea una diferencia. Quiero decir, vean estas hermosas pinturas mogoles de batallas, que muestran batallas que causaron una gran crueldad en ese entonces; y las miramos como obras de arte porque no conocemos realmente el contexto y entonces, no nos sentimos obligados a tomar partido. Y miro algunas de estas pinturas triunfales —quiero decir el Napoleón cruzando los Alpes de David, que es una extraordinaria obra de arte. Cuando piensas en la miseria que Napoleón llevó a Europa, no debería conmemorárselo, pero miras la pintura y dices que es una gran obra.

Es decir, tenemos el mismo problema con Wagner. Saben que si miramos los puntos de vista de Richard Wagner, son muy frecuentemente retrógrados, comúnmente los encontramos horribles, su anti-Semitismo es algo que consideramos horrible, pero escribió música tan maravillosa. Y siempre va a ser complicado y siempre nos encontraremos con esta tensión entre quién lo hizo, lo que se muestra y la cosa en sí misma  y nunca lo resolveremos realmente, pero creo que eso es parte de la complejidad de ser humanos y lidiar con las Artes.

Nick Panter: Hola. Nick Panter, solo un ciudadano canadiense, y gracias por hacer esto. Una forma moderna del arte que he visto en televisión —una nueva forma de arte que también nos ha llevado a YouTube y cosas así y la televisión tiene entretenimiento pero también solía tener (algunos dirán) o todavía tiene integridad periodística, pero lo que estamos viendo es la convergencia de los dos. ¿Te encuentras con que la nueva forma de hacer periodismo, que está de moda y puede verse como una forma de arte en la televisión; está exacerbando o diciendo comentarios sobre la marca de Caín y justo esos conceptos de guerra que tiene la gente por ver esos shows en la televisión?

Margaret MacMillan: De nuevo es difícil. ¿Desensibiliza a las personas? ¿las hace menos deseosas de confrontar los horrores de la guerra? Y lo que encuentro que falta en muchas de las noticias de televisión actuales es la disminución de la capacidad de las televisoras para tener gente transmitiendo desde locación y. Y que frecuentemente tenemos gente cubriendo conflictos que realmente no saben…especialmente conflictos complejos. En otras palabras, si miras lo que pasa en Irak y Afganistán donde tienes estas partes móviles y gente cambiando de bando y diferentes ideologías yendo y viniendo. Creo que necesitas gente con profundos conocimientos locales. Y creo que nuestros medios, creo —parcialmente la televisión y sus noticias…la prensa impresa también…simplemente no tienen la capacidad ya de hacerlo y creo que todos perdemos como resultado.[6]

Anita Anand: Margaret, hemos hecho muchas millas con la Marca de Caín. Hemos viajado a lugares que han visto la guerra muy recientemente, otros que han visto un largo periodo de paz. Escuchando todas las voces que has oído, pensando en todas las cosas que has pensado ¿dónde estamos ahora?

Margaret McMillan: Creo que estamos, como frecuentemente lo estábamos en el pasado, chapoteando en el lodo. Hay muchos de nosotros que preferiríamos no ver otra guerra, pero también creo (muchos de nosotros) reconocemos que a veces la guerra vienen lo quieras o no, Espero sinceramente que no y no creo que urgiría a las personas a examinar la guerra porque es algo glorioso, sino porque creo que si no la examinamos no creo que tengamos la capacidad de entenderla. No creo que estudiar la guerra es asumir que es buena, asumir que siempre estará con nosotros, pero es algo que debemos confrontar y necesitamos juzgar y entender porque, si no la entendemos; como podemos mirar al futuro con la esperanza de de evitarla una vez más.

Tantas guerras en el pasado las hemos comenzado por afrentas a nuestro orgullo, honor. Es decir, saben que pensamos que somos adultos, pero frecuentemente nos comportamos como adolescentes. ¿Saben? Si examinan lo que se decía en las capitales europeas en 1914, decían cosas como “no podemos dejar que nos hagan esto”. No es diferente, no me lo parece, cuando lo miras realmente de cerca, de las peleas entre pandillas callejeras. La gente no quiere ser deshonrada y en algunos casos, preferiría morir que ser deshonrada, y creo que tenemos que entender eso y juzgar y lidiar con ello y persuadirlos de que hay otras formas de tener honor y otras formas de evitar el deshonor.

Anita Anand: No puedo pensar en una mejor nota que dejar. Gracias por tan memorable y provocativa serie. Todas las conferencias de la serie están disponibles en el sitio Reith vía sitio web de Radio 4y hay montones de información sobre conferencias anteriores también. Muchas gracias a nuestros anfitriones del Museo de Guerra, la audiencia y gracias especialmente a la conferencista Reith del 2018, la Profesora Margaret MacMillan.

APLAUSOS.


[1] ¿O serán guirnaldas? En México es usual la corona, una gran rueda creada con flores sobre una estructura rígida mientras que; según he visto en las películas, la guirnalda es igual una rueda pero sin un soporte, los tallos van entretejidos y es más usual como forma de entretenimiento para niños y jovencitas que como adorno mortuorio. En fin, un adorno con flores.

[2] Una asociación de estados soberanos bajo un juramento de fidelidad más o menos vinculante hacia la corona Británica.

[3] «Pero he sufrido heridas demasiado profundas, Sam. Intenté salvar la Comarca y la he salvado; pero no para mí. Así suele ocurrir, Sam, cuando las cosas están en peligro: alguien tiene que renunciar a ellas, perderlas, para que otros las conserven» J. R. R. Tolkien. El retorno del rey. Capítulo 9. Frodo a Sam para despedirse de él frente a los Puertos Grises. No sé si Tolkien se refería a la Primera Guerra Mundial con esta frase, pues estuvo en esa guerra, en las trincheras y por lo que he oído; debió ser tan espantosa que los pocos hombres que regresaron de ella, debieron haber muerto en parte allí. Y aún así, debieron creer que lo que hicieron no fue en vano y que defendieron algo.

[4] Ciudad de la Turquía europea.

[5] En esto coincide con Robert McKee en “Story. El guión.” Para McKee, la gran historia trasciende el trasfondo histórico.

[6] La rapidez de internet y la irresponsabilidad de Twittear o publicar en FB han causado la quiebra de empresas como Reuters, que al menos si no tenían expertos si tenían operativos en todo el mundo. Hoy día, ya ninguna televisora puede pagar eso. Aunque esta es sólo mi opinión. Pudiera haber otras causas.

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Cómo escribir ficción

El atractivo fatal de la guerra p2

Y ha habido usos muy específicos de las Artes en la guerra. La música por ejemplo. Antes de las comunicaciones modernas en el campo de batalla, era muy difícil comunicarse, muy peligroso. Si enviabas corredores, frecuentemente los mataban y los mensajes podían no llegar. Y así, los instrumentos musicales podían usualmente llegar a la distancia —cosas tales como trompetas, cornetas, tambores, gaitas. Podían ser usadas para marcar el paso para los soldados que marchaban a la guerra; para llamarlos a las líneas enemigas; para llamarlos a la retirada. La Armada británica incluso tenía señales especiales para indicar a aquéllos en batalla si lo que se acercaba era la infantería o la caballería. Y así había usos específicos de las Artes en la guerra.

En las regulaciones para los rifles de la Infantería británica, en las Guerras Napoleónicas, había una lista de mensajes con instrumentos musicales que se podían dar durante la batalla, y por supuesto, siempre había un impacto psicológico. Si escuchabas las gaitas viniendo hacia ti desde el otro lado, era absolutamente terrorífico. Hay una cita magnífica que encontré de un veterano británico de la Guerra Española en las Guerras Napoleónicas que sobrevivió a Waterloo, y que para este punto debía ser de hecho, un soldado bien curtido. Y el dijo “La artillería francesa abría fuego y eso ya era bastante malo, y entonces oíamos los tambores franceses tocando la señal de carga” Y el dijo —y eso era alguien que había estado en más de una gran batalla —“Este era un sonido que pocos hombres, sin importar lo valientes que fueran, pueden escuchar sin sentir de alguna forma una sensación de descontento” Justo hoy estuve en la galería de arte aquí y estuve mirando algunas de las maravillosas pinturas, y una de ellas sin embargo era otro uso de las Artes —y esto era en la Primera Guerra Mundial: los barcos embaucadores[1]. Un número de pintores muy famosos —y aquí hay pinturas también de barcos deslumbrantes —barcos pintados, barcos de carga o barcos de guerra, con locos diseños para hacerlos difícil de localizar en el mar, para hacer difícil estimar su velocidad y su dirección. Y estos eran, de facto, muy efectivos; si van a la Galería Nacional, pueden ver una maravillosa pintura de un barco embaucador.

Y entonces, por supuesto, siempre hemos tenido en la guerra escritores que escriben cosas para alentar a la gente a enlistarse, a mantener el espíritu en alto, escribiendo propaganda. Thomas Hardy, el gran poeta británico, quién tendía a ser alguien que no soportaba la autoridad, cuando empezó la Primera Guerra Mundial escribió una cancioncilla —diría que no una de sus mejores pero déjenme leérselas: “La necesidad de Inglaterra somos nosotros; su angustia nos dejaría remordiente consciencia: nope. Vemos bien lo que hacemos. ¡Aunque algunos no! La victoria corona al insobornable”.

            Así que las Artes han jugados un papel muy específico en el rol de la guerra y algunas veces las personas han atacado las Artes desde el otro lado. En la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, Saint-Saens, Camille Saint-Saens, el compositor francés y otros formaron algo llamado La Ligue Nationale pour la defense de la Musique Francaise para intentar e impedir toda representación de música alemana en Francia. Esta, se decía, socavaría la moral francesa.

            Por supuesto lo que las Artes han hecho —y esto de nuevo es algo que ha pasado a través de los siglos —es distorsionar la realidad de la guerra. Si ven pinturas, por ejemplo de campos de batalla del siglo XVIII, éstos están con frecuencia muy ordenados y limpios. Hay unos cuántos cuerpos decorativos por aquí y por allá en el campo, sin sangre, ni entrañas saliéndose, ninguna de las cosas que verías realmente en un campo de batalla.

Los Mogoles[2] tenían maravillosas pinturas. Hacían libros conmemorativos después de grandes batallas, que en ocasiones mostraban las matanzas, las batallas, las armas, los soldados, la caballería, los cadáveres y todo estaría bellamente pintado y y sería muy decorativo y jamás tendrías la sensación de que en realidad, hubo sudor y pelea y muerte en todo esto. Y cuando terminaban las guerras, por supuesto, llegaban las Artes en triunfo, para mostrar el lado ganador, para crear las estatuas, crear las pinturas, crear los monumentos que fijarían en la mente de las personas que su lado había ganado y el otro había perdido.

            Pero seamos justos con las Artes, porque no sólo se las ha usado para la propaganda, no sólo se las ha usado para llamar a la batalla o triunfar al final. También han sido muy buenas en mostrar las ambigüedades, creo[3], los muchos sentimientos confusos y las muchas situaciones de la guerra. Sólo daré un ejemplo de la que creo como una de las grandes obras de Shakespeare, y es Enrique V, y hay tres discursos distintos a los que me gustaría referirme. El primero es de Enrique V mismo mientras trata de exhortar a sus tropas a atacar el rodeado pueblo de Harfleur una vez más. Es un discurso famoso, probablemente lo conocen todos, y empieza: “Una vez más a la refriega, queridos amigos, una vez más o tapiar la empalizada (close the wall up) con nuestra inglesa muerte”[4] Y es uno de los discursos más alentadores y pueden ver que está exhortando a los hombres a pelear y muy probablemente a morir.

            Y entonces hay otro momento, más tarde en la obra, la noche de la batalla de Agincourt y Enrique V mismo va a través del campo de sus soldados escuchando lo que dicen. No saben que es el rey. Y un soldado común le dice, mientras hablan de la batalla por venir en la mañana, “Tengo miedo que haya unos pocos que mueran bien que mueran en batalla.[5]” Y luego la escena final —y está en la última parte de la obra—es cuando el Duque de Borgoña, el alguacil/condestable de Francia, habla de lo que la guerra le ha hecho a Francia y hace duelo por la desolación y la crueldad que la guerra ha traído a su país. Y sólo lo leeré, sólo un pedacito, porque creo que ilustra un poco de lo que le hace la guerra a los civiles y a la sociedad. “Y mientras nuestros viñedos, tierras de barbecho, pastizales y cercados; defectuosos en sus propias naturalezas, se vuelven salvajes. Incluso nuestras casas, nosotros mismos y los niños hemos perdido o no aprendido por falta de tiempo. Las ciencias que deberían volverse nuestro país, pero crecieron como salvajes —como lo soldados lo harán. Que nada hacen pero meditar en sangre[6]

También tenemos por supuesto a las Artes mostrando, como nos muestran las ambigüedades, la belleza como lo hizo A. Y. Jackson y Felix Vallottin también en su hermosa pintura Verdun, pero también en las Artes plásticas las Artes visuales muestran el horror de la guerra, y sólo quiero darles un par de ejemplos y serán capaces de pensar por sí mismos. Pero creo que una de las más gráficas y terroríficas representaciones del horror de la guerra son los desastres de Goya causados por la Guerrilla, la Guerra Pequeña como se la llamó, en la que los españoles lucharon contra los franceses en las guerras napoleónicas, y lo que muestra es el salvajismo de ambos lados. Él realmente no escoge un lado sobre el otro. Por ejemplo, en su terrorífica pintura Bestias salvajes, muestra mujeres, una con un bebé en el brazo, matando soldados franceses. En otro, titulado Bárbaros, muestra soldados franceses disparando a un monje atado a un árbol mientras otros soldados observan con indiferencia este espectáculo.

            Fotografía, cuando comenzó a hacer su aparición en el campo de batalla, se convirtió en el nuevo medio para transmitir algunos de los horrores de la guerra. En la guerra Civil de los EU, se hizo consciente a la gente, quizás por primera vez, de lo espantosa que puede ser la guerra. Es difícil comprender la guerra sí estás lejos de ella pero la fotografía puede hacerlo comprensible.

            En 1862, en la batalla de Antietam, que es creo el más sangriento día de la guerra civil, se tomó una fotografía famosa —bueno un número de ellas—pero se tomó una muy famosa de los cuerpos de los muertos caídos tras la batalla, y literalmente llegaban hasta el horizonte; no puedes ver dónde terminan estas batallas.

            La batalla del Somme. Se hizo una película de la Batalla del Somme en 1916, que recreo —de hecho casi toda en Hyde Park—como fue la guerra de trincheras, pero de hecho sí mostró algo de lo que fue, y algo así como un cuarto de la población total del Reino Unido la vio en las primeras seis semanas de exhibición y se horrorizó por lo que vio. Y una de las razones por las que la opinión americana o gran parte de la opinión americana se volvió contra la guerra de Vietnam fue porque la guerra se televisó y llegó al hogar de muchas personas y pudieron observar lo que sucedía.

            La primera guerra mundial, las autoridades trataron de controlar lo que era visto y los pintores intentaron resistirse y lo fotógrafos intentaron resistirlo. Una de las cosas curiosas que creo sobre la Primera Guerra Mundial —y pienso que más que una especie de predicción es una coincidencia, pero es difícil pensar que no lo es—era que los artistas en Europa estaban desarrollando estilos que concordaban perfectamente con los despedazados campos de batalla incluso antes de que la guerra estallara. El cubismo, futurismo, expresionismo, todos estos estilos nuevos que estaban experimentando las personas eran espantosamente aptas para lo que estaba a punto de suceder en Europa y lo que estaba a punto de sucederle a los soldados europeos y lo estaba por sucederle a los campos de batalla europeos. Y algunas de las pinturas permanecen con nosotros yo creo que para perseguirnos. John Singer Sargent, pintor de sociedad, hombre reconocido por sus hermosos retratos, fue persuadido de ir a los campos de batalla en 1918. Trabajó allí con acuarelas y más tarde fue y pintó una de sus más famosas pinturas llamada Gaseados, y era simplemente de aquéllos soldados que habían sido gaseados y que estaban alineados —muchos de ellos ciegos por supuesto—para ser tratados.

Un número de pintores se metió en problemas por hacer esto. El pintor alemán Otto Dix pintó una terrorífica y gráfica pintura —ya no podemos verla, desafortunadamente —de cuerpos descomponiéndose después de la batalla llamada La Trinchera. Los nazis despreciaron la pintura. Lo denunciaron como un degenerado y cuando llegaron al poder, quemaron la pintura. La guerra ha sido frecuentemente rechazada por las Artes —y por supuesto podemos pensar en un número de ejemplos pero quiero mirar a una de las más famosas pinturas del siglo XX por un momento y esa, por supuesto es la pintura que Picasso hizo de la Guernica[7]. Abril de 1937, un pequeño pueblo en el país Vasco, importante para los vascos porque allí había un árbol sagrado donde frecuentemente se reunían en sus concilios. Era un símbolo de la independencia vasca o al menos, de la autonomía vasca, famosa en su historia. Tenía 7,000 habitantes, este pequeño pueblo. No tenía ninguna importancia militar. Y la fuerza aérea alemana, en una de las primeras ocasiones en las que se bombardeaban civiles desde el aire, dejó caer 45,359 kilogramos (100, 000 libras) de explosivos en Guernica. Mil quinientas personas murieron, una parte importante de la población. El general Franco, el líder fascista español, declaró más tarde que los vascos lo habían volado ellos mismos. A Picasso ya se le había encargado una pintura mural para el pabellón español en la Feria Mundial de París y encontró entonces el tema. Había estado dudando que pintar y pintó esta obra realmente rápido. Y se ha convertido en una de las más memorables del siglo XX. Muestra el caos. Muestra caballos y personas volando en pedazos y gritando. Hay una mujer con un niño muerto. Es importante de varias maneras, parcialmente porque muestra el impacto de la guerra en los civiles en el siglo XX.

CONTINUARA…


[1]Dazzled ships en el original. Se refiere al camuflaje disruptivo (dazzle camouflage) atribuido al británico Norman Wilkinson y que consistía en pintar los barcos con patrones a rayas en color contrastante para lograr el efecto que menciona McMillan. Los he llamado así porque era una lata llamarlos barcos con camuflaje disruptivo.

[2] Según mi Merriam Webster: Indio musulmán de o descendiente de uno de los varios grupos conquistadores de mongoles, turcos o de origen persa. Traducido del inglés, mi Larousse en español considera la palabra como sinónimo de mongol; pero creo que se diferencian tanto por la religión como por el arte.

[3] La profesora MacMillan tiende a decir: “también esto, creo”. Lo obviaré un poco de vez en cuando por razones de dolor de muñecas y porque desluce el efecto en general de sus ideas.

[4] “Otra vez a la brecha, queridos amigos, otra vez, o tapen la muralla con nuestros muertos ingleses.” Traducción de 4 dramas históricos en la edición de André Jaume. Versión de Elvio E. Gandolfo. Mi traducción se da por contexto de lo que dice la Profesora y por desgracia por partida doble no he leído la obra ni soy experta en el inglés de Shakespeare.

[5] “Me temo que pocos de los que mueren en batalla mueren bien” Traducción de 4 dramas históricos en la edición de André Jaume. Versión de Elvio E. Gandolfo.

[6] “Y todas nuestras viñas, barbechos, prados y setos, defectuosos en su naturaleza, vuelven a ser páramos. También nuestras familias, nuestros hijos y nosotros mismos hemos perdido, o no aprendemos por falta de tiempo, las ciencias que convendrían a nuestro país;

en cambio crecemos como salvajes (como los soldados que no meditan en otra cosa que la sangre)” Traducción de 4 dramas históricos en la edición de André Jaume. Versión de Elvio E. Gandolfo. Cabe aclarar que la profesora o confunde al Duque de Borgoña con el Condestable/alguacil de Agincourt o que, existe algún error en la traducción de Gandolfo/la edición. Me costó mucho mirar de arriba abajo y casi leer la obra para encontrar el pasaje y eso que estaba frente a mis narices. De cualquier manera, es asombroso que se lo sepa de memoria.

[7] Vean los documentales de Simon Shama de la BBC El poder del arte. Explican muy bien cómo es que la pintura logra representar esto y es bastante digerible.

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Cómo escribir ficción

Martes de reflexiones atrasadas: conceal don’t feel p3

Acaba de ocurrírseme algo…
¿Y si la regla «muestra, no digas»  está relacionada con esta idea de Harari en que los sentimientos del hombre no contaban hasta poco después del siglo XVII? Y de ahí salió la dichosa regla y no al revés, porque como no contaban no se decían sino que se describía lo que hacía el personaje sin tomar en cuenta que era resultado de lo que sentía. Mmm… ¿Cómo saberlo?