
Harriet Sloane: Es una bebé. No es un experimento controlado de ciencias.
Elizabeth Zott: No, no creo que lo entiendas. Yo no quería esto. No creo que me sienta la forma en que tengo que sentirme.
Harriet Sloane: ¿Hablas de la forma en que cura tu abdomen hinchado con su sonrisa? ¿Y el terrible dolor de tus pezones? ¿Porque no estabas completa hasta que la conociste?
Elizabeth Zott: – Sí, justo eso.
Harriet Sloane: Eso es una tontería. Es pura ficción.
Elizabeth Zott: No, las madres aman a sus hijos. Ese es su instinto. Mi instinto solo me hace tener pensamientos horribles.
Harriet Sloane: ¿Qué tipo de pensamientos? Puedes decirme.
Elizabeth Zott: ¿Por qué no la doy en adopción y ya?
Harriet Sloane: Oye, Agnes: ¿Cuántas veces pensaste en dar en adopción a Bailey cuando recién nació?
Agnes: ¿Por qué? ¿Alguien lo quiere?
Harriet Sloane: Solo es por fines científicos
Agnes: La respuesta es dos veces. Al día.
Harriet Sloane: ¿Mi momento crítico con Linda? Al sexto día.
Lessons in chemistry. Lecciones de química. E4 12:26 en adelante
Alguna vez deseé que mi madre me quisiera automáticamente. Ahora entiendo que eso no es posible.No se puede amar automáticamente a algo que, bajo otras circunstancias, sería llamado parásito. O que causa tantos inconvenientes como dolores en múltiples partes del cuerpo, incontinencia urinaria, falta de sueño y deseos extremos de cometer asesinato o, por lo menos, abandono. Porque llora más que un gato pidiendo de comer.Y no es que querer ser madre sea malo. Tampoco es algo bueno. Es que no es el paraíso que muchas madres… y médicos y hombres muy respetables; pretenden meterle a uno a fuerza de decir: “Tiene que gustarte, es genial”. Querer ser madre es un tipo de locura. Temporal y necesario para la continuación de la especie, vale. Pero del tipo de locura que debería ser voluntario. No forzoso para llegar a “realizarse como mujer”.Mi enhorabuena a todas las madres que conozco. Y a todas las no madres que conozco. Por ejercer su derecho a un tipo de locura particular. Pasto kalo.
Deja un comentario