
Marea que invade desde el puerto de los labios.
Primero sin prisa.
Después como el aire.
Se posa e invade.
Burbuja de cansancio.
El tiempo ralentiza y la felicidad es un vaso vacío.
Solo un chorrito.
Un shot pequeño de whisky.
Más, sería tarde de mala muerte.
¿Cierto, señor Epicuro?
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