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Cómo escribir ficción reflexionando sobre la Guerra: una traducción de la conferencia La marca de Caín por Margaret MacMillan. Disparar sin preguntar primero 1

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LA MARCA DE CAÍN: HUMANIDAD Y GUERRA Sesión de preguntas y respuestas p1

ANITA ANAND: Asíq que es en este momento en que nos gustaría invitarlos a hacer preguntas. Tomemos esta pregunta de por aquí.

DAVID PASCAL: Mi nombre es David Pascal. Soy un controlador de tráfico aéreo retirado y ahora conductor de autobús. Mi pregunta es: cuando crecía en los 50 y 60s en Londres, nos decían de modo categórico que la ONU se aseguraría de que no hubiese más guerras. Los soldados de la ONU entrarían al menor signo de conflicto y habría paz de ahí en adelante. ¿Tiene algún punto de vista sobre el por qué eso no ha sucedido?

MARGARET MACMILLAN: Creo que las organizaciones son sólo tan buenas como sus miembros y las Naciones Unidas se vieron muy limitadas desde el principio de la Guerra Fría; se convirtió en la arena donde las tensiones de la Guerra Fría se manifestaron. Y de esa forma la Unión Soviética no apoyaba nada que los Estados Unidos quisieran hacer y viceversa. Y como cada uno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad tiene derecho a veto, la ONU lo encontró verdaderamente difícil.

Creo también que lo que ha sucedido con el correr del tiempo — y esto es muy humano — olvidamos porque quisimos la institución en primer lugar. Sabes que quisimos la institución después de la Segunda Guerra Mundial porque sabíamos lo que había sucedido en ausencia de una organización similar. Es ahora, setenta, ochenta años después, que tendemos a olvidarlo. Es un poco como la Unión Europea. La Unión Europea, creció inicialmente, al menos en parte, del deseo de evitar los destructivos nacionalismos que destrozaron Europa dos veces en la memoria de muchas personas pero el tiempo pasa y la gente olvida. Pero me gustaría no rendirme, creo que tenemos que seguir insistiendo. Aunque es difícil ser optimista algunas veces.

CLARE MULLEY: Mi nombre es Clare Mulley. Soy biógrafa, principalmente de mujeres conectadas con la guerra o que participan. Mi pregunta es sobre la comedia de Aristófanes, Lisístrata, en la que las mujeres se van a la huelga sexual y eso termina con la Guerra del Peloponeso.

MARGARET MACMILLAN: Sí…

CLARE MULLEY: ¿Crees que seríamos tan propensos a la guerra si las mujeres estuvieran a cargo? (Risas).

MARGARET MACMILLAN: Esa es una muy buena pregunta (Aplausos). Mi respuesta breve es que no. (Risas). Creo que las mujeres han sido con frecuencia las porristas de la guerra. Conoces la Guerra del Peloponeso. Fueron la madres espartanas quiénes dijeron: “Regresen con el escudo o sobre éste”. Y ciertamente en el siglo XIX, que he revisado bastante, algunas de las personas más feroces hablando sobre el bando contrario eran mujeres. La esposa de Bismarck dijo de la Guerra Franco-prusiana: “Me gustaría dispararles a todo, incluso a los bebés” y esta era una agradable matrona alemana. Así que no estoy segura que las mujeres sean más amables o gentiles por naturaleza. Quiero decir, la pregunta que solían hacerme cuando era más joven era: ¿No tendríamos menos guerras si las mujeres fueran las que dirigen al mundo? Así Indira Gandhi, la Sra. Bandaranaike en Ceylán o Sri Lanka, Golda Meier, Margaret Thatcher. Quiero decir, ninguna de ellas era más pacífica que otros líderes masculinos, así que mi respuesta es no.

ROBERT FOX: Mi nombre es Robert Fox. Fui reportero, aún soy reportero y columnista y he reportado para la BBC en las Falklands. Así que, las noticias falsas. ¿Qué tanto toman parte del debate las fake news y la propaganda como algo natural en la guerra? ¿Y como algo que hace notorias la sospecha y la duda; son un catalizador para mayor conflicto o sospecha y para la paz, por lo tanto, al día de hoy?

MARGARET MACMILLAN: Oh, esas es una pequeña buena pregunta. La información siempre ha sido importante en tiempos de guerra, creo. Saber que planea el enemigo y engañarlo.  Napoleón era un maestro en eso. Nunca dejaba que su enemigo por donde estaba a punto de pasar o dónde iba a atacar. Pero creo que lo que estamos viendo hoy es una distorsión aumentada de la verdad, con una mayor resistencia incluso a creer que existe algo remotamente llamado como verdad en lo absoluto y eso lo encuentro muy corrosivo y peligroso. Quiero decir que encuentro la serie de explicaciones dadas por el gobierno ruso después del intento de asesinato, aquí en Salsbury, no parece como si quisieran que lo creemos. Parece haber una historia fantástica detrás de otra. Quiero decir, casi como el tiroteo sobre la aerolínea alemana sobre Ucrania. Y así creo que ese es un movimiento peligroso para todos nosotros.  

ANITA ANAND: Déjame regresar con Robert. ¿Crees que como alguien que ha estado de alguna manera en ello y ahora se interesa por éste problema, se espesa la niebla de la guerra?

ROBERT FOX: Creo que es como lo estaba diciendo y Margaret. Creo que es la falta de consenso en cuanto a qué es la verdad.

MARGARET MACMILLAN: Sí.

ROBERT FOX: Lo sabes ¿’Qué es la verdad’? dijo la Verdad, burlándose de Pilato; y algunos no se quedaron a escuchar la respuesta’ Creo que el caso Skripal y el cloro en la Duma en Siria, lo han puesto de relieve. Estoy de acuerdo, lo han puesto de relieve absolutamente. Puedes atravesar la esfera de Twitter, navegar online y las teorías conspiratorias abundan. El hecho es que las democracias, las democracias liberales con las que estamos casados, las que apoyamos; están basadas en el consenso. De hecho la lucha con las llamadas fake news, es un batalla de disconformidad y controversia y aun estoy lejos de creer que nos lleven a un mayor conflicto o no creeremos en la autoridad y por lo tanto entraremos en Guerra. Lo que no es necesario para promover la paz. Creo que sería un agujero para la anarquía.

ANTONIA LEE: Hola, mi nombre es Antonia Lee y soy estudiante de antropología. Y la pregunta que quisiera poner sobre la mesa es algo que dijiste antes sobre Pinker y esta idea de que somos menos violentes. Como sociedad moderna evolucionada de cazadores recolectores o lo que sea, menos violentos y menos interesados en la guerra. Y mi pregunta es esta: ¿cómo reconcilias esta idea de progreso con la violencia de incremento gradual y de mayor lentitud con las que nos topamos hoy en día? Por decir, el genocidio de personas indígenas en las Americas, que fue un proceso lento pero igual resultado del fuego ciudadano.

ANITA ANAND:  Cierto…

MARGARET MACMILLAN: Creo que probablemente estoy de acuerdo contigo. Creo que Pinker es muy persuasivo pero demasiado optimista y por supuesto en todo esto, están la definición de violencia y existen diferentes niveles de violencia y distintos niveles de ataque y muchas formas de atacar a las personas. Creo que estaba mirando principalmente la guerra organizada, la violencia organizada. Pero el movimiento lento de los conquistadores americanos, por ejemplo; que involucró cruentas batallas como la de Wounded Knee, entre Nativos americanos y las fuerzas americanas. Pero también están las invasiones o usurpaciones de tierras destinadas a ser, por ejemplo, para los Lakota pero que se han visto despedazadas a cachitos, destruyendo su cultura. Así que pienso que si se toma la violencia a una escala mucho más general. Crep que veremos todo tipo de violencias y es difícil decir que ha desaparecido.  Si lo que estamos mirando como guerra es únicamente la guerra organizada, es posible que estemos viendo mucho menos de ella. Creo que vemos menos pero eso también podría ser solo un puntito en el radar. Creo que deberíamos revisarla. La Historia humana es muy larga y sólo porque hemos estado 70 años sin grandes guerras, eso no quiere decir que vayamos a vivir sin muchas guerras.

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Cómo escribir ficción reflexionando sobre la Guerra: una traducción de la conferencia La marca de Caín por Margaret MacMillan. Tercera bala.

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La guerra trae beneficios inesperados, una mejor planificación de estado por ejemplo. ¿Puede llevar beneficios a ciertos sectores de la población?

LA MARCA DE CAÍN: HUMANIDAD Y GUERRA P3

Y así la guerra —y de nuevo no podríamos elegir hacerlo de esta forma — puede traer beneficios a la sociedad. Puede beneficiar a ciertas personas en particular. Por ejemplo, puede beneficiar y ha beneficiado a las mujeres. Las mujeres estaban, y se consideraba así por un amplio sector antes de la Primera Guerra Mundial, incapacitadas para votar en Bretaña. Se decía que no tenía sentido darles el voto porque votarían como sus maridos les dijeran que votaran, así que tan sólo habría que contar el doble de votos; una pérdida de tiempo. O que las mujeres no podrían decidir las complicadas cuestiones en las que los hombres tomaban parte. Quiero decir, sus talentos estaban en llevar la casa pero no en lidiar con las grandes cuestiones sociales. Y por supuesto, lo que pasó en el curso de la Primera Guerra Mundial, es que las mujeres empezaron a llenar roles para los que se las había considerado incapaces antes de eso. Empezaron a hacer los trabajos que los hombres habían estado ahciendo antes de la guerra. Por lo que el gobierno lo reconoció, incluso aquéllos que habían denigrado el voto femenino, que se les debía el voto. E, incluso antes de que terminara la guerra en 1918,  mientras la Guerra aún estaba en auge —el gobierno aprobó un artículo — que no fue mucho más allá, era un artículo cauto; sólo las mujeres mayores de 30 podían votar. Pensaban que las mujeres menores de 30 eran demasiado volubles para votar realmente.

Por lo que la guerra, en su propio devenir, trae beneficios. Funcionó también en el siglo XX, las dos guerras mundiales acortaron la brecha entre ricos y pobres porque cuando tienes una guerra, tienes que movilizar todos los recursos de una sociedad y pasar impuestos que serían impensables en tiempos de paz. Así fue como Walter Scheidel y Thomas Piketty y otros pensaron y lo encuentro convincente. Que lo que ellos llaman como la Gran Compresión entre ricos y pobres cuando las sociedades se volvieron más igualitarias; pasó entre 1940 a 1946 y fue en gran parte una consecuencia de la guerra.

La otra pregunta que sale a colación una y otra vez es: ¿Es la guerra una cuestión biológica o es cultural? Es cierto que la mayoría de las especies —y es verdad desde los insectos a los pájaros y los mamíferos — tienden a tener una conciencia territorial. Diferentes especies tienden a pelear por o defender su nido, su árbol, sus rocas, sus pedacitos de tierra. Parece y por mucho que la especie más emparentada con nosotros — los chimpancés — se movilian para defender su territorio o robar objetos codiciables. Ya sean hembras o no, de otros. La mayoría de los chimpancés parecen ser agresivos. Sin embargo, solo para darles alguna esperanza; hay un contra ejemplo.  Están los bonobos. Su comportamiento no es adecuado para una audiencia familiar, pero dejénme decirles que hacen el amor, un montón, y no la guerra. Y es posible argumentar que la biología no es determinista, la biología puede indicar que como especie tendemos más a pelear y organizarnos para pelear pero no de forma determinante.

Está claro que los factores culturales importan. Pelear, la forma de pelear se ve determinada frecuentemente por el tipo de sociedad en la que están. Los griegos luchaban de pie en las praderas, y eso parcialmente por elección. No tendían a luchar a caballo. Los nómadas, los Mongoles por ejemplo, peleaban a caballo porque ese era su mundo. Mientras que las razones para la lucha pueden ser agrupadas en ciertos grupos principales — ganancia material, defensa, la ideología y la emociones en cuarto lugar, las emociones desde el orgullo a la venganza— diferentes sociedades tendrán suficientes razones por las que desean luchar. En la Edad Media y la época moderna temprana, los países iban a la guerra por razones dinásticas. No se consultaba a la mayoría de la población; se hacía la guerra porque un gobernante en particular quería la guerra por una razón en particular[1]. Eso cambió en la era moderna, creo. Nosotros como ciudadanos, nos hemos vuelto más partícipes de las guerras que peleamos. El gran cambio, supongo, ocurrió a principios del siglo XIX. Antes del siglo XIX, las guerras del siglo XVIII tendían a verse limitadas, tendían a tener motivaciones definidas y tendían a ser las guerras de los gobernantes. No eran las guerras de la gente común, a la que no se les consultaba. Ocasionalmente, la gente común se veía impresionada por o sería conscripta para pelear en el ejército. Y lo hacían sin ninguna voluntad de participar. Y cuando los ejércitos del siglo XVIII marchaban de noche, tenían que tener guardias alrededor porque los soldados aprovechaban cualquier oportunidad para escapar. De hecho muchos ejércitos, sí tenían algo de inteligencia, no marchaban por la noche en lo absoluto. Era demasiado riesgoso, perdías demasiados soldados.

Pero lo que trajo el cambio fue la Revolución Americana, que introdujo en el mundo la idea de que la gente tiene el derecho a pelear por su propio gobierno y que el gobierno tiene una obligación para con sus ciudadanos. Entonces, por supuesto, lo que cambió mucho las cosas fue la revolución Francesa. Lo que hizo la Revolución Francesa fue cambiar de modo dramático el estatus de siervo al estatus de ciudadano. La Revolución Francesa inauguró la idea, y otros países comenzaron a seguirla, de que los franceses realmente tenían participación de su propio gobierno. Si tienes algo que decir en la elección de tu propio gobierno, entonces también tienes una obligación de defenderlo y entonces este cambio súper interesante tiene lugar, en el que la naturaleza del soldado cambia. Otra de las cosas que pasan, por supuesto, mientras transcurre el siglo XIX; es que Europa se industrializa a una escala masiva, la sociedad se vuelve más compleja. Comienzan a existir organizaciones masivas más grandes y más poderosas. Y eso quiere decir que las guerras pueden volverse —y vaya que lo hicieron, más mortíferas. Europa ahora tiene la capacidad y los países que la siguieron— de matar a mayor escala y de forma mucho más eficiente. Las armas son más eficientes y ahora es posible, gracias al poder de la industria en Europa y los Estados Unidos y otros países a lo largo del globo, de tener armas en el campo de batalla por tiempos más largos, de mantener ejércitos en el campo por más tiempo, de tener ejércitos mucho mayores y de continuar sustentándolos. En los viejos días, un ejército se iría a los cuarteles invernales. Podía quedarse en una parte del país, siempre que hubiera alimentos. — Prácticamente en cualquier sitio, recolectando por ahí. — Ahora podían mantenerse ejércitos en los frentes occidentales. Por ejemplo, en el Frente Oriental por años y años.

Tan solo por dar una idea de lo mucho que se había hecho más grande la guerra: en 1812 Francia invadió Rusia con 600,000 hombres. En 1870 la Confederación Alemana invadió Francia con cien mil doscientos hombres[2]. En 1914, Alemania movilizó tres millones de hombres. Y así la guerra se fue volviendo más y más grande.

La guerra se volvía mucho más y más extensiva y sus motivaciones cambiaron. Hubo una advertencia. Un general, el General Moltke el mayor, que había presidido la victoria alemana sobre Francia en 1870, lo advirtió en uno de sus últimas apariciones en público. Dijo: “Hemos cambiado de las guerras de gabinete a las guerras del pueblo”. “Eso tendrá incalculables consecuencias. Una vez que comiencen las guerras del pueblo, cuando la pasión de la gente esté involucrada, será muy difícil pararlas” Dijo: “Siete años, treinta años, quién sabe, y pena para aquél que encienda Europa, quien ponga la sartén al fuego”

Y así, lo que vimos en el siglo XX fue el desarrollo de la guerra a escala masiva. Hemos reaccionado por supuesto: hemos intentado crear instituciones internaciones. Hemos encontrado formas de evitar la guerra. Hasta el momento, creo, sin mayor éxito.

Así que si he hecho algo esta noche, ha sido motivarnos a tomar la guerra como algo serio. Ir y entenderla. Ir y mirar nuestras reacciones. Sólo si, examinamos la Guerra, tenemos una esperanza de lidiar con ella, de manejarla, de contenerla y tal vez; —aunque eso sería una esperanza muy grande— de prevenirla.

La próxima vez, quiero hablar de los que pelean de hecho y de la guerra misma. Tenemos sentimientos mezclados al respecto. Tanto admiramos como tememos al guerrero y tenemos preguntas. Como me gustaría sugerir que hay preguntas sobre la guerra misma, sobre lo que los hace pelearla. ¿Por qué los hombres y las mujeres se preparan para pelear y morir? Estas son preguntas difíciles pero importantes. Gracias.

APLAUSOS.

En la guerra hay algo que siempre está presente, sin importar cuánto o no, se hayan desarrollado los medios de comunicación masiva: la propaganda. Las apariencias. El cuento acerca de los vencedores y los vencidos. ¿Podemos cambiar las guerras en curso y las que vienen cambiando nuestra forma de contarla?

Es por esta razón que elegí traducir esta conferencia. Porque los cuentos de hadas construyen catedrales. ¿Pueden los cuentos de hadas evitar las guerras al contarlas de forma distinta o elegimos contarlas igual para que el mundo no pierda una fuente de excitación?


[1] Me suena a alguien que está haciendo una guerra en estos momentos. Y con todo, la mayoría de la población de ese país no se da cuenta de que tan en la edad media siguen viviendo.

[2] 1.2 million men.

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Cómo escribir ficción reflexionando sobre la Guerra: una traducción de la conferencia La marca de Caín por Margaret MacMillan. Segunda bala.

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Y bueno, esto apenas acaba de empezar. El primer tema sería la guerra y la humanidad. Y ¿luego?

LA MARCA DE CAÍN: HUMANIDAD Y GUERRA P2

Y así mi segundo tema principal será la relación entre la guerra y la organización de la sociedad humana. Ahora, es muy difícil pensar que la guerra tenga algo que ver con las sociedades organizadas y pacíficas, pero yo argumento que sí. La guerra es algo que requiere un buen grado de organización. Es la aplicación de la violencia organizada. No es la violencia del uno a uno. Es la aplicación de la violencia organizada. Requiere disciplina, requiere financiamiento, equipo, liderazgo y por supuesto, seguidores[1]. Y eso requiere, conforme se va volviendo más y más complicada, mucha organización.

Ahora, hay mucho debate entre arqueólogos, antropólogos e historiadores sobre cuando este nivel de organización necesario para permitir pelear una guerra se volvió parte de la sociedad humana. Se asume generalmente que las sociedades de cazadores recolectores, no había mucha organización porque no era necesaria — ¿Por qué molestarse en tener una rígida organización política y social cuando podías cambiarte a un nuevo coto de caza o pastura? Y así parece —y digo parece porque la evidencia es muy, muy difícil de obtener, fue hace tanto tiempo — que si llegaba a darse la violencia, era uno a uno mucho más que algo organizado.

(11.47) Fue con el desarrollo de la agricultura con lo que las sociedades humanas se volvieron más y más complejas y se asentaron. Y una vez asentadas, una vez con cimientos, una vez que tenías un apego con una parte particular del mundo, entonces te convertías en presa de otros y tenías que defenderte —y es muy difícil decir que una cosa vino primero y luego la otra — pero parece que la organización de la sociedad humana, una vez que nos convertimos en personas agricultoras, fue paso a paso hacia la defensa o el ataque para tomar de otros lo que querían.

Paradójicamente — y creo que hay muchas paradojas acerca de la guerra — la misma organización que hizo posible para las sociedades defenderse contra los ataques, también trajo beneficios. Y así, ver la guerra como algo que es totalmente destructivo y no lleva a ninguna mejora de la condición humana, creo que es equivocado. Nos gustaría decir que de verdad existen otras formas de mejorar la sociedad humana pero hasta ahora, no hemos sido capaces de encontrar una.

Steven Pinker, el psicólogo de Harvard y otros, argumentan que como especie nos estamos volviendo menos propensos a arreglar nuestras diferencias a través de la violencia y producen estadísticas que parecen indicar que incluso los grandes derramamientos de sangre de las guerras mundiales del siglo XX, XX y XXI son proporcionalmente menos violentos que los siglos anteriores.

Y de alguna manera eso no parece ningún consuelo porque mientras henos aquí en un rincón pacífico del mundo, tenemos que recordar cuantos conflictos violentos y mortíferos y destructivos ha habido desde 1945 ya sea en Indo-China, grandes áreas del Este medio, los distritos de los Grandes Lagos de África — algunos de estos lugares donde los conflictos aún continúan.

Tal vez porque vivimos en lugares tan pacíficos,  esto no es cierto para todos nosotros pero creo que sí lo es para muchos de nosotros — tendemos a pensar en la guerra como en una aberración, una ausencia de la paz, como algo que sucede cuando la sociedad normal se desbarata y de nuevo mi argumento es que ésta no es una forma útil de mirar la guerra. La guerra no es necesariamente sólo la ausencia de la paz. La guerra es algo que las sociedades humanas hacen frecuentemente a propósito y comúnmente, diablos, lo hacen muy bien.

Hay una tendencia, entendible creo, de evitar mirar la guerra y decir que es de mal gusto, barbárico, algo que no deseamos volver a hacer de nuevo. Yo creo que necesitamos entenderla. Pienso que necesitamos considerarla porque ha jugado un papel importante en la historia humana y creo que, a menos que la observemos, seguirá jugando un rol en la historia humana. Así que pienso que como historiadores y ciudadanos, necesitamos estar conscientes de lo que la guerra significa.

Mi propia aproximación es, por supuesto, la de alguien Canadiense. Somos un país pacific. Nos gusta hacer la paz, nos identificamos con los pacificadores y hablamos mucho sobre la paz. Nos olvidamos con frecuencia que tenemos otra cara. Todo lo que tengo que hacer es decirles que miren un partido de hockey canadiense (risas). Pero también llego aquí como historiador interesado en la evolución de la sociedad humana, interesada en cómo sucedieron las cosas como sucedieron, e interesada en cómo la gente toma decisiones para guerra o la paz porque éstas están entre las decisiones con mayores consecuencias que uno puede tomar. ¿Por qué los políticos de 1914 decidieron que la guerra era una opción razonable? ¿Qué pensaban que estaban haciendo? ¿Qué pensaban que podrían lograr? ¿Qué los movió a ello?

Bueno, un punto de partida para entender la Guerra es ir y preguntarse si forma parte del ser humano. Y esta es una de esas preguntas incómodas y, si se usa una metáfora militar, se da una batalla de teorías al respecto y no les daré una respuesta firme porque no puedo más que ir y presentar las preguntas ante ustedes. De hecho, algunas veces creo que la serie, el ´titulo de toda la serie; debió ser un signo de interrogación. — ¿La marca de Caín?, pregunta: ¿Estamos condenados por nuestra biología a pelear?

Ahora, habrá quienes digan que lo estamos, que es simplemente una parte del ser humano. Que el estado natural de los asuntos humanos es desear pelear; y luego. Luego están por otro lado, los que dirán que no. Que eso no es cierto, que no estamos condenados —ya sea por nuestra biología o nuestra cultura —a luchar.

Muy, muy brevemente, creo que las diferencias pueden resumirse entre aquellos entre Rousseau y Hobbes. Rousseau creía que los hombres y las mujeres vivían pacíficamente en las sociedades primitivas; que antes de que las sociedades se volvieran organizadas, el conflicto no existía, ni la violencia tampoco. Con el desarrollo de las sociedades organizadas, con el desarrollo de la propiedad organizada, es que la gente se volvió violenta. Y Hobbes, por supuesto, como sabrán; lo veía de modo muy diferente. El describía el estado de la naturaleza de modo anti idílico. Era “desagradable, brutal y rápida[2]

Ahora, tan lejos como la evidencia lo permite, parece estar más cerca de lo que dice Hobbes. Que incluso en las sociedades cazadoras recolectoras, la gente se mataba unos a otros. Hay ahora, creo, mayor evidencia para esta idea. He estado recientemente en el muy, muy atractivo pueblo de Bolzano en el Tirol —un muy atractivo pueblo italiano, tanto italiano como alemán — y he visto colas para el museo. Y le he dicho a alguien: “¿Sabes cuál es la gran atracción en el museo?” Y la gran atracción era el Hombre del hielo del que algunos de ustedes han oído hablar. Este es un cuerpo congelado descubierto en 1991. Ha estado congelado desde que murió en algún momento del 3300 B.C. y presumiblemente salió, por el vestido y lo que llevaba, parte de una sociedad de cazadores. Se asumió inicialmente que se había perdido y muerto en una tormenta de nieve y permanecido enterrado en el glaciar hasta que el glaciar empezó a derretirse. Pero los escaneos y nuevas pruebas bioquímicas encontraron que tenía una cabeza de flecha metida en una axila y pruebas posteriores encontraron heridas que mostraban que había sido atacado al menos dos veces. De modo que este tipo de evidencia y otros ejemplos alrededor del mundo; con frecuencia tumbas que datan del milenio, parecen indicar que incluso antes de que la sociedad humana se volviera organizada, ya nos matábamos unos a otros.  

Y ustedes podrían argumentar y Steven Pinker ha argumentado, que fue el desarrollo de la sociedad humana organizada de hecho, lo que hizo posible pelear el uno con otro pero también detener la violencia. Pararnos de luchar unos con otros dentro de una unidad política particular. El desarrollo de lo que Hobbes llama “el Leviatán”, un poderoso gobierno con una fuerza monopolizada (al menos dentro de tal pensamiento) algo positivo ya que entre todas sus fallas fue proveer con un mínimo de ley y orden. Proveyó de un marco donde las personas, que podrían no haber tenido mucho de lo que consideramos libertades pero dentro de las cuáles las personas podían tener negocios, negociar, trabajar en conjunto. Y la evidencia apunta a que dentro del Imperio Romano, por ejemplo, la gente vivía más tiempo, comía mejor. No porque los romanos fueran benevolentes y lo trajeran a cuento, sino simplemente porque imponían la ley y el orden; haciendo posible que otras actividades tuvieran lugar dentro de dicho marco.

Con el tiempo, el desarrollo de unidades políticas más grandes parece haber ayudado a pesar de no haber sido el propósito con el que se crearon. La necesidad de mantener el monopolio de la fuerza y la necesidad de mantener unidades políticas mayores para defenderse de los enemigos externos e internos a llevado a los gobiernos a lo largo de la historia; a tener más control sobre las sociedades y sus recursos.

El crecimiento de Bretaña de los siglos XVII y XVIII se debió en parte a la construcción de una Marina eficiente. Lo que significaba administrar los recursos necesarios para la Marina, organizando a sus oficiales, entrenando a quiénes se convirtieron en oficiales de Marina. Al menos en la Marina Británica, no podías comprar un puesto de oficial, tenías que saber cómo navegar. Mientras que en el ejército no tenías que saber nada más allá de como sentarte en un caballo y verte bien. Es por esto que el desarrollo del poder Británico fue de la mano con desarrollo del estado Británico, su organización y su capacidad para usar sus recursos para la guerra.

Quiero decir que tendemos a pensar en Samuel Pepys como en un maravilloso reportero que contó historias maravillosas de la vida en Londres pero por supuesto; que fue tremendamente importante como burócrata en ayudar a la administración y la implementación de sistemas administrativos para la Marina Británica y se aseguró que tuviera los recursos necesarios. Y así la organización de las sociedades para la guerra ha traído una gran movilización de recursos, inversiones en la ciencia y la tecnología, ha traído gobiernos más eficaces en averiguar que era lo que existía dentro de sus fronteras.

El desarrollo de la estadística en el siglo XIX se debió en parte a la necesidad de los gobiernos de saber cuánta gente podían mover y cuántos recursos tenían. El crecimiento de la ciencia y la tecnología en el siglo XIX y en el siglo XX fue en parte impulsada por las necesidades de la guerra. Y de nuevo se podía escoger no hacerlo así, pero creo que tenemos que entender que algunas veces la guerra puede traer beneficios insospechados. Y con frecuencia los estados hacen cambio que benefician a mucha gente simplemente para movilizar mejor los recursos destinados a la guerra. Después de la Guerra de Crimea, en la que Rusia fue catastróficamente derrotada; Alejandro II abolió el vasallaje en Rusia. En parte para reformar el sistema de conscripción, intentó modernizar la burocracia e invirtió en un sistema de justicia. Su gobierno y los posteriores promovieron un sistema de vías de ferrocarril. Y esto era para la guerra, pero también trajo como he dicho, consecuencias inesperadas.


[1] Los dictadores no llegan a ninguna parte ellos solitos, más bien parece que son las marionetas de todas las moscas alrededor suyo…

[2] En el original: «disagreeable, brutal and short». Solo que no hallo como traducir «short» de modo que tenga sentido con lo demás.

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Cómo escribir ficción reflexionando sobre la Guerra: una traducción de la conferencia La marca de Caín por Margaret MacMillan

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Esto es una traducción de una transcripción por lo que puede estar sujeta a errores de la transcripción y la estoy haciendo a título personal debido a que, estamos viendo una guerra que no debería estar sucediendo. Elecciones en Corea ganadas por un individuo que pretende la colaboración de cantantes y actores con el estado; en una suerte de repetición del ideal comunista del arte bajo el yugo del poder y eso…NO ME GUSTA. El arte bajo la presión del éxito de ventas es una especie de represión tolerable… mientras que el totalitarismo de invadir mis pensamientos ya no lo es. Por eso…en partecitas, a veces literal y a veces con algunas libertades:

Conferencias Reith 2018: LA MARCA DE CAÍN

26.06.2018 0900-0945

Conferencista: Margaret MacMillan

Conferencia I La guerra y la Humanidad

APLAUSOS DE LA AUDIENCIA

ANITA ANAND: ¿Es la guerra una parte esencial del ser humano? ¿Estamos destinados a pelear unos contra otros? Estas son las preguntas principales de las conferencias Reith de este año. La serie: La marca de Caín; en ella, exploraremos la intrincada historia de la guerra y nuestras propias reacciones complicadas y los sentimientos hacia ella y las personas que luchan. Empezamos la serie de cinco conferencias, aquí en Londres en el Radio Teatro de la BBC, en la Old Broadcasting House (la Casa Vieja de la Difusión); y se siente el propósito de hacerlo, puesto que este lugar fue muy dañado por las bombas caídas durante la Segunda Guerra Mundial. Escucharán más en la conferencia, pero déjenme contarles algo más sobre la conferencista. Canadiense de nacimiento, es una de las mejores historiadoras trabajando al día de hoy. Es autora de libros aclamados por la crítica y hasta hace poco la directora del Colegio Anthony de la Universidad de Oxford. No puedo esperar a que la conozcan. Un fuerte aplauso por favor para Margaret MacMillan.

(APLAUSOS DE LA AUDIENCIA)

ANITA ANAND: Así que Margaret, no sé tú pero yo siento, como nunca hemos estado en una situación tan precaria como ahora; se siente como que estamos a un chiflido del Día del Juicio todo el tiempo. ¿Eso es porque vivimos en una situación más peligrosa históricamente o es sólo que hablamos mucho más acerca de ella?

MARGARET MACMILLAN: Oh, creo que es muy difícil comparar porque creo que las personas se han sentido en una situación comprometida en 1939 y seguro en 1914, y hubo momentos terribles de la Guerra Fría en la que pensamos que la palmabamos. Así que es muy difícil decirlo del momento presente, pero me parece que es bastante más precario de lo que ha sido por un tiempo. Tenemos centros del poder diferentes, rivalidades regionales distintas, tenemos guerras a menor escala por ahí que parecen no terminar; así que creo que hay muchas cosas por las que sentirse pesimista al respecto.

ANITA ANAND: Ahora los historiadores como tú. Quiero decir, con frecuencia cuando las personas hablan sobre temas académicos, dicen que hablan de temas explosivos, oh que se meten en temas muy delicados. Quiero decir, tú realmente manejaste explosivos. La pequeña Margaret jugó con granadas. Cuéntanos esta historia de la vida real.

MARGARET MACMILLAN: Bueno, en ese entonces no me di cuenta que era una granada y mis hermanos y hermanas y yo jugamos con ella. Mis abuelos, los abuelos canadienses, tenían una vitrina de curiosidades. Dentro había esta cosa redonda de metal que era un poco como una fruta de granada que mi abuelo, doctor en la Frontera Oeste en la Primera Guerra Mundial; se había traído de Alemania. Así que nosotros, de Francia, jugábamos con ella. La hacíamos rodar en el suelo. Y cuando crecimos, empecé a estudiar historia y noté que la espoleta seguía allí (risa) por lo que les dije a mis mayores y hermanos: “Creo que esa granada sigue viva”. Por lo que fue removida y enterrada. El problema es que ninguno de nosotros se acuerda dónde (risa).

ANITA ANAND: Un día de estos vamos a saberlo, ¿no es así, Margaret?

MARGARET MACMILLAN: Me temo que sí.

ANITA ANAND: Okay. (risas). La otra cosa que he estado muriendo por preguntar es que este es un lugar que habla sobre la Guerra. Es muy — estoy pensando la forma apropiada de decirlo —pálido y masculino.  ¿No hay gente volteándose hacia ti y diciendo cosas como: “Mire señorita, no preocupe su cabecita con estas cosas”

MARGARET MACMILLAN: Solía sucederme cuando era más joven. Ahora soy mayor y estoy más curtida, no suele sucederme tanto. Mi respuesta de siempre es que la guerra es algo en lo que deberíamos pensar todos. Nos afecta a todos de distintas formas —algunas veces directa, otras indirectamente — y las mujeres son muy parte de la sociedad y se ven tan afectadas como los hombres.

ANITA ANAND: Bueno, no puedo esperar a escuchar lo que vas a decir. La primera conferencia es sobre guerra y humanidad. Margaret MacMillan.

MARGARET MACMILLAN: Gracias

APLAUSOS

MARGARET MACMILLAN: Todos aquí hemos venido desde historias distintas por supuesto y también hemos tomado rutas distintas para llegar aquí, hoy. Algunos de nosotros llegamos a la estación Waterloo por la plaza Trafalgar; nombrada después de — por supuesto — victorias. Algunos llegaron a la estación Paddington y pasaron por la estatura de bronce del soldado de la Primera Guerra Mundial leyendo una carta, Otros debieron haber llegado a la estación Victoria, desde dónde muchos soldados partieron a la guerra durante la Primera Guerra Mundial y por supuesto, muy pocos regresaron.

Con frecuencia han pasado caminando por Londres y por doquier monumentos, cenotafios, los nombres de los lugares, estatuas de almirantes, estatuas de generales a los que ya no recordamos. Cada pueblo pequeño de Europa y cada villa tienen un memorial de guerra porque se han peleado muchas guerras en Europa y hay monumentos de guerra por todo el mundo, claro.  La Guerra afecta nuestro idioma incluso. En inglés, si quieres decir algo grosero usas la palabra “Dutch”o “French” y eso nos lleva a los tiempos en que los alemanes y los británicos o los franceses y los británicos eran enemigos.

Usamos la guerra como metáfora: hablamos de guerras contra la pobreza, guerra contra las drogas. Alguna vez estuve en un concurso literario y uno de los libros enviados se llamaba Mi guerra contra el colesterol de mi marido (risas), Y con las recetas dadas como parte de esa guerra, creo que el pobre hombre debió haberse quedado mejor con el colesterol (risas).

Los remanentes físicos de la guerra por supuesto aún resurgen. En 2002, se descubrieron cientos de cadáveres fuera de la ciudad de Vilna en una tumba colectiva. Aún vestidos en uniformes azules, uno de ellos con la escarapela tricolor en el sombrero. Eran soldados de Napoleón huyendo de Moscú.

Yo crecí en una Canadá pacífica pero mi padre y uno de mis tíos pelearon la Segunda Guerra Mundial y…ambos abuelos en la Primera Guerra Mundial. Y crecí como otros con libros para niños con títulos como “Los niños aliados[1], Leí los libros de Henty escritos para animar a los niños en edad escolar ingleses a convertirse en buenos soldados. Leemos cómic de la Segunda Guerra Mundial. En Brownies, cantamos canciones de la Primera Guerra Mundial en lo que he aprendido ahora, como una versión muy depurada (risas).

Estamos, creo, perplejos con la guerra. Incluso si no la hemos vivido; la encontramos perturbadora, Algunas otras, tentadora. Y allí es donde está una de las cosas complicadas de nuestra reacción hacia la guerra, pienso, — es algo que tememos y admiramos también en ocasiones — y esto es algo que me gustaría explorar.

Somos una sociedad fascinada por la Guerra, creo. Si van a cualquier librería cercana verán vitrina tras vitrina de libros sobre la guerra, Los videojuegos más populares en los Estados Unidos al comienzo del 2018, sólo por poner un ejemplo; eran en el número uno Master Hunter[2], que es un juego de guerra, el segundo era Dragon Ball y el tercero  Call of Duty sobre la Segunda Guerra Mundial. Y estos juegos nos muestran algo de nuestra fascinación con la Guerra.

Por qué admiramos la Guerra, por qué tememos su curso es una pregunta difícil; pero creo que por el lado de la admiración es que le encontramos cualidades que no siempre vemos en la vida civil, Encontramos personas listas a sacrificarse, listas para morir por ideales o preparadas para morir por otros. Y aunque, desaprobemos los objetivos y los objetos de guerra, encontramos las cualidades que vienen con ella, admirables.

La mayoría de nosotros ha sido afortunada y no ha vivido una guerra. Pero no hace mucho que esta ciudad y este teatro fueron objetos de guerra. El edificio fue bombardeado — el edificio en el que estamos —, fue bombardeado en 1940 y fue escogido deliberadamente por la Luftwaffe porque Hitler y sus consejeros se dieron cuenta de lo importante que era la BBC.

Este edificio fue elegido y en Octubre de 1940 fue tocado por las bombas alemanas dos veces. Siete miembros del personal murieron tratando de remover la primera bomba. Vino el departamento de bomberos y la BBC siguió transmitiendo. El lector de las noticias de las 9 en punto paró por un momento y después siguió. Al día siguiente, un andamio apareció y se limpiaron los escombros. Y eso me parece que muestra algo sobre la naturaleza de la guerra — que requiere montones de organización. La Alemania nazi tuvo que hacer la bomba, inventar como dejarla caer donde la querían, llegar aquí y soltarla sobre la BBC, y Britania y la BBC tuvieron que tomar el daño, organizar formas de lidiar con ello y seguir luchando.


[1] The Boy Allies, 1915-1919. Robert Drake y Clair Hayes, A. L. Burt Co.

[2] Sin traducir debido a que la variación de la traducción entre los países de habla hispana para su venta puede ser bastante diferente o incluso, puede que no haya sido traducido el nombre en lo absoluto.


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Cómo escribir mejor ficción leyendo mejor

a man reading book while sitting on a bed
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La luz se filtraba por la ventana. Jugaba con el polvo de hacia años sobre la repisa. Daba vueltas y vueltas en un Vivaldi triste, alegre…distante. Su tía loca en pijama de tela polar esponjosa con la chamarra de borrega artificial que le daba doble vuelta sobre el pecho.

Un mechón de cabello en curva sobre una patita de los lentes. Hood se miraba una mancha en la sudadera roja mientras entretenía con la cucharilla, el té de manzanilla.  Suspiró. Si tan solo…

—¿Por qué tienes las orejas tan grandes? —pregunto con el piercing resbalando hasta una curva levantada de la boca.

—Para escucharte mejor…

—¿Y para qué son todos esos libros?

—Para escribir mejor…Y ahora, si me vuelves a interrumpir, voy a tener que escribir desde el principio todo otra vez.

Hood murmuró malhumorado: —Si en vez de té escribes café… 

Hace poco o… mucho, tiendo a confundirme cronológicamente; Dan-chan me pasó un link. Algo sobre un libro para hacer cómics…de unos Etherington Brothers —viva la ignorancia de no saber quiénes son… Y cómo en algún momento se me acabó la inspiración y eso de planear las entradas no me funcia… A mí se me acaba un tema antes de lo planeado, otro se alarga porque me gusta, algún otro tengo que sacarlo como las ardillas sacan las bellotas de su escondite (olvidándose de algunas de las bellotas por ahí[1]).

Me puse a leer. Al principio no hallaba nada útil. Casi todas las entradas hablan de como dibujar esto o aquello. Hasta que escarbando salió algo interesante… Una pequeña imagen sobre cómo leer mejor ayuda a escribir mejor.

Y es que, leyendo mejor, aprendes a escribir mejor. ¿Cómo? Aprendes dónde y cuándo y cómo…. ¿Qué? Pues dónde, cuándo y cómo introduce un autor las pistas de lo que va a pasar, dónde y de qué formas introducir los llamados cambios de tuerca  y cómo manipular nuestra percepción de los personajes para que adoptemos una postura distinta. Claro que eso es lo que hacen otros autores. Sin embargo, si no eres capaz de VERLO, sentirlo y olerlo; es muy difícil secuenciar una historia para que haga lo que tiene que hacer.

Comienzas a anticipar y predecir la historia. Por desgracia eso te arruina algunas otras historias y ya no puedes leer cualquier cosa…

Por otro lado, te das cuenta poco a poco dónde cortar para crear tensión. Dónde recompensar las expectativas… Y es que el tema tuvo resonancia[2] porque leyendo unos cuantos comentarios para The boxer [3];  me di cuenta que había lectores no tan buenos leyendo y lectores aún mejores que yo.

El lector que anticipaba a un personaje como el agente de cambio cuando el autor ya  nos había señalado al personaje clave desde el principio. En colores brillantes (a veces saber de colores y significantes es un pequeño empuje extra).

El lector que había anticipado toda la trama desde el capítulo 2 con una acción contundente y corta que cambió la dirección de la historia mientras que yo solo lo sospechaba. Él, es mejor lector que yo. 

Del mismo modo en que Guillermo del Toro posee miles de libros de horror para crear los suyos mientras mi filmografía y bibliografía son…más bien modestos. Leer para escribir no se limita a leer por investigar. Leer es entender dónde y cómo y cuándo.

Me pregunto si esto cuenta como volverse un poco editor.

Así que, si ves un curso sobre como leer mejor (que no sea de leer más palabras por minuto); presta pa’ la orquesta[4]. Comenta, da like, hecha pestes, haz lo que quieras. Solo hazlo.



[1] Así es, esto era una bellota escondida entre las múltiples pestañas del navegador.

[2] Cuando uno escribe es difícil mantener una posición neutral en cuanto a ciertos misterios del universo porque algunos eventos parece que se alinean.

[3] Webtoon en curso para la traducción al inglés, en coreano…déjenme ver. Todavía sin terminar.

[4] Expresión que se refiere a compartir.

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Cómo escribir ficción encasillada 

Esto fue un rescate…de las fauces del gato, fue liberado después de la foto. ¿A que no queda genial con el tema?

Es difícil que le suceda a un colega masculino…por lo regular los jueces son hombres. Si bien, no es imposible que les suceda, puesto que los escritores somos humanos y nos vemos sujetos de igual forma a la discriminación por alguna u otra cosa. Incluyendo la violencia o la censura. No son solo mujeres las que desaparecen a causa de alguna denuncia social y tampoco son solo mujeres las únicas víctimas de violencia doméstica.

En fin… ¿alguna vez te has sentido encasillada o atorado en una imagen que no eres tú cómo escritor? ¿Alguna vez has escuchado: «tú no pudiste haber escrito eso»?

A mí me pasó. Y ni siquiera escribía con un “enfoque profesional”. En clase de literatura en la prepa. Con una maestra. Una que escucho una hojita simple sobre algún tema en particular que no recuerdo… ¿Un mal recuerdo enterrado en el subconsciente? Suponiendo que sonaba a algo copiado de algún libro que hubiera leído…entonces tenía una memoria aún mejor que la que tengo ahora — me bastaba con leer algo una vez para recordarlo… a grandes rasgos; por lo que es posible que fuera una copia involuntaria…  ¿Se le llama copia al apropiacionismo de pintar la Mona Lisa de nuevo tal cual con cabello rosa y un gato en los brazos? Si bien esto último no es SÚPER CREATIVO, es el ejercicio de copia más un toque personal lo que hace que la voz propia del escritor se vaya formando poco a poco.

Segunda vez…En la Casa Abierta al Viento[1], el modelo del proceso de diseño exige que se escriba un planteamiento del problema de diseño identificando el marco de referencia o marco teórico.  Entre las curiosidades del marco teórico para mi proyecto de titulación en equipo (una campaña para una organización privada de ayuda a la niñez con sordera), salió a relucir B. F. Skinner; psicólogo conductista. De quién había leído un miserable capitulo — miserable porque en comparación con el grosor del libro no era nada; de «Conductismo» en la preparatoria para la clase de…déjame ver qué era eso… ¿Estructura socioeconómica en quinto semestre[2]?

Para el caso, la universidad me llevo cinco en vez de los cuatro años en el plan de estudios debido a que la competencia por aprobar el examen de admisión es feroz y mis probabilidades aumentaban con solo elegir medio tiempo en vez de tiempo completo…El proyecto de titulación se empieza en décimo trimestre…Por lo que calculando, ya habían pasado cuatro años[3] desde que leyera a este sujeto y no volví a léelo por cierto…

El maestro a cargo de nuestro proyecto exigió ¡la procedencia de las citas porque no era posible que yo hubiera escrito eso! ¿Es que soy una máquina fotográfica? No. Definitivamente no. Sería maravilloso tener lo que llaman una memoria fotográfica pero…no la tengo. A cada rato olvido porque demonios entre en la alacena y puedo perfectamente olvidar que comí ayer sin problema o que día llovió de la semana. También necesito recordatorios en el teléfono inteligente… Sin contar con que puedo tener la mantequilla enfrente de mi nariz y no verla.

¿Cuánto tiempo pasa entre que uno leyó algo y el uso de la voz propia basada en la memoria y la experiencia acumulada para que aunque las ideas no sean de uno se reconozca la voz propia? ¿Qué hace de la ideas absorbidas, propias? ¿Estar de acuerdo con una idea equivale a copiarla?

Y esta no es la única forma de ser encasillada…Tan solo el otro día una chica muy linda que conozco, me pidió recomendaciones de lectura sobre ruptura que fueran divertidas. Cuando se las mandé, me preguntó si no «sabía de lecturas para varones» ¿Es que los hombres no pueden leer a mujeres que sean graciosas y sentirse mejor con ellos mismos sobre sus problemas afectivos sin que el escritor también sea hombre[4]?

¿Alguna vez te han encasillado como una simple copista o alguien incapaz de escribir sin necesidad de citar? ¿Te han encasillado de otra manera? ¿Cuándo y cómo? ¿Crees que nos encasillan sin pensarlo dos veces, en el género del romance con solo escuchar un nombre femenino?

Es por esto que debemos escribir sin género (sexual) en mente y escribir/leer las cosas que nos interesan. NO sólo porque resulta loable la diversidad…  No clasifiquemos la literatura como masculina o femenina. Puesto que el siglo XX inventó las etiquetas del género literario, ubiquemos las cosas por género literario, no por el sexo del lector.

Sí, ya sé. Es una de las primeras clasificaciones que se hacen al presentar un plan de mercadotecnia pero… ¿Queremos seguir fomentando que nos encasillen?


[1] Apodo cariñoso al eslogan de la UAM, «Casa Abierta al Tiempo»

[2] Eso fue un efecto barato de memoria fingida, tuve que buscar el nombre de la materia en el programa de estudios vigentes.

[3] Solo hay tres trimestres efectivos en la UAM en el lapso de un año debido a los arreglos administrativos. Conté un año por cada tres trimestres, más seis meses extra por los cuatro que hice de medio tiempo…aprox.

[4] Considerando que pocos hombres escriben sobre sentimientos de manera sistemática, esa fue una búsqueda muy poco afortunada con sólo dos escritores en una lista de diez….Y las obras nombradas no eran precisamente sobre el proceso emocional.

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Cómo escribir ficción incorporando elementos de la evangelización negra/afroamericana

Un strike y…ahí va la bola otra vez. Y la bola es una curva llamada Martin Luther King, un personaje poderoso con una personalidad capaz de crear su propio mito…y su propia forma de contar cuentos de hadas en un país donde el cuento de hadas no había llegado aún —y en ocasiones parece que no lo hará nunca — a un sector de la población que peleo una guerra de secesión  a cambio de una libertad y una igualdad que se quedó en el tintero… en muchas partes del mundo.

 ¿Qué dónde me encontré esta joya de información? En Duo, pero también en internet bajo el nombre How a heritage of Black preaching shaped MLK’s voice in calling for justice. En el blog de Duolingo, el artículo se llama How Dr. Martin Luther King used Black preaching traditions to deliver powerful speeches y se centra en las funciones del lenguaje antes que en el contexto histórico, a diferencia del primer artículo. Que no es el único sobre el tema.  

¿Y qué tiene el discurso de Martin Luther King que se pueda incorporar al arte de escribir ficción?

Tal vez si comenzamos desde el principio de los tiempos…Nah. Comencemos con la figura del predicador negro/afroamericano[1]. ¿Quiénes predicaban en la época esclavista?  Es difícil decirlo…especialmente porque Voogle no contestó a mi pregunta…Sin embargo, viendo lo difícil que resultaba para una persona de color profesar una religión de forma abierta y sin ser sermoneado por evangelistas contratados “por los amos” para recibir un lavado de cerebro sobre la obediencia; pude deducir que eran personas con una memoria extraordinaria. Muchos de ellos eran analfabetos y repetían lo que fuera que habían escuchado en la iglesia cristiana sin haber tenido muchas oportunidades de escucharlo más de una vez.  Sobre todo, tomando en cuenta que muchos “amos” perseguían la práctica religiosa cristiana…debido a que reconocer que la población de color era cristiana era reconocer que no tenían ese elemento como excusa para “enseñar y guiar a un hato de salvajes[2]”hacia la verdadera religión… Lo que por lo mismo, se deriva en que aquellos con la facultad de leer y escribir y por lo tanto de registrar la historia, no se interesaron mucho en el fenómeno; así que no existe un registro cronológico fiable del mismo.

Así que sin duda, eran personas con una memoria extraordinaria. A lo que hay que sumarle extroversión pues no es fácil pararse en frente de un grupo y hablar con gestos como si llevaras una conversación. Todos gesticulamos, pero hablar con gestos que convienen al momento…Además, repetían. Una y otra vez repetían el mismo pasaje aprendido de memoria hasta que adquiría su propia cadencia, de una manera distinta al sermón católico. Eso derivado del hecho que las facciones baptistas y evangelistas son mucho menos estrictas que el catolicismo a la hora de dar el sermón.

 Poco a poco algunos de ellos se volvieron nómadas que iban de plantación en plantación, ayudados ya sea por otros predicadores caucásicos o tal vez por los mismos esclavos ya que estas personas llegaban a tener una cierta fama y reputación que después de la guerra civil los llevó a ocupar puestos políticos. Dicha fama y reputación, los hacía visibles y perfectos para construir un discurso o cuento de hadas o ficción apropiados para ellos mismos y sus congregaciones.

¿Qué elementos desarrollan estos predicadores que sean afines a la ficción o se puedan usar en ficción?

  • La repetición o paralelismo. Que es una simetría por traslación y se usa mucho en poesía…pero no se limita a la poesía. En el film I am the pretty thing that lives in the house[3], podemos ver algo similar con escenas que se repiten una y otra vez arrastrando la situación de la chica emparedada para crear tensión y horror a través del énfasis. En los dramas coreanos podría ser la repetición incesante del recuerdo de escenas pasadas. Que una vez puede ayudar al espectador a establecer relaciones de significación casual-causal pero más de una son terriblemente molestos si es que uno es buen lector.
  • La antífona. (Del griego antiphonon, sonar contra, sonido responsivo, cantar frente a, canto alternado; latín, antiphona; francés, antienne).  Tal como se entiende comúnmente en la actualidad, una antífona consta de uno o más versos de un salmo o versículos de la Sagrada Escritura que se cantan o sólo se recitan antes y después de cada salmo y el Magníficat durante maitines y vísperas[4]. Es una especie de diálogo en el que el ponente pregunta y la audiencia contesta. Es un poco similar a lo que hago yo cuando pregunto y me contesto yo solita….Y que se usa en algunas ocasiones en el monólogo en off para las películas, bastante en el cómic  y de forma mucho más interactiva en videos en tiempo real. Después de todo, los buenos videos tienen buenos guiones y puede que este recurso no sea una antífona como tal, purismo en mente… las cosas no siempre se usan tal y como se inventan. Evolucionan.
  • Jeremiada. Para la RAE, una muestra o lamentación exagerada de dolor…Tiene su origen en el Libro de Jeremías o de Las lamentaciones. No es muy atractiva que digamos en ciertos contextos y de hecho se usa más como una queja social en prosas largas por lo que parece imposible de usarse en ficción…podemos aprender a usar este tono de lamentación en pasajes breves para enfatizar el dolor de algún personaje que se encuentre atravesando una muerte, una ruptura o incluso la perdida de la nacionalidad. O en su discurso. Cualquier personaje carismático luchando por una causa puede retomar este tipo de expresión para convencer a sus ficticias masas.

Por último les dejo un link. Este de aquí por si quieren leer el discurso completo en español de King, I have a dream y un trozo donde se puede ver a grandes rasgos como funcionan estas tres figuras literarias en un discurso de masas por si no gustan leerlo todo.

I have a dream (fragmento)

Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño «americano».

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Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: «Afirmamos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales».

Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.

Sueño que un día, incluso el estado de Misisipí, un estado que se sofoca con el calor de la injusticia y de la opresión, se convertirá en un oasis de libertad y justicia.

Sueño que mis cuatro hijos vivirán un día en un país en el cual no serán juzgados por el color de su piel, sino por los rasgos de su personalidad.

¡Hoy tengo un sueño!


[1] ¿Por qué cuando ello se denominan así mismos como negros o de color, se molestan cuando personas ajenas al círculo lo hacen? ¿Es la fuerza de la costumbre o una discriminación interiorizada? Esto desde una posición en la que fácilmente discrimino a las personas de color aunque no pertenezca a ningún grupo racial definido… quizá sólo por herencia socio cultural más que por elección. No lo he analizado del todo.

[2] Heme aquí usando un poco mi imaginación, extrapolando lo que hubiera dicho un cura español o un monarca español con respecto de la población nativa en México hacia 1530…

[3] https://www.imdb.com/title/tt5059406/

[4] https://ec.aciprensa.com/wiki/Ant%C3%ADfona

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 ¿Es más difícil comenzar un libro o terminarlo?

….¿Alguna vez has sentido como que se te acaban las ideas para empezar algo nuevo? ¿O has empezado un chisme pero sientes que chapoteas en el fango cuando quieres terminarlo y todo lo que logras es terminar sentado en tu…bueno, en tu trasero?

Es imposible asegurar que una cosa sea más difícil que la otra. Algunos de nosotros bullimos de ideas. Cada semana tenemos al menos, unas seis o siete ideas distintas —que probablemente no lleguen a ninguna parte porque nos cuesta terminar la historia, mientras que a otros les cuesta encontrar una idea o necesitan ir acumulando combustible hasta que explota y el motor de combustión interna comienza a mover los cilindros… O que, dentro de toda la parafernalia de la vida moderna, han caído en un estado de vacío mental o burnt out.

¿Qué se hace entonces?

La verdad es que no lo sé. Cada quien tiene su M.O[1]. y en descubrirlo se nos puede ir la vida. Sobre todo porque algunas historias hacen que nuestro M. O. cambie. Cada historia tiene su propia forma de funcionar. Por lo pronto puedo darte un vistazo a lo que he ido recolectando en los bosques persiguiendo a caperucito negro…

PARA EMPEZAR

  • Escribe un diario y/o ten un cuaderno especial a la mano donde apuntes TODAS LAS IDEAS y todo lo que sea que veas. No creas que las historias empiezan solo con otras ideas leídas. A veces son cosas que ves o escuchas. Hay sucesos tan inverosímiles que no podrás evitar que la imaginación te lleve a preguntarte ¿cómo?  O ¿por qué?. Tenía 24 años cuando para mi primer empleo tenía que recorrer toda una línea del metro y encima casi toda la del tren ligero (me faltarían quizás tres o cuatro estaciones para llegar a Xochimilco). Más de una ocasión llegué a ver a una mujer joven, limpia y bien vestida; sosteniendo una bolsa de terciopelo negro que agitaba arriba y abajo sin cesar. Eso desde la estación Tasqueña hasta no sé donde porque la perdía de vista en el mar humano lata sardina del centro. ¿Qué había en la bolsa? ¿Por qué agitaba la bolsa? Así que pon atención a tu alrededor.
  • Hojea el diccionario. Se encuentra uno con las palabras más extrañas. Y si estas palabras extrañas no te dan ganas de escribir una historia… Por ahí tengo  en reserva el nombre de Balderdash, del que no tengo ni la más remota idea de quién o qué es. Cosas pequeñas como esta son lo que te lleva a indagar e indagar siempre termina en una historia (no importa el tamaño).
  • Ponte las orejas de burro y escucha las conversaciones en el transporte público. Siempre hay alguna que sirve como catalizador.
  • Juega videojuegos….No. No estoy de broma. Si te animas a leer el webtoon “The strongest florist” y a jugar Darkness and Flame 2, verás algo muy curioso que parecen tener ambas historias en común. No digo que porque entonces no tiene chiste.
  • Aprende a hacer lay outs o planes de ruta. Ayudan mucho cuando la historia no parece tener un eje cohesivo/idea controladora.
  • Si no tienes uno, consíguete un gato[2]. Los gatos son una especie de agentes secretos puestos en el mundo para contrariar, divertir y voltear el mundo patas arriba. Si de verdad estás corto de ideas, un gato siempre hace cosas inesperadas que te harán tener ideas bastante deschavetadas que podrían convertirse en una historia. Algo como: “Lo que me trajo el gato en el año del tigre”. ¿Eres amante de los perros y los gatos te caen gordos? Está bien. Los perros también hacen cosas. Supongo que los peces también[3]. Ah y los terrapines definitivamente aprenden a no hacer ruido y a deslizarse como pingüinos en las alfombras.

PARA TERMINAR

  • Big Choma se pone fechas, lo que lo ayuda a organizar su tiempo y conseguir trabajar un poquito todos los días. Un poco todos los días es siempre mucho mejor que un montón de nada (le estoy robando la frase a Sonia Simone de Copyblogger). Que a mí no me sirve porque soy adicta a muchas cosas que no están prohibidas…como las series de televisión o los webtoon. Por algo tengo problemas escribiendo a tiempo para el blog aunque si que ayuda saber que es Miércoles, y no he escrito nada para el Sábado.
  • Consíguete un colega con quien discutir lo que estás haciendo. Por lo regular yo tengo que decirle a Big Choma lo que estoy haciendo para verme obligada a no perder mi dignidad abandonando el proyecto a la mitad. Que a veces sencillamente prefiero ver mi dignidad embarrada de lodo….
  • Nuestro patrocinador (reverencia mental) usa un sistema de 25 minutos de trabajo combinados con 5 minutos de descanso, que viene a las mil maravillas si es que eres disciplinado….Sí, adivinaste. Yo me pierdo en los cinco minutos de descanso.
  • Ten más de un proyecto a la vez. Cuando te atoras con uno, sigues con el que está funcionando mejor. ¿Por qué crees que existe este blog[4]?
  • Distribuye las tareas por hacer en tareas más pequeñas. Hoy esta escena o este párrafo.
  • Uno que acabo de leer. Ten un animador. Alguien que diga: ¡QUIERO MÁS! Cada vez que escribes un capítulo nuevo. O se termina la anualidad del blog.
  • Haz playlists para tus personajes. Tener un playlist completo para tu historia le da cierta ambientación y eso puede servirte de brújula para terminar tu historia.

¿Qué te parece más difícil: empezar o terminar una historia? ¿Cómo conquistas el problema?


[1] Total que los crímenes literarios también existen.

[2] Contraindicado en el caso que seas alérgico…

[3] Hasta ahora no he tenido peces ni terrapines.

[4] Entre otras razones, además de levantar mi potencial de ventas de cero a veinte suscripciones. Si recuerdas, Mike Nappa nos sugiere tener un plan de mercadotecnia, un número importante de seguidores y/o ser un escritor poca maíz…. Por mucho que odie admitirlo, no cubro la última base.   

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¿Cómo escribir ficción condenados a una vida sin satisfacciones?

¿Por qué nadie piensa que los contadores deberían tener miedo de sus carreras? ¿O los médicos? ¿Qué hay en el hecho de ser escritor o trabajador de las llamadas “industrias creativas” —una de esas nuevas etiquetas que engloban lo que anteriormente se conocía simplemente como ARTE; que hace que nos vean con lástima, escarnio y, a veces, nos condenen mentalmente a llevar una vida de frustración repleta de fracasos con mal sabor de boca por no llegar a ninguna parte?  Que si a eso vamos, los únicos que llegan a alguna parte con sus carreras son los chóferes y los conductores de fórmula uno. Siempre yendo del punto A al punto B.  Los demás en general, no nos movemos de nuestro escritorio, fábrica, zona de operaciones.

En principio, el hecho de que tenemos que trabajar sin que nos paguen…al menos por un tiempo. Como lo dice Mike Nappa, tendrás que demostrar que eres capaz de armar un libro completo, una colección de pinturas o una colección de prendas. Lo que supone una cantidad no despreciable de trabajo y esfuerzo que tal vez ningún editor o casa editorial, galería o casa de modas paguen. A diferencia de los doctores, químicos y contadores a los que sí les pagan por meter las narices en diversos asuntos.

Segundo, la larga historia de escritores, pintores, bailarines, etc, etc…que se suicidan o drogan o…tienen algún problema existencial que no pitufa con la vida diaria…

¿Se debe eso a la presión social de estar siempre creando un trabajo artístico que supere al anterior?  Definitivamente. Y es que es difícil no vivir con las reglas con las que nos topamos. Es endiabladamente difícil encontrarse con Buda y matarlo.  A veces ocasiona nuestra muerte social. A veces nuestra muerte como individuos independientes. Otras que hagamos trabajos por los que no damos un cacahuate. Todos hacemos lo que podemos.

Y sin embargo, escribir o crear algo no es un trabajo en el que la boca se te llena de vinagre por los múltiples fracasos. Si eso fuera así, nadie se metería a averiguar cómo es que hay que expresarse ni a estudiar las reglas formales de dicha expresión. ¿Para qué si se sufre?

Es de lo más divertido. Nunca he tenido una sonrisa más grande que el día de mi bautizo como escritor. Una carta, vulgar y simple. Un rechazo. Un cuento que no era lo suficientemente bueno. Obvi como dirían mis primos. ¿Por qué la sonrisa? Porque hice algo en vez de quedarme pensando cómo sería si…No fue si…Fue. Y no es que uno no pueda mejorar o empeorar el trabajo después de su mejor obra.

Es que debería “valer margaritas” si es mejor o peor o se lo come el perro. Lo que importa ahí es disfrutar lo que se hace (para que supongo en un futuro le paguen a uno por hacerlo, dicen que lo que se disfruta termina siendo más valioso…no sé). Cada minuto de sufrimiento porque el personaje secundario ya metió en problemas a mi protagónico es una delicia. Cada vez que tengo que enfrentarme al libro aburrido para sacarle tres párrafos de información necesaria es un logro. Por eso es que…no debería importar si el público exige o no algo que supere lo anterior, aunque el público sea el dueño del escenario hoy en día.  Escribir o crear es una actividad deliciosa que se comparte como se comparte el pan. No se necesita pensar que el creativo es un “genio”. Ni tampoco ubicar la razón de su “genialidad” en las musas. Lo único que hay que generalizar entre nosotros (para mantener la cordura) es, que para nosotros, crear es una forma de existencia en la que hemos elegido un propósito del mismo modo que los contadores eligen llevar las cuentas o los impuestos, los gerentes de bancos los problemas de préstamos y robos, los bomberos las tragedias cotidianas y los chóferes de Uber, las de los atascos y el precio de la gasolina.

Es un trabajo. Con otros riesgos y otras satisfacciones.    

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Cómo escribir ficción…juzgando tus micro motivos

Porque definitivamente, para escribir se necesita…

Esta entrada es un extracto traducido…y parafraseado de algo que me encontré en las conferencias TED, en la sección de ideas, me llamó la atención porque usualmente los escritores necesitamos quien lea…en una palabra, público…

Lo que requiere un poquito de fama, algo de falta de privacidad y hoy día, enfrentarte al hecho de qué tu opinión ya no es tuya realmente; ya sea por miedo a la cancelación o porque el fenómeno del contenido on demand, nos hacen depender de los deseos de la tribu a la que le vendemos[1] antes que de aquello que sabemos es importante para conseguir crear buena ficción. Como por ejemplo, evitar los momentos donde no pasa nada y todos son felices. Además, hay tantos tipos de escritor y tantas razones para escribir que podemos llegar a confundir aquello que creemos querer con lo que realmente nos gusta hacer.  Lo que al fin y al cabo se puede arreglar identificando lo que juzgamos loable y lo que juzgamos odioso. Y ya que todos somos distintos, no tenemos porque querer la vida de alguien más.

¿Qué es un micro motivo?

“Descubrir tus micro motivos —esa colección de cosas súper especializadas que hacen cantar a tu corazón —es clave para encontrar la realización y el éxito en el trabajo”

Todd Rose y Ogi Ogas[2].

Ahí está. Un micro motivo es una actividad muy especializada que nos gusta hacer. ¿Y cómo es que los va uno descubriendo? ¿Vas a que te lean el Tarot o a acostarse en el diván con el/la psiquiatra[3]?  Según estas dos personas (Todd y Ogi, no el/la psiquiatra y el/la del diván), lo único que tiene uno que hacer es…juzgar a los demás. Esa actividad tan divertida de todos los días…

El objetivo de hacer esta odiosa actividad (al menos desde el punto de vista de meterse en lo que a uno no le importa puesto que los demás viven SU vida) es usar las reacciones instantáneas que tenemos a ciertos estilos de vida para rastrear de donde sale nuestro pensamiento y catalogarlo. En teoría, los micro motivos incluyen sentimientos de traumas profundos (nah, esa soy yo exagerando)….sentimientos muy profundamente arraigados, preferencias sutiles,  deseos muy descarados y anhelos privados.

¿Listo? ¿Ya estás mirando a tu colega del trabajo de reojo? ¿Al de al lado en la cola del banco o la fila del súper? ¿Viendo fotos en IG, FB o donde sea que te entrometes en la vida de los demás…perdón ves lo que hacen tus amigos? Bueno, pues presta atención.

Date cuenta cuando estás juzgando a alguien. Al parecer es la naturaleza humana reaccionar a otros[4] así que el caso es descubrir cuando para hacerlo de modo consciente. Ya sea que mires al policía gordo de la esquina[5], la estilista de cabello rubio platinado con raíces negras, el ejecutivo de banco con cara de fuchi, la cajera del súper mercado con chamarra extra pachoncita, y/o la secretaria bajita con tacones de catorce centímetros; pon atención al momento en que emites cualquier juicio.

Si tu reacción a la persona es tan vívida que casi escuchas la vocecita de tu cerebro hablando, estás en la pista de un micro motivo. Sea lo que sea. Crítica, alabanza, condenación, agrado. ¿Qué sentiste? No te hagas el loco y niegues lo que sea que pensaste porque ahora sigue saber por qué lo pensaste. Es muy fácil engañarse uno mismo…Así que hay que enfocarse en lo que sería bueno y malo de tener la vida de ESA persona. Si leyendo las críticas a J.K. Rowling por sus twitters te da por pensar que no te gustaría que tu opinión fuera un asunto de escarnio público; es que la fama no te motiva y te gustaría mantener una vida privada o al menos una donde tus opiniones sean tuyas. Lo que resulta imposible si quieres escribir novelas porque hay que hacer labor de promoción. Sacarse fotos, estrechar manos y firmar autógrafos y cosas así… Tener una red social que otros lean.

Por otro lado, si miras a alguien y lo único que ves, es a un sujeto incapaz de comprarse un coche del año y una botella de Tequila 1800 para cada fiesta…te importa el dinero y la admiración ajena. Y está bien. Para lograr estar en paz con el mundo y sentirse realizado, hay que saber que nos mueve.  Al juzgar, revisa que hace que tu mente se encienda. Cuando yo leo a Lizzie Davidson en LinkedIn lo que me gusta es que no piensa en jubilarse. ¿Dónde trabaja uno haciendo algo de lo que nunca te jubilas? Solo en aquello que te hace mover el trasero…o los dedos como estoy haciendo en este momento. Tap, tap, tap…se mueven las piezas del teclado.

La pega del ejercicio es que solemos hacernos trampa. Escuchamos las otras “vocecitas” que nos dicen qué o cómo deberíamos juzgar…como la cantidad en el cheque a final de mes.  Así que escucha y sigue escuchando. Puede que te encuentres con que sí, escribir ficción sea lo más maravilloso pero no te agrada tanto la idea de tener que trabajar solo y perderte fiestas…lo que te deja en que escribir ficción solo sea un buen pasatiempo o tal vez puedas decantarte por ser copywriter de esos que usan las técnicas para escribir ficción mientras platican con todo el mundo para armar un mito empresarial. Y tampoco es que no puedan existir micro motivos contradictorios dentro de ti. Los detalles cuentan.

Mientras que los “tests” de personalidad y motivación laborales son…estándares. No pueden explicarte a detalle lo que sea que te mueve. ¿Existen los tests para decirle a uno que debería escribir?  Esos no los he visto. Es lo mismo con los tests donde termina uno siendo NTJF o SDGR[6], son divertidos como experimento. Nunca pueden decir lo que la persona realmente es ni lo que realmente la mueve. Son una muestra de comportamiento promedio.  Sí, todos somos un poco promedio…hasta que conversamos con el vecino. Entonces dejamos de ser una suma de características dividida entre el número de elementos de la muestra poblacional y nos convertimos en individuos.

Recuerda que este juego es sólo como tener una brújula que te ayude a encontrar el norte de tu escritura, ahora que ya sabes que quieres escribir. Al fin y al cabo se trata de ti. Tú eres la única persona que puede saber si realmente estás siguiendo las huellas de tus micro motivos hasta lo más profundo de la mazmorra en la que se sientan cuando no están en la superficie de tu mente consciente dándole a la lengua.


[1] O nos gustaría venderle.

[2] Así es, el comercial…bueno la referencia. Dark Horse: Achieving Success Through the Pursuit of Fulfillment de Todd Rose and Ogi Ogas. Mención no autorizada y susceptible de desaparecer de la web por razones de copyright.  Una publicación de HarperCollins Publishers. Copyright © 2018. Todd Rose and Ogi Ogas.

[3] Eso salió un poco sugerente…

[4] O preguntarse toda la serie de cosas indiscretas con las que armar una historia…

[5] En Costa Rica eso no se ve pero conozco un país en el que sí pasa.

[6] Estoy inventando las siglas.