Sé tú mismo

Escribir como estilo de vida

Tratando de seguir lo que he leído sobre escribir, especialmente lo que dice Robert McKee terminé mi primera historia de 100 páginas. Y, sintiéndome todopoderosa se lo di a May y Cropo (los primeros fans de mis cuentos) para que lo leyeran…resultó que no era comprensible. Dando por descontado que Cropo dibuja cómics y él hubiera hecho algo distinto. O que a May no le gustan las historias de vampiros.

Entonces releí la versión cero. La que no pasaba de dos páginas. Era mucho mejor. Por mucho (pensándolo bien Dan fue el primer fan-el leyó la idea original y pidió más).  
¿La diferencia?  Estaba escribiendo como alguien más lo hubiera hecho. Estaba escribiendo intentando seguir lo que decía McKee en el “El guión. Story” sin notar que debía ser más selectiva.   

Pretender ser alguien que no somos no sólo es frustrante. Es aburridísimo. Para ti, para tus lectores. Y los lectores detectan enseguida a los farsantes (aunque tengas sólo uno o cuatro en el blog).

Ah ¿Y no había que volverse un mentiroso?  Ah, sí. Pero la mentira está basada 75-65% en verdades y se usa sólo para crear ambientes, personajes y situaciones. Después de todo, James Camerón utilizó todo lo que era realmente posible y sabía para crear Alien, que es posible que no exista*.


Cuando escribes, eres transparente. A menos que te dediques a hacer de tu escritura algo oscuro y confuso como yo había estado haciendo tratando de hacer lo contrario. Estaba siendo arrogante y fingiendo. Sin embargo, cuando soy yo misma y utilizo mi natural encanto (antes la modestia se invitaba mucho a mis fiestas pero entonces no me atrevía ni a escribir este blog) lo que escribo sube en calidad. Adquiere un aroma a canela con azúcar o a pan recién horneado.  

Por eso, en este minuto, creo que cuando uno escribe, no importan las convenciones de género ni el autor al que admiremos, ni el sermón de la montaña en ningún libro naranja (el de Robert McKee es de este color). Para resultar interesantes y divertirnos con nuestro trabajo, tenemos que ser nosotros mismos.  Alcanzar esa sensación de un trabajo bien hecho —cuando escribes y sonríes al terminar sin importar lo mucho que hayas peleado con tu trama o tu equilibrio de color; no sólo es cuestión de dar el mayor tiempo posible, investigar hasta ahondar en el secreto más recóndito,  revisar y reescribir, editar, escribir, escribir, escribir.  Es aceptar lo que sale de dentro. Porque se trata de uno mismo y no hay escape de eso.


¿Te gusta el romance, pero te salen cuentos eróticos? ¿Odias el romance, pero se asoma con timidez entre las palabras? ¿Te gustaría escribir textos revolucionarios e inflamar los vientos del cambio cuando la ciencia ficción se apodera de tus páginas? Acéptalo, aprende a domarlo a lo que buscas sin eliminarlo y diviértete.

Ser original es ser fiel a lo que sabemos y podemos dentro de nuestras capacidades. Y no hablo de ser mediocre, sino de disfrutar todo el proceso. Desde sufrir porque la tipografía no es la correcta (diseñadores), el logotipo no comunica, no se pudo terminar el proyecto al tomar un curso 3D por trabajo;  hasta descubrir con desencanto que nuestro primer libro es una mierda.

¿Por qué perder el tiempo queriendo ser quién no eres?

*Digo posible porque luego resulta que un escritor se imagina algo y parece que inventa la realidad y no que toma prestado de ésta.  Andrea Camilleri siempre tenía que incluir un párrafo en los libros de Montalbano aclarando como los nombres y las situaciones eran pura invención suya porque luego algunos (más imaginativos que él mismo) decían que las novelas estaban basadas en sus vidas y deseaban demandarlo. Un fenómeno en mi opinión extraordinario y del que incluso se han derivado cosas como “Ruby Spark” (película), W (dorama coreano) y una serie de Netflix que tengo que buscar como se llama porque no me acuerdo…(bendito Google) Marianne -no la he visto pero el tema es coincidente.

El héroe de los mil rostros

Es un libro. ¿Y?


Bueno, es uno de esos libros que te recomiendan una y otra vez, diferentes autores y en diferentes lugares como uno de esos imprescindibles si quieres aprender a escribir. Robert McKee es uno (y el único que recuerdo en este momento con toda seguridad aunque recuerdo vagamente que me lo tope como referencia por primera vez con alguna mención al objeto mágico relacionado con el héroe).

 
Escrito por Joseph Campbell (quién fundó más tarde una sociedad con su nombre que se dedica al estudio de los mitos), es una especie de sesión de diván aplicada a los diferentes mitos humanos conocidos y su estructura.  ¿Por qué leerlo y por qué no leerlo? Después de todo,  no hay libro que no sea un arma de doble filo…

 
Contras:

  • Habla de los problemas y angustias comunes a los seres humanos antes de la revolución digital (Joseph Campbell murió antes de verla). Y como explica Yuval Noah Harari en “Homo Deus”: aquello que preocupaba al hombre como especie y que lo llevaba a emocionarse con relatos como los de la Biblia ha cambiado. Nuestras prioridades son otras, al menos como especie. Si no como individuos.
    Por supuesto que el coronavirus vino a recordarnos parte de las preocupaciones de antaño (la peste, la guerra y la muerte), pero eso no significa que no hayamos cambiado hasta el punto de hablar de los milenials como de un grupo de alienígenas y lo digo porque los mencionan en el periódico; y yo no sé de qué o quiénes hablan o si pertenezco o no al grupo porque parece que si buscas una definición, no son del todo precisas.
  • En ocasiones, al revisar parte de una historia en particular, resulta un tanto místico pues habla de la relación psicológica humana con el universo de acuerdo con un propósito más elevado. Del papel humano en el gran entramado de la vida. Es decir, de repente se pone un poco religioso en vez de psicológico y sin embargo…

Pros:

  • Establece una relación mito (o historia) con la necesidad psicológica de las tres ceremonias más importantes de una existencia humana. Nacimiento, iniciación y muerte. Lo que explica porque Harry Potter es tan popular, es un héroe que pasa por todas ellas de alguna forma. Esto es también importante para un videojuego o un diseño pues nos identificamos y simpatizamos más rápido con este tipo de diseños.
  • Si como yo, no has asistido a ninguna de las Ivy League Schools y tu educación no incluye los clásicos griegos o latinos; encontrarás (por desgracia fragmentados) algunos relatos que constituyen un bocado básico de educación literaria y que puedes encontrar en otras partes…Con sesudas y eruditas opiniones rodeando el cuerpo del relato. Pocas veces en español o por lo menos, en inglés (aclaro que en ocasiones puede ser que no las haya buscado lo suficiente o en los lugares apropiados)
  • El listado de los libros citados es como una lista de los 100 libros que leer antes de morir o mejor dicho, una idea de cómo empezar a adquirir ideas y/o qué tipo de relatos buscar como modelos a pesar de su antigüedad.

 
¿Piensas leerlo? ¿Hay algún otro libro con este tipo de enfoque que conozcas y puedas compartirnos una reseña?

Viaja con P de pasaporte y la inspiración para escribir

Hoy quiero decir que a los consejos que les di para cuando están bloqueados, olvidé añadir dos cosas que bien podrían estar al principio de la lista. Pero como dicen por ahí que las grandes mentes piensan de modo parecido; Con P de pasaporte las pensó antes que yo y las tiene como los puntos no. 5 y 6 de sus 12 trucos para encontrar la inspiración (<-este es el link). Visiten su blog para verlos.

Una razón de peso para rechazarte p. 2

RAZON no. 31  Línea de fondo- NO HICISTE LO SUFICIENTE DE MÍ TRABAJO POR MÍ  parte 2

Sí me gusta tu libro, pero me doy cuenta que tengo que enseñarte a organizar tus pensamientos o como escribir diálogo o lo que sea, regularmente lo rechazo. Si veo que tu análisis de competencia es inexistente o pobre, quiere decir que tendré que hacer el trabajo por ti si quiero publicar tu libro. Pero ya estoy abrumado con mi trabajo; no voy a tomarme el tiempo para eso. Te rechazaré en vez de eso. Igual para poner títulos, resúmenes de plataforma de autor y cualquier cosa que de hecho constituya parte de mi trabajo –pero del que tengo como expectación que hayas hecho por mí. Entrelíneas, ¿hablando editorialmente? Tu mejor oportunidad de no ser rechazado es hacer lo más posible de mi trabajo por mí y mostrarlo en tu propuesta. Después de todo, odio hacer trabajo extra.

¿QUÉ PUEDES HACER AL RESPECTO?

  1. Si tu propuesta es completa, ya estás un 90% por delante de otros autores lanzándome libros esta semana. Así que usa la información para asegurarte que has hecho todos los básicos de mi trabajo antes de enviarme tu libro (no literalmente a esta persona sino al editor o agente según). (Dice que hay que revisar la razón no. 30 pero para esa tengo que investigar más…y el día no tiene 38 horas ni donde vivo hay internet…)
  2. Familiarízate con las responsabilidades de mi trabajo. No asumas simplemente que sabes lo que hace un editor. Lo más probable es que no tengas idea de las pequeñas frustraciones que llenan nuestros días. Así que intenta averiguarlo, lee libros sobre trabajos editoriales. Checa trabajos editoriales en Monster.com o CareerBuilder.com y estudia las responsabilidades específicas y cualificaciones enlistadas en las descripciones de trabajo. Sí es posible, pide ser la sombra de un editor por un día en una compañía de publicidad, oficina de revista o cuarteles de periódicos de tu área local. (Lleva a tus hijos y pretende que es un “viaje educacional” para ellos) El punto es que, cuando sepas las tareas mundanas que llenan mi día, puedes cortar a medida tu propuesta para mí. Entonces, cuando mire tu libro, me regocijaré que hayas hecho mi trabajo por mí, por una vez –y abogaré por el con entusiasmo.
  3. Recuerda que, cuando se trata de asegurar un contrato para tu libro, mi trabajo primario es como tu agente de ventas. Piensa en mí como en alguien a quien contratas para representar tu libro con efectividad frente a una junta publicitaria. Ahora, no sólo me arrojarás unas cuantas páginas en la mano y me enviarás a cerrar el trato. No, si realmente quieres que los haga comprar, vas a tomarte el tiempo para sumergirte en un entrenamiento riguroso acerca de las características y beneficios de tu producto (libro), para sugerir estrategias de venta de la vida real que pueda usar con mis clientes, y darme toda herramienta que puedas pensar para ayudarme a tener éxito. Después de todo, sólo tienes éxito si yo lo tengo. Así que, cuando prepares tu propuesta de lanzamiento y muestras de escritura, asegúrate de darme todo lo que necesite para ser el mejor vendedor que tu libro pueda tener.

Esta es, como ven, una razón de peso e importancia para un editor. Lo que me induce a pensar una de dos: “pobres” y/o “hagamos como los rusos, si el precio del petróleo cae…produzcamos más y que el precio caiga todavía más a ver qué hacen”. Al fin que yo todavía no publico nada…pero ¿y los que ya publican? Un dilema.

Una razón de peso para rechazarte (como escritor)

Por lo regular te dirán que la primera razón para rechazar algo que hayas escrito es porque no escribes lo suficientemente bien. También Mike Nappa lo dice en su libro “77 reasons why your book was rejected” o “77 razones por las que tu libro fue rechazado”. Y antes de continuar y si te preguntas ¿quién ese?; te diré que Mike Nappa fue editor, es escritor publicitario y agente literario en Nappaland Literary Agency.

                Sí, él también dice que una de las razones para las que re rechacen un libro es que tu escritura huele a boñiga. Pero no me parece ni de lejos la primera razón. No después de leer la razón no. 31. Más bien la razón no. 31 es la primera razón. Y una de las razones por las que deberíamos alegrarnos de que existan los lugares como Twitter y Facebook. O los blogs. Incluso (y no pongan el grito en el cielo todavía…) Wattpad, Webtoon…y creo que esto afecta también a diseñadores y animadores 3D.

                Y como siempre que traduzco, dividiré este post en más de una parte. Aunque esta vez les añadiré la bellísima frase cliché de un comic: “CONTINUARÁ”

                RAZON no. 31  Línea de fondo- NO HICISTE LO SUFICIENTE DE MÍ TRABAJO POR MÍ

Sí, esta es una razón de **** para un rechazo editorial, y una que no se articula lo suficiente en los círculos publicitarios, simplemente porque hace que nosotros los agentes y editores nos veamos como perezosos. Obviamente los editores y agentes trabajamos duro –en nuestra inductria se necesita para tener éxito. Al mismo tiempo, todos odiamos hacer trabajo extra. Como mencione en la introducción (y a pesar de la arrogancia con la que  típicamente nos conducimos), el hecho es que, en lo tocante a tu libro, los editores somos tus abogados en lo adverso y lo próspero frente a lo peor de la gente de ventas.

 Para asegurar un contrato para ti, tenemos literalmente que vender tu idea a la gente con el poder sobre la chequera de la compañía. Sí alguna vez has trabajado en ventas, sabes cómo es –y lo difícil que es vencer la resistencia de un tacaño a soltar la lana. Como resultado, tenemos lo que pareciera ser miles de detallitos a los que atender, todos con la esperanza de que nuestras diligencias en la preparación de una presentación frente a una junta administrativa resulte en un contrato seguro para tu libro.

Mientras tanto, estamos en medio de la edición de muchos otros libros en nuestras agendas, lidiando con un autor temperamental o dos, preparándose para presentarse en una conferencia de ventas para un libro que adquirimos hace un año o dos y que justo en ese momento están llegando al público, escarbando entre otro millón de propuestas para libros, respondiendo e-mails tediosos, resolviendo problemas que surgen de la nada y bueno…captas la idea. Lo que significa para ti, tanto mental como emocionalmente que, voy a juzgar tu propuesta basándome en la cantidad de trabajo nuevo que me esperaría.

CONTINUARÁ…..

E.V: Juega Scrabble

Escribir como estilo de vida

El tiempo no alcanza.

Los niños están dando lata. O sigues en casa refugiándote del virus por miedo (no hay nada raro en tenerle miedo a algo que ha matado a tantas personas en un siglo que no había conocido las muertes masivas como la gripe española/la guerra a gran escala; sólo reconócelo para que actúes con calma y precaución) o porque vives en una zona con re-brote/alto peligro de contagio. También puede ser que ya te reactivaste en tu rutina de  checar tarjeta en la fábrica (mi enhorabuena y te recuerdo que aunque ya no hay cuarentena estricta mejor no saludes ni de mano o beso y sigas con tu cubrebocas). Y si por desgracia, has perdido el trabajo por  bancarrota de tu lugar de empleo, no creo que te haga mucha gracia leer que te pongas a jugar.

¿Por qué jugar scrabble?

  • Te ayuda a despejar las telarañas y darte cuenta de cosas que no veías. Igual se te ocurre algo para ganar dinero. La mente humana funciona mejor cuando juega y no cuándo se obstina en un problema.  ¿Por qué crees que los de Google le dan tanta importancia al ámbito de trabajo? Ellos resuelven problemas futuros. Al fin, un ratito en vez de otras soluciones químicas para generar endorfinas.
  • El scrabble se puede jugar diccionario en mano (hontoni honto, las reglas incluyen esta modalidad). En este caso puedes invitar a los niños y aprender palabras todos juntos.
  • Puedes hacer un ejercicio que hago yo cuando se me agotan las ideas. Ve la imagen. Es un poco estilo periódico Alarma,  que es un tabloide de México especializado en decorar sus páginas con escenas gráficas de sangre y violencia. Pero creo que me quedó muy bien (la modestia no se invitó a la fiesta).
    reactiva tu cerebro en cuanto al uso de palabras. Y no creas que sirve sólo para escribir, igual puedes intentar dibujar una tira cómica que implique las palabras que jugadas.

¿Y a ti, se te ocurren más razones para jugar?

E.V. Aprende algo nuevo

Escribir como estilo de vida

Si,  es difícil encontrar tiempo y mucho más difícil cuando ya encontraste tiempo para escribir que le robas a la comida o al sueño.

O que yo hable de productividad le añade estrés al estrés de estar en casa con el tiempo volando a ratos y deteniéndose inmisericorde también a tragos. Sin trabajo. Posiblemente también, la situación opuesta, con una gran pila de trabajo interminable y un niño pequeño al que cuidar.

Aprender algo distinto no tiene que llevarte todo el día. Ni tiene que ser diario. Es como dice Chuck Wendig de un modo tan cierto (aunque el lo diga de escribir lo tomaré prestado).

“An act of building, and in a way, an act of erosion, too — like a trickle of water licking a canyon into stone over time.”

“Un acto de construcción e, incluso un acto de erosión, también; como un chisguete de agua lamiendo un cañón en piedra con los años”

Si yo aprendí un idioma en diez años, a golpes de frustración y deleite; ¿por qué tú no vas a aprender teatro, crochet o a cocinar con igual parsimonia?

Y, de todas maneras, puede convertirse en material de trabajo. No desestimes ninguna posibilidad. Cocinar es una de esas cosas que se pueden aprender y no necesariamente sólo como material. Puede ser una forma de salvación. De no mirar ni escuchar ni prestar atención al pánico  ̶post-virus o falta de confianza en un mismo. De mantenerse ocupado.

Puedes incluir a tus hijos en ello y ganar una forma de entretenerlos por, al menos quince minutos. Establécelo como un ritual. En un podcast de “The History Hour” ̶no recuerdo cuál ̶  entrevistan a una señora que pasó algunos años de su niñez detenida en un campo japonés de la segunda guerra mundial. Ella menciona lo tranquilizador que le resulta a un niño que todos los días sean iguales.

(Yo pienso que más que la continuidad inalterable de los eventos, es la certeza del futuro. De saber que a las 10:30 es el almuerzo y a las 11:00 la escuela otra vez. Y la hora de dormir a las 10:00 pm. Mi sobrino se la vivía preguntando “¿Qué sigue?” la semana que estuvo aquí de visita en medio de las decisiones sanitarias; y si uno se lo decía, dejaba de preguntar satisfecho)

De todos modos, eres un escritor y de vez en cuando tendrás que investigar cosas. ¿Por qué no pre investigar de antemano los temas de tu preferencia y de paso, divertirte un poco? Recuerda que como escritor/dibujante/guionista ya hay muchas cosas a las que estás renunciando.

De la frasecita

Hoy no es una entrada en regla. Es la expresión de mi frustración cada vez que escucho la dichosa frasecita: “deja de llorar/deja de gimotear/deja de hacer escándalo, pareces niña”

A simple vista no tiene nada de raro. Es tan común. Tan poco relevante. Es una expresión que incluso me han recomendado para manejar el escándalo causado por un alumno futbolista como reacción a una araña negra y grande (oh, reconozco mi negro pasado).

Pero si la piensan bien, es una de esas cosas que discriminan de forma inconsciente y velada.

¿A quién se le dice esto?  A un NIÑO cuando llora porque está molesto, tiene miedo o está haciendo un berrinche. ¿Qué se le dice a una niña en la misma situación? Probablemente que no exagere, si es un berrinche o una expresión de molestia. ¿Y si está asustada? La reconfortamos. Incluso si es sólo molestia puede que lo tomemos como algo natural. Histeria femenina lo llamarían los médicos de principios del s. XX. Ignoro si siguen llamándolo así.

¿Siguen sin verlo?

Si, está arraigado y cuesta lo indecible darse cuenta.

¿De quién esperamos debilidad? ¿A quién le aceptamos la debilidad o esperamos y deseamos que la tenga? ¿A quién le exigimos esconderla?

Soy mujer y me dan miedo las arañas. Pero puedo convivir con ellas gracias a que he aprendido que tengo miedo y que puedo sacarlas de casa sin dañarlas. Digamos simplemente: “No exageres” si es simplemente un berrinche y esperemos a que pase. Digamos “Si, tienes miedo. Pero mira, así se puede solucionar o por lo menos agarrar del cuello al maldito miedo”

De forma silenciosa, aceptamos estereotipos. O hacemos juicios. Sin pensar que lo que decimos puede ser la causa de otras manifestaciones de violencia. La discriminación es tan simple como aceptar una frase de uso común. Y hay muchas. No las recuerdo todas. Esta es, en particular la que más me molesta por el momento.

El feminismo no es algo que esgrimir como bandera comunista, exigiendo cabezas. Tendríamos que perder la propia primero. No somos tan inocentes.

Sé que esperaban una lección del taller de escritura. Por eso esta entrada no sale ni en miércoles,  ni en sábado. Es la tarea de sacarle vapor a la olla. Espero que no sea un inconveniente. Y gracias por leer y pensarlo. Sobre todo por pensarlo. Puede ser que sólo exagere. Puede ser sólo histeria. Me basta con que lo piensen.

ESTILO DE VIDA: VUÉLVETE NATURALISTA

Escribir como estilo de vida

Gerry Durrell decía que un naturalista (los biólogos se llamaban así cuando Carlos Linneo y supongo que más o menos hasta después de 1950) nunca se aburre.
Tenía razón. O al menos un poco de razón sí que tenía.

Desde observar una pequeña y simple hormiguita en su paso por las croquetas del gato; hasta como se lleva un trocito y poco a poco llegan más y más hormigas. Hasta que sin darte cuenta, tienes una autopista hormiguil, es casi imposible aburrirse. Porque deberás añadirle tu guerra contra ellas. Que será encarnizada si no quieres usar pesticida. O estás rodeado de kilómetros de tierra infestada con hormigueros.

 
Claro que no todos nos sentimos inclinados a ello y, en ocasiones, no hay nada más aburrido que una planta o un bicho al que ya miraste y volviste a mirar.

Sin embargo  debo recordarte que el objetivo de volverse naturalista, más que tener una fuente de entretenimiento, es tener una fuente de recursos para escribir y/o dibujar. Y no tiene que ser en el patio bajo el sol-parte-piedras o el parque. Al fin, seguimos guardados.

Empieza en casa. Describe que hace el gato. Cómo bosteza, se rasca de improviso o los distintos tonos con los que te habla. Porque los gatos tienen muuuuchos tonos de maullido y muchas formas de comunicarse. Hay padres humanos (me refiero a los que adoptan al gato y me rehúso a llamarlos dueños; un gato se vuelve padre-hijo-amigo-hermano, todo a la vez y sin preguntarte) tan sensibles, que reconocen cada maullido del minino. Yo, incluso después de 8 años con Dai, sigo sin hablar gato. A decir verdad sólo comprendo el gesto con los ojos que significa ‘te quiero’.  

¿No te gustan los gatos y tienes perro? ¿Estás a punto de morder la pizza cuando Canino te súplica que le des un poquito? ¿Resistes a sus tiernos y enormes ojazos? Si posees un perro, estoy segura que no. O casi.

El pez Beta de la pecera ¿cómo duerme -flota como leño o se cae al fondo? ¿Cómo se mueven sus aletas?

Escribe o bueno,  dibuja. Hasta la mascota más pequeña tiene personalidad. Claro que,  si trabajas todo el día no es recomendable que tengas algo que se sienta solo cuando no estás y termine sufriendo. En ese caso, los peces y los insectos son una opción. ¿Quién no siente esa fascinación horrorizada por esas criaturas peludas de ocho patitas? A mí me desagradan del todo…a menos que sean menores a los dos centímetros de diámetro, patas incluidas.

 
¿Y qué me dices de esos aburridos seres vivos verdes?
Las plantas son recursos invaluables y también. En muchos libros las mencionan por sus usos folclóricos (la mayoría de los usos recomendados o son venenosos o no están comprobados por la ciencia debido a su amplia aceptación – a muchos científicos no les atrae averiguarlo por las broncas que se echarían encima) y saberlos puede que ayude a dar un poco de interés a tu historia.
Las personas que cocinan, usan con frecuencia plantas aromáticas que cultivan ellos mismos. Y son capaces de describir aromas y sabores de un modo tan sensual que uno piensa que hablan de otras cosas. Además, son más interesantes de lo que parecen. Los colores y las texturas son inagotables.
Para terminar,  voy a recomendarte leer a Desmond Morris: ‘Observe a su gato’  ‘Observe a su perro’ que probablemente esté un poco obsoleto pero es útil para empezar tus observaciones y quitarse prejuicios. Junto con la ‘Guía del naturalista’ de ¿adivinen quién? (bingo -Gerald Durrell). Además de  ‘El jardín de la tentación’  de David C. Stuart.

Por cierto que el jardín de la tentación es un ensayo sobre las plantas, las formas en que las usamos y nuestra relación con ellas. No es un libro erótico. Y lo digo para que nadie salga decepcionado por si el título te sugiere otra cosa.
Si quieres algo más emocionante en ese sentido, puedes leer a J. Ward.

¿Estás atorado y no sabes cómo seguir con tu historia/ cómo terminar ese maldito diseño?

Escribir como estilo de vida

Tranquilo. Eso suele suceder. Especialmente al principio, cuando no tienes musculo de escritor/dibujante o diseñador. Te pasa como al atleta de sillón sin rutina al que le cuesta ponerse a ejercitarse. Y de pronto, todo lo demás parece mucho más atractivo que sentarse y ponerse a dibujar/escribir. Incluso si lo detestas. Como tomar un paño y ponerte a limpiar el polvo.

También le pasa a los veteranos que ya tienen tiempo acostumbrados a trabajar por su cuenta. En esos casos, lo que yo creo que pasa es que están aburridos, fastidiados o faltos de nuevo material cerebral.  

Pero bueno, basta de cháchara. Sí en este punto sigues leyendo es porque quieres ideas. Esta es una lista de cosas que puedes hacer si te trabas en el proceso. Contiene unas cuantas ideas de  Cathy Birch y otras mías. No recuerdo cuáles son de quién y de todos modos, ya procesadas no tiene caso estarlas separando por autoría porque seguro ya las embarré con Merriamalade.

  1. DEJ A DE ESTAR MIRANDO EL PAPEL EN BLANCO (pantalla o que sé yo): Quita tu trasero del asiento y haz que tu cerebro ponga su atención en otra cosa. Cuando miramos durante mucho tiempo algo, empezamos a ver ciertos detalles como obvios y tendemos a cometer errores o a sentirnos fastidiarnos del asunto. Así que cambia de actividad durante cinco minutos.
  2. Si estás dentro de tus diez minutos para escribir y nada está saliendo, haz tu gimnasia ocular. Después, ponte a escribir sin pensar si lo que escribes es bueno o malo. No tiene sentido preocuparse por eso ahora.
  3. Te diría que salieras a pasear…pero en tiempo de pandemia no es buena idea. A menos que ya estés en proceso de reactivación. Si no puedes pasear, busca un museo virtual y da un recorrido o haz cinco minutos de ejercicio. Recuerda no extralimitarte y ponerte a hacer aerobics cuando sabes que tienes una afección cardíaca. Yo no promuevo los suicidios. Las actividades físicas más fáciles (aunque demandantes, muy demandantes) son hacer yoga. Al menos las posiciones más comunes. Con las otras es mejor ser contorsionista.
  4. Ponte a limpiar: las telarañas mentales también desaparecen con la limpieza física.
  5. Ponte a jugar. ¿Tienes hijos? Toma dos de sus muñecos y ponte a actuar el diálogo anterior a la parte donde te atoraste. ¿Avergonzado? No veo porque deberías, estás contando una historia y si quieres que sea buena, mejor que lo verifiques. Además, ellos te pueden ayudar a ver cosas que quizá no se te habían ocurrido. Los niños tienen una lógica implacable.
  6. Levántate por un dulce, algo de comer, algo de beber. Simplemente por moverte, tu cerebro recibirá oxígeno y probablemente una idea. Eso sí, no comas en exceso. Te sentirás abotargado y atontado, con más ganas de dejar de trabajar que de seguir. Por no decir que los kilos extras nos hacen sentir mal y nos distraen a cada rato con alifafes como esa sensación de pesadez por tener que luchar contra la gravedad.  Cathy Birch dice que es mejor que tengas las cosas a la mano para que no te levantes de tu asiento pero…levantarte es quizá lo que necesitas.
  7. Cambia de locación. Debajo de la mesa, en el otro cuarto, en el baño, en donde sea pero muévete. Un poco difícil si lo que haces es cómic o diseño 3D pero…siempre puedes llevarte un cuaderno de dibujo a otro lado. No protestes y mejor piensa ¿cómo haré para ponerme a trabajar en otro lado? De cualquier forma, si estás sufriendo porque tienes un plazo límite, no vas a avanzar más sólo por darle vueltas al asunto.
  8. ¿Sientes la presión de aumentar la productividad? Recuerda que estamos en cuarentena e, incluso si no lo estuviéramos, e incluso con una fecha de entrega…no estás bajo amenaza de muerte y la vida se entromete a cada rato. Haz lo que puedas cuando puedas. No esperes más allá de eso. Como los alcohólicos. Un día a la vez…una página a la vez.
  9. Si todo lo anterior falla…REGRESA AL PRINCIPIO. A veces una planeación deficiente de tu idea provoca que la historia no fluya y no llegues a ninguna parte. Sí es así, vuelve a empezar.

Hasta aquí. Se aprecian las ideas que tengas. Y los comentarios.