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Mieke Bal

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  • ¿Es posible la focalización en un texto narrativo?

    Quarter-plate `Cameo' camera used to take 'second phase' of Cottingley Fairies photographs, 1918-1920 (quarter-plate camera; folding bellows camera)
    Quarter-plate `Cameo’ camera used to take ‘second phase’ of Cottingley Fairies photographs, 1918-1920 (quarter-plate camera; folding bellows camera) by W Butcher and Sons is licensed under CC-BY-NC-ND 4.0



    La idea de la focalización como una relación entre lo que se ve, el que lo ve y aquello que se ve; es la introducción de un nuevo término. En apariencia, algo que Mieke Bal no aprueba en hacer a la ligera. Los términos ya aceptados de la tradición narrativa (a pesar de su vaguedad algunas veces), no deberían ser descartados así como así. No obstante, para Mieke la focalización es indispensable para explicar el «sustantivo» que se aplicará al sujeto de la acción; y para usarlo como verbo a la hora de atribuirle la visión a este personaje o aquel porque perspectivizar no existe… ¿Es este un problema? Si va a crear una terminología, ¿por qué no empezar desde aquello que resulta conocido y más fácil de ubicar? Tal vez porque sea necesario separar estas tres cosas de un concepto como perspectiva para entender el concepto de «focalizador».

    ¿DE DONDE VIENE FOCALIZAR?

    Focalizar es un término que Mieke toma de la fotografía y/o el cine… Hilary Mantel (The wolf’s den) explica que pasa a la adaptación, hay que tomar en cuenta que cada medio posee sus propias ventajas y desventajas en cuanto aquello que es posible lograr. Robert McKee también está de acuerdo en que el cine y la novela no se corresponden en el nivel representativo de acción e introspección…


    ¿Se puede focalizar o incluso tener focalizadores en un medio que no se caracteriza por tener esta característica del cine? ¿Cómo se puede adaptar un término usado en otro tipo de narrativa cuando el cometido de la narratología es determinar qué TEXTOS son narrativos? ¿No provoca eso un salto de un medio a otro que expande el papel de la narratología?

    EL FOCALIZADOR PERSONAJE O FP

    Como un focalizador es lo que llamaríamos perspectiva de ordinario, es el punto desde donde se concentra lo que se ve.

    En Mi familia y otros animales, Gerald Durell cuenta desde su vida en Corfu desde su perspectiva. Tal vez por eso omite, tanto a la esposa de Larry como a la de Teodoro Stefanides del discurrir de la vida cotidiana. O no le resultan relevantes como individuos o no le resultan relevantes en su conexión con los animales que tanto le gustaban.

    Henning Mankell usa el personaje de Kurt Wallander en todos los pasajes referidos a sí mismo como personaje, en la serie de novela negra homónima como focalizador. Y cuando lo hace todo adquiere un cierto matiz gris muy deprimente y desesperanzado.

    Judith Kerr cambia de tono entre lo que ve la Ana más pequeña de Cuando Hitler se robó el conejo rosa y la Ana casi adulta de La batalla de Inglaterra. Y eso es interesante porque si la lectura la hace una persona mayor a lo que pretendía la autora, entendemos porque la madre de Ana aplasta la cara del camello en la escena del tren a Suiza; mientras que Ana no lo entiende.

    En Juntos, Ally Condie cambia de perspectiva al cambiar de focalizador personaje en cada capítulo (incluso si el capítulo es muy pequeño).

    Usar un focalizador como personaje puede crear un contraste no solo entre la forma en que percibe el personaje los acontecimientos, sino también el contraste con la forma en la que el lector los percibe.

    Y no solo crear este contraste, sino limitar el punto de vista y crear brechas que ayuden a manipular la percepción del lector.

    Faltan más cosas sobre los focalizadores. Pero he tenido que pensar un montón para escribir esto. Yo no he leído Masuro ni Lo que sabía Maisie para parafrasear con los mismos ejemplos y no recuerdo un solo libro que si haya leído con un focalizador personaje donde se note esta perspectiva de tercera persona que cuenta solo lo que ve este personaje acerca de otros.  Suelen gustarme más las primeras personas o los narradores omniscientes (en apariencia) de las anécdotas adaptadas. A lo mejor Moby Dick. Y de Moby Dick recuerdo lo que he leído que escriben sobre el incipit: Llamadme Ismael…

    Así que ¿te gustaría focalizar sobre el contenido de esta entrada con un comentario? Tu perspectiva es importante. También puedes focalizar con un like o con tu suscripción.


    Pasto kalo.

  • Cómo escribir ficción espacial



    Y por espacial no me refiero a ese espacio donde existe la vía láctea y los planetas. Me refiero a la sección de espacio tiempo que conocemos como «lugar».

    UN LUGAR IMAGINARIO



    <<Cuando la localización no se ha indicado, el lector elaborará una en la mayoría de los casos. Imaginará la escena, y, para hacerlo, habrá de situarla en alguna parte por muy abstracto que sea el lugar imaginario.>>

    Mieke Bal. Teoría de la narrativa (Una introducción a la narratología)


    Bastante curioso que Mieke y el crítico ruso Lotman mencionen el espacio como algo muy humano. El espacio es una de esas cosas curiosas de las que nos damos cuenta de muchas formas. Una persona ciega[1] puede no percibir el azul del cielo; pero si notar el espacio abierto sobre su cabeza y el calor del sol, el sueldo bajo sus pies y los objetos que delimitan una habitación. Una persona dentro de un pulmón artificial de hierro, podrá no percibir el espacio fuera de los confines de su maquinita de hierro pero este reducido espacio tiene un sentido de posición en el espacio. Arriba-abajo, dentro-fuera. Un parapléjico tal vez no  perciba con las terminaciones nerviosas de sus miembros pero incluso con ello, es probable que perciba el peso de su cuerpo. O tal vez no, pero se da cuenta de su espacio a través de lo que ve. Una habilidad humana que se conoce como «relaciones espaciales».

    RELACIONES ESPACIALES


    <<Las relaciones espaciales son conceptos que surgen de la interacción entre el espacio y los eventos que en el ocurren.
    Existen innumerables relaciones espaciales pero sólo existen 9 tipos de ellas.
    Estos tipos de relaciones espaciales se organizan en base a la mayor o menor dominancia de las propiedades del espacio o de los eventos. [2]>>

    Lo que por el momento, no resulta tan importante como para ahondar en este lodo. Basta saber que son y que nos resultan lo suficientemente importantes como para tener definiciones psicológicas.


    EL ESPACIO COMO POSIBILIDAD EXPRESIVA



    Aquí es donde Mieke extrañamente deja de hablar de particularidades lingüísticas y relaciona el espacio con las diversas metáforas de expresión asociadas a la mente humana con el espacio. El típico cliché de espacio abierto igual a libertad y espacio cerrado igual a opresión. Lo que podría equiparar a comparar un ambiente interior con protección y calidez a un espacio exterior frío y salvaje. El pozo del que sale Sadako, es decir la desesperación y el miedo. El bosque maldito o el trono maldito. El mar que se traga los barcos.

    Un catálogo de espacios cliché debería ser posible. Pero no lo busques en Google. No lo vas a encontrar.

    Vas a encontrar libros como «El espacio en la ficción. Relaciones espaciales[3]«…. Que de primer momento se me antoja poner en mi cava de libros (forma elegante de llamar a la pila desordenada y ocupa espacio de libros por leer) pero no.  También hay revistas con artículos sobre la especialidad en la literatura pero esas tienen cosas como:


    «Si bien la noción espacialidad siempre permaneció subyacente a las discusiones sobre la forma literaria, el uso consciente del término en tanto concepto crítico suele remontarse al ensayo seminal de Joseph Frank, publicado en 1945, «Spatial Form in Modern Literature». La tesis principal de Frank es que las obras literarias modernistas (en particular, de Eliot, Pound y Joyce) son «espaciales» en la medida que reemplazan a la historia y la secuencia narrativa con un sentido mitológico de la simultaneidad, e interrumpen las continuidades regulares de la prosa inglesa con recursos sintácticos disyuntivos.[4]«

    Y eso si que dejo de entenderlo. ¿Qué demonios son los «recursos sintácticos disyuntivos»? No. El análisis literario ya va más allá de las intenciones de este blog. Aquí nos interesa divertirnos con las peripecias y particularidades de cómo escribir ficción… Excusas incluidas.

    FINALMENTE, UN LUGAR EN EL MUNDO

    Explicar los espacios, es algo tan sencillo como decir que Susana dejó migas de galletas en las sábanas.

    Lo que requiere es un poco de trabajo previo para establecer una relación efectiva entre nuestra idea controladora o “eje temático” con las metáforas que deseemos establecer con los lugares donde acontecerán los problemas. La envoltura de los espacios nos da una imagen particular del personaje que no tiene el mismo impacto en caso de ser diferente. Si Sadako saliera del tostador en vez de salir del “pozo” de la pantalla de televisión, eso sería cómico en vez de terrorífico.



    Dale like o no, suscríbete o no, ubica en el espacio este blog y disfruta el cambio administrativo de escribir 2023 en vez de 2022 (¡Feliz año nuevo pues).


    [1] Y utilizo la palabra sin ánimo de ofender, inventar palabras como «invidente» o «discapacitado visual» no elimina el hecho muy particular de que la persona no percibe las cosas con los nervios ópticos dentro de un espectro muy amplio de variaciones. Por lo que hablar de «ciegos» es como hablar del espectro asexual o autista. Uno es asexual o autista o miope (físicamente hablando) y eso no imposibilita ser similar a los demás (legal y socialmente) aún con las diferencias.

    [2] Presentación en pdf descargable de la UNAM: Las relaciones espaciales.

    [3] No vi el autor pero es fácil de googlear.

    [4] La forma espacial en la literatura : hacía una teoría general. Hyperborea. Revista de ensayo y creación.


  • Cómo escribir ficción cronológica

    «Así la elipsis -la omisión de un elemento que pertenece a una serie- consigue su poder expresivo.»

    Mieke Bal. Teoría de la narrativa (Una introducción a la narratología)

    En la entrada anterior, mencioné que armar nuestra fábula de tal forma que los acontecimientos tengan sentido —incluso con lagunas temporales — es una de las técnicas a la hora de escribir ficción; al alterar la cronología alteramos la causalidad. El propósito de la historia se oculta trás estas lagunas.

    Resulta interesante que Mieke, mencione como las personas ponen su atención en el orden de los acontecimientos y como dicho orden, puede modificar opiniones y juicios; al creer que lo que sucede primero siempre es mejor.

    ¿Por qué es interesante? Pues porque, de acuerdo con Mieke, esto nos limita y nos expone a los prejuicios derivados de la cronología. Como en el caso de Adán siendo superior a Eva en el Génesis, solo porque Adán sucedió primero. Una especie de guerra de créditos por orden de aparición… En vez de tener los créditos en orden de importancia. Sea cual sea la importancia.

    Lo que me recuerda «el reflector» de Hilary Mantel (con respecto al cine como medio); iluminando al protagonista en una película. Es bastante usual que el primer personaje al que conocemos en una película, sea su protagonista. Algo no tan riguroso en una novela… A menos que se trate de una novela romántica, dónde conocer lo más pronto posible a los dos seres a unir es casi un requisito de género. De otro modo no sabemos si angustiarnos o no por las meteduras de pata de alguno de los dos.

    Es probable que la lógica de la secuencia cronológica sea determinante en aquello que el lector pone mucha más atención.

    Así pondríamos primero el hecho con un sentido cronológico anterior que deseamos ocultar y después todas las pistas falsas que desvían su atención de tus maquinaciones perversas (mwahaha) hasta que se pueda dejar el telón bajado porque ya hicimos todas las revelaciones posibles y llegamos a las palabras:

    THE END

    (Y este es el final de la entrada también)

    black and white photo of clocks
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  • Cómo escribir ficción con relaciones psicológicas e ideológicas

    silhouette photo of woman
    Photo by Engin Akyurt on Pexels.com



    Sea cual sea la forma de considerar la literatura, que se valoren los libros como obras autónomas del arte literario, como productos de un individuo o grupo, como objetos de comunicación, o como forma específica de un sistema de signos, nunca se podrá eludir el hecho evidente de que la literatura está hecha por, para y -normalmente[1]– sobre gente.

    Mieke Bal.

    En este pequeñísimo apartado, Mieke explica en… Menos de 10 minutos lo que a Robert McKee le toma casi lo mismo pero con casi todo un libro como precedente.

    Y para explicarlo tengo que regresar al primer párrafo. La literatura o — siendo menos ambiciosos, la narrativa comercial; está escrita por personas hablando de personas. Y como las personas tienden a vivir con otras personas (las narrativas del sujeto aislado, solo contra un montón de tierra encima no suelen ser muy comunes); lo más normal es que esos individuos tengan un trasfondo psicológico y un trasfondo de lucha de clase

    EL CONFLICTO

    …. Cuando escribimos ficción, que demonios, incluso las personas que escriben novelas históricas, nos enfrentamos al hecho de tener que introducir el conflicto en la vida del personaje. Tanto si el conflicto nos lo inventamos nosotros al crear un rival amoroso, como si el conflicto es el sujeto contra el mundo (Enrique VIII contra sus espermatozoides de cromosoma X casado con una mujer que no le gustaba); la base de todo texto narrativo es el conflicto. Sin conflicto, tenemos rositas y besos y lindos niños que nunca lloran y juegan calladitos en el suelo sin correr ni gritar… Sí, algo que está muy bien para cuatro páginas de manga o webtoon pero para lo que no vale la pena gastar más de dos párrafos de escritura pero que los lectores piden más y más (con lo que podríamos empezar a definir la narrativa cómo algo muy distinto). No sé cómo la narratologia aún no ha descubierto el conflicto y su resolución como señal carretera de texto narrativo y busca otras muchas formas de definirlo.

    En fin, que se puede escribir con clasificaciones psicológicas de los personajes o con clasificaciones de clase social.


    ASUNTOS PSICOLÓGICOS

    Uno de los consejos más comunes para crear personajes inolvidables, es usar la psicología para cubrir esto, lo otro, lo de más allá en el terreno de la personalidad. Llámese introversión, extroversión, amabilidad, desagrado, ambición o personalidad múltiple[2].


    Algunos han propuesto la psicología de personajes como un medio de clasificación en el que las relaciones padres-hijos definen la comedia o la tragedia (Freud estaría de acuerdo con sus caracterizaciones teatrales de los síndromes que catálogo). Otros autores, usan el trauma psicológico para justificar las acciones criminales llevadas a cabo por los personajes (algo que la psicología criminal de testigo experto ya no acepta) para brindarnos un entretenimiento más sustancioso y jugosito.

    No obstante, este asunto mental es algo muy gracioso. Porque la psicología fue inventada en 1879 por Wilhelm Wundt y Voogle me dice que la primera novela psicológica fue escrita en 1344 (Giovani Boccaccio, La flammeta). Hamlet se escribió en 1601 y El Quijote (para abreviar) en 1605.



    Es decir, crear personajes «modernos» no tiene nada que ver con su «psicología» si concluimos cronológicamente qué la inclusión consciente e informada de conocimientos de psicología no pudo ocurrir hasta después de 1879…



    De todos modos, conocer al ser humano es algo genial para escalar el conflicto. Mientras que Hamlet como adolescente ya puede tirarse en la cama y llorar solo porque Ofelia no le hace caso; al añadirle una venganza que no resulta sencilla, la muerte de su amada y su propia muerte inminente, se añaden factores estresantes que no nos dejan indiferentes.

    Así que podemos tomar el enfoque de la personalidad psicológica, decidiendo de antemano si nuestro personaje será IMJB o cualquiera de esos acrónimos de 16 personalidades para decidir cómo reaccionará al conflicto[3] y si eso será un chiste o una tragedia.

    LA LUCHA DE CLASE

    Para McKee, la lucha de clase que escala el conflicto no es tanto buscar la transformación social del cambio de los medios de producción. Es algo un poco más sencillo y sin embargo, terriblemente difícil de incluir como base del conflicto narrativo.

    Y es que para él, escalar el conflicto consiste en llevarlo del terreno del individuo al terreno de la colectividad en la que más de una persona se ve afectada por los intereses de un grupo o el conjunto entero de la sociedad ….

    Una vaca no hace el efecto de invernadero. Son un montón de vacas las que lo causan. No porque seamos vacas sino porque escalar de este modo requiere de más gas metano con el cuál crear explosiones más grandes. Y soluciones. O salir de escena con elegancia. Como en Soylent green, donde nos plantean el problema y nos dejan con éste, a ver qué hacemos con él.

    Por supuesto que hay historias donde existe este conflicto: «Pertenemos a mundos (clases sociales) distintos» sin que ni si quiera se aparezca el romance. Como en Los miserables[4].

    O la típica historia de amor en la que él príncipe se enamora del plebeyo y el plebeyo medio (imaginado por algún autor japonés) tiene un alto sentido de la responsabilidad y decide que no debe causarle problemas al príncipe… (La persona media normal occidental decidiría que no quiere causarse problemas ella misma con una vida llena de estrés)

    También están estas cosas de cliché pionero (inventoras de) en el que El orgullo y el prejuicio provienen de pertenecer a clases sociales distintas.

    Con lo que yo (de modo rápido y poco reflexivo) concluyo que escribir ficción con base en el conflicto de clase; es un asunto más bien personal del autor y sus intereses que de la trama propiamente dicha.

    Un autor al que no le interesa resolver el conflicto secundario de fondo del cambio climático en el que ambienta su guión  de película romántica; pondrá a su heroína como activista de logo de Panda contra la despampanante abogada de la fábrica de tintes tóxicos y malolientes, para que ambas terminen en la cama sin resolver nada más que su relación. Los ríos que se jo… roben.

    Lo que no es malo, ni bueno. Es una estrategia de mercado. ¿Quién es tu mercado y qué le interesa? ¿Les interesa resolver conflictos de clase o le interesa «ver» las bragas de encaje?

    Por supuesto que Mieke no llama lucha de clase sino RELACIONES IDEOLÓGICAS, por lo que no las limita a la clase social y habla de TODO TIPO DE OPOSICIONES. Simplemente agrupaciones de personas conflictuadas con personas diferentes de ellas mismas por el color de la piel, el idioma, cualquier cosa que nos ponga en lados opuestos del ring. Yo lo pongo así porque involucra aspectos mucho más complejos de lo que parece a simple vista.



    Ah… Dolor de cabeza mayor. Pensar en la moralidad de los conflictos me da hambre. ¿A qué te dieron ganas de darle like y suscribirte si no lo has hecho?


    [1] Esta nota es mía y Mieke Bal no tiene nada que ver con ella: excluyendo los haikus escritos por inteligencias artificiales por supuesto

    [2] Si te gusta el tema, puedes profundizar un poco más en https://psyche.co/guides/how-to-create-and-interpret-characters-in-fiction-and-film

    [3] If aliens abduct extrovert

    [4] No la he leído o visto… pero he leído/visto un montón sobre qué trata sin querer.