Storytelling, el arte de contar historias y enamorar las mentes, los amorosos p1

Este es el título de un webinar sobre posicionar un producto y crear marca. ¿Y qué tiene eso que ver con la sagrada Literatura con L? Pues…que otras personas que no son escritores también están aprendiendo a contar historias para poder posicionar una marca y están ofreciendo recursos sobre como contar historias. Y vale la pena saberlo porque podemos comparar sus técnicas con lo que he escrito. Una de las ideas base de este blog, es que no todo el mundo funciona de la misma manera y hay que buscar más de una técnica hasta dar con la propia, la que nos funciona. Este blog es un poco como un recetario científico-alquímico en donde vamos a ver si la luna tiene que ser llena o nueva o gibosa menguante para echar ideas en el caldero y que nuestra poción de palabras/imágenes sea lo bastante buena para que alguien se la quiera beber. Y va a ser en dos partes para mantenerla corta.

Antes de pasar al storytelling y las técnicas mencionadas en el vídeo para crear historias déjame preguntarte algo ¿te gustaría chutarte el webinar completo antes de que lo compare? Dale clic aquí. Recuerda que aquí, hay libertad de hacer lo que tú necesitas.

Comenzando por el principio. El webinarista menciona la historia de la Biblia como una de las historias más fuertes. No sé si refiere a la historia de cómo se escribió o se refiere al grupo de historias que la componen que constituyen una serie de cuentos re-escritos basándose en los cuentos sumerio babilónicos para acomodarse a un grupo de personas  que no se sentían identificadas con sus vecinos (unos comían cerdo, otros adoraban al gato y ponían cabecitas de animales en sus dioses)…y que no son la primera historia del mundo aceptada como tal. La epopeya de Gilgamesh es el primer relato aceptado como una historia con todas sus partecitas dentro de la clasificación de arquitrama: presentación, desarrollo y desenlace. Claro que eso es harina de otro costal y el webinarista es un experto de venta online (de lo que yo no tengo ni idea y tampoco soy ninguna experta en esto de contar historias, yo sólo leo y les voy contando lo que se me va pegando).

Después de explicar cómo y por qué conviene saber contar historias como estrategia de venta a mediano y largo plazo como una forma de generación de contenido que atraiga visitantes y, por consiguiente, contactos; pasa a delimitar el storytelling como “El viaje del héroe” o lo que nosotros conocemos como la trama de búsqueda. Lo valioso aquí es que lo está estructurando de la misma forma que Joseph Campbell lo hace en El héroe de los mil rostros sin toda la panoplia psicológica del rito social y con bullets. Y entiendan bien, no estoy diciendo que el libro sea miércoles de ceniza por el rollo psicológico. Lo que estoy diciendo es que a mí, a veces me pasa que sin un preámbulo a la lectura de algún libro más complicado, no consigo entender del todo, de qué me están hablando.

Es un poco similar a lo que me pasaba con un curso de coreano de la universidad Yonseo (de 6 semanas). Se suponía que tenía que ver el vídeo primero y después leer el documento de la clase y contestar un workbook de cinco preguntas. Todo planeado para hacerse en media hora a lo mucho. Pues resulta que si no pasaba el documento al cuaderno (sí, a manita y tardándome entre una hora y hora y media) y contestaba el workbook primero, no entendía ni maíz (madr..) del vídeo. No entendía ni de qué se trataba la clase. Igual te pasa lo mismo con Campbell y necesitas algo un poco más digerible. Esto es más digerible. El webinarista lo condensa en:

  1. Una persona corriente: la carta de la identificación que se juega en la trama de amor. Personaje avatar que puedes ser tú, yo, cualquiera. Una historia “creíble”.

Esto difiere puede diferir un tanto entre historias pues por lo común, la historia de búsqueda con un héroe introduce a un “elegido”. Es algo así como cuando Link de The ocarine of time, que es un niño normal abandonado entre los kokiris, los niños del bosque, descubre que él no es como los demás (osea no es un kokiri y sí el “héroe del tiempo”). En cambio, en Merriam y el blog mágico; pues la heroína es una cuatro ojos típicamente atípica sin ninguna cualidad especial más que la de sentarse a poner “horas nalga” como dice nuestro patrocinador.

Podemos hacer uso de ambas vertientes. Claro que sí desde el principio, usamos al “elegido” no podemos decirlo. Tenemos que volverlo implícito en todas las acciones que obligan a nuestro héroe a ser el héroe. El dedo apuntador que dice: tú eres el elegido está prohibido, a riesgo de convertir nuestra historia en…huevos pasados por agua.

Por otro lado, nuestro héroe común y corriente tendrá que afrontar una multitud de situaciones similares a los problemas de todos los días que vivimos todos. Afrontar las mismas dificultades. Un servidor que desaparece de la noche a la mañana y/o una tarjeta de vídeo que se funde de pronto con todo el trabajo de render, una novela completa desaparecida en las fauces del emporio de los concursos…un baño de agua por parte del vecino con su nuevo auto, un cálculo de resistencia de materiales que sale mal por un dato mal transcrito en la hoja del reporte. Pongámosle paredes que brincar a nuestra personita común y corriente. Este es el factor de identificación que el webinarista maneja como “creíble” y que tú y yo conocemos como “la trama” pues la trama es; ponerle obstáculos al protagonista. Tanto sí se enamora como sí no.

  • Un día excepcional: en el vídeo se trata del descubrimiento del producto/servicio/empresa. En la lógica de la trama de búsqueda usual, se trata del día que nuestro héroe recibe un objeto. Un objeto mágico. Como verás, ambas cosas no son muy distintas la una de la otra. Link recibe una ocarina, la ocarina del tiempo que le permite abrir las puertas del templo del tiempo y viajar al futuro.

Merriam descubre que le encanta escribir y se encuentra con WordPress y la epifanía se da como un acto sobrenatural…la verdad es que fueron meses de ahorrar dinero y dos meses de pensar y re-pensar en qué demonios era yo experta. Y lo único que se me ocurrió es que me encanta leer y acumular historias. Pero, esto no se lo cuentas al público (ooops…ya te lo conté). Tiene que parecer que ese día se le prendió el foquito, se hizo la lechuga o que algo extraordinario sucedió. La magia comienza aquí.

La magia se gasta….hay que reponerla a la hora del almuerzo o durmiendo. Me voy al refri inexistente a ver que me puedo zampar.

Publicado por merriamagrain

En realidad no me llamo Merriam y tampoco soy Grain. Sin embargo, al pasarme la mitad del tiempo que escribo con un Merriam Webster abierto, pensé que le debía un poco de crédito a mí diccionario. Grain viene del apodo del que me he apropiado para mi correo electrónico. Por lo demás, espero que disfruten de este blog como yo creo que me voy a divertir.

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