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Página 130 – Sitio sobre chorradas acerca de cómo escribir ficción

Blog

  • Como escribir ficción plagiando…¿la trama o el personaje?

    La trama y el personaje son interdependientes…como los árboles de la foto

    Y sigo sin leer completo un solo libro sobre el arte de escribir. He leído aquí y allá, esta o la otra entrada de blog…experimentado al personaje que, de pronto, deja caer como bomba atómica su existencia menuda desbaratando los planes que tenía uno para la trama…Así que sí, sí he experimentado este fenómeno para el que hacía algunos años podría haber dicho algo como: “bah…¿que no es el escritor el que decide todo?” e incluso, he tenido que esperar pues el personaje principal no decidía aún qué camino tomar…recientemente quería que traicionara a su mejor amigo (aunque no me gustaba nada la idea) pero tuve que esperar a que el personaje lo meditara y decidiera que en el fondo, no valía la pena.

    Y es que los hay que abogan por definir y trabajar hasta el cansancio al personaje y los hay que abogan por delinear o delimitar el camino amarillo que seguirá la historia. Sé de obras de ficción acerca de cómo escribir novelas en ¡90 días! Chuck Wendig define al personaje como el opio que causará una fármaco-dependencia con la que seremos incapaces de despegarnos de las páginas y deberemos instalar un fumadero en el cuarto de baño o la sala. Junto con otras drogas bebibles (café, té o chocolate…su cultura no admite el panecito extra) para no ahogarnos mientras tanto.

    De los cuales hay un sujeto al que tengo el gusto o disgusto de conocer gracias a Big-Choma. Un tal Robert McKee, famoso él[1]Pues bien, en “El guión. Story” (diez ediciones en español); el hombre hace algo terriblemente sensato: habla de la interdependencia entre una cosa y la otra.

    Una trama puede ser inmejorable…hasta que los personajes resultan improbables y…lo contrario. Los personajes pueden ser genialmente absorbentes…hasta que la situación en la que los hemos pintado no cuaja con ellos…a menos que lo que estemos haciendo sea comedia. Sin embargo, incluso en la comedia los personajes deben encontrarse en un medio ambiente donde no resultan peces fuera del agua. Dudo que alguien pague por ver a un pez boqueando en medio del desierto.

    Mi problema con él fue que resolvía el asunto diciendo que hay que saberse al dedillo las especificaciones o ingredientes de al menos veinte géneros (nombre hollywodesco para el tipo de trama-estructura-receta de cocina) con la finalidad de entender los requisitos o convenciones del platillo para poder empezar a servir gelatinas calientes como Ferran Adriá…

    ¿Y cuál es el problema con eso? Pues que los géneros tienden a tener hijos entre ellos y a volverse más y más y más diversos. Generando un titi(puchal) de información que es casi imposible leer en una sola vida. Si tan solo de western podría quemarme las pestañas durante años antes de tocar el teclado y escribir nada. Uno podría creer que todo lo que se necesita saber del western es que tiene dos tipos rivales, caballos y pistolas pero no…

    Lo que no resulta pues…hay que escribir y en esta época todos queremos historias como los coreanos piden la comida rápida. PEOR AÚN…al joven[2] llamado escritura se le ocurrió flirtear conmigo porque sabía que me encantaba leer o ver cuanta cosa me pongan enfrente por lo que solo comento que se necesita tener tiempo (un montón) para DOMINAR, así con mayúsculas, los requerimientos de un género.

    ¿Entonces? Ah, es que el tipo de la entrada anterior, el del libro de donde me robé las citas sobre el plagio[3]…, resume todas las tramas posibles en dos: forza y forda. Que en realidad, son las únicas que existen porque todo lo demás son como ponerle caramelo de chocolate o de color rosa a la dona. Además, este sistema es un poco más intuitivo y no necesitas encontrar el dichoso botoncito de encendido, “ingeniosamente” escondido en alguna parte.

    Sí…tal vez al principio copies todo integralmente y tu primer trabajo se parezca tanto a tu novela/cómic/guión favorito que resulte…no digerible por ningún tracto digestivo que no sea el de una cabra. Pero… en este negocio sólo hay dos opciones. O aprendes a fuerza de hacerlo o lo dejas. También es probable que al principio hagas lo que hace Ryutarou Mine en “Nodame, cantábile” (vol. 1, cap. 3),una belleza de manga…que es hacerse la paja en público con la música. De tal forma que el único que la disfruta es él solito.

    ¿Y tú? ¿Quieres hacerte la paja en público o tener sexo (por así decirlo)? Comienza por entender que es un forda y que es un forza.


    [1] Hasta sale en una película con Nicolas Cage llamada Adaptation en la que hace de él mismo dando conferencias sobre cómo escribir guiones  y que…sinceramente a mí no me gustó nada pero son libres de ir y chismear a gusto. Tal vez les guste.

    [2] Para algunos es una chica, un sátiro, un alien…la primera vez que yo deliré con su forma visible tenía cara de actor coreano…

    [3]20 master plots” Ronald B. Tobias

  • Escribir como estilo de vida

    Escribir como estilo de vida no incluye rascarse la barriguita

    Así que vas a hacerlo. Estás listo. Y no sabes por dónde empezar o tal vez ya tienes un manuscrito o un boceto (hablando de cómics) y no se te ha ocurrido que escribir es un estilo de vida.

    ¿Eh? Diría un escritor cuyo blog se llama Terrible Minds porque a él, escribir no le parece un estilo de vida[1]….¿Qué es un estilo de vida?

    Según el diccionario Oxford y traducido vagamente según yo, un estilo de vida es la forma o la manera en la que uno vive y/o todas las actividades de una persona o un grupo de personas.

    Los ejemplos lingüísticos que nos da (un poco alterados y traducidos) son:

    No tiene un estilo de vida muy saludable.

    Necesita un montón de dinero para mantener ese estilo de vida.

    Un estilo de vida alternativo.

    Y no es que los escritores sean exactamente igualitos unos a otros como si los acabaran de sacar de la fábrica. Para nada. Este o aquel bebe alcohol como si fuera agua, come chocolate, escucha música mientras escribe, no escucha música, se atormenta, hace bolitas de papel…etc. Todos tenemos una cosa en común. Tú y yo. Diseñador, ingeniero, maestro o escritor.

    Dentro de nuestra existencia, ponemos nuestro no tan bello/ a veces magnífico trasero en una silla y nos pasamos unas cuantas horas ahí…y lo hacemos día tras día, tras día. Forma parte de nuestro coco wash. ¿Qué pasaría si en este momento te ordeno —y tú obediente me haces caso; que te quedes sentado, sin mover ningún músculo que no sean tus manos y ojos? No puedes mover absolutamente nada, ni dejar de trabajar en lo que sea que estás trabajando. Sólo intenta permanecer quieto y enfocado…diez minutos.

    Es imposible. En el momento en que se nos ordena estar inmovilizados nos damos cuenta que incluso al trabajar, realizamos muchos más movimientos de los que creemos. Incluso siendo personas no atléticas y sedentarias.  ¿Es una tortura escribir entonces?

    A veces. En especial si no le pones atención al hecho de que no es la máquina enfrente tuyo la herramienta más cara que tienes. Y no lo digo porque un cerebro humano sea más valioso que un chip de teléfono o una computadora. Poco a poco los chips de teléfono hacen más que un cerebro humano. Lo digo porque tu cuerpo no es (o eso espero, si es que nadie me ha puesto sobre la pista del conejo blanco) un cerebro flotando en la Matrix. Somos un cuerpo. Y definitivamente es mucho más caro descuidarlo que ser amables con nosotros mismos. Tanto así que Cathy Birch comienza su libro “The Creative Writer’s Workbook” hablando sobre la importancia de tener un estilo de vida que te ayude a escribir.

    Personalmente coincido con ella, AÚN no se ha inventado reemplazo para este recipiente de carne en el que vivimos. Escribir es un asunto físico. Y ya sea que tengas algún…inconveniente como usar lentes de botella —los míos sirven para mirar al futuro, caminar con ruedas, no moverte en lo absoluto; no tenemos porque convertirnos en mártires..¿o sí?.  Estos son los consejos que da ella en el libro…resumidos y generalizados.

    1. Mantente alerta. Cambia de actividad de cuando en cuando y haz cosas que desafíen a tu cerebro. Y DUERME por el amor a tu mente.
    2. Come bien y tan regularmente como sea posible. Sé que escribir te enajena de la realidad del espacio tiempo pero…¡escucha como gruñe tu estomago!
    3. Cuida tus ojos lo más que puedas, incluso si no ves, los ojos pueden volverse partes donde la infección encuentra la entrada al cuerpo. Cuídalos, hazte revisiones, ponte las gotas, descánsalos.
    4. Haz ejercicio, está comprobado que hacer ejercicio mejora la concentración y la productividad. ¡Levántate de esa silla de vez en cuando! Haz tu calentamiento pree escritura,  haz ejercicios de silla, párate y pasea un poco.
    5. Encuentra el tiempo. Usa los descansos para el baño si tienes que, pero encuentra el tiempo para escribir. Empieza. Solo escribe. Hazte un horario y aférrate a él como si te estuvieras ahogando. Nada hiere más tu escritura que dejar de escribir.

    Sin importar lo que sea que decidas hacer o no hacer de esta mini lista, se amable contigo mismo. A partir de este momento tienes un estilo de vida como escritor porque vas a escribir.


    [1] A lo que digamos que no está del todo equivocado y sería genial si lo analizas conmigo antes de decantarte por una o la otra o ninguna.