De la frasecita

Hoy no es una entrada en regla. Es la expresión de mi frustración cada vez que escucho la dichosa frasecita: “deja de llorar/deja de gimotear/deja de hacer escándalo, pareces niña”

A simple vista no tiene nada de raro. Es tan común. Tan poco relevante. Es una expresión que incluso me han recomendado para manejar el escándalo causado por un alumno futbolista como reacción a una araña negra y grande (oh, reconozco mi negro pasado).

Pero si la piensan bien, es una de esas cosas que discriminan de forma inconsciente y velada.

¿A quién se le dice esto?  A un NIÑO cuando llora porque está molesto, tiene miedo o está haciendo un berrinche. ¿Qué se le dice a una niña en la misma situación? Probablemente que no exagere, si es un berrinche o una expresión de molestia. ¿Y si está asustada? La reconfortamos. Incluso si es sólo molestia puede que lo tomemos como algo natural. Histeria femenina lo llamarían los médicos de principios del s. XX. Ignoro si siguen llamándolo así.

¿Siguen sin verlo?

Si, está arraigado y cuesta lo indecible darse cuenta.

¿De quién esperamos debilidad? ¿A quién le aceptamos la debilidad o esperamos y deseamos que la tenga? ¿A quién le exigimos esconderla?

Soy mujer y me dan miedo las arañas. Pero puedo convivir con ellas gracias a que he aprendido que tengo miedo y que puedo sacarlas de casa sin dañarlas. Digamos simplemente: “No exageres” si es simplemente un berrinche y esperemos a que pase. Digamos “Si, tienes miedo. Pero mira, así se puede solucionar o por lo menos agarrar del cuello al maldito miedo”

De forma silenciosa, aceptamos estereotipos. O hacemos juicios. Sin pensar que lo que decimos puede ser la causa de otras manifestaciones de violencia. La discriminación es tan simple como aceptar una frase de uso común. Y hay muchas. No las recuerdo todas. Esta es, en particular la que más me molesta por el momento.

El feminismo no es algo que esgrimir como bandera comunista, exigiendo cabezas. Tendríamos que perder la propia primero. No somos tan inocentes.

Sé que esperaban una lección del taller de escritura. Por eso esta entrada no sale ni en miércoles,  ni en sábado. Es la tarea de sacarle vapor a la olla. Espero que no sea un inconveniente. Y gracias por leer y pensarlo. Sobre todo por pensarlo. Puede ser que sólo exagere. Puede ser sólo histeria. Me basta con que lo piensen.

Publicado por merriamagrain

En realidad no me llamo Merriam y tampoco soy Grain. Sin embargo, al pasarme la mitad del tiempo que escribo con un Merriam Webster abierto, pensé que le debía un poco de crédito a mí diccionario. Grain viene del apodo del que me he apropiado para mi correo electrónico. Por lo demás, espero que disfruten de este blog como yo creo que me voy a divertir.

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