Storytelling, el arte de contar historias y enamorar las mentes, los amorosos p1

Después de explicar cómo y por qué conviene saber contar historias como estrategia de venta a mediano y largo plazo como una forma de generación de contenido que atraiga visitantes y, por consiguiente, contactos; pasa a delimitar el storytelling como “El viaje del héroe” o lo que nosotros conocemos como la trama de búsqueda. Lo valioso aquí es que lo está estructurando de la misma forma que Joseph Campbell lo hace en El héroe de los mil rostros sin toda la panoplia psicológica del rito social y con bullets. Y entiendan bien, no estoy diciendo que el libro sea miércoles de ceniza por el rollo psicológico. Lo que estoy diciendo es que a mí, a veces me pasa que sin un preámbulo a la lectura de algún libro más complicado, no consigo entender del todo, de qué me están hablando.

La trama y el desenlace. Nunca sin obstáculos. Km final

Hora de examinar con lupa tres historias de amor. La primera, una de las obras maestras del teatro y con una trama de amor tan remetida y escondida que nadie la ve o le hace caso realmente. Todo el mundo mira al cuerdo comportarse como loco.
Un manga smut (adulto para mujeres) con esta especie de receta que repiten las comedias románticas y, sin embargo, deben actualizar para mantenerse vigentes.
La última, una forma de contar las cosas que le dio la vuelta completamente al negocio de los films de trama romántica y que Robert McKee menciona en El guión. Story y que, por suerte, es una de mis películas favoritas.

Plagia #13: ¿Crees que un escritor NO lee el periódico porque no tiene tiempo?

De lo que quiero hablar es de la noticia como origen del incendio y el plagio sin copia del cuento. ¿Eh? En Plagia #1: Estructuras hago mención a que ninguna historia es del todo original. Y no lo es. Su origen siempre procede de alguna parte.

Estilo de vida: te volverás un mentiroso

No importa si es una historia realista o de fantasía, en el momento en el que alguien se pregunte cómo está construida la historia la credibilidad se va por el caño y con la credibilidad se va la empatía.