Hoy quiero decir que a los consejos que les di para cuando están bloqueados, olvidé añadir dos cosas que bien podrían estar al principio de la lista. Pero como dicen por ahí que las grandes mentes piensan de modo parecido; Con P de pasaporte las pensó antes que yo y las tiene como los puntos no. 5 y 6 de sus 12 trucos para encontrar la inspiración (<-este ERA el link). Los instaba a visitar su blog para verlos pero… ya no existe el blog. Ignoro que sucedió y no tengo forma de saberlo. Espero que su autora esté bien y esto solo sea un viraje de intereses o un revés momentáneo o cualquier cosa… pequeña e insignificante. Dejo la entrada para recordar que alguna vez estuvo aquí.
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Una razón de peso para rechazarte (como escritor) p. 2

RAZON no. 31 Línea de fondo- NO HICISTE LO SUFICIENTE DE MÍ TRABAJO POR MÍ parte 2
Sí me gusta tu libro, pero me doy cuenta que tengo que enseñarte a organizar tus pensamientos o como escribir diálogo o lo que sea, regularmente lo rechazo. Si veo que tu análisis de competencia es inexistente o pobre, quiere decir que tendré que hacer el trabajo por ti si quiero publicar tu libro. Pero ya estoy abrumado con mi trabajo; no voy a tomarme el tiempo para eso. Te rechazaré en vez de eso. Igual para poner títulos, resúmenes de plataforma de autor y cualquier cosa que de hecho constituya parte de mi trabajo –pero del que tengo como expectación que hayas hecho por mí. Entrelíneas, ¿hablando editorialmente? Tu mejor oportunidad de no ser rechazado es hacer lo más posible de mi trabajo por mí y mostrarlo en tu propuesta. Después de todo, odio hacer trabajo extra.
¿QUÉ PUEDES HACER AL RESPECTO?
- Si tu propuesta es completa, ya estás un 90% por delante de otros autores lanzándome libros esta semana. Así que usa la información para asegurarte que has hecho todos los básicos de mi trabajo antes de enviarme tu libro (no literalmente a esta persona sino al editor o agente según). (Dice que hay que revisar la razón no. 30 pero para esa tengo que investigar más…y el día no tiene 38 horas ni donde vivo hay internet…)
- Familiarízate con las responsabilidades de mi trabajo. No asumas simplemente que sabes lo que hace un editor. Lo más probable es que no tengas idea de las pequeñas frustraciones que llenan nuestros días. Así que intenta averiguarlo, lee libros sobre trabajos editoriales. Checa trabajos editoriales en Monster.com o CareerBuilder.com y estudia las responsabilidades específicas y cualificaciones enlistadas en las descripciones de trabajo. Sí es posible, pide ser la sombra de un editor por un día en una compañía de publicidad, oficina de revista o cuarteles de periódicos de tu área local. (Lleva a tus hijos y pretende que es un “viaje educacional” para ellos) El punto es que, cuando sepas las tareas mundanas que llenan mi día, puedes cortar a medida tu propuesta para mí. Entonces, cuando mire tu libro, me regocijaré que hayas hecho mi trabajo por mí, por una vez –y abogaré por el con entusiasmo.
- Recuerda que, cuando se trata de asegurar un contrato para tu libro, mi trabajo primario es como tu agente de ventas. Piensa en mí como en alguien a quien contratas para representar tu libro con efectividad frente a una junta publicitaria. Ahora, no sólo me arrojarás unas cuantas páginas en la mano y me enviarás a cerrar el trato. No, si realmente quieres que los haga comprar, vas a tomarte el tiempo para sumergirte en un entrenamiento riguroso acerca de las características y beneficios de tu producto (libro), para sugerir estrategias de venta de la vida real que pueda usar con mis clientes, y darme toda herramienta que puedas pensar para ayudarme a tener éxito. Después de todo, sólo tienes éxito si yo lo tengo. Así que, cuando prepares tu propuesta de lanzamiento y muestras de escritura, asegúrate de darme todo lo que necesite para ser el mejor vendedor que tu libro pueda tener.
Esta es, como ven, una razón de peso e importancia para un editor. Lo que me induce a pensar una de dos: “pobres” y/o “hagamos como los rusos, si el precio del petróleo cae…produzcamos más y que el precio caiga todavía más a ver qué hacen”. Al fin que yo todavía no publico nada…pero ¿y los que ya publican? Un dilema.
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Una razón de peso para rechazarte (como escritor)

Por lo regular te dirán que la primera razón para rechazar algo que hayas escrito es porque no escribes lo suficientemente bien. También Mike Nappa lo dice en su libro “77 reasons why your book was rejected” o “77 razones por las que tu libro fue rechazado”. Y antes de continuar y si te preguntas ¿quién ese?; te diré que Mike Nappa fue editor, es escritor publicitario y agente literario en Nappaland Literary Agency.
Sí, él también dice que una de las razones para las que re rechacen un libro es que tu escritura huele a boñiga. Pero no me parece ni de lejos la primera razón. No después de leer la razón no. 31. Más bien la razón no. 31 es la primera razón. Y una de las razones por las que deberíamos alegrarnos de que existan los lugares como Twitter y Facebook. O los blogs. Incluso (y no pongan el grito en el cielo todavía…) Wattpad, Webtoon…y creo que esto afecta también a diseñadores y animadores 3D.
Y como siempre que traduzco, dividiré este post en más de una parte. Aunque esta vez les añadiré la bellísima frase cliché de un comic: “CONTINUARÁ”
RAZON no. 31 Línea de fondo- NO HICISTE LO SUFICIENTE DE MÍ TRABAJO POR MÍ
Sí, esta es una razón de **** para un rechazo editorial, y una que no se articula lo suficiente en los círculos publicitarios, simplemente porque hace que nosotros los agentes y editores nos veamos como perezosos. Obviamente los editores y agentes trabajamos duro –en nuestra inductria se necesita para tener éxito. Al mismo tiempo, todos odiamos hacer trabajo extra. Como mencione en la introducción (y a pesar de la arrogancia con la que típicamente nos conducimos), el hecho es que, en lo tocante a tu libro, los editores somos tus abogados en lo adverso y lo próspero frente a lo peor de la gente de ventas.
Para asegurar un contrato para ti, tenemos literalmente que vender tu idea a la gente con el poder sobre la chequera de la compañía. Sí alguna vez has trabajado en ventas, sabes cómo es –y lo difícil que es vencer la resistencia de un tacaño a soltar la lana. Como resultado, tenemos lo que pareciera ser miles de detallitos a los que atender, todos con la esperanza de que nuestras diligencias en la preparación de una presentación frente a una junta administrativa resulte en un contrato seguro para tu libro.
Mientras tanto, estamos en medio de la edición de muchos otros libros en nuestras agendas, lidiando con un autor temperamental o dos, preparándose para presentarse en una conferencia de ventas para un libro que adquirimos hace un año o dos y que justo en ese momento están llegando al público, escarbando entre otro millón de propuestas para libros, respondiendo e-mails tediosos, resolviendo problemas que surgen de la nada y bueno…captas la idea. Lo que significa para ti, tanto mental como emocionalmente que, voy a juzgar tu propuesta basándome en la cantidad de trabajo nuevo que me esperaría.
CONTINUARÁ…..
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E.V: Juega Scrabble

Escribir como estilo de vida El tiempo no alcanza.
Los niños están dando lata. O sigues en casa refugiándote del virus por miedo (no hay nada raro en tenerle miedo a algo que ha matado a tantas personas en un siglo que no había conocido las muertes masivas como la gripe española/la guerra a gran escala; sólo reconócelo para que actúes con calma y precaución) o porque vives en una zona con re-brote/alto peligro de contagio. También puede ser que ya te reactivaste en tu rutina de checar tarjeta en la fábrica (mi enhorabuena y te recuerdo que aunque ya no hay cuarentena estricta mejor no saludes ni de mano o beso y sigas con tu cubrebocas). Y si por desgracia, has perdido el trabajo por bancarrota de tu lugar de empleo, no creo que te haga mucha gracia leer que te pongas a jugar.
¿Por qué jugar scrabble?
- Te ayuda a despejar las telarañas y darte cuenta de cosas que no veías. Igual se te ocurre algo para ganar dinero. La mente humana funciona mejor cuando juega y no cuándo se obstina en un problema. ¿Por qué crees que los de Google le dan tanta importancia al ámbito de trabajo? Ellos resuelven problemas futuros. Al fin, un ratito en vez de otras soluciones químicas para generar endorfinas.
- El scrabble se puede jugar diccionario en mano (hontoni honto, las reglas incluyen esta modalidad). En este caso puedes invitar a los niños y aprender palabras todos juntos.
- Puedes hacer un ejercicio que hago yo cuando se me agotan las ideas. Ve la imagen. Es un poco estilo periódico Alarma, que es un tabloide de México especializado en decorar sus páginas con escenas gráficas de sangre y violencia. Pero creo que me quedó muy bien (la modestia no se invitó a la fiesta).
reactiva tu cerebro en cuanto al uso de palabras. Y no creas que sirve sólo para escribir, igual puedes intentar dibujar una tira cómica que implique las palabras que jugadas.
¿Y a ti, se te ocurren más razones para jugar?

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E.V. Aprende algo nuevo

Escribir como estilo de vida Si, es difícil encontrar tiempo y mucho más difícil cuando ya encontraste tiempo para escribir que le robas a la comida o al sueño.
O que yo hable de productividad le añade estrés al estrés de estar en casa con el tiempo volando a ratos y deteniéndose inmisericorde también a tragos. Sin trabajo. Posiblemente también, la situación opuesta, con una gran pila de trabajo interminable y un niño pequeño al que cuidar.
Aprender algo distinto no tiene que llevarte todo el día. Ni tiene que ser diario. Es como dice Chuck Wendig de un modo tan cierto (aunque el lo diga de escribir lo tomaré prestado).
«An act of building, and in a way, an act of erosion, too — like a trickle of water licking a canyon into stone over time.»
«Un acto de construcción e, incluso un acto de erosión, también; como un chisguete de agua lamiendo un cañón en piedra con los años»

Si yo aprendí un idioma en diez años, a golpes de frustración y deleite; ¿por qué tú no vas a aprender teatro, crochet o a cocinar con igual parsimonia?
Y, de todas maneras, puede convertirse en material de trabajo. No desestimes ninguna posibilidad. Cocinar es una de esas cosas que se pueden aprender y no necesariamente sólo como material. Puede ser una forma de salvación. De no mirar ni escuchar ni prestar atención al pánico ̶post-virus o falta de confianza en un mismo. De mantenerse ocupado.
Puedes incluir a tus hijos en ello y ganar una forma de entretenerlos por, al menos quince minutos. Establécelo como un ritual. En un podcast de «The History Hour» ̶no recuerdo cuál ̶ entrevistan a una señora que pasó algunos años de su niñez detenida en un campo japonés de la segunda guerra mundial. Ella menciona lo tranquilizador que le resulta a un niño que todos los días sean iguales.
(Yo pienso que más que la continuidad inalterable de los eventos, es la certeza del futuro. De saber que a las 10:30 es el almuerzo y a las 11:00 la escuela otra vez. Y la hora de dormir a las 10:00 pm. Mi sobrino se la vivía preguntando «¿Qué sigue?» la semana que estuvo aquí de visita en medio de las decisiones sanitarias; y si uno se lo decía, dejaba de preguntar satisfecho)
De todos modos, eres un escritor y de vez en cuando tendrás que investigar cosas. ¿Por qué no pre investigar de antemano los temas de tu preferencia y de paso, divertirte un poco? Recuerda que como escritor/dibujante/guionista ya hay muchas cosas a las que estás renunciando.
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De la frasecita

Hoy no es una entrada en regla. Es la expresión de mi frustración cada vez que escucho la dichosa frasecita: «deja de llorar/deja de gimotear/deja de hacer escándalo, pareces niña»
A simple vista no tiene nada de raro. Es tan común. Tan poco relevante. Es una expresión que incluso me han recomendado para manejar el escándalo causado por un alumno futbolista como reacción a una araña negra y grande (oh, reconozco mi negro pasado).
Pero si la piensan bien, es una de esas cosas que discriminan de forma inconsciente y velada.
¿A quién se le dice esto? A un NIÑO cuando llora porque está molesto, tiene miedo o está haciendo un berrinche. ¿Qué se le dice a una niña en la misma situación? Probablemente que no exagere, si es un berrinche o una expresión de molestia. ¿Y si está asustada? La reconfortamos. Incluso si es sólo molestia puede que lo tomemos como algo natural. Histeria femenina lo llamarían los médicos de principios del s. XX. Ignoro si siguen llamándolo así.
¿Siguen sin verlo?
Si, está arraigado y cuesta lo indecible darse cuenta.
¿De quién esperamos debilidad? ¿A quién le aceptamos la debilidad o esperamos y deseamos que la tenga? ¿A quién le exigimos esconderla?
Soy mujer y me dan miedo las arañas. Pero puedo convivir con ellas gracias a que he aprendido que tengo miedo y que puedo sacarlas de casa sin dañarlas. Digamos simplemente: “No exageres” si es simplemente un berrinche y esperemos a que pase. Digamos “Si, tienes miedo. Pero mira, así se puede solucionar o por lo menos agarrar del cuello al maldito miedo”
De forma silenciosa, aceptamos estereotipos. O hacemos juicios. Sin pensar que lo que decimos puede ser la causa de otras manifestaciones de violencia. La discriminación es tan simple como aceptar una frase de uso común. Y hay muchas. No las recuerdo todas. Esta es, en particular la que más me molesta por el momento.
El feminismo no es algo que esgrimir como bandera comunista, exigiendo cabezas. Tendríamos que perder la propia primero. No somos tan inocentes.
Sé que esperaban una lección del taller de escritura. Por eso esta entrada no sale ni en miércoles, ni en sábado. Es la tarea de sacarle vapor a la olla. Espero que no sea un inconveniente. Y gracias por leer y pensarlo. Sobre todo por pensarlo. Puede ser que sólo exagere. Puede ser sólo histeria. Me basta con que lo piensen.
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ESTILO DE VIDA: VUÉLVETE NATURALISTA

Escribir como estilo de vida Gerry Durrell decía que un naturalista (los biólogos se llamaban así cuando Carlos Linneo y supongo que más o menos hasta después de 1950) nunca se aburre.
Tenía razón. O al menos un poco de razón sí que tenía.Desde observar una pequeña y simple hormiguita en su paso por las croquetas del gato; hasta como se lleva un trocito y poco a poco llegan más y más hormigas. Hasta que sin darte cuenta, tienes una autopista hormiguil, es casi imposible aburrirse. Porque deberás añadirle tu guerra contra ellas. Que será encarnizada si no quieres usar pesticida. O estás rodeado de kilómetros de tierra infestada con hormigueros.
Claro que no todos nos sentimos inclinados a ello y, en ocasiones, no hay nada más aburrido que una planta o un bicho al que ya miraste y volviste a mirar.
Sin embargo debo recordarte que el objetivo de volverse naturalista, más que tener una fuente de entretenimiento, es tener una fuente de recursos para escribir y/o dibujar. Y no tiene que ser en el patio bajo el sol-parte-piedras o el parque. Al fin, seguimos guardados.
Empieza en casa. Describe que hace el gato. Cómo bosteza, se rasca de improviso o los distintos tonos con los que te habla. Porque los gatos tienen muuuuchos tonos de maullido y muchas formas de comunicarse. Hay padres humanos (me refiero a los que adoptan al gato y me rehúso a llamarlos dueños; un gato se vuelve padre-hijo-amigo-hermano, todo a la vez y sin preguntarte) tan sensibles, que reconocen cada maullido del minino. Yo, incluso después de 8 años con Dai, sigo sin hablar gato. A decir verdad sólo comprendo el gesto con los ojos que significa ‘te quiero’.
¿No te gustan los gatos y tienes perro? ¿Estás a punto de morder la pizza cuando Canino te súplica que le des un poquito? ¿Resistes a sus tiernos y enormes ojazos? Si posees un perro, estoy segura que no. O casi.El pez Beta de la pecera ¿cómo duerme -flota como leño o se cae al fondo? ¿Cómo se mueven sus aletas?
Escribe o bueno, dibuja. Hasta la mascota más pequeña tiene personalidad. Claro que, si trabajas todo el día no es recomendable que tengas algo que se sienta solo cuando no estás y termine sufriendo. En ese caso, los peces y los insectos son una opción. ¿Quién no siente esa fascinación horrorizada por esas criaturas peludas de ocho patitas? A mí me desagradan del todo…a menos que sean menores a los dos centímetros de diámetro, patas incluidas.

¿Y qué me dices de esos aburridos seres vivos verdes?
Las plantas son recursos invaluables y también. En muchos libros las mencionan por sus usos folclóricos (la mayoría de los usos recomendados o son venenosos o no están comprobados por la ciencia debido a su amplia aceptación – a muchos científicos no les atrae averiguarlo por las broncas que se echarían encima) y saberlos puede que ayude a dar un poco de interés a tu historia.
Las personas que cocinan, usan con frecuencia plantas aromáticas que cultivan ellos mismos. Y son capaces de describir aromas y sabores de un modo tan sensual que uno piensa que hablan de otras cosas. Además, son más interesantes de lo que parecen. Los colores y las texturas son inagotables.
Para terminar, voy a recomendarte leer a Desmond Morris: ‘Observe a su gato’ ‘Observe a su perro’ que probablemente esté un poco obsoleto pero es útil para empezar tus observaciones y quitarse prejuicios. Junto con la ‘Guía del naturalista’ de ¿adivinen quién? (bingo -Gerald Durrell). Además de ‘El jardín de la tentación’ de David C. Stuart.Por cierto que el jardín de la tentación es un ensayo sobre las plantas, las formas en que las usamos y nuestra relación con ellas. No es un libro erótico. Y lo digo para que nadie salga decepcionado por si el título te sugiere otra cosa.
Si quieres algo más emocionante en ese sentido, puedes leer a J. Ward. -
¿Estás atorado y no sabes cómo seguir con tu historia/ cómo terminar ese maldito diseño?

Escribir como estilo de vida Tranquilo. Eso suele suceder. Especialmente al principio, cuando no tienes musculo de escritor/dibujante o diseñador. Te pasa como al atleta de sillón sin rutina al que le cuesta ponerse a ejercitarse. Y de pronto, todo lo demás parece mucho más atractivo que sentarse y ponerse a dibujar/escribir. Incluso si lo detestas. Como tomar un paño y ponerte a limpiar el polvo.
También le pasa a los veteranos que ya tienen tiempo acostumbrados a trabajar por su cuenta. En esos casos, lo que yo creo que pasa es que están aburridos, fastidiados o faltos de nuevo material cerebral.
Pero bueno, basta de cháchara. Sí en este punto sigues leyendo es porque quieres ideas. Esta es una lista de cosas que puedes hacer si te trabas en el proceso. Contiene unas cuantas ideas de Cathy Birch y otras mías. No recuerdo cuáles son de quién y de todos modos, ya procesadas no tiene caso estarlas separando por autoría porque seguro ya las embarré con Merriamalade.
- DEJ A DE ESTAR MIRANDO EL PAPEL EN BLANCO (pantalla o que sé yo): Quita tu trasero del asiento y haz que tu cerebro ponga su atención en otra cosa. Cuando miramos durante mucho tiempo algo, empezamos a ver ciertos detalles como obvios y tendemos a cometer errores o a sentirnos fastidiarnos del asunto. Así que cambia de actividad durante cinco minutos.
- Si estás dentro de tus diez minutos para escribir y nada está saliendo, haz tu gimnasia ocular. Después, ponte a escribir sin pensar si lo que escribes es bueno o malo. No tiene sentido preocuparse por eso ahora.
- Te diría que salieras a pasear…pero en tiempo de pandemia no es buena idea. A menos que ya estés en proceso de reactivación. Si no puedes pasear, busca un museo virtual y da un recorrido o haz cinco minutos de ejercicio. Recuerda no extralimitarte y ponerte a hacer aerobics cuando sabes que tienes una afección cardíaca. Yo no promuevo los suicidios. Las actividades físicas más fáciles (aunque demandantes, muy demandantes) son hacer yoga. Al menos las posiciones más comunes. Con las otras es mejor ser contorsionista.
- Ponte a limpiar: las telarañas mentales también desaparecen con la limpieza física.
- Ponte a jugar. ¿Tienes hijos? Toma dos de sus muñecos y ponte a actuar el diálogo anterior a la parte donde te atoraste. ¿Avergonzado? No veo porque deberías, estás contando una historia y si quieres que sea buena, mejor que lo verifiques. Además, ellos te pueden ayudar a ver cosas que quizá no se te habían ocurrido. Los niños tienen una lógica implacable.
- Levántate por un dulce, algo de comer, algo de beber. Simplemente por moverte, tu cerebro recibirá oxígeno y probablemente una idea. Eso sí, no comas en exceso. Te sentirás abotargado y atontado, con más ganas de dejar de trabajar que de seguir. Por no decir que los kilos extras nos hacen sentir mal y nos distraen a cada rato con alifafes como esa sensación de pesadez por tener que luchar contra la gravedad. Cathy Birch dice que es mejor que tengas las cosas a la mano para que no te levantes de tu asiento pero…levantarte es quizá lo que necesitas.
- Cambia de locación. Debajo de la mesa, en el otro cuarto, en el baño, en donde sea pero muévete. Un poco difícil si lo que haces es cómic o diseño 3D pero…siempre puedes llevarte un cuaderno de dibujo a otro lado. No protestes y mejor piensa ¿cómo haré para ponerme a trabajar en otro lado? De cualquier forma, si estás sufriendo porque tienes un plazo límite, no vas a avanzar más sólo por darle vueltas al asunto.
- ¿Sientes la presión de aumentar la productividad? Recuerda que estamos en cuarentena e, incluso si no lo estuviéramos, e incluso con una fecha de entrega…no estás bajo amenaza de muerte y la vida se entromete a cada rato. Haz lo que puedas cuando puedas. No esperes más allá de eso. Como los alcohólicos. Un día a la vez…una página a la vez.
- Si todo lo anterior falla…REGRESA AL PRINCIPIO. A veces una planeación deficiente de tu idea provoca que la historia no fluya y no llegues a ninguna parte. Sí es así, vuelve a empezar.
Hasta aquí. Se aprecian las ideas que tengas. Y los comentarios.
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Plagia #14: ¿Cómo funciona el plan “estructura-más”?

Esto es una traducción directa de “90 days to your novel” de Sarah Domet. Personalmente a mí no me atrae lo más mínimo pero, igual funciona.
La planeación “Estructura-más”
Esta planeación contiene detalladas descripciones escritas de las escenas individuales que vas a escribir, que progresarán de modo lineal a través de la novela (te recuerdo, pueden servir para el guión o cómic).
El bosquejo más común de estructura puede dividirse a grandes rasgos en tres partes o actos como se los llama frecuentemente.
En breve: el Acto I introduce (personajes y situaciones de la trama). El Acto II complica (los personajes desean algo pero complicaciones de la trama se oponen a ello). Y, el Acto III resuelve (el personaje obtiene lo que desea o no lo obtiene)
El MÁS en esta planeación te preguntará cómo llamar el ambiente de cada escena, los personajes involucrados y la motivación o propósito de la escena.
Un bosquejo de este tipo se ve más o menos así:
- Ambiente: el cuarto trasero de Spaghetti O’Plenty; 5:00 de la tarde
Personajes: Rhys, Trina y el jefe de Trina en el restaurante.
Propósito: Complicar la trama y construir tensión entre Thys y Trina.
- Rhys recibe una carta de aceptación a una prestigiosa escuela de arte y excitado, corre con su novia con la intención de contárselo.
- Trina se toma un descanso y lo lleva al cuarto trasero
- Trina dice: ‘Tengo que contarte algo’ ‘Estoy embarazada’
- El jefe de Trina interrumpe, ‘Trina, la mesa 7’
- Rhys está anonadado y puede sentir como su sueño se le escapa de entre los dedos.
- ‘¿Qué vas a hacer?’ Pregunta él.
- ‘¿Yo? ¿Que qué voy a hacer? Estamos juntos en esto’ dice Trina, molesta.
- El jefe de Trine entra y la ve llorando. ‘Déjala sola y vete de aquí’ Dice. ‘Trina, dije mesa 7’
- Rhys deja el restaurante, arrugando la carta y arrojándola en su camino.
La planeación “estructura-más” es la más detallada de todas las variaciones en el libro. Bosquejar este plan te llevará más tiempo al principio, mucho antes de que escribas la novela, pero trabajando con esta planeación te ahorrará potencialmente un montón de tiempo valioso al final, cuando estés escribiendo, Recuerda, mientras más planees al principio, especialmente aquello que involucra la logística de tu novela, más tiempo ahorraras después en el proceso de crear, desarrollar y escribir.
De un vistazo:
Pros: es my detallada –puedes añadir tantas capas de detalle como desees.
Contras: no es tan fácil manipular la información, una vez que estás escribiendo.
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¿Qué es adaptar? (continuación)

STRATFORD-ON-AVON Parte 3
El Rey Lear no es Historia. Es mito; pero cuenta verdades profundas acerca del poder y el amor. Hace el trabajo del artista de voltear de adentro hacia afuera la historia y contarnos lo que hay debajo de la piel. A pesar de lo que dijo Marx, no creo siquiera que la Historia se repita a sí misma, ya sea como tragedia o farsa. Creo que es un show vivo en el que tienes una oportunidad. Parpadea y ya la perdiste de vista. Sólo a través del arte puedes vivirla de nuevo.
Y sin arte, ¿qué tienes, para informarte sobre el pasado? Lo que hay detrás es el destello sin editar del circuito cerrado de TV. Las imágenes nos ayudan a contar cabezas en la multitud. Pueden ayudarnos a apuntalar una mentira o encontrar a un hombre buscado. No obstante, las imágenes del ojo mecánico tienen un frío peculiar, porque nos muestran impotentes ante nuestro destino —autómatas parchados, ocupando espacio sin gobernarlo. Piensa en esas fotografías de Diana, hace veinte años, dejando el Ritz de París a través del corredor de servicio —su espalda en retirada, a unos minutos de su muerte. Ante estas imágenes eres el testigo solitario, anonadado, el eterno circunstante. Ningún trabajo creativo está trabajando —sólo la vida muda y estúpidamente grabada, mostrada cuando nos resulta demasiado tarde para hacer nada, demasiado tarde para aprender. Si contáramos nuestras historias de esa forma perderíamos la esperanza. Aunque las imágenes de Diana sean banales, sin arte, eso no garantiza la perfección de la verdad. La pesquisa judicial escuchó que venían de cinco cámaras que no estaban del todo sincronizadas; así que esa noche desafortunada había cinco zonas horarias distintas en oferta en el Hotel Ritz.
La muerte es cierta, la muerte de la hora incierta, y nuestra posición precisa en nuestro camino hacia ella, no es tan sencilla de trazar como te imaginas, incluso en retrospectiva.
Si ansiamos la verdad sin mediación del arte, perseguimos un fantasma. Necesitamos el arte del comentador, incluso para sacarle partido a las noticias. Necesitamos historiadores, no que recolecten datos, pero para ayudarnos a elegir un camino a través de los hechos, hacia un significado. Necesitamos la ficción para recordarnos que lo desconocido y lo desconocible es real, y ejerce su fuerza.
Algunos escritores y adaptadores se deslindan de la responsabilidad. Dicen que el público desea escapar —así que brindémosle lo que desean. Engañan a su audiencia lo mismo que los políticos que mienten mientras hacen juramentos sin repercusiones; la cuenta llega más tarde, cuando perdemos las riendas de nuestra propia historia, y caemos en angustias personales e incoherencia política.
He escrito una novela llamada El gigante, O’Brien, basada de refilón en la vida-real de un gigante que llegó a Londres en la década de 1780, parta exhibirse a sí mismo por dinero. En mi versión, el gigante es más que un hombre absurdamente alto, es el cuerpo y emblema del mito, y él posee una reserva de historias acerca del amor y la guerra y animales que hablan y santos. Sus seguidores se unen, gritando bromas y giros de tuerca propios. El intenta incorporarlos y tenerlos a todos contentos.
Así, sus historias son interactivas, democráticas y populares —el único problema es, que están corrompidas. Se alejan más y más de la historia como él sabe que es. Al final, se da cuenta de lo tonto que es contarle a la gente lo que quieren oír. Dice ‘Las historias no pueden salvarnos…A menos que roguemos de rodillas a la Historia con la que hemos terminado, estamos perdidos´’
La Historia, por supuesto, no escucha ruegos. Es un ser humano el que escucha, aquél que porta el cuento. El ruego del gigante es por arte y maña honestamente desplegadas. Nuestras audiencias no necesitan ser protegidas de las historias, reconocen el momento en que entran el espacio ficcional.
Pero les debemos estirar nuestra técnica para ofrecer la verdad, en sus múltiples y formas y sus miles de capas —no desviar del camino debido a que, en su rostro, es la opción fácil —no deberíamos evitar las complejidades y contradicciones de la Historia, no más de lo que los políticos deberían abandonar el debate y gobernar con eslóganes. Debemos intentar por todos los medios a nuestra disposición, hacerle justicia al pasado en sus matices, intrincación, familiaridad y extrañeza. La ficción histórica actúa para hacer del pasado un recurso imaginativo compartido. Es más que un proyecto de preservación. Es un proyecto contra la muerte. En el epígrafe de mi novela sobre el gigante irlandés, cito al poeta George MacBeth, y los dejo con su pensamiento sobre lo que queremos del pasado y como lo obtenemos.
All crib from skulls and bones
Who push the pen.
Readers crave bodies:
We’re the resurrection men.
Cada plagio de hueso y cráneos
De quiénes rasgan con la pluma
Los lectores ansían cuerpos:
Somos los resurrectores.