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  • Ida

    low angle shot of purple and violet balloons
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    Palabras no. 48

    Intento recordar lo que nunca sucedió.

    Instantes de una primavera y un pasado,

    petrificados entre hilos de bordar.

    Un alfabeto primario de colores básicos.

    Sueños que se tragaron a la fuerza el olvido.

    Horrores disecados entre telarañas de unos días.

    Cuentos no escritos y perdidos.

  • No cese no cese el trabajo aunque pese: escribir es escribir

    Escribir como estilo de vida

    «Un escritor nunca toma vacaciones. Porque una vida de escribir consiste ya sea en escribir o pensar acerca de escribir» / «A writer never takes a vacation. For a writer life consists of either writing or thinking about writing.»

    Eugène Ionesco

    No he leído a este señor pero creo que tiene razón…

  • Aquello que vemos y no tenemos



    Cuando Hannibal Lecter le da a Clarice las migajas necesarias para resolver el asesinato de Jessica Bimmel —primer caso del asesino Buffalo Bill; le dice: We covet. And what do we start coveting but what we see everyday? / Envidiamos. ¿Y que comenzamos por envidiar pero aquello que vemos todos los dias?[1]

    Hablando de la dificultades de la adaptación y las razones por las que una película nunca será igual al libro original…en caso de estar bien adaptada. De otro modo será un tostón copy paste; Robert McKee (El guión. Story) menciona como embarrada de torta de jamón algo mucho más interesante. Al menos para mí, ahora que tú y yo sabemos porque una película basada en una novela tiene que ser por fuerza distinta…

    McKee saca a colación en la longitud total de un párrafo, el estilo cinematográfico de Flaubert al tiempo que Eisenstein, director de cine, aprendió a cortar las películas leyendo a Charles Dickens, la fluidez de Shakespeare como una imaginación que deseaba con fervor la existencia de las cámaras…

    Es decir, de la batalla del escritor de un medio para conseguir o intentar conseguir que las virtudes de otro medio se reflejen en el suyo propio en una especie de reto según McKee y en una especie de juego de la envidia según yo. La acción y la interacción social del cine en la novela. Los abismos abisales del subconsciente que tan deliciosos resultan en la novela y el teatro en la pantalla.

    Tal vez por eso me la he pasado los dos últimos años viendo películas. Buenas y…francamente muy buenas para desactivar el cerebro en automático.  Webtoon dónde los clichés abundan y las bellezas narrativas donde el personaje toma una decisión radical espantosa para el gusto Dís…ese, son las joyas maravillosas.

    En fin que codiciamos aquello que vemos y escuchamos. Lo codiciamos en nuestro trabajo y nos lanzamos al asesinato (no literal) de personajes hasta que lo logramos. Y cometemos atroces crímenes en pro de una historia bien contada.  ¿Cuál ha sido tu último crímen?


    [1] No es una cita literal, tal vez incluso la frase la he adaptado en mi memoria desde la primera vez que la leí y se quedó conmigo, ahí, en alguna circunvolución de mi cerebro puesto que así como la recuerdo era una gran verdad de la vida. Empezamos por envidiar aquello que vemos todos los días

  • 20 segundos

    «Yo entrené cuatro años para correr 20 segundos. Hay personas que por no ver resultados en dos meses se rinden y lo dejan. A veces el fracaso se lo busca uno mismo»

    Usain Bolt

  • 11/12/07 Ejercicio creativo #2

    Free old green mail box

    Palabras no. 47

    Era una carta lenta,

    perezosa.

    Escrita bordando cada palabra de tinta.

    Un solo color de esmeradas puntadas;

    pulcras y menudas o arrebatadas y crudas.

    Embellecida con comas,

    de frases rematadas con puntos.

    Mayúsculas para comenzar las lazadas

    y lindos nudos franceses,

    para los entremeses de suspense.

    Una carta sin prisa,

    un poco ambiciosa.

    Mucho muy indolente.

    Pero sobre todo, paciente.

    Tardó más de un año en llegarle de vuelta… al remitente

  • Transformación: la trama más interesante de todas



    No, no estoy hablando de ninguna fusión. Tampoco de un cambio súbito en el color del cabello a rubio amarillo pollo con un incremento acelerado en la cantidad de músculos ni en su volumen cuál dopaje mágico. Ni mucho menos de Serena usando el centro lunar para vestir un uniforme escolar sexy. Nein!

     Si bien el cambio del que hablo si sucede de un modo acelerado….¿quién tiene tiempo y ganas de asistir a todo el proceso? Una transformación en la vida real puede tomar años. Ya que sigue siendo fundamentalmente igual a como era hace 5000 años… Tal vez haya cosas que ya no sean iguales, como el pasar por los ritos de las etapas humanas con un sacerdote de por medio —merced de un dispositivo celular inteligente quizás que nos diga que ya no somos niños y ahora somos millenials y más tarde de la mediana edad o chavorucos o que pertenecemos a la tribu urbana— pero…seguimos siendo humanos dentro de nuestros cráneos.

    Por lo tanto, nacemos, crecemos, morimos. Cambiamos. Nos transformamos. Bienvenido al cuento de horror más antiguo…el de la vida[1]. Aunque está trama no tiene que ver con el horror propiamente dicho… La trama de transformación se enfoca en el momento del cambio. Su media res[2] es moverse de un estado significativo en el personaje al otro. Nos concentrarnos en la naturaleza de este cambio, ¿cómo reacciona esta persona en particular?

    En “Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea” de Annabel Pitcher; ambos padres viven la muerte de su hija de modos distintos.  La madre decide enterrar su mitad de las cenizas en un cementerio para tener un lugar a donde ir…para terminar no yendo nunca y salir en un viaje interminable alrededor del mundo en el yate de su nuevo novio. El padre, tiene la otra mitad sobre la repisa de la chimenea para dejar libre su espíritu pero no piensa perderlas de vista jamás… Los dos hijos sobrevivientes viven con él. Y esto es lo que hace que leamos el libro. No es espectacular y sin embargo, medir el cambio desde los hijos al padre con relación al evento humano de la muerte súbita, violenta y sin sentido nos tiene ahí. Buscando entender. ¿Quién soy? ¿Que soy? ¿A dónde voy? ¿Es el descubrimiento terrible? ¿Es soso? ¿Cambiamos siempre a mejor?  Y ¿no trae responsabilidades un mayor poder[3]?

    El cambio no viene sin un precio. Es similar, harto similar a la trama de búsqueda. Excepto porque el personaje no estará buscando nada. Va a cambiar sin buscar algo. O se meterá con la vida de alguien más para cambiarla con resultados que puede o no aceptar.

    Toda trama de transformación comienza con el incidente que provoca la transformación, no con el incidente que promueve buscar el santo grial. Aquí no hay peregrinaje. Vemos cuando el peregrino ya llegó a Santiago y lo que sea que le pasa ahí.

    Digamos que…no. No diré que. La trama de búsqueda incluye una trama de transformación solo que abre un poco más el abanico y nos deja radiografiar a un personaje que busca algo. El que lo encuentre o no es lo que detona el cambio. Aquí lo que resulta del cambio es lo importante. Por eso, hay que pintar al personaje que va a cambiar de tal forma que entendamos que pasa por dentro, cómo era antes de y cómo será después de.

    No hablamos del exterior puesto que el exterior o el cuerpo mismo es el escenario de la metamorfosis —literalmente Gregorio Samsa es el principal sospechoso de actuar bajo los influjos de esta trama). En resumen: 

    1. La transformación es interna —por muy tentado que estés de hacer de tu vampiro un incubo al que le salen cuernitos de cabra.
    2. El momento de inflexión debe aparecer en escena en colores fosfo fosfo[4] (fosforescentes…) en el primer acto  Es necesario que se entienda bien el estado anterior del personaje.
    3. Por lo regular el climax consiste en las consecuencias de dicho cambio a través de las cuales vemos cuál es el cambio.
    4. El segundo acto (que va antes del pendiente anterior) es una labor de psicoanálisis auto reflexivo. El personaje se pregunta lo que suele ocurrírsenos por las mañana o antes de dormir…Con la diferencia que la mayoría de nosotros permanecerá más o menos igual por la vida puesto que el cambio que deseamos ver en el personaje es radical y tremendo. Incluso si es algo tan simple como volverse amargado al darse cuenta que un beso en la oscuridad es cualquier cosa…
    5. Parece una trama muy sencilla pero al ser un forda y no un forza, resulta un poco más difícil de mantenerla interesante.

    Esa es la trama de transformación. Mantén vivo mi interés en este blog dándole like…


    [1] Porque estar vivo es aterrador algunas veces.

    [2] A mitad de la acción.

    [3] Ronald B. Tobías lo dice en modo gran verdad de la vida, volverse más sabio es volverse más amargado y hoy no tengo ganas de meterme en un estado tristón de la existencia con mis propias palabras.

    [4] Video…de Tik Tok que le causa gracia a una de mis primas.

  • Pero…como que así no era, de la comedia

    Crossroads, Farway
    Crossroads, Farway by Roger Cornfoot is licensed under CC-BY-SA 2.0


    Por siglos la base de la comedia ha sido el malentendido: la confusión de identidad o la ignorancia de la verdad. O al menos eso aprendí con este video. Si me pongo a leer sobre comedia es posible que no termine a tiempo para la siguiente entrada —sigo leyendo a Robert McKee de a poquitos; así de floja soy. 

    Visto así, la comedia es lo menos espontáneo posible. Requiere planeación e innumerables horas de práctica. Saber lo que sabe el público pero pretender que no…de tal forma que suceda este milagro de la narrativa…darle al espectador lo que cree que va a pasar pero diferente. En este sentido, no importa cuanto nos diga Mckee que la comedia es pura genialidad. No. Son historias microscópicas hiladas de acuerdo con una ¿receta? O lo que llamaría mi profesor de Ética del diseño. Un modelo del proceso.  

    Y como de costumbre he ido a meterme en lo que pareciera no tener conexión de la más nimia con escribir ficción: el stand up. ¿Por qué? Porque alguien en You…etc., etc. empezó con la pregunta más importante de la comedia. ¿Qué es un chiste?

     Y entonces resulta que el stand up tiene mucha relación con escribir ficción. Se escribe una premisa y un remate. ¿Te suena? ¡Claro! Intro, desarrollo y climax[1]. Ficción o narrativa según. Todo comienza con pintar un escenario. Con crear expectativas. Hacer que el lector (público) espere una cosa y cambiar el resultado. También tiene uno de los elementos más famosos de Agatha Christie, las pistas falsas.

    Pero por ahora nos centraremos en nombrar al método matemático de la regla de tres con un número desconocido y dos conocidos multiplicando los números de los extremos y…ah..cierto, esto es comedia.

     La regla del chiste más simple que se llama regla de tres. En teoría, tres elementos. Los dos primeros similares con un patrón y el último que rompe con la continuidad. (Y me voy a robar el ejemplo de Rolo Sansó porque sé ser irónica pero no hacer comedia…mis chistes son totalmente involuntarios).

    Uno, dos, ¡spaghetti! Ahora ya sabes cómo hacer spaghetti…digo comedia. Calientas agua y la viertes en el vaso de unicel de la sopa instantánea…y obtienes una historia con exceso de sodio o caldo de pollo de hule.  Bye. Lo sé, chistes malos.  Ahora tú haz el buen chiste de darle like.




    [1] El desarrollo parece ir contenido dentro de la introducción al ser lo que establece un patrón

  • La frase más sexy que he escuchado nunca

    National library Vienna, Austria

    Si me muestras el contenido de tu librero…yo te enseño lo que tiene el mío.

  • Sílabas de cielo

    blooming flowers on white marble surface
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    Palabras no. 46

    Ay de mí,

    que perdí hace ya mucho,

    las alas.

    Y a pesar de ello,

    es en tus ojos donde recupero el cielo.

    Y de tus labios,

    la lengua de los ancestros.

    A cada sílaba tuya,

    mas humana me volví.

    Tan sublime el fuego dentro,

    que de tu ausencia.

    sólo cenizas vivas hablarían de ti.

    Un festín devorado de lo que

    una vez fue tuyo, Adonai.

  • Invocación

    Podemos muy bien imaginar que la maravilla de la vida está al alcance de cada uno, siempre disponible en su completa abundancia, pero camuflada en algún lugar, en el fondo, invisible y muy lejana. Pero ella queda allá, sin estar hostil, disgustada o sorda. Si la invocamos usando la palabra apropiada y la llamamos por su nombre, viene. Esta es la esencia de la magia, que no es creación, sino invocación.

    (Franz Kafka, Diario)