Plagia # 4 Por fin…del conflicto

Hace unos cuantos años, cuando aún no sabía nada acerca de escribir y tímidamente, buscaba como hacerlo o aprender a hacerlo por mi cuenta, sin ninguno de esos cursos que ofrecen por ahí; me encontré con el blog de un escritor (tampoco es que ahora sea toda una profesional pero al menos ya se algo y este blog es para empezar-empezar). No recuerdo el nombre del blog, ni el nombre del escritor siquiera. Lo que, para una memoria de elefante (pigmeo) es ofensivo, mínimo.

Y antes de que me ponga a vituperarme yo solita, diré que el escritor mencionaba que para escribir se necesita tener un personaje que es como una bola de masilla a la que se arroja a una pared y de lo que se escribe es acerca de su reacción. Ajá…¿?

¿Ustedes entendieron algo? Porque…yo no. Y si no entendí nada en aquel entonces era porque me faltaba saber algo sin lo cual…no hay historia.

Supongamos que dos personajes que te gustan…¡por fin se casan! ¡Menudo alegrón! Y tú quieres todos los pormenores técnicos de su vida, detalles del pequeño que va a nacer, recuento de los besos. No es por nada, pero esto NO ES UNA HISTORIA. Es un aburrido recuento de la vida diaria. El que te cepillaste los dientes para ir a clase, que tu padre se afeitó para ponerse la corbata o que tu madre se afeitó las piernas como cada Domingo. Rutinario. Espantosamente, rutinario.

¿Acaso queremos lo rutinario en una historia?

Por supuesto que lo rutinario está ahí de un modo misterioso pero eso, llega después.

Por lo pronto Ronald B. Tobías, en “20 master plots”  explica que, podemos tener el típico encuentro: chico conoce chica (hoy día variantes chico-chico o chica-chica). Seguro, a él le gusta ella o, al revés. Hasta ahora no tenemos nada.

Es cuando ella lo rechaza porque él es alcohólico, cuando empezamos a tener una historia. Ya sea porque él hará todo lo posible para dejar de serlo y conquistarla o porque, molesto, se dedica a hacerle la vida imposible y ella tiene que hacer algo para deshacerse de él.

Como logra el chico resolver su problema de alcoholismo es la historia. O como logra ella erradicar al bicho insufrible es la historia.

En resumen, un deseo que causa una reacción en cadena y todas las posibilidades que surgen de ésta. LA HISTORIA ES LA REACCIÓN EN CADENA a este deseo.

Y tu deber, como escritor, es impedirlo a toda costa. O, al menos, intentarlo.

Así que, ¿qué conflictos puedes identificar en tu cómic/novela/película/serie favorita?

¿Qué clase de conflicto se necesita para cumplir con el tipo de trama qué has elegido?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: