Lauren Ho. El último Tang de pie, aprendizaje #5

Escribir como estilo de vida

Debes estar preparado mentalmente para recibir retroalimentación

A la gente va a gustarle tu libro y van a decírtelo. Algunas veces con GIFs muy sugerentes o directos. Otras, en palabras. Debes entrenarte para tener un poco de control sobre ti mismo. Yo misma soy susceptible al elogio. El otro día alguien se coló en mis mensajes privados [DMs] y dijo que realmente había disfrutado leyendo el avance de mi novela, que lo había hecho ahogarse de la risa e, inmediatamente, a pesar de estar en una relación comprometida y feliz; tuve que contenerme para no responderle que, si quería, podía conducir hasta su casa en ese mismo instante y luego, con mi libro bañado en sensuales, muy sensuales aceites esenciales, amarrarlo y meterle la costilla del libro en la boca abierta mientras se sofocaba, pero con seguridad. Por supuesto, no tenía nada que ver con el hecho de que sus padres habían hecho astutas elecciones de crianza que resultaron en un físico agradablemente simétrico y una piel que podría hacer que la luz rebotará hasta el espacio. Pero sí. Como iba diciendo, soy susceptible al elogio. También te dirán cosas que no les gustan de tu libro[1]. Con estas personas no hagas nada más que sonreír, a menos que amenacen tu seguridad y las autoridades tengan que ser despachadas.  No te embarques en una guerra verbal, ya sea en línea o fuera de ella. No te conviertas en un troll de Twitter o un merodeador de IG. No hagas rico a otro abogado. Detente. Eres mejor que ellos, eres un autor publicado[2].
*** Lauren es una consejera legal reformada que escribe historias conmovedoras y graciosas. Desde Malasia, ha vivido en el Reino Unido, Francia y Luxemburgo hasta que se mudó con su familia a Singapur, donde trabaja incansable en su próxima novela. El último Tang de pie no está basado en su madre. En lo absoluto, en serio.


[1] ¡Es ó no es útil, aprender a discernir y disentir?

[2] E incluso si no lo eres, te conviene entrenarte de antemano. La primera vez que vi que alguien se había suscrito al blog me puse paranoica…..¿cómo iba yo a manejar la consiguiente falta de privacidad y cómo iba yo a aguantar los comentarios malos de haberlos? Luego me recordé que…yo hacia el blog para que OTRAS personas lo leyeran. Afortunadamente, hasta ahora no ha habido malos comentarios. De hecho…sólo ha habido dos… snif snif.

Publicado por merriamagrain

En realidad no me llamo Merriam y tampoco soy Grain. Sin embargo, al pasarme la mitad del tiempo que escribo con un Merriam Webster abierto, pensé que le debía un poco de crédito a mí diccionario. Grain viene del apodo del que me he apropiado para mi correo electrónico. Por lo demás, espero que disfruten de este blog como yo creo que me voy a divertir.

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