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Cómo escribir ficción

C.L. Clark: cinco cosas que aprendí escribiendo The Unbroken p1

Escribir como estilo de vida

En una fantasía epica como ninguna otra, dos mujeres chocan en un mundo lleno de rebelión, espionaje y poderío militar en las lejanas fronteras de un imperio desierto en ruinas.
Touraine es soldado. Robada de niña y educada para matar y morir por el imperio, su única lealtad es para con sus compañeros conscriptos. Pero ahora, su compañía la ha enviado de vuelta a su tierra natal para detener una rebelión, y los lazos de sangre podrían ser aún más fuertes de lo que ella creía.
Luca necesita un renegado. Alguien lo suficientemente desesperado para bailar de puntillas sobre el filo de la bayoneta entre cumplir órdenes y acuchillar por la espalda. Alguien que pueda incitar a los rebeldes hacia la paz, mientras Luca se esfuerza en lo que de verdad importa: sacar a su tío fuera de su trono.
A través de asesinatos y masacres, tanto en recamaras como en la guerra, Touraine y Luca negociarán el precio de una nación. Solo que algunas cosas no están a la venta

[Promocional del libro incluído solo para que se den una idea y porque así se publica en el blog de Chuck Wendig]

1. Aprendí un idioma

La idea para The Unbroken salió cuando estaba estudiando francés en la universidad. Específicamente cuando estudiaba literatura francófona africana.

Los autores habían escrito sobre su experiencia con el colonialismo, incluyendo su experiencia de escribir en francés en vez de hacerlo en árabe. Que en ese momento deseaba aprender por razones de carrera y académicas como, obtener un diploma en estudios coloniales franceses.

Pero el árabe es difícil de adquirir por tu cuenta sin nada más que unos cuantos tutoriales de Google para dibujar letras. Unos cuantos años después de mis fallidos intentos de aprender solo, abandonando la idea de obtener un doctorado; me ví en mi último año de una Maestría en Bellas Artes en ficción con unos cuantos créditos extras que quemar y una novela que quería estudiar apropiadamente.

Lo intenté de nuevo. El árabe es un lenguaje hermoso, un idioma de poetas y artistas y de algunas de las canciones más bellas que haya escuchado nunca. Es tanto intuitivo como simple y tan complejo como las matemáticas.

Existen multitud de dialectos y la rotación en mi elección de maestros hicieron posible que tuviera contacto con todos ellos — obteniendo como resultado un acento extraño que se gana un montón de cachondeo cada vez que no hablo en árabe formal.

Aquí entro yo con las chorradas. Un consejo a la vez, lee, piensa, rebate, usa.

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Eh, que dos adolescentes de trece años no pueden retener a un hipogrifo a la fuerza

Escribir como estilo de vida

Nope. Si yo tengo problemas sujetando a un lindo borreguito de tamaño borrego (no más pequeño y tal vez si un poquito más grande que un perro San Bernardo…) con la ayuda de mis 154 cm y 56.8 k de peso…un hipogrifo de esos mismos 154 cm a la cruz —suponiendo que la parte de caballo no fuera un pony o un Shire—arrastraría a dos chicos que combinados, no pesaran más de 80 a 90 kilos.

Y esto, aunque indudablemente es un error de la imaginación, comparada contra lo que yo experimenté aquella vez que termine con el trasero en el piso —era eso o que arrastrarán mi dignidad frontal unos cuantos metros o soltarlo y dejar que se comiera lo que no era asunto suyo; es uno de los riesgos que hay que tomar al escribir, diseñar o hacer cualquier cosa.

Al hacer… probablemente nos vamos a equivocar, seguro. Escribir es un hacer en el que uno de los riesgos de tener que usar la imaginación para suplir el conocimiento de primera mano (no se puede uno poner a hacer todo lo que se imagina…) nos pone en riesgo de afirmar que una bala abre una cerradura o un candado cuando en realidad, es más probable que rebote…¿Alguien ha disparado un arma alguna vez contra un candado?

Así que debemos asumir que alguien va a darse cuenta. Especialmente si han leído nuestra historia más de 3 veces. Debemos estar listos para eso. Hay que equivocarse para hacer cosas. Por eso hoy la entrada lleva el hashtag  #¡Mete la pata haciendo chorradas!

Se feliz.

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Deja a las viejitas gritar…al fin y al cabo…

Tu y yo vamos a resolver este pequeño enigma de tarea que consiste en inventar un background sólido y creíble a un personaje.

Primero, vamos a imaginar una persona cercana a ti…No, no me digas quien y tampoco se lo digas a esa persona. Después, vamos a imaginar que se ha metido en líos con la mafia y debe salir pitando. Nosotros, vamos a ayudarlo a crear su perfil de testigo protegido porque somos del FBI. Tiene que ser creíble o nadie va a encontrar a esa persona con zapatos de cemento a menos que draguen el mar…

¡No! Estas son chorradas mías, creo que ya tienes por ahí una idea de novela o historia corta. Desentiérrala del cajón o ve por ella al jardín si es que ya la habías metido en una caja de madera.

  1. Nombre: (déjalo en blanco si no tienes idea, al fin debería ser algo común y pegajoso como Ajab, Katniss, Bridget…o Caleb.) Shalique Shan’ou [¿Existe ese apellido?]
  2. Edad: al momento de su entrenamiento mágico entre 20 y 25 años. Después 34.
  3. Ocupación: vendedora puerta a puerta de suplementos mágicos.
  4. Familia: padre, madre, hermano, una hermanita muerta, Reinhardt como su más que colega menos que novio, algo así como mascota.
  5. Rasgos de personalidad: [esta es la pregunta que menos entiendo….] No soporta ver qué molesten a alguien que no puede o no sabe defenderse, ama comer pero no se atiborra y naturalmente que tiene el velo que le regaló su mamá escondido en un cajón pues no acepta la idea de usar velo.
  6. ¿De dónde es? Shalique nació y vivió en Lebarten [ciudad inventada en un mundo inventado] hasta los 8 años cuando un bombardeo destruyó su hogar, mató a su hermana de dos años y los convirtió en refugiados. Ella y su familia vivieron en un campo durante cuatro años (su hermano Aziz adquirió su fobia a las cucarachas ahí). Escaparon cuando su padre consiguió un empleo ilegal en un pesquero que rescataba droga en aguas internacionales.
  7. Educación: preparatoria, las brujas estudian la universidad en un centro comunitario junto con su servicio social.
  8. Descripción física: es delgada y alta, la nariz un poco curvada. El cabello negro a punto de ser lacio pero que no se decide nunca y entonces hay que trenzarlo para evitar que se esponje a la menor provocación. Sus manos son fuertes, le gusta llevar las uñas recortadas. Al principio de la historia lleva el cabello muy corto pero se arrepiente de haberlo cortado.
  9. Mayor motivación: encontrar al coleccionista de libros como prueba contra la familia Chanterelle.
  10. Mayor miedo: perder de vista lo que representa la justicia y su efecto en otras personas a través de la venganza.
  11. Cosas que le gustan: los calcetines en orden, el pollo, los ratoncitos de campo, un abrigo de lana color turquesa, leer horóscopos, los libros de Stephen King.
  12. Cosas que le desagradan: las séries policiacas como CSI o Wallander, el olor a aceite viejo, la sardina de lata, la popo de perro en las banquetas y los abusones.
  13. ¿Dónde vive? En un momento de la historia vive en el Centro Comunitario de Servicio Social para la Comunidad Magica de la Ciudad mientras que en otro, acampa con Reinhardt cuando no está de viaje de negocios. Solía vivir con sus padres.
  14. ¿Que tipo de música escucha? Reggaeton en español, pop en árabe y k-pop.
  15. ¿Que le gusta de si misma? Sus ojos grandes y oscuros de pestañas largas y su sentido de la justicia.
  16. ¿Cuál es su recuerdo favorito de la infancia? El día que conoció a Ravina y a Ziggy.
  17. ¿Cuál es el evento más traumático de su vida? Hablar con su propio «cadáver».
  18. ¿Cuál es su posesión más preciada? Ella misma. ¿Qué tipo de transporte usa? El metro y el tren.
  19. ¿Cuál es su comida favorita? Los pimientos con carne.
  20. ¿Qué es lo más atractivo de su carácter? Le gustan las cosas claras y sin dar rodeos. Por eso la fastidia un tanto que Ravina sea tan sutil y llorona en ocasiones.
  21. ¿Cómo suena su voz? Un agradable tono bajo y femenino.
  22. ¿Cómo la describirían en cinco palabras las personas que la conocen? Decidida, amigable, necia, justa y mala cocinera.
  23. Sabor favorito de helado:  café
  24. Pizza: definitivamente sin piña

Bueno, hasta aquí he intentado llevar a cabo el ejercicio propuesto por Sarah Domet (90 days to your novel) para la creación de personajes. Por supuesto, cada quién puede inventarse a su personaje siguiendo sus propias preguntas según le plazca.

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Una disquisición sobre la brujería aplicada y el cultivo del uso de la palabra

» No, las palabras no significan nada, los lugares y las horas no significan nada, no tienen ningún poder a menos que el mago conozca las palabras. No que las sepa de memoria, sino que las conozca, que las haya vivido. De modo que un hechizo birrioso, medio olvidado, farfullado a trompicones, hasta un hechizo así puede obrar su efecto si el que lo dice siente el significado en su corazón; mientras que con todo el cotorreo perfecto de Ruino, aprendido en un libro, no se va a ninguna parte.»

.

Doneval. Graham Dunstan Martin 1988. Espasa-Calpe

Escribir tal vez no tenga nada que ver con la brujería, la hechicería o la magia. Al menos no con hacer este tipo de magia en donde no existe ninguna fuerza magnética, eléctrica, cinética o cualesquier otra medible por la ciencia que mueve o transforma objetos y personas a voluntad —al realizar en si el acto de escribir que es distinto de escribir sobre la magia.

Lo que sí hace, es llevarnos de nuevo por el laberinto de significados que nuestra mente ha enterrado tras el uso de las palabras. Estás palabras que arrojamos como meros vehículos de información a los que apenas préstamos atención durante una conversación. Porque, en realidad, el lenguaje no nació para comunicar otra información que la negativa —no hay autobuses, no hay vacunas, no esto[1]; y que como toda respuesta evolutiva es malísima para otras funciones tales como informar emociones, información espacial (intenta describir la ruta más simple atravesando la ciudad sin un mapa) y dolor. Añadiéndole que los antropólogos establecen el origen del habla como la interacción social a nivel piojito mental.

¡No! ¿Cómo puede ser eso? Adopta una postura simiesca (pretendiendo ser algún eslabón perdido), la que tú quieras, e intenta comunicarte sin hablar. Solo con gritos y gemidos. Hay una serie muy limitada de cosas que puedes comunicar. Cosas como peligro, busco una pareja, encontré comida y tal vez, duele. Intenta ser parte del clan. Te encontrarás con que socializar tiene mucho que ver con acicalarse unos a otros.

Entonces llévalo al extremo con más de 30 individuos a los que visitar y dedicarles una media hora promedio, rebuscando bichitos por entre su piel. ¡Son 15 horas al día! Y eso si le dedicas solo media hora. ¿Cuándo duermes, cuándo buscas comida?

Al parecer, algún antepasado humano lo resolvió inventando los «¡Hola! ¿Cómo estás?» —¿De qué otra forma me explicas que en realidad no esperamos respuesta a esta pregunta del vecino o de ninguna otra persona, en general?; como una forma de acicalamiento rápido y sencillo. Lo de usar el habla —y su versión adaptada, la escritura; para intercambiar información es solo un subproducto que demuestra su éxito al ser adaptable (mientras que los filósofos se empeñaban en hacer del habla algo maravilloso destinado a comunicarnos…).

¡Eso es un $#@@7o! A lo mejor, recuerda que este blog habla de chorradas. Por lo mientras, mira este video. ¿Sigues creyendo que el habla se inventó para transmitir información viendo lo complicada que puede resultar una lengua desde una perspectiva ajena? Mira este otro. ¿Entiendes ahora porque escribir es cultivar el uso de la palabra sin usarla directamente? Escribir ficción tiene que ver con recordar que es fría y refrescante. Con sentir en la mano las patitas minúsculas de ese acorazado de puntitos negros que trepaba por un tallo de flores cuál gotas de sangre. Con usar ese tipo de magia en que hay que vivir las palabras.

No por nada McKee (El guión. Story) dice que el lenguaje es solo una herramienta para contar historias. Se pueden contar historias muy cortas con solo una imagen…

Gracias por leer la chorrada de hoy. Lo genial de este blog no soy yo solita. Es esta comunidad donde nos hacemos piojito mental con chorradas.


[1] Adaptación imaginativa de In a web of deceit, 2a Conferencia Reith de 1996 , dada por Jean Atchinson

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Una disquisición sobre la hechicería

—Pero—dijo Evan—, si el lenguaje de la magia[1] hay que vivirlo y sentirlo, ¿por qué no se usa nuestra propia lengua? ¿No es eso lo que vivimos y sentimos más de cerca?

—Sí, desde cierto punto de vista—dijo Favila, entrando en la conversación—. Pero no desde otro. Dime, Evan, ¿tú al hablar normalmente vas pensando en lo que significan las palabras?

—Claro

—¡Que va! —dijo Favila riendo—. Cuando vas al mercado de Villatrampa y pides una libra de mantequilla, ¿al pedirla, sientes en la mano el peso de la libra? Cuando dices “mantequilla”, ¿sientes la dorada mantequilla sobre la lengua?

—Hombre, no—dijo Evan—. Sí, tendrás razón. ¿Pero quieres decir con eso que una lengua distinta puede ser mejor?

—¡Sí, para que sientas el sabor de la mantequilla!

—¿Y eso por qué?

—Pues precisamente porque no es la lengua acostumbrada. Todos los sabores y colores, todos los aromas y texturas del mundo los llevamos aprisionados en el fondo del alma, tapados por el lenguaje. Verás, es que el lenguaje es como el dinero. Es un montón de moneditas que se pueden cambiar y permutar sin pensar. […] Es un mero indicador, no es una cosa de verdad.

—¿Pero por qué es mejor una lengua desconocida?

—Como te digo, precisamente porque es desconocida. Porque obliga a la mente a salir de sus hábitos….

Doneval. Capítulo 19 pg. 246-247. Graham Dunstan Martín, Espasa-Calpe 1988.


[1]En la próxima entrada te diré porque he puesto esto aquí. Por lo mientras, piénsala.

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Ninguno de los tres

¿Te acuerdas cuando la novela de amor se fue a la basura porque no era una historia quita-pon dónde identificarse plenamente con los protagonistas porque la heroína era una genio de 19 años y el prospecto amoroso un billonario con problemas psicológicos?

¡Acabo de descubrir la base secreta de los marcianos venusinos! Y toda la conspiración que hace posible que estas historias resulten redituables (ergo, éxitos de la novela femenina, del corazón… romántica, de aventuras o como se llamen en Ama… allí); que son las tres cosas que la mayoría de nosotros nunca tendrá oportunidad de experimentar (de acuerdo con las líneas de Min Ye Rin en 페픔, Perfum capitulo 13, drama coreano 2019), que son:

  1. ser talentoso,
  2. ser guapo y
  3. ser rico.

 ¿Será? ¿Viven entre nosotros? Considerando que somos animales sociales que se obligan unos a otros a permanecer dentro del mismo marco de miseria común…es posible[1]. Nos encantan las películas con coches de más de…eh…—¿cuánto cuesta un Lamborghini?…(pregunta una Merriam despistada que sabe más o menos cuánto cuesta un caballo Shire pero no un auto) donde no importa que éstos sean destruidos, vandalizados, robados—¿alguien llamó al seguro? O las aventuras de James Bond que siempre viaja en primera clase y en una sola película visita más lugares caros de los que el bolsillo sería capaz de pagar aún ahorrando durante toda la vida.

Así que sí, si se trata de experimentar una casa con un techo de una altura de más de metro y ochenta centímetros y un baño con la superficie cuadrada de un apartamento de interés social o una bata de baño con logo del Hilton…pues sí. Es algo que muy pocos de nosotros tendremos[2]

Revisemos el segundo punto: ser guapos o bellos. Nos obsesionados con ser bellos y jóvenes —y digo nos porque cada vez que me encuentro una nueva arruga se me hace un pliegue vertical en el entrecejo de pura preocupación al recordarme como era hace solo 5 años…Contra la verdad biológica en la que la simetría grita: ¡saludable! Y las características sexuales secundarias de libro de biología me recuerdan que debería tener más cintura, más trasero y menos vello en los brazos [candidato a la eliminación]…¡Soy horrible! ¡Buaaaaa!

Por lo tanto… requiero mi dosis diaria de bellas protagonistas con cuerpos esbeltos para calmar mi espíritu y soñar con algo que no voy a poseer nunca (y si me trauma de vez en cuando).

El talento…el talento consiste en saber mandar al carajo a cualquiera que se atreva a decirte que todos tus primos tienen auto y trabajos con pensión (biru biru biru alerta de vampiro emocional) y seguir escribiendo. Haz algo el tiempo suficiente y alguien lo notará decía Asimov. Así que, si el resto del mundo se empeña en seguir siendo igual… emplearé estas tres pequeñas armas, una a la vez, en una especie de mercenarismo del entretenimiento. A seguir escribiendo pueh.


[1] Comentarios antisemitas sobre la riqueza judía…comentarios contra individuos que han conseguido salir del bache…comentarios anti cambie de chip para no sentirse miserable…supongo que captas la idea.

[2] Pero podemos elegir no medir nuestro éxito a través de ello

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¿Qué hacer para que tu historia sea un fiasco?

¿Cómo? Es lo más sencillo del mundo. Haz que no suceda nada.

 Sarah Domet (90 days to your novel) cita al escritor de ficción Flannery O’Connor para ejemplificar y explicar justo lo contrario —con respecto a la importancia de los personajes como generadores de la trama: 

“If nothing happens, it’s not a story.”

«Si no pasa nada, entonces no es una historia».

Flannery O’Connor

[Domet añadiría que si no le pasa algo a alguien no es una historia].

Suena simple y fácil de hacer. La verdad es que es más sencillo hacer TOOODO lo contrario.  Y lo primero que se nos ocurre hacer es una lista de eventos —en la escuela nos enseñan a enlistar las cosas en bonitas listas con numeritos de esos que cuesta trabajo leer…romanos creo que se llaman. ….GRAN suspiro…

Sí, si hacemos que las cosas sean simplemente algo como: se enamoraron a primera vista, se acostaron juntos, ella se embarazo y entonces hubo una boda de emergencia; la cosa no tiene vistas a convertirse en una historia, ni siquiera en un discurso de boda. Incluso un amigo borracho del novio podría contarnos las cosas con mucho más interés…porque lo que es de verdad esencial no solo es que suceda. O que le suceda a alguien. Es que le suceda por UNA razón. Verás…nos gusta creer que las cosas suceden causalmente y no casualmente.

¿Parla usted cristiano señora Merriam? A veces, a veces ni yo entiendo lo que digo…pero lo que trato de decir es que incluso el ser humano más recalcitrante en su lógica del universo (…yo) en la que las cosas no necesitan suceder por una razón determinada ni por el designio de una entidad cuya voluntad es todopoderosa para suceder, disfruta las historias precisamente porque en ellas todo está orquestado para que suceda de CIERTA manera.

Va de nuez, en una historia se necesita que sucedan las cosas como en la caricatura en la que una pequeña bola de nieve va cuesta abajo y al final se convierte en una BOOOLOOTOTOTA de nieve…la bolita de nieve se vuelve enorme al recolectar nieve en su caída porque ha ido juntando un montón de eventos en apariencia casuales (que haya otras partículas de nieve, que la nieve tenga la profundidad adecuada, que no haya una gran roca en su camino) que tienen una causa inicial no casual (la bola de nieve original y la pendiente).

Para eso, si no has leído Harry Potter, te lo recomiendo ampliamente. J.K. Rowling hace esto de una manera sencilla (cuando uno lo busca no es tan difícil de encontrar…bueno después de releer los libros unas cuantas veces hasta alguien tan babas como yo empieza a captar como funciona al asunto) pero magistral. Y no nos centremos en lo que dice o no dice en sus comentarios de Twitter (que hay una página de blog bastante buena para eso)…

¿Harry Potter necesita encontrarse con la persona que rompió el encantamiento Fidelio sin sospechar que no fue Sirius Black y de quién sin embargo nosotros los lectores ya hemos sido advertidos en contables ocasiones de su existencia? Ponemos una rata y un gato. ¿Quién va a sospechar de un gato queriendo atrapar una rata? ¿Acaso se te ocurrió pensar que la rata era una rata traidora? No, pero tú y yo disfrutamos ir hacia atrás en la historia y ver todas las advertencias posibles estilo Agatha Christie que la autora fue sembrando por el camino. Es por esto que una historia no es una historia si no le pasa nada a alguien de forma que nada resulta casual pero lo parece. Que parezca casual es como hacer que la caja registradora no tenga perdidas de centavos…un verdadero reto. Hora de seguir escribiendo. Casualmente ya lo había dicho en alguna otra parte como una entrada con alguna cita de Ronald. B. Tobías del libro 20 Master plots: todo lo que suceda deberá parecer casual…sin serlo.

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Es solo al cabo de algunos años

Escribir como estilo de vida

Esta cita proviene del libro «Historia de mi vida—con ella» de Helen Keller, que puedes descargar totalmente gratis del proyecto Gutenberg en el idioma original. O buscar una traducción en la web por si acaso te llama la atención…aunque no sea ningún manual de escritura de ficción.

«El escritor joven, como Stevenson ha dicho, instintivamente trata de copiar cuánto le parece admirable y desvía su admiración con notable versatilidad. Es solo después de años de esta práctica que incluso grandes hombres [vamos a añadirle equidad de género y metamos a todas las mujeres anónimas del pasado y a todas las heroínas escritoras que hayan dejado huella en tu educación: Christine Nöstlinger, Jean Webster, Anette Levy-Willard, Marguerite Duras y Virginia Wolf. Añade una en los comentarios para que la celebración del 8 de marzo tenga eco y no sea cosa de un día] han logrado comandar las legiones de palabras que llenan en tropel el camino del pensamiento. Me temo que aún no he completado el proceso. Está claro que no siempre puedo distinguir mis propios pensamientos de aquello que he leído, porque lo que leo se vuelve la sustancia misma y textura de mi mente. En consecuencia, casi todo lo que escribo se parece mucho al patchwork loco que solía hacer cuando recién aprendía a coser. Este patchwork estaba hecho de toda clase de cosas— bonitos trozos de sedas y terciopelos pero predominaban  las piezas burdas al tacto.

Así mismo mis composiciones están hechas de burdas nociones propias, imbuidas de los brillantes pensamientos y las maduras opiniones de los escritores  que he leído. Me parece que la mayor dificultad de escribir es hacer que la mente educada exprese nuestras ideas confusas, mitad sentimientos, mitad racionalismos, cuando no somos poco más que bultos de tendencias instintivas. Intentar escribir es como intentar armar un rompecabezas chino. Tenemos un patrón en la cabeza que nos gustaría poner en palabras, pero las palabras no encajan en los espacios o, si lo hacen, no encajan con el diseño. Pero seguimos intentándolo porque sabemos que otros han logrado hacerlo, no estamos dispuestos a admitir la derrota. «

“<<No hay forma de volverse original, excepto la de nacer así>> dice Stevenson y a pesar de no serlo, espero algún día, sobrepasar mis emperifolladas composiciones artificiales. Quizás entonces, mis propios pensamientos y experiencias salgan a la superficie. Mientras tanto confío, espero y persevero, e intento que la amarga memoria de <<The Frost King[1]>> se interponga en mis esfuerzos.»


[1] En su juventud, Helen Keller escribió un cuento que fue publicado y posteriormente acusado de plagio y hallado culpable sin negligencia. Lo que parece bastante difícil de comprobar puesto que aún no escribía pero sí memorizaba todo lo que percibía a través del alfabeto de signos pero nunca hubo una relación clara de aquello que sí le fue leído y aquello que no. La resolución del tribunal causó que el amigo que publicó el cuento terminara por evitarla del todo y esto le dolió tanto que no se volvió a atrever a escribir más cosas…hasta más tarde.

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Siempre pide el de vainilla pero jamás termina de comerlo

Sarah Domet (90 days to your novel) tiene la misma idea que Chuck Wendig sobre de los personajes como los creadores de la trama y el origen de la historia. El Android del celular. Un personaje bien definido saltará de la página y hará cosas inesperadas, cosas que lo harán memorables.

«El estilo, el tono y la voz reflejan el intelecto, la personalidad y el humor de tu personaje».

Sarah Domet (90 days to your novel)

En esto difiere de Patricia Highsmith [quien nos recomienda disparidad que le dé variedad y complejidad a la trama], puesto que dicha personalidad define donde viven y dónde trabajan y a dónde van, sus elecciones y sus reacciones y que es lo que hace a las viejitas gritar en vez de decirnos que gritan…—para medio citar lo que ella cita sobre Mark Twain y saltar más rápidamente a algo interesante de Hemingway:

 “If a writer of prose knows enough about what he is writing about he may omit things that he knows, and the reader, if the writer is writing truly enough, will have a feeling of those things as strongly as though the writer had stated them. The dignity of movement of the iceberg is due to only one-eighth of it being above water. The writer who omits things because he does not know them only makes hollow places in his writing.”

«Si un escritor de prosa sabe lo suficiente acerca de lo que escribe, puede que omita cosas que sabe y el lector, si el escritor escribe honestamente; tendrá un sentimiento fuerte de estas cosas como si el escritor las hubiera afirmado. La dignidad del movimiento de un iceberg se debe a que solo el ocho por ciento está por encima del agua. El escritor que omite cosas porque no las sabe, está dejando agujeros en sus escritos»

Justo el espacio para plantar la semilla del «inevitable pero inesperado» del que habla Robert Mckee (El guión. Story) debido a que este ocho por ciento visible, es la causa principal de que conozcamos al personaje y como actuará en determinadas circunstancias de tal modo que nos volvamos íntimos, cuates, compás, etc, personas tan cercanas que no dudaremos en afirmar o negar porque sus decisiones son lógicas o ilógicas dado un camino determinado y mirando en retrospectiva (como lectores o audiencia).

Como lectores o audiencia, podremos anticipar un poco de la trama gracias a este GPS integrado que constituye la personalidad del personaje y que nos remite a cosas como:

  • Historia
  • experiencias
  • equipaje
  • complicaciones
  • miedos
  • deseos
  • sabor de helado favorito
  • talla de zapatos (marca de zapatos que elegiría)

Domet (fan de Scott Fitzgerald) ejemplifica como mirando a Jay Gatsby  través del pedazo de iceberg a la vista; podemos afirmar que —si estuviera vivo,  escogería un sabor decadente y empalagoso de helado (rich) como el chocolate doble con menta, compraría los trajes en Brooks Brothers y su dormitorio estaría lleno de tonos en caoba…

Con lo que yo disiento un poco…No tanto por disentir sino porque a diferencia de Domet, yo no tengo un background literario sino gráfico. Y en el lenguaje gráfico existen simbolismos preestablecidos e imágenes personales a la manera de los diccionarios individuales de los que habla Milan Kundera (una palabra, un significado distinto para cada individuo en cuanto a su valor moral). El simbolismo preestablecido me lleva al mármol y la madera como elementos de riqueza y mi pobre conocimiento del mundo; a la vainilla —medio insípida pero elegante y menos popular que el chocolate, la marca Burbe…o a los sastres ingleses que menciona Jessica Ward en sus novelas de vampiros sexy. Claro, esto de conocer al personaje a fondo es algo muy difícil de lograr cuando de entrada, es bastante difícil comprender a las personas 3D a nuestro alrededor.

Otras preguntas no fundamentales pero que podemos emplear para ampliar la ficha personal del personaje en nuestros records policiacos como detectives de la arquitectura narrativa son:

  1. ¿Qué es lo que más desea tu personaje en la vida?
  2. ¿Qué es lo más importante que le ha ocurrido nunca a tu personaje?
  3. ¿Cuál es su segundo nombre?
  4. ¿Dónde trabaja?
  5. ¿Qué le gusta de sí misma (o mismo)?
  6. ¿Cuál es su día feriado favorito?
  7. ¿Cómo bebé su café?
  8. ¿Cuál es su música favorita?
  9. ¿De qué color está pintado si cuarto? (o su casa…)
  10. ¿Qué edad tenía cuando beso a alguien por primera vez?
  11. ¿Cuál es su mayor miedo?

Estás preguntas no sirven para escribir absolutamente nada de la trama TODAVÍA…pero son la brújula que nos dice dónde está el norte del personaje y cuando, definitivamente, estás haciendo algo mal porque conoces tan bien al personaje que sabes perfectamente lo que hará y dirá en una especie de memoria cinética [dice Domet]…o aquello capaz de matarlo de la vergüenza. Hasta otra chorrada más.

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La suma de pequeños éxitos

Escribir como estilo de vida

Está vez te traje un poco de Baudelaire en audio para los «jóvenes literatos» [aunque de joven no tengo ya nada, puede que tú sí…]. Y sí eres una chica, la última parte quizás no tenga nada que ver contigo…sin embargo no se puede regresar en el tiempo ni convencer a un chauvinista ya muerto que se convierta al bando rosa (usar un color es sexista ya de entrada).

Virginia Wolf no pudo jalarle las orejas a Monsieur Baudelaire o re-educarlo al feminismo y demostrarle que ninguna mujer literata es un episodio masculino frustrado…Los hombres sensatos sólo hablan de mujeres pretendiendo que no hablan de ellas para nada.