Notice: Function _load_textdomain_just_in_time was called incorrectly. Translation loading for the cache-master domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home/merriama/public_html/wp-includes/functions.php on line 6131 Diana Wynne Jones
LOS COSACOS ANGLO SAJONES viven en las estepas y crían caballos. Intentan verse como caballos ellos mismos, peinándose de coleta. Cabalgan a menudo, de modo experto y acrobático. De hecho, son presumidos con su habilidad. A pesar de que el viento es frecuente en la estepa, visten cosas como chalecos sin mangas y pantalones exiguos, lo que resulta poco. Esta gente es ruda y sin embargo, no hay ni uno solo que tenga las piernas cortas y arqueadas. Tampoco pelean con otras gentes. Todo el mundo sabe que es mejor no hacer el tonto con ellos. Siendo el caso de que se les necesitará para el BIEN, se tardan algo en responder pero de forma segura. En ese momento son una caballería formidable. Cosa rara, incluso siendo nómadas viven en construcciones de piedra y rara vez en una tienda. En la mayoría de los tours son asquerosamente machistas, sus mujeres llevan faldas largas y se las entrena para ser sumisas.
“A tough guide to fantasy land” by Diana Wynne Jones.
Por eso las planicies de los Dothraki son calientitas. No se necesita más nada que los pantalones para no morir congelado. Tampoco es muy claro de dónde sacan las tiendas. ¿De los caballos? ¿Cuántos días se necesitan para curtir cuero y por qué Dani nunca huele el mal olor de curtirlo? Vale, vale. A mí también me gusta Juego de tronos. Y esto es sobre como los requisitos del género se cumplen. ¿Quiéres incluir nómadas en tu ficción? Pásala bien escribiendo sobre personajes que viven a caballo sin ser patizambos con el torso descubierto y mostrando mucho músculo. También recuerda porque los caballos son importantes. Pasto kalo.
1. Find the MAP. It will be there. No Tour of Fantasyland is complete without one. It will be found in the front part of your brochure, quite near the page that says For Mom and Dad for having me and for Jeannie (or Jack or Debra or Donnie or …) for putting up with me so supportively and for my nine children for not interrupting me and for my Publisher for not discouraging me and for my Writers’ Circle for listening to me and for Barbie and Greta and Albert Einstein and Aunty May and so on. Ignore this, even if you are wondering if Albert Einstein is Albert Einstein or in fact the dog.
This will be followed by a short piece of prose that says:
When the night of the wolf waxes strong in the morning, the wise man is wary of a false dawn. Ka’a Orto’o, Gnomic Utterances
Ignore this too (or, if really puzzled, look up GNOMIC UTTERANCES in the Toughpick section). Find the Map.
2. Examine the Map. It will show most of a continent (and sometimes part of another) with a large number of BAYS, OFFSHORE ISLANDS, an INLAND SEA or so and a sprinkle of TOWNS. There will be scribbly snakes that are probably RIVERS, and names made of CAPITAL LETTERS in curved lines that are not quite upside down. By bending your neck sideways you will be able to see that they say things like “Ca’ea Purt’wydyn” and “Om Ce’falos.” These may be names of COUNTRIES, but since most of the Map is bare it is hard to tell.
These empty inland parts will be sporadically peppered with little molehills, invitingly labeled “Megamort Hills,” “Death Mountains, ”Hurt Range” and such, with a whole line of molehills near the top called “Great Northern Barrier.” Above this will be various warnings of danger. The rest of the Map’s space will be sparingly devoted to little tiny feathers called “Wretched Wood” and “Forest of Doom,” except for one space that appears to be growing minute hairs. This will be tersely labeled “Marshes.”
This is mostly it.
No, wait. If you are lucky, the Map will carry an arrow or compass-heading somewhere in the bit labeled “Outer Ocean” and this will show you which way up to hold it. But you will look in vain for INNS, reststops, or VILLAGES, or even ROADS. No – wait another minute – on closer examination, you will find the empty interior crossed by a few bird tracks. If you peer at these you will see they are (somewhere) labeled “Old Trade Road – Disused” and “Imperial Way – Mostly Long Gone.” Some of these routes appear to lead (or have lead) to small edifices enticingly titled “Ruin,” “Tower of Sorcery,” or “Dark Citadel,” but there is no scale of miles and no way of telling how long you might take on the way to see these places.
In short, the Map is useless, but you are advised to keep consulting it, because it is the only one you will get. And, be warned. If you take this Tour, you are going to have to visit every single place on this Map, whether it is marked or not. This is a Rule.
“A tough guide to fantasy land” by Diana Wynne Jones.
Son el tipo de vialidad más frecuente en cualquier ciudad o pueblo. Siempre son estrechos, oscuros y lodosos y, frecuentemente, SIN SALIDA. Escaparás por ellos y serás emboscado en ellos.
ALLIGATORES. Probablemente extintos en la tierra de fantasía; te los encontrarás momificados en algún taller de mago, colgando de una viga. Para comprobar si el mago es amigable, busca que haya uno.
ALTARES.
Los hay de tres tipos:
1. TEMPLOS. Son para sacrificios, tendrán una altura a la cintura y serán lo suficientemente largos como para una virgen en posición supina [no se especifica si la virgen debe ser menudita y bajita]. La piedra superior tendrá surcos para la sangre y todo aquello tendrá manchas de color café de algo seco y problemático (en términos administrativos oficiales o OMT por el inglés original, Official Management Terms) de sacrificios anteriores. [Probablemente problemático porque el personaje ya está amarrado sobre el altar o decidirá ayudar a alguien sobre el altar]
2. AL AIRE LIBRE EN UNA COLINA. El tamaño y la forma varían, debe tener un efecto de poder sin alarde. Son de mármol, simples pero hermosos porque están dedicados a un DIOS BENEFACTOR.
3. En RUINAS. Bajo tierra o dentro de una estructura piramidal (TAO). Estarán asentados en un estrado o terreno elevado en el rincón más apartado y oscuro. Del tamaño de una cesta de ropa sucia… En piedra. Se debe tener cuidado al aproximarse a ellos debido a las trampas mágicas ocultas que siguen activas miles de años después [Indiana Jones y … lo que sea]. Esto sin importar los objetos secretos o la información importante y VITAL que contengan. Hay que desarmarlas antes de enfrentarse con la posible sombra de una deidad muy enfadada.A tough guide to fantasy land” de Diana Wynne Jones
En realidad este título debería decir: “¿Cómo usar este libro?” ya que la entrada es un extracto de traducción de “A tough guide to fantasy land” de Diana Wynne Jones y del que iré intercalando fragmentos de traducción con otras joyas sobre la escritura de ficción; ya que no he escrito sino 6 páginas de las cien que debería haber escrito y no son lo que digamos… mínimamente interesantes.
La guía es algo de lo más curioso y más que una guía sobre como leer un libro de fantasía, tiene toda la cara de una especie de manual muerto de la risa (burlándose de sí mismo) y encubierto sobre cómo escribir libros de fantasía. He aquí sobre los mapas.
¿QUÉ HACER PRIMERO?
1. Encuentra el MAPA.
Está ahí. Ninguna expedición a Tierra Fantasía está completa sin un mapa. Estará en la parte delantera del folleto [esto podría bien omitirse pero la autora se refiere al mismo libro como «brochure». Muy cerca de la página de dedicatorias. Examínalo.
Mostrará la mayor parte de un continente (y en ocasiones parte de otro) con un número considerable de bahías, costas, islas y mares interiores o por el estilo, y una pizquita de pueblos desperdigados.
Habrá serpientes retorcidas que serán, probablemente, ríos y nombres EN MAYÚSCULAS hechas con líneas curvas que no terminan de asentarse o tener pies con cabeza. Moviendo el cuello a los lados, verás que dicen cosas como “Ca’ea Purt’wydyn” y “Om Ce’falos.” Esos… Podrían ser nombres de países pero como la mayor parte del mapa está vacía, es difícil decirlo.
Éstas zonas tierra adentro estarán salpicadas esporádicamente de jorobas con nombrecillos seductores como “Colinas Megamort”, “Montañas de la Muerte, ”Cordilleras heridas” y tan tan; con una línea completa de montículos cerca de la cima llamadas «Gran Barrera del Norte[1]« El resto del espacio del mapa estará apenas dedicado a formas plumosas llamadas «Bosque maldito» y «Jungla de la perdición». Excepto por un espacio único dónde parecen crecer minúsculos pelitos. Ese lugar tendrá el conciso nombre de «Marismas/Pantanos«
Eso será todo.
¡No! Espera. Si tienes suerte, el mapa tendrá una flecha o cabeza de brújula en alguna parte del «Océano exterior»; Lo que te mostrará como sostener el mapa.
Mirarás en vano, buscando hosterías, puntos de descanso, o ALDEAS o incluso CAMINOS. No — espera otra vez— en una inspección más a fondo encontrarás que a lo largo del vacío interior, hay algo etiquetado como «Vieja ruta de la seda[2]– en desuso» y «Camino imperial – casi desaparecido[3]« Algunas de estas rutas parecen llevar (o han llevado) a pequeños edificios con títulos tentadores como «Ruinas«, «Torre de la brujería» o «Ciudadela oscura«. Eso sin escalas en kilómetros (en el original en millas) y vaya uno a saber cuánto tiempo se tardará en llegar allí.
En pocas palabras, el mapa es inútil. No obstante se te recomienda consultarlo porque es el único que obtendrás. Advertencia: si realizas este viaje tendrás que visitar todos y cada uno de los lugares del mapa. Tanto si está marcado como si no. Es una regla.
Así que los mapas a Tierra Fantasía en realidad solo sirven para imaginarse cosas. Espero que este fin de semana no solo te lo imagines sino que te la pases bien. Pasto kalo.
[1] Con este tipo de nombres, a las claras se nota que México es Tierra Fantasía con sus Sierras Madre y sus letreros a voces con advertencia de peligro y/o narco cartel en esta región; un montón de áreas sin absolutamente nada y ciudades con calles sin letreros. Sin ninguna necesidad de meter en el cuento a ningún escritor de ficción. No me extraña que mi género sea algo que no existe todavía. La fantasía de realidad mágica.
[2] Old trade route o viejo camino del comercio, con lo que quedaba mejor hacer una alusión al camino más mítico de todos.
[3] Más evidencias de que México es Tierra de Fantasía. Dónde vivo hay senderos llamados «Camino real» dónde lo único que se ve son piedras en el camino. Ya sea porque el camino ya se deslavo o está en proceso de deslavarse desde hace mucho.