Cómo escribir ficción

La gran contradicción de contar historias: mostrar no contar

Para los maestros del culto masónico de la narrativa anglosajona —por si no lo has pescado, es un chiste—, el principio es tan claro como el caldo de pollo (es tan claro que nadie se molesta en explicarlo hasta que no te metes con la parte aburrida de crear historias).

Para el resto de nosotros, novatos, ¿cómo se puede contar una historia SIN contar nada? ¿Qué es mostrar? ¿De dónde salió está idea tan extraña? ¡Necesito help! Y como todo en la vida de la narrativa, la máxima tiene como origen un chisme. Algo que dicen que dijo Chéjov. Que en realidad, no dijo. (Y terminó creando un término que suena a palabra de esas que se pasean por la Alameda con plumas de avestruz en el sombrero).

Narratología

El estudio de quién sabe que porque la primera página que me aventó Google era bastante clara. Tan extraordinariamente clara que no pude pescar ninguna zanahoria ni papa.

¡Ah! Parece que la traducción de Javier Franco para Teoría de la narrativa de Mieke Bal es menos obscura que el futuro de algunos protagonistas en cualesquiera método adivinatorio.

Todo estudio o logía es un conjunto de opiniones sobre un tema —o trozo de la realidad —más comprensible que la definición usual de estudio o tratado—, en este caso concreto, los textos narrativos.

Es decir, en narratología ¿no se puede insmiscuir a la tradición oral o la tradición visual de cuentacuentos del cómic de 4 paneles…? Pues no es tan sencillo. Bal establece que definir este tema de estudio (o como los maestros lo llaman: corpus) es definir las características de aquello que se estudia. Y es en las características dónde nadie se ponía muy de acuerdo.

Texto

¿Es el texto meramente el conjunto de 28-n carácteres de alfabeto o conviene incluir un idioma no reconocido oficialmente, como lo es el lenguaje visual? De nuevo Bal. A la hora de définir cosas es mejor descartar aquello que pueda tener más de un significado o uso solo porque la palabra ha adquirido vida propia….

Como HISTORIA (sin H). Lo que me resulta muy extraño, pues en mi experiencia, los diccionarios no funcionan así. Para el caso de los ingredientes de nuestro caldo de pollo (el texto narrativo) vamos a tomar en cuenta que es un caldo dónde solo se admite como materia prima a los signos lingüísticos. Y puesto que solo admite signos lingüísticos —A, b, c, 가, 네, а, д, я, por si ya te mareé con tanta palabra exótica— me parece que debo dejar la narratología aquí.

La historia o contar historias se ha separado legítimamente del texto (tal vez nunca lo necesito) para convertirse en un ser extraño que puede vivir en más de un medio y para la que el principio «mostrar no contar» se sigue usando y se ha ido adaptando a distintas tradiciones narrativas. Incluida la del español.

De acuerdo. Contar se define como: describir, enumerar y en general resumir lo que sucede… Mientras que mostrar incluye describir, enumerar y de tanto en tanto resumir …

¿Cuál es la diferencia?

La diferencia está en que lo que queremos decir cómo parte de la ambientación o trasfondo social de nuestro mundo ficticio es algo que no decimos directamente. No decimos que la magia es escasa. Ponemos un centenar de magos contra 8 millones de personas —hipotéticas porque en la página no caben a menos que sea en cifra— en escena y los hacemos esconderse o ser adorados. Ya saben, la naturaleza humana en acción teniendo miedo de lo diferente o usando a un puñado de gente como seres extraordinarios (todavía hay monárquicos allá afuera ). A últimas fechas, tampoco se habla de la descripción directa del personaje en cuento o novela. Se usa más la descripción integrada como: era tan flaquito que era increíble como podía cargar sus voluminosas maletas con facilidad.

Se busca con exactitud lograr que el lector sea parte de nuestro mundo a través de una inmersión total en él a través de la descripción que hacemos de éste. Se tarta (trata por supuesto, con un error de dedo muy culinario) de buscar la forma de decirlo sin decirlo. De encontrar el olor a vainilla en la tarta… sin mencionar ni la vainilla, ni la mantequilla o el azúcar…

A %d blogueros les gusta esto: